martes, 29 de septiembre de 2026

Cosas que no olvidaré

de Alessandro Aronadio. Italia, 2025. 115’.
29 de septiembre de 2026. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

A Paolo le han diagnosticado un Alzheimer temprano. Sabe que perderá pronto la memoria y quiere dejar buenos recuerdos en su mujer y en su hijo. Así que los tres  intentan vivir ese tiempo de manera cálida y memorable. 
 
El tema es triste y ha motivado películas de aspereza variable: Yo no moriré de amor, Mientras seas tú, Libertad, Miel en la cabeza, Qué tal Pascual, Vortex, Still Alice, Arrugas, Bicicleta, cullera, poma, El hijo de la novia... Aquí lo que predomina es la alegría y la ternura. De hecho, es más una reivindicación de los afectos familiares en presente continuo que un retrato del dolor personal o vicario que atenaza a quienes sufren antes de tiempo el olvido que seremos. A partir de una historia verdadera, Alessandro Aronadio ha preferido hacer una película bonita, juguetona y entrañable. Y casi se agradece.

lunes, 28 de septiembre de 2026

La bola negra

de Javier Calvo y Javier Ambrossi. España, 2026. 158’.
28 de septiembre de 2026. Cines Parqueastur, Corvera.

Cómo podría haber sido aquella obra de Lorca. Cómo podría haber sido la relación entre Rafael Rodríguez Rapún y el soldado que lo custodiaba en Santander. Y cómo podría habernos llegado aquella obra. Tres tiempos entreverados entre lo real y lo imaginado.
 
Este año se cumplen noventa de la muerte de Lorca y cuarenta de que en el María Guerrero Amancio Prada pusiera música deliciosa con Pedro Iturralde a los Sonetos del amor oscuro que poco antes habían sido publicados en el ABC.  El amor duerme en el pecho del poeta es uno de ellos y quizá sean esos versos los que hacen más conmovedoras las historias de amor y memoria que se traban en La bola negra. Ese es también el título de una posible obra de teatro de la que solo quedan los nombres de los personajes y unas pocas líneas de texto (apenas el diálogo entre Carlos y su hermana de lo que habría sido el comienzo del primer acto). Alberto Conejero partió de ella en La piedra oscura y ahora Javier Calvo y Javier Ambrosi lo hacen en esta película sobre las huellas de la muerte de Lorca en la memoria del siglo XX español. La bola negra pretende reivindicar y poner en el centro del imaginario contemporáneo lo que fue relegado al ámbito de lo tácito, oculto y oscuro: la homosexualidad de Lorca. Seguramente es un acto de justicia poética y en estos tiempos, también oscuros, en los que los años treinta nos amenazan incluso desde el futuro, conviene congratularnos  de que tantos jóvenes se hayan emocionado en las salas de cine con esta historia en la que la ficción y la realidad coquetean con descaro en favor de las causas de los olvidados y los perseguidos. Pero, como en la canción de Pedro Pastor, conviene no limitar a ninguna causa primordial esa reivindicación. Porque Lorca fue homosexual (y a mucha honra), pero también feminista, gitano, negro, niño, gallego, cubano, porteño, andaluz, barraquero y republicano. Y todo ello porque era teatrero y poeta (valga la redundancia), porque se atrevió a gritar hacia Roma y contra la Guardia Civil. Por todo eso lo mataron. No solo por maricón, sino porque miraba a la Luna, defendía la belleza y la alegría y conocía el secreto, a la vez diáfano y oscuro, para saber contagiarlas a la gente más allá de su lugar en el mundo y su tiempo en la historia. Así que, bienvenida sea esta bola negra que recupera los ecos de las palabras de Lorca: "Pero sigue durmiendo, vida mía. ¡Oye mi sangre rota en los violines! ¡Mira que nos acechan todavía!".

sábado, 26 de septiembre de 2026

Tender Loving Care

de Mike Leigh. Reino Unido, 2026. 107’.
26 de septiembre de 2026. Teatro Victoria Eugenia, 74º Festival de San Sebastián. (Concha de Oro). V.O.S.

Tras el fracaso de su relación con un hombre casado, Amy vuelve a compartir casa con su querida amiga Rosie. Las dos trabajan en servicios sociales y, aunque sus afanes les dan muchos sinsabores, tienen entre si una complicidad maravillosa. Los padres de Amy se van haciendo mayores y se preocupan por la felicidad de ella. Las cosas se harán más difíciles cuando él, un hombre bueno y cariñoso, empiece a tener confusiones preocupantes. 
 
Si la Concha de Oro ha sido por la trayectoria de Mike Leigh, es un premio justo. No sé si otras películas de la sección oficial también la habrían merecido, pero lo cierto es que con esta Concha de Oro también se reivindica la capacidad del cine para retratar la alegría, el cariño, la compasión y la ternura. Por tanto, sea o no la película testamentaria de Mike Leigh, Tender Loving Care forma un perfecto díptico emocional con De repente, la película de Ryûsuke Hamaguchi que hemos visto esta tarde. Así que la fortuna ha hecho que las películas que hemos visto estos días quizá hayan formado la mejor selección de los años que venimos acudiendo al festival de San Sebastián. Ninguna nos ha defraudado y todas podrían merecer algún premio en sus respectivas secciones. No puede terminar mejor, por tanto, este fin de semana donostiarra que es para nosotros como un epílogo feliz del verano.

De repente

de Ryûsuke Hamaguchi. Japón, 2026. 196’.
26 de septiembre de 2026. Teatro Principal, 74º Festival de San Sebastián (Sección Perlak). V.O.S.

Marie-Lou Fontaine dirige una residencia de ancianos en París y se enfrenta a las inercias institucionales intentando llevar adelante una filosofía del cuidado llamada Humanitud. Consiste en cuatro reglas básicas: captar y mantener la mirada desde cerca, tocar a la persona mientras se le habla y se le escucha y, por último, fomentar que recupere la verticalidad y vuelva a caminar. Un feliz azar le hace conocer a Mari Morisaki, una directora de teatro japonesa que está representando en París una obra sobre la antipsiquiatría. Marie-Lou se formó como antropóloga y Mari estudió filosofía. Las dos sintonizan plenamente en un momento muy distinto de sus vidas. Y es que Mari tiene un cáncer terminal y le queda poco tiempo de vida.   
 
Tras Happy Hour, La ruleta de la fortuna y la fantasía, Drive My Car y El mal no existe, Hamaguchi nos ofrece una nueva joya, aún más sincera y comprometida. El cuidado, el teatro, la antropología y la filosofía me resultan muy próximos, así que valoro especialmente el riesgo que Hamaguchi asume al apostar por la ternura, la compasión y la crítica de ese mundo dislocado que, en un artículo reciente, he llamado postnormativo. Una francesa que habla japonés y una japonesa que habla francés, en una película que intercambia sin problema las dos lenguas, hacen que llame más la atención la escena de la pizarra en la que Mari escribe en  inglés su lúcida critica del capitalismo contemporáneo. Quizá porque Hamaguchi quiere hacer diáfana esa crítica al público global, quizá porque no quiere primar la cultura de ninguna de esas amigas o quizá, simplemente, porque el inglés es precisamente la lengua de eso que Mari denuncia. Reparar en ello mientras esas mujeres (en tantos sentidos desveladas) fundamentan y reflexionan sobre sus prácticas comprometidas, permite que su compromiso no inspire solo empatía sino también sintonía con mucho de lo que dicen y piensan. De repente es un verdadero regalo para las profesiones del cuidado, un detector de querencias (dis)funcionariales y un estímulo para ponerse manos a la obra. Para sostener la mirada, para entrar en contacto con tacto, para volver a hablar y también a caminar.    

Jaleos

de Isaki Lacuesta. España, 2026. 78’.
26 de septiembre de 2026. Cines Principe, 74º Festival de San Sebastián (Sección Zabaltegui).

Imágenes de archivo van ilustrando las aportaciones de voces no identificadas, pero muy entendidas sobre el flamenco y el cine. Todo con una cadencia muy ágil que da gusto ver.
 
Carmencita fue la primera mujer a la que se filmó mientras bailaba. Era flamenca y su arte tiene que ver con el de Rocío Molina, la artista del cartel. Desde la pasión flamenca de Man Ray o las filmaciones de gitanos que hizo Leni Riefenstahl, Jaleos es un magnífico recorrido que no pretende cerrar ningún debate. Al contrario, muestra los posibles orígenes del flamenco (esa palabra y ese arte), la contienda entre los puristas de los palos y los partidarios de los mestizajes, su carácter popular o exquisito, sus querencias políticas y la disputa sobre si el mejor flamenco es el que se ha perdido o el que está por venir. Todo eso entreverado en estos deliciosos jaleos de imágenes, palabras, cantes, toques palmas, zapateos y bailes. Hay que agradecerle a Isaki Lacuesta el regalo de esta hora y pico tan erudita como hipnótica. Ojalá que podamos disfrutar pronto de esa segunda parte que parece anunciarse al final.

Josephine

de Beth de Araújo. EE.UU., 2026. 120’.
26 de septiembre de 2026. Teatro Victoria Eugenia, 74º Festival de San Sebastián (Sección Perlak). V.O.S.

Una  niña de ocho años sale una mañana temprano con su padre para entrenar en un parque de San Francisco. En un momento en que está sola, contempla tras un árbol cómo un joven viola a una chica. Su padre llama a la policía y ayuda a los agentes a buscarlo. La niña no entiende lo que ha pasado. Tampoco las discrepancias entre sus padres sobre la forma de protegerla. Ni el papel que ella tendrá en el juicio.    
 
Beth de Araújo logra mantenernos todo el tiempo en el punto de vista de la niña. Desde los primeros segundos, con esa cámara subjetiva tan retadora, ella es siempre la protagonista. Se trata de un relato sobre la violencia sexual, pero también es una reflexión sobre el mal, sobre la inocencia y sobre las formas de afrontar el miedo en la cultura norteamericana contemporánea. El azar ha colocado a esa niña frente a algo que no puede manejar, por eso la presencia hierática y fantasmal del agresor en el entorno de la niña es una forma perfecta de retratar la tormenta emocional a la que ha de enfrentarse sin que le sirvan de ayuda los consejos y las presiones de los adultos. La escena del comienzo en el coche de policía y de la parte final en el juicio muestran también la rigidez y aspereza institucional en situaciones como esa. Por lo demás, Josephine despertará interesantes debates sobre las responsabilidades parentales,  sobre lo que se debe ocultar o no a los niños, sobre la cultura de la violación y sobre las causas y consecuencias del miedo. No tiene mucho que ver, pero por la contención, la hondura de los temas y los bretes dilemáticos en que nos coloca, el trabajo de Beth de Araújo en Josephine me ha recordado al de Fran Kranz en Mass. Nada menos.

Le corset

de Louis Clichy. Francia, 2026. 90’.
26 de septiembre de 2026. Teatro Principal, 74º Festival de San Sebastián (Sección Perlak). V.O.S.

A los 11 años la vida de Christophe cambia radicalmente por el corsé metálico que tiene que llevar de día y de noche para que su columna no se tuerza. Son dos años en los que no podrá ayudar en la granja de su familia, pero empezará a tocar el órgano de la iglesia y conocerá a una chica estupenda. 
 
Louis Clichy ha creado una película de animación fascinante. El trazo, el color, la luz y esas escenas sísmicas y poéticas en las que Chirtophe lo altera todo con sus enfados o su música celestial, hacen de Le corset una delicia. Pero también lo es por el relato entrañable que contiene sobre la iniciación vital y musical de un niño que no es ajeno a las cuitas socioeconómicas de las periferias agrícolas francesas. 

viernes, 25 de septiembre de 2026

Narciso

de Marcelo Martinessi. Paraguay, 2026. 101’.
25 de septiembre de 2026. Kursaal, 74º Festival de San Sebastián (Sección Horizontes Latinos).

A finales de los cincuenta, un joven llegado de Buenos Aires busca trabajo en un teatro de Asunción desde el que se emiten programas de radio. Es Narciso y durante un tiempo conseguirá que su pasión por el rock & roll le haga muy popular en las ondas. Son los tiempos de Stroessner y lo que se llevaba entonces era ensalzar el folclore paraguayo y perseguir a los homosexuales. Dos motivos para acabar con la vida de alguien como Narciso. 
 
El director de Las herederas ha conseguido aunar muchas voluntades para crear esta película tan nocturna y bien ambientada. En la presentación y en el coloquio se habló del cine paraguayo y se citó por un momento a Renate Costa, la malograda directora de Cuchillo de palo, un documental magnífico y conmovedor sobre aquella lista de los 108 que enmarca los dramáticos hechos que retrata esta película. En España el cine paraguayo no es tan conocido como merece. Igual que sucede con la dura historia de aquel país, esa tierra sin mal en el corazón de América. Así que la producción internacional de esta película ojalá sirva para dar más de visibilidad a un cine que no nace ahora sino que tiene películas tan interesantes como las citadas de Marcelo Martinessi y Renate Costa, pero también  La hamaca paraguaya de Paz Encina, 7 cajas de Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, La última tierra de Pablo Lamar o Tren Paraguay de Mauricio Rial Banti.

El fantasma

de Ignacio Masllorens y David Lamelas. Argentina, 2026. 96’.
25 de septiembre de 2026. Cines Trueba, 74º Festival de San Sebastián (Sección Zabaltegui).

Una galerista encarga a Rocío y Rosalía un documental con motivo de la exposición que está preparando sobre Rubén Santantonín. Él era un artista de la vanguardia argentina de los cincuenta que decidió destruir casi toda su obra antes de morir. El encargo tiene una condición: que David Lamelas, otro artista del grupo de Santantonín, figure también como director. A ellas el proyecto les coincide con otro encargo más importante, pero él se toma la cosa bastante en serio.
 
La productora es El Pampero, así que no es difícil encontrar vecindades entre esta estupenda película y Clorindo Testa de Mariano Llinás. Las dos indagan y rescatan con cariño artistas del pasado y las dos son divertimentos sobre ese fascinante arte de hacer películas en las que lo verdadero parece ficción y los irónicos guiños inventados añaden verdad a lo que vemos. Todo es impecable en este retrato retrospectivo y reivindicativo de ese fantasma cuya búsqueda aporta una mirada muy interesante sobre la intrahistoria y la hermenéutica de las artes plásticos. Pero, igual que logra Sorogoyen con El ser querido, El fantasma es también un acercamiento especular al propio cine. Así que no empieza nada mal para nosotros este fin de semana en el festival de San Sebastián. El fantasma está en la sección Zabaltegi y no en Horizontes latinos, pero mucho nivel tendría que haber en cualquiera de ellas para que Mallorens y Lamelas no merecieran llevarse algún premio.

martes, 22 de septiembre de 2026

Última ronda en Venecia

de Francesco Sossai. Italia, 2025. 98’.
22 de septiembre de 2026. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Dos maduros inmaduros tendrían que recoger a un tercero para rescatar un tesoro enterrado cerca de Venecia. Pero la cosa se lía y, en busca de la última copa, acaban incorporando en su periplo aleatorio a un estudiante de arquitectura que está en deriva amorosa. 
 
La historia, el tono y los personajes hacen pensar que si Kaurismäki fuera italiano se llamaría Francesco Sossai. No tenemos del todo claro que unía a esos dos singulares nocheros que acogen con afecto al muchacho. Tampoco lo que buscaban en ese lugar en el que ya no hay nada que desenterrar. Sin embargo, da gusto acompañarlos por esas llanuras del norte de Italia en las que es tan interesante la parada en la mansión del conde como la visita al cementerio en el que reposa un arquitecto japonés. Va a ser que nos gusta mucho en cine de Kaurismäki. Y que Francesco Sossai es un discípulo aventajado e inspirado que ni copia ni parodia al maestro.

sábado, 19 de septiembre de 2026

Los ilusos 13 + 13

de Jonás Trueba. España, 2026. 93’.
19 de septiembre de 2026. Escuela de Comercio, Gijón. 

Cine de entretiempo. Entre noviembre de 2011 y junio de 2012, Jonás Trueba va quedando con algunos amigos para rodar pedazos de unas vidas ilusionadas. Alrededor del cine (y de los cines) se habla, se graba, se vive y se convive. Hay rótulos que organizan este cine fragmentario, pero no se ocultan los hilvanes y las costuras. La vida y el cine (valga la redundancia) también se cuelan por ellas.
 
El resumen es el mismo que el de hace trece años. Aquella maravillosa tarde, Jonás Trueba vino al Niemeyer con Francesco Carril y Vito Sanz  para traernos Los ilusos en aquella única copia en blanco y negro que él llevaba por las salas más cinéfilas e independientes de España. Eran tiempos difíciles en los que la digitalización cerraba muchas salas (solo tres meses después sucumbirían nuestros queridos Cines Marta) y la creatividad de los teatreros tenía que inventarse capillas escénicas tan íntimas y memorables como La casa de la portera, La pensión de las pulgas o el inigualable off del Niemeyer que aquel otoño nacería. Jonás Trueba ha rescatado aquellas cintas de celuloide, que él casi ni recordaba que eran en color, para ofrecernos ahora una película que es la misma y es otra. Algo parecido a lo que nos sucede cuando le escuchamos a él. Es el mismo (y no lo es) hoy en Gijón que el de aquella tarde en Avilés. Y es que seis películas después de Los Ilusos (Los exiliados románticos, La reconquista, La virgen de agosto, Quién lo impide -Principiantes + Tú también lo has vivido + Si vamos 28, volvemos 28 + Solo somos-, Tenéis que venir a verla  y Volveréis), él sigue siendo ilusionada y elusivamente iluso. Y lo mismo podríamos decir de nosotros. El cartel de aquella película era maravilloso entonces y ahora refleja muy bien esa ambigüedad cromática de aquel momento que ahora parece casi intemporal en esta obra que a la vez es nueva y no lo es. Sobre eso, sobre los libros, las canciones, los cines, las gentes y los muertos se habló esta tarde tras la proyección. Incluso se distinguieron en su trayectoria películas un poco más planificadas y otras completamente intuitivas. Al parecer, la siguiente será de estas últimas y ha sido filmada en solo cinco días. Tiempo suficiente para que nos embelese de nuevo este escultor del tiempo y la vida.

viernes, 11 de septiembre de 2026

Bad Apples

de Jonatan Etzler. Reino Unido, 2025. 99’.
11 de septiembre de 2026. Cines Ocimax, Gijón. V.O.S.

Maria es una profesora de primaria que tiene en su grupo a Danny, un niño extremadamente disruptivo que la saca de quicio cada día. También tiene a Pauline, la némesis sabihonda y repipi de esa manzana podrida. Unas cosas llevan a otras y Maria acaba encerrando en el sótano de su casa a Danny. La comunidad educativa lo descubre y toma las riendas del caso. Aunque en un sentido inesperado. 
 
En esta semana en que comienza el curso, en que PISA nos pisa y en que la IA parece estar a punto de salirse de la lámpara de tanto frotarla, se estrena esta película que nada tiene que ver con las típicas jeremiadas sobre las penurias docentes. De hecho, Bad Apples está tan lejos de los poemas pedagógicos o de las tragedias escolares como lo está Delicattesen del cine culinario. Aunque, por el tono y algunos detalles, se podrían encontrar afinidades entre las dos películas. Bad Apples no tiene truculencias gore, pero el mundo feliz de su solución final y el lóbrego centro de la historia sí que apuntan hacia el más siniestro de los dilemas éticos. El de la crítica al utilitarismo de Bentham en el cuento del niño encerrado bajo la ciudad feliz.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Cronos

de Fernando González Molina. España, 2026. 118’.
6 de septiembre de 2026. Cines Parqueastur, Corvera.

Las horas y días que siguieron al atentado de las Ramblas de 2017. Principalmente, los afanes de los Mossos D'Escuadra desde el centro de operaciones en la plaza de Cataluña hasta las indagaciones en Ripoll y el segundo atentado en Cambrils.
 
La reconstrucción de los hechos es también la de nuestra memoria de aquellos días. Cronos sería un thriller muy intenso, aunque lo narrado no fuera real. Sin duda, es mejor que las películas estadounidenses sobre estos temas porque evita los efectismos y muestra de forma contenida las actitudes de los policías, desde el Mayor Josep Lluís Trapero hasta los que dispararon en Cambrils y en Subirats. Enric Auquer, Diana Gómez y Pablo Derqui hacen un trabajo magnífico en los papeles protagonistas de una historia que ojalá hubiera sido solo una ficción. También es destacable la forma en que se presentan las tensiones entre el gobierno central y los Mossos, la familia de los terroristas de Ripoll y, sobre todo, la decisión de evitar la truculencia y dejar a las víctimas en fuera de campo en el relato. Una lástima que, como pasa tantas veces con el cine catalán, tengamos que ver la versión doblada. Eso siempre distancia y hace que se pierdan matices en el relato.

domingo, 30 de agosto de 2026

La constelación del perro

de Ridley Scott. EE.UU., 2026. 118’.
30 de agosto de 2026. Cines Parqueastur, Corvera.

Pocos han sobrevivido a la gran pandemia. Hig lo logra viviendo con un colega en un valle remoto del que a veces sale en su Cesna. Los dos forman un buen equipo que se turna para vigilar el lugar de la llegada de esos extraños a los que no dudan en abatir. Pero Hig no quiere que su futuro sea siempre así. Por eso intentará  encontrar otras personas con las que pueda convivir y colaborar. 
 
Comienza como Soy leyenda y la historia podría haber tenido la calidad de La carretera. Seguramente Ridley Scott pretende ser equilibrado defendiendo las dos almas de los gringos: la demócrata, que correspondería al protagonista, y la republicana, al estilo Clint Eastwood, que encarnaría su colega. Sin embargo, la neutralidad no es tal. De hecho, las cucarachas de las que nuestro héroe tiene que defenderse van a caballo y se perecen mucho a los indios de las películas clásicas o van tatuados y rapados y son clavaditos a las maras salvadoreñas. Y para rematarlo, al final la sociedad perfecta la encarnaría esa comunidad meronita que representaría a la USA prístina que eliminó a los indios y que ahora niega su pasado forastero considerando que los inmigrantes ni están ni se les espera.

jueves, 27 de agosto de 2026

El ser querido

de Rodrigo Sorogoyen. España, 2026. 135’.
27 de agosto de 2026. Cines Alkazar, Plasencia.

Después de mucho tiempo, Esteban Martínez vuelve de Nueva York para dirigir su nueva película en España. Es un director muy prestigioso desde Siroco, aquella película icónica que filmó con pasión en un momento turbulento de su vida. Desierto tendrá como escenario el Sáhara español en los años treinta y Esteban quiere que en ella tenga un papel protagonista su hija Emilia. No la ve desde que abandonó a su madre cuando ella era solo una niña. El reencuentro será difícil para los dos. Y también los días de filmación en Fuerteventura.  
 
Javier Bardem y Victoria Luengo no pueden estar mejor en este reto interpretativo con unos personajes que Sorogoyen ha querido y conseguido que sean mucho más que los protagonistas de una historia. Porque no vemos solo a un padre/director frente a una hija/actriz sino, sobre todo, la forma en que cada uno de ellos mira, contempla y juzga al otro. Las dos perspectivas son igual de relevantes y no hay más juicio sobre cada uno de ellos que el que nos aporta la mirada del otro. Ese es uno de los grandes méritos tanto del guion como de la dirección de esta película superlativa en la que ambas cosas son a la vez urdimbre y trama de este ensayo fílmico sobre cómo se trenza la vida y cómo se tejen las películas. A veces el azar nos ofrece coincidencias reveladoras. Nosotros vemos esta joya de Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña (quizá la más perfecta de su excelente cine) dos días después de haber visto, en la Feria de Teatro de Ciudad Rodrigo, Autorreverse, una propuesta teatral extraordinaria que también ocurría en el desierto y en la que un hombre y una mujer ahondaban sobre la posibilidad de que cada uno pudiera acceder a la mirada del otro. Igual que esta película, aquella obra ponía al público en la posición privilegiada de contemplar desde fuera lo que cada uno de ellos ve del otro desde dentro. El ser querido es una lección  de cine en la que se muestra también el bastidor y el taller en el que se esculpe el tiempo de cada historia. Por eso esta película, que merece ser mucho más valorada que esos sirocos que provocan tanto arrebato, me ha recordado la maestría con que Víctor Erice nos ofrecía en Cerrar los ojos un homenaje a la mirada, a la memoria y al cine. El ser querido es una película formalmente mayúscula que podrá ser analizada en conjunto y por partes en las escuelas de cine, pero también una historia soberbia que sin estridencias tiene la virtud de ofrecer mucho (las escenas de las dos comidas, las metáforas volcánicas en el desierto, los momentos en los balcones...), pero dejar también espacio al espectador para reflexionar sobre la forma en que el encuadre, el color, la textura, la luz o el formato juegan un papel crucial para sintonizar las miradas de quien dirige y quien contempla. Y, por si todo eso fuera poco, en El ser querido  también queda espacio para subtextos sobre los códigos generacionales, sobre la relación entre la película que se filma y la que vemos, y sobre las relaciones de poder y afecto entre los seres queridos y los odiados, mitificados u olvidados. Por eso El ser querido trata de un padre y una hija,  de un cineasta y una intérprete.

sábado, 15 de agosto de 2026

Días de agosto

de Chema de la Peña. España, 2026. 95’.
15 de agosto de 2026. Cines Van Dyck, Salamanca.

Juan y Gabriela van a pasar unos días de agosto en la casa que la familia de él tiene en Gran Canaria. La idea es estar allí los dos solos, pero inesperadamente aparece el padre de él con Mónica, la nueva novia con la que está tras divorciarse. Entre Mónica y él surge una relación tórrida que complicará esos días de agosto.  
 
La situación es poco creíble y deja a ese cuarteto en posiciones extrañas. Roberto Álamo hace lo que puede con el personaje del padre, pero la cosa no da mucho de sí. Ni como relato de una relación prohibida, ni como conflicto entre un padre y un hijo con final mejorable.

jueves, 13 de agosto de 2026

Rebuilding

de Max Walker-Silverman. EE.UU, 2025. 95’.
13 de agosto de 2026. Cines Van Dyck, Salamanca. V.O.S.

Dusty es un vaquero que ha perdido su granja y no sabe vivir de otra forma. De momento, ha tenido que instalarse en una de las casas rodantes que han facilitado a los que se han quedado sin nada tras el incendio que ha asolado la zona. Es un tiempo difícil en el que Dusty intenta recomponer su relación con su hija Callie-Rose y su exesposa Ruby. Con ellas y sus vecinos de campamento intentará sortear la desesperanza.
 
Rebuilding podría ser la hija menor de dos películas monumento. Me refiero a Nomadland, de Cloe Zao, y a Sueños de trenes, de Clint Bentley. Hay algo de las dos en esta historia pequeña en la que también hay un incendio, una familia amorosa, caravanas en medio de la nada y mucho respeto por los tiempos en que las personas sabían apreciar el valor del paisaje y la tierra. Entre la ternura y el ternurismo hay una estrecha frontera que Max Walker-Silverman consigue no traspasar. Y ese es uno de los méritos de esta historia sencilla, a la que va bien la gestualidad triste de Josh O’Connor y que se cierra con un final bastante oportuno. Y es que, en estos tiempos tórridos en los que no se acaba de tomar conciencia del valor de los paraísos perdidos, está bien que esta película nos recuerde que la esperanza consiste en seguir adelante sin caer en la desesperación.

sábado, 1 de agosto de 2026

El mensaje

de Iván Fund. Argentina, 2025. 91’.
1 de agosto de 2026. Cines Van Dyck, Salamanca. V.O.S.

Anika es una niña de nueve años que tiene el don de entender a los animales. Con Myriam y Roger viaja en una autocaravana en un ambiente muy familiar. No tienen rumbo fijo porque van atendiendo peticiones de personas que pagan para que la niña les haga de médium con sus mascotas. 
 
Parece muy merecido el premio especial del jurado que recibió esta película en el festival de Berlín. El mensaje es una joya, en un blanco y negro precioso, en la que todo lo formal es delicado y perfecto: los encuadres (también ese 3:4 tras la escena televisiva en el que parece que curioseamos por el interior de la caravana), los momentos musicales (esa trompeta melancólica de Mauro Morelos), las atmósferas intimistas y crepusculares (como en el cine de Carlos Reygadas o Lisandro Alonso). Pero lo que convierte en sublime esta película es la ternura, el hieratismo, la belleza y la sinceridad de las interpretaciones de Mara Bestelli, de Marcelo Subiotto (inolvidable en Puan) y, por supuesto, de esa niña cautivadora llamada Anika Bootz. El mensaje se mueve en el territorio de esa belleza imprecisa de los relatos en los que no sabemos todo ni falta que nos hace. No sabemos por qué la madre de la niña está en el hospital psiquiátrico, ni su relación con esta pareja que forma un triángulo maravilloso con Anika. Tampoco sabemos qué distancia tomar con ese don de la niña y con el uso que de él hacen Myriam y Roger. Pero todo eso da igual, porque lo que aquí importa es la fe, la esperanza y la caridad. La fe en que no hay engaño cuando no se produce daño. La esperanza de que les vaya bonito a estos tres seres benditamente nómadas. Y la caridad y cuidado con que la niña escucha a los animales y los tres, sin juzgar, ayudan a quienes necesitan vincularse mejor con sus queridas mascotas. El mensaje es, por tanto, una historia, casi religiosa, que apunta hacia un más allá que está bien acá. Al lado mismo de esa niña que cree en el Ratoncito Pérez y regala el mensaje curativo que recibe de un pajarito. O en el amor sosegado entre ese hombre de mirada embelesada y esa mujer de palabras lenitivas. 

15 pruebas de amor

de Alice Douard. Francia, 2025. 96’.
1 de agosto de 2026. Cines Van Dyck, Salamanca. V.O.S.

Céline y Nadia forman una pareja feliz que ahora están casadas porque quieren tener un bebé. Nadia es la que está embarazada y Céline debe solicitar la adopción cuando la niña nazca. Para que se la concedan tienen que presentar testimonios de amigos y familiares que avalen que formarán una buena familia.  
 
A los miedos propios de cualquier pareja primeriza se añaden las condiciones exigidas por la legislación francesa. Allí se reconoce el matrimonio entre personas del mismo sexo, pero se trata de modo diferente a la madre que no pare que al padre (que tampoco lo hace) en el matrimonio heterosexual. El tema da que pensar y Alice Douard consigue que no dejemos de hacerlo con unos diálogos frescos en los que, entre bromas y veras, se suscitan cuestiones de cierto calado ético y jurídico. 15 pruebas de amor es una historia amable que, siendo entretenida, consigue sortear los tópicos propios de las comedias francesas. De hecho, están muy bien trabadas la relación entre Céline y Nadia y las que tienen con sus familias y con los amigos que deberán valorar su relación. Entre los momentos conmovedores está la carta que le deja su madre a Céline y ese cierre perfecto en esa sala de partos en la que solo hay mujeres que reciben amorosamente a la pequeña Mathilde. Así que ha sido un gusto volver a disfrutar con la estupenda programación Filmo Verano en VOSE de los cines Van Dyck. Hoy haremos sesión doble porque a continuación veremos El mensaje, de Iván Fund. 

viernes, 17 de julio de 2026

La Odisea

de Christopher Nolan. Reino Unido, 2026. 176’.
17 de mayo de 2026. Cines Los Prados, Oviedo. V.O.S.

Tras la cruenta guerra de Troya que, con el famoso caballo, él ayudó a ganar, Odiseo regresa con sus hombres a Ítaca. Allí le esperan Penélope y Telémaco asediados por los numerosos pretendientes al trono, empeñados todos en que Odiseo nunca volverá.  
 
Christopher Nolan lo ha conseguido. Quienes no sepan si el tal Odiseo tenía algo que ver con Ulises, si era un personaje griego, romano o galáctico y hayan acudido provistos de suficientes palomitas para tres horas no saldrán menos satisfechos que los que oyeron hablar de los aedos, las musas y los cantos antes de que Nolan empezara a filmar esta majestuosa y cautivadora película. Seguramente se disfrutará más en salas Imax en las que sea posible la proyección en 70 milímetros (y también si la versión original no fuera en inglés sino, por ejemplo, en griego -aunque fuera moderno-), pero con el cuidado del relato, el manejo de los tiempos y la espectacularidad de las imágenes no serán menos los públicos que salgan encantados de las salas que los que disfrutaron lo indecible viendo Oppenheimer. De hecho, las tres horas de La Odisea se hacen cortas y en el tramo final de la llegada de Ulises a Ítaca uno piensa que la cosa va demasiado rápida y que Nolan podría haberse permitido media hora más, para contarnos esa parte con el sosiego y el detalle con lo que lo hizo Uberto Pasolini en El regreso de Ulises. Eso sí, además de momentos tan espectaculares y fascinantes como el de los encuentros con Polifemo, Circe, Calipso o la tormenta de Poseidón, Nolan nos muestra la destrucción de Troya desde el punto de vista de un Odiseo que parece sentir ante la guerra tanto asco como el que debería sentir un soldado israelí decente entrando en Gaza. Y no le viene nada mal ese contrapunto moral a una historia tan épica como esta.