domingo, 22 de noviembre de 2015

Much loved

de Nabil Ayouch. Marruecos, 2015. 108’.
22 de noviembre de 2015. Cines Centro, 53º Festival de Cine de Gijón (sección oficial). V.O.S.

Cuatro prostitutas en Marrakech. Trabajan juntas, viven juntas y comparten casi todo. Las acompañamos todo el tiempo. Y asistimos a una cotidianidad que dice mucho de su país, de los de sus clientes y, sobre todo, de ellas mismas.

En Los caballos de Dios Nabil Ayouch demostró su capacidad para acercarse a un tema complicado como es el del terrorismo yihadista con una mirada alejada de los lugares comunes. Ahora vuelve a hacerlo con esta estupenda Much Loved que debería dar mucho que hablar, no por haber sido prohibida en Marruecos, sino porque es una magnífica película que plantea muchas cosas a través de una historia sencilla sobre cuatro prostitutas marroquíes. Nabil Ayouch no solo nos acerca sin prejuicios ni moralinas a ese mundo, sino también a la lúcida manera en que ellas ven el nuestro. Mientras disfrutaba con esta historia impecable, que señala pero no subraya, pensaba lo difícil que sería terminarla sin dramatismo. Y Nabil Ayouch lo consigue llevándonos a esa playa en la que a uno le apetecería seguir más tiempo con ellas.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Paulina

de Santiago Mitre. Argentina, 2015. 103’.
21 de noviembre de 2015. Cines Centro, 53º Festival de Cine de Gijón (sección: gran angular).

Paulina deja su doctorado en derecho en Buenos Aires para ir al norte a trabajar con adolescentes en un proyecto solidario. Su padre es un juez progresista que no está de acuerdo con su decisión. Al llegar a Misiones las cosas no le resultan fáciles y no es bien recibida en el aula por los alumnos. Una noche, mientras regresa en motocicleta por el bosque, es atacada por un grupo de jóvenes y uno de ellos la viola. Cuando su padre sabe que ha quedado embarazada y averigua quién es el agresor hace que la policía lo detenga. Pero ella decide no identificarlo. Y continuar con su embarazo. 

Hace cuatro años Santiago Mitre ganó muy merecidamente el premio a la mejor película con El estudiante. Ahora vuelve a Gijón con esta inquietante historia sobre una joven que se atreve a cuestionar lo que se espera de ella. Tras el drama que ha vivido, Paulina se niega a asumir la condición de víctima, a aceptar que el aborto es casi una obligación para ella, a hacer lo que otros quieren y no lo que ella siente. Paulina sabe que el castigo no repara ni compensa el mal que ha sufrido. Quiere entender y ser entendida. Pero sobre todo quiere decidir por si misma. Aunque eso suponga no hacer lo que cualquiera (también el espectador) esperaría de ella. Los diálogos entre Paulina y su padre al principio y al final de la película son magníficos y enmarcan una historia (tan interesante como incómoda) con la que Santiago Mitre confirma la excelente impresión que nos causó con El estudiante.

Hitchcock/Truffaut

de Kent Jones. EE.UU., 2015. 80’.
21 de noviembre de 2015. Cines Centro, 53º Festival de Cine de Gijón (sección: gran angular). V.O.S.

El cine según Hitchcock. Es el título del libro con el que Truffaut reivindicó en 1966 al artista que otros consideraban solo como un mago del suspense. Aquella obra emblemática, basada en una larga entrevista, inspira esta película que recupera el encuentro entre aquellos dos grandes. Diez directores de hoy hablan sobre aquel libro y comenten los aspectos más relevantes de la obra de Hitchcock. 

Magnífico documental cinéfilo sobre aquel genio cuya fama entre el público condicionó su prestigio entre los críticos. Las imágenes de sus películas, tan bien seleccionadas, ilustran oportunamente los comentarios con los que esos directores actuales analizan la genialidad de Hitchcock y subrayan la importancia de aquella entrevista. Una delicia de película tras la que apetece volver a ver las de sus protagonistas.

La delgada línea amarilla

de Celso García. México, 2015. 95’.
21 de noviembre de 2015. Cines Centro, 53º Festival de Cine de Gijón (sección oficial). 

Cinco hombres pintan la línea central de una carretera entre dos pueblos mexicanos. Son más de doscientos kilómetros  que recorren durante quince días. Y mientras pintan esa línea van desvelando sus vidas.

La obligada lentitud de la máquina de pintar podría recordar a aquel cortacésped con el que David Lynch contó tanto con tan poco. Pero para que la suya hubiera sido una historia verdadera Celso García debería mostrar menos y sugerir más. Los subrayados y el esquematismo de los personajes hacen que buena parte de la historia resulte previsible. Los actores están bien y la película podría haber sido muy poderosa, pero, a diferencia de la que trazan sus personajes, la línea que recorre Celso García está demasiado definida.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Misterious object at noon

de Apichatpong Weerasethakul. Tailanda, 2000. 83’.
20 de noviembre de 2015. Cines Centro, 53º Festival de Cine de Gijón (sección: Apichatpong Weerasethakul). V.O.S.

Recorremos Tailandia encontrando gentes diversas en lo que parece un documental. Una mujer nos cuenta que su padre la vendió cuando era una niña. El director le pide que le cuente otra historia inventada y a ella se le ocurre la de una profesora que cuida de un niño minusválido. Esa historia será continuada por otras personas durante el viaje. Y la vemos en imágenes que se intercalan con las del propio documental.

Este año el festival de Gijón repasa la obra de Apichatpong Weerasethakul, un cineasta tailandés considerado de culto por la crítica y por algunos festivales europeos. De él solo había visto hasta ahora Tio Boonmee recuerda sus vidas pasadas y debo decir que no conseguí entrar en el universo de este director que gusta de mezclar realidad y ficción. Y eso es lo que hace en este Misterious object at noon, su ópera prima rodada en 16 milímetros en un blanco y negro contrastado que le da un aire de película vieja. Por más que lo intento, tampoco consigo encontrarle el interés a esta película. Tendré que darle otra oportunidad, pero me temo que Apichatpong Weerasethakul no me va a interesar tanto como Amir Naderi, Hong Sang-soo o Brillante Mendoza, los directores cuyas obras repasamos en este festival en los años anteriores.

El movimiento

de Benjamín Naishtat. Argentina, 2015. 70’.
20 de noviembre de 2015. Cines Centro, 53º Festival de Cine de Gijón (sección: llendes). 

Tiempos de peste, anarquía y guerra en Argentina. Territorios abiertos en los que un líder intenta conseguir adeptos para un movimiento con el que pretende salvar a la patria.

El formato cuadrado y la búsqueda pretérita podrían recordar a la interesante Jauja de Lisandro Alonso. Pero, aunque la interpretación y la voz de Pablo Cedrón son poderosas, siento que me faltan claves para entender lo que se me propone en este periplo.

La calle de la amargura

de Arturo Ripstein. México, 2015. 99’.
20 de noviembre de 2015. Cines Centro, 53º Festival de Cine de Gijón (sección oficial). 

Dos luchadores enanos siempre enmascarados que tratan mal a sus mujeres y sienten devoción por su madre. Dos prostitutas veteranas que comparten faenas y amarguras. Los cuatro se encuentran una noche en un hotel. Ellas quieren dormirlos con unas gotas en la bebida. Pero ellos ya no despertarán.

Putas baratas, gemelos edípicos, corralas de miseria, México intemporal. Es Arturo Buñuel (o Luis Ripstein) contándonos un drama que podría haber sucedido hace cinco o hace cincuenta años. Una historia áspera con espejos interiores que reflejan la tristeza de unos personajes patéticos con destinos emparejados. Amargura clásica en blanco y negro para inaugurar este festival.

Nasty baby

de Sebastian Silva. EE.UU., 2014. 100’.
20 de noviembre de 2015. Cines Centro, 53º Festival de Cine de Gijón (sección oficial). V.O.S. 

Una pareja de homosexuales neoyorquinos quiere tener un hijo con la ayuda de una amiga. Vemos escenas cotidianas de la relación entre los tres, el extraño proyecto de videoarte de uno de ellos y también los conflictos con un hombre perturbado que vive en su calle.

Empieza una nueva edición del festival de Gijón y asistimos a la primera proyección en el pase de prensa de esta estupenda película. El título podría dar para tres: la que retrata las decisiones sobre una paternidad/maternidad a tres bandas, la que ironiza sobre el arte contemporáneo y la que al final marcará al futuro bebé con un dramático pecado original. Sebastian Silva escribe, dirige e interpreta una magnífica historia que oscila entre el cautivador retrato de un amable grupo humano neoyorquino y la inquietante espiral con que se acabarán complicando la vida. La película es norteamericana, pero la mirada es bien chilena. No solo por el buen hacer de su director, sino también porque la produce Pablo Larraín. Así que esta mañana hemos tenido (otra vez) una nueva prueba del buen criterio de quienes dirigen este festival y de la calidad de los cineastas chilenos. También cuando trabajan en Brooklyn.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Un otoño sin Berlín

de Lara Izaguirre. España, 2015. 95’.
19 de noviembre de 2015. Cines Los Prados, Oviedo.

June regresa de muy lejos e intenta recuperar su relación con Diego. Él es un escritor depresivo que lleva mucho tiempo sin salir de casa. Berlín es el título de uno de sus cuentos. Y el lugar en el que los dos podrían ser felices.

Sé de un lugar. Igual que el Berlín de June y Diego, aquella vieja canción de Triana venía a ser la tierra prometida para aquella otra pareja en la que ella también regresaba para rescatar de su encierro a aquel amante depresivo que tampoco salía nunca de casa en la magnífica obra de Ivan Morales que vimos el año pasado en La Cuarta Pared (y hace unos meses en el off del Niemeyer). Esta historia sencilla de amor dolorido, muy bien escrita y dirigida por Lara Izaguirre, me ha recordado a aquella otra historia tan cautivadora que también elogié en mi blog de teatro. El formato 4:3, los diálogos naturalistas, lo que no se nos cuenta pero intuimos y las excelentes interpretaciones de Irene Escolar (magnífica siempre en el teatro y estupenda en esta película que termina con un plano prolongado de su rostro que es todo un recital de emociones), de Tamar Novas y de Ramón Barea (cuánto me gusta este actor), hacen de Un otoño en Berlín una ópera prima más que interesante de una directora que tiene cosas que contar y sabe cómo hacerlo.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Policía en Israel

de Nadav Lapid. Israel, 2011. 105’.
18 de noviembre de 2015. Centro Cultural Valey, Piedras Blancas. V.O.S.


Policías israelíes de una unidad antiterrorista confraternizan fuera del trabajo. Anticapitalistas judíos se disponen a secuestrar a unos millonarios para denunciar la desigualdad en Israel. El encuentro final entre los dos grupos acabará siendo dramático.

Lo que une a la bella moribunda y al policía que va a ser padre no queda suficientemente explicado. Las dos partes anteriores de la película se hacen largas y no conectan bien. Que los guapos policias pueden tener vida privada y que la hermosa terrorista puede tener querencias poéticas no parecen bases suficientes para componer una buena historia. Al conjunto parecen faltarle nexos y sobrarle cabos sueltos.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Game over

de Alba Sotorra. España, 2014. 78’.
16 de noviembre de 2015. Centro Municipal Integrado La Arena, Gijón. V.O.S.

A sus veinticinco años Djalal solo sabe jugar a la guerra. En Internet es famoso por las fotografías en que posa con armas y parafernalia militar. Tras volver de Afganistan, donde practicó durante un par de años sus aficiones favoritas, ahora se encuentra sin oficio ni beneficio. Y con la novedad de que los padres que lo malcriaron se han divorciado y ya no pueden mantener su tren de vida.

Una historia alucinante sobre la mala educación. La de un niño armado por sus padres que se ha hecho mayor haciendo el imbécil con sus juegos de guerra. Y no solo juegos, porque entre las imágenes personales que se incluyen en este documental está la escalofriante escena en que, como francotirador del ejercito español, asesina en Afganistan a alguien que no vemos. También sorprenden esas escenas familiares en que descarga en su padre toda la responsabilidad de su actual situación. Y las de esa novia/modelo que, delante o detrás de la cámara, confirma lo extrañas que pueden ser algunas parejas. El Documental del Mes vuelve a sorprendernos gratamente con este Game over que tiene algo de metáfora de estos tiempos en que la crisis también ha puesto a algunos en su sitio.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Un legado de humo

de Luis Argeo y James D. Fernández. España, 2014. 45’.
15 de noviembre de 2015. Centro Niemeyer, Avilés.


El legado de la emigración asturiana en Tampa. En las viejas fábricas de tabaco. En el hermoso teatro del centro asturiano en el que unos ancianos ven filmaciones de infancias casi irreconocibles. En la sala donde otros repasan listas con nombres y apodos de emigrantes. En la casa donde la nieta de algunos de ellos revisa imágenes de un viaje a España. En el No pasarán que una mujer toca en el piano de una anciana centenaria. Un legado que, como el humo, se va.

Luis Argeo cambia de costa americana para, tras La paella de Daniel Albert, mostrarnos otras huellas de la emigración española en Estados Unidos. Tampa fue el destino de miles de asturianos (muchos de ellos de esta comarca) que salieron de aquí a finales del siglo XIX y principios del XX para nunca volver. Aunque quizá ellos no lo pensaban, porque como recordó en el coloquio, hasta los años cuarenta muchos españoles que llevaban décadas viviendo allí no solicitaron la ciudadanía norteamericana. La película se estrena hoy en España con esta proyección y forma parte de un proyecto más amplio de recuperación de un legado histórico relativamente olvidado sobre la emigración española en Estados Unidos. Una iniciativa interesante que merecería ser más conocida.

sábado, 14 de noviembre de 2015

El clan

de Pablo Trapero. Argentina, 2015. 110’.
14 de noviembre de 2015. Cines Parque Principado, Lugones.

Arquímedes Puccio es un apacible padre de familia. Y el jefe de un clan que secuestra y asesina, primero colaborando con la dictadura militar y luego por su cuenta. A los secuestrados los oculta en su casa. Y lo hace con la ayuda, pasiva o activa, de su mujer y de algunos de sus hijos.

Aquellos tremendos hechos reales tenían todos los mimbres para componer un excelente thriller, también con la impactante forma en que termina una historia que parece salida de la imaginación de un magnífico guionista. Pablo Trapero sabe sacarle el mejor partido cinematográfico a una historia a la que le sientan estupendamente esas músicas setenteras que son la manera perfecta de amortiguar (en la realidad y en la ficción) el espanto de unos hechos que se hacen más inauditos por su contraste con la apacible vida familiar de este hombre corriente. Pero El clan no podría ser tan especial sin ese patriarca flemático que parece una versión porteña del arquetipo mafioso que encarnara Marlon Brando en la película de Coppola. Guillermo Francella está impresionante en este Arquímedes Puccio confirmando la capacidad camaleónica de este magnífico actor argentino que nos encantó en el papel del ayudante de Darín en El secreto de sus ojos de Juan José Campanella, en el del peronista que simulaba un robo en Madrid en ¡Atraco! de Eduard Cortés, y que se atrevió a bordear el ridículo interpretando a aquel estúpido ligón miniaturizado que interpretó en la malísima Corazón de León de Marcos Carnevale. Pero creo que Guillermo Francella será recordado por este papel sobresaliente en el que demuestra que la violencia más terrible puede ser la de maneras más tranquilas.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Qué difícil es ser un dios

de Aleksey German. Rusia, 2013. 177’.
12 de noviembre de 2015. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.


Quizá en la Edad Media, quizá en otro planeta, seguimos en medio del barro y la barbarie a un personaje llamado Don que se mueve entre unos seres alucinados que lo consideran un dios.

Igual que en un cuadro infernal de Brueghel el Viejo, pero en blanco y negro. Con largos planos secuencia en escenarios abigarrados. Con lluvia, barro, niebla, vísceras, gallinas y humanos (vivos o muertos) embrutecidos. No soy capaz de seguir la historia (si la hay), pero me fascinan unas imágenes en las que esas bestias humanas miran a la cámara como lo harían los habitantes hacinados de una ciudad medieval llena de despojos a la que llegara alguien para hacer un documental hiperrealista. Pero lo que cautiva durante media hora se hace muy pesado en casi tres. Tanto que una parte del público no resiste y se va. Otra parece integrarse en el surrealismo eotécnico de la película y reacciona con risas cuando lo escatológico se hace insoportable.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

La camarera Lynn

de Ingo Haeb. Alemania, 2014. 90’.
11 de noviembre de 2015. Centro Cultural Valey, Piedras Blancas. V.O.S.


Lynn es una camarera obsesiva que limpia concienzudamente las habitaciones de un hotel. Y que se oculta bajo las camas para espiar a los clientes. Así es como conoce a Chiara, una mujer de presencia andrógina que presta sus servicios a clientes masoquistas. Entre las dos surgirá una sintonía especial.

"Lo mejor de limpiar es que luego se ensucia". Se lo dice Lynn a su madre al final de la película. Y es toda una declaración de principios, entre obsesiva y masoquista, que ayuda a entender la felicidad que siente trabajando en un hotel que, no por casualidad, se llama Edén. El aburrido sexo mecánico que Lynn tiene con el empleado del hotel contrasta con la delicada pasión masoquista que comparte con Chiara. Así que, con muy pocos diálogos y un sonido muy resaltado, Ingo Haeb consigue que comprendamos a esta extraña joven que disfruta limpiando y espiando en habitaciones ajenas.

martes, 10 de noviembre de 2015

Agua con sal

de Pedro Pérez-Rosado. España, 2005. 94’.
10 de noviembre de 2015. Casa de la Cultura, Avilés.

Olga ha venido a España con una beca de estudios, pero trabaja de camarera en un bar, cuida a una señora enferma y lija muebles en una fábrica. Todo sin papeles. En la fábrica de muebles también trabaja Mari Jo, una joven valenciana que por las noches se prostituye y que tiene a su hermana en la cárcel por haber matado al padre. Al final Olga decide volver a Cuba y Mari Jo se queda embarazada.

Periferias valencianas para múltiples dramas femeninos (los de Olga y Mari Jo no son los únicos). Todo es muy terrible. Al parecer, por ser mujeres. También lo es para el numeroso público femenino y maduro que asiste a este ciclo y que cualquier otro mes podría ver aquí películas infinitamente mejores. Es lo que pasa por programar tan mal cine de género.

lunes, 9 de noviembre de 2015

La verdad

de James Varderbilt. EE.UU., 2015. 121’.
9 de noviembre de 2015. Cines Parque Principado, Lugones.

Elecciones presidenciales de 2004. George W. Bush puede volver a ser presidente. Pero un reportaje de la CBS sobre la manera en que se libró de ir a Vietnam podría poner en peligro la reelección. Al final el que mintió sobre Irak siguió siendo presidente y los periodistas que buscaron la verdad sobre su pasado fueron despedidos.

Cate Blanchett hace de Mary Mapes, la periodista que desveló las torturas y abusos en Abu Ghraib, y Robert Redford de Dan Rather, el prestigioso presentador de televisión  que trabajaba con ella. Tras ver lo magníficos que pueden ser los dos en películas recientes como Blue Jasmine de Woody Allen y Cuando todo está perdido de J. C. Chandor, la oportunidad de verlos juntos aquí ya hace recomendable La verdad. Pero es que, además, la historia (basada en el libro de la propia Mary Mapes) es un interesante repaso al trabajo de los periodistas de investigación y a los giros que puede tener la construcción (y la destrucción) de la verdad al servicio de los poderosos. La película de James Varderbilt es un homenaje al periodismo más noble, ese que sirve al bien común aunque, como en este caso, el empeño le cueste la carrera a algunos buenos profesionales. Mientras la veía pensaba que aquí las cosas son a veces muy distintas. Aquí algunos periodistas no dudaron hace diez años en utilizar el ácido bórico para intoxicar la verdad con tal de defender al amigo de Bush y cuestionar a Zapatero. Los periodistas de esta película quedaron fuera de juego por defender la verdad. Los impresentables de aquí siguen jugando a otra cosa.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Reina y patria

de John Boorman. Reino Unido, 2014. 114’.
8 de noviembre de 2015. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.


Un joven que vive plácidamente con su familia en una isla del Támesis es llamado para incorporarse al ejército. Son los tiempos de la guerra de Corea y de la coronación de la reina Isabel. Su estancia en el cuartel coincidirá con su primer amor.

Buena fotografía, notable ambientación y bastante ironía. Sin embargo, a pesar de las referencias cinéfilas y de las caricaturas castrenses yo no acabo de entrar en esta historia que parece una (cuasi)comedia con formato de película clásica. Va a ser porque fui objetor de conciencia y nunca le pillé la gracia a la vida cuartelera.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Black Mass

de Scott Cooper. EE.UU., 2015. 122’.
7 de noviembre de 2015. Cines Parqueastur, Corvera.

Un mafioso irlandés tiene su feudo en el sur de Boston. Un amigo de la infancia que trabaja en el FBI le propone una alianza para acabar con el poder de los italianos en el resto de la ciudad. El resultado de ese pacto será la impunidad de su violencia creciente.

Últimamente los setenta están cotizando alto en el cine de mafias urbanas. Black Mass nos cuenta lo que pasó entonces en Boston con un relato que tiene las dosis necesarias de lealtad irlandesa, vínculos de infancia y violencia preventiva. Pero lo más interesante de la película es ver a Johnny Depp componiendo un personaje canalla que nada tiene que ver con aquellos otros en los que el estilo chisgarabís del actor se imponía sobre sus criaturas. En Black Mass Johnny Depp está más quietecito y su Whitey Bulger mete mucho miedo.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Dheepan

de Jacques Audiard. Francia, 2015. 114’.
6 de noviembre de 2015. Cines Los Prados, Oviedo.

Una mujer busca en un campo de refugiados a alguna niña que no tenga familia. Cuando la encuentra se une a un hombre del que tampoco sabe nada. Los tres salen juntos de Sri Lanka con los pasaportes de una familia muerta. En Francia vivirán en un barrio muy conflictivo en el que él será portero de un edificio y ella cuidará al tío minusválido de un peligroso traficante de drogas.

Solo podía esperarse algo bueno del director de Un profeta y De óxido y hueso. Y Dheepan lo confirma desde las tremendas imágenes iniciales que tanto sentido tienen para quienes contribuimos con ACNUR y sentimos vergüenza de una Europa tan insensible ante dramas como los de los sirios. Cuando los tres protagonistas de esta historia llegan a Francia la película se convierte en un interesante relato sobre la forma en que van componiento una familia tres personas que solo tenían en común la necesidad de huir de una guerra. Pero la truculenta parte final y el contrapunto de la última escena aportan poco en una película que ya era suficientemente poderosa.