sábado, 7 de noviembre de 2026

Sacamantecas

de David P. Sañudo. España, 2026. 109’.
7 de noviembre de 2026. Cines Parqueastur, Corvera.

En tiempos de las guerras carlistas, varias mujeres son violadas y estranguladas fuera de Vitoria. Son muertes que no se investigan, hasta que Ángela, maestra en Burgos y hermana de una de las asesinadas, se empeña en encontrar al asesino. Al sacamantecas. 
 
No sabía que hubiera existido el personaje con el que sus mayores aterrorizaban la infancia de mis abuelas. Ellas hablaban del hombre del saco, el tío del sebo o el sacamantecas como la terrible amenaza que les impedía alejarse en la noche. Al parecer, ese personaje existió, cometió crímenes horrendos y finalmente fue asesinado ante miles de personas en Vitoria a garrote vil (me niego a escribir ajusticiado). Esa práctica la oficializó en 1832 Fernando VII y siguió existiendo en España hasta 1974, con las penúltimas ejecuciones de Franco. A diferencia de Berlanga en El verdugo, David Sañudo lo muestra al final de la película. Y hace bien, para que quede constancia de que la barbarie contra los bárbaros ha formado parte de la historia de este país hasta tiempos no tan lejanos. Por lo demás, Sacamantecas, más que un thriller de época, es un retrato pausado de la atmóstera fría y turbia de aquellos tiempos oscuros. Como no podía ser de otro modo, Patricia López Arnaiz y Antonio de la Torre están magníficos en unos papeles tan secos y contenidos como corresponde a la época retratada. Sacamantecas tiene mucho de película nórdica. Pero no como Tasio de Armendáriz o Vacas de Julio Médem. Más fría y septentrional. Al estilo de películas danesas como La tierra prometida o La chica de la aguja.

Ruega por nosotras

de Daniel Monzón. España, 2026. 136’.
7 de noviembre de 2026. Cines Parqueastur, Corvera.

Ana tiene diecinueve años y muchas ganas de divertirse. Pertenece a una familia bien de Barcelona, pero muy estricta. Tanto que una escapada nocturna de la muchacha hará que el padre la interne en un centro al cuidado de las monjas. Es uno de los creados al comienzo de la dictadura por el Patronato de protección a la Mujer. Es 1974 y faltarán seis para que Ana pueda ser una joven libre. Y diez para que se cierre esa institución de encerramiento de mujeres.

Le van a meter en un reformatorio. Era una de las frases que auguran lo peor en la infancia. Desde la escuela imaginábamos el reformatorio como un purgatorio en la Tierra sin salida a ningún cielo. Lo que no sabíamos era que también había reformatorios para ellas. El que nos muestra Daniel Monzón resume esa estricta disciplina castrense practicada por unas monjas que se sentían impunes en su pretendida cruzada frente al pecado. La historia está muy personalizada y quizá le falten referencias contextuales para mostrar que aquellos centros, con las diferencias que pudiera haber, contaban con carta blanca para funcionar como centros penitenciarios y de trabajos forzados sin tutela judicial (o, lo que sería peor, con ella). Que pasaran diez años desde la muerte del dictador hasta que se clausurara esa red, muestra que entre las prioridades de la transición no estuvo la protección de aquellas mujeres. ¿Será aquel mundo el que algunos quieren resucitar ahora?

jueves, 5 de noviembre de 2026

Una película de miedo

de Sergio Oksman, España, 2025. 72’.
29 de octubre de 2026. Centro Niemeyer, Avilés.

Sergio Oksman pasa el verano con su hijo de doce años en un hotel de Lisboa. Son los últimos huéspedes y les han dejado usarlo antes de que empiecen las obras de reforma. El lugar está tan vacío como el hotel de El resplandor, pero no pasan ningún miedo porque los únicos fantasmas que hay allí son los recuerdos de un padre que convive con su hijo en ese tiempo suspendido.

La cosa no va de lo que el título y la película de Kubrick podrían sugerir. Al niño le encantaría que así fuera, pero lo que nos ofrece Oksman son solo instantes sosegados de un estío sin hastío. Una película de miedo parece la contraparte de un díptico muy sugerente sobre las edades de la vida desde los márgenes de la cotidianidad. Si en la magnífica O futebol Oksman retrataba su relación como hijo con su padre poco antes de que falleciera, aquí nos muestra la que tiene con ese hijo que enseguida dejará de ser niño. En las dos películas hay lluvia, apuntes sobre el extrañamiento (en Brasil aquella, en Portugal esta), un delicado hiperrealismo y esa sensación de que no se cuenta nada, pero está pasando todo. Al menos para Sergio Oksman y su hijo. Gente tranquila a la que da gusto contemplar.

martes, 3 de noviembre de 2026

Tiempos de ilusión

de Olivier Nakache y Eric Toledano. Francia, 2026. 116’.
3 de noviembre de 2026. Multicines Béjar.

Vincent es un adolescente de los ochenta que comparte habitación (y disputas) con su hermano mayor. Su padre se ha quedado en el paro y su madre está haciendo un curso de informática para prosperar en el trabajo. El primer amor, los gustos musicales y la herencia familiar, judía y musulmana, hacen que ese momento vital sea especialmente intenso para él. 
 
Es una comedia francesa apta para todos los públicos, pero consigue sortear los riesgos de tal condición. Más alegre que sesuda, tiene la suficiente gracia y frescura para resultar agradable sin los resortes y tópicos habituales en el cine familiar. La vemos justo después de La Gradiva,  que acaba de recibir la espiga de oro en Valladolid. Tiempos de ilusión es muy cariñosa y amable en el retrato de la juventud ochentera, aquel tiempo en que eran adolescentes los públicos franceses que sintonizan ahora con la visión problemática de la adolescencia actual. Es lo que pasa con la juventud. Es memorable y hasta heroica la propia, pero tiene mucho peligro y no hay quien entienda a la de ahora. 

domingo, 1 de noviembre de 2026

La Gradiva

de Marine Atlan. Francia, 2026. 145’.
1 de noviembre de 2026. Teatro Carrión, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial). V.O.S.

Unos jóvenes franceses visitan el Vesubio y las ruinas de Pompeya en su viaje de estudios. Van con una profesora entusiasta del arte y la cultura clásica, pero los intereses del grupo son muy diversos. De modo que la experiencia será muy distinta para ellos. Incluso trágica para algunos.

La actitud de la profesora podría ser la propia de un viajero del Gran Tour, pero quienes la acompañan no son jóvenes aristócratas de la Inglaterra pretérita sino adolescentes de la actual escuela pública francesa. Como el mal de escuela (además de un libro de Pennac) es casi un género del cine francés y un tema permanente en el debate nacional, no es de extrañar que esta película esté alcanzando allí unas cotas de taquilla cercanas a las de esas comedias que "ya han visto millones de franceses". Es indudable que como retratista de adolescencias en viaje de estudios es mucho mejor Jonás Trueba (Quien lo impide: Si vamos 28, volvemos 28-), pero hay que reconocer que en el final de la historia Marine Atlan consigue resituar a los personajes y sus relaciones con cierta sutileza. La Espiga de Plata parece un premio excesivo, pero no hay duda de que la película se verá y comentará con agrado. También en las salas de profesores.

Dao

de Alain Gomis. Senegal, 2026. 185’.
1 de noviembre de 2026. Teatro Carrión, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial). V.O.S.

Momentos intercalados de una boda en Francia y de un homenaje a un hombre fallecido en un poblado africano. Algunos de los participantes son los mismos en los dos eventos. En los dos se hacen ritos, se bebe, se baila y se pelea. 
 
Al comienzo de estas tres horas excesivas vemos lo que parece un casting de actores para la película. Serán los más visibles en este documental muy coral que parece un reportaje antropológico sobre las formas de celebración de los subsaharianos franceses y las de los habitantes actuales de los poblados africanos que un día fueron colonizados. La cosa tiene el mismo interés que sentarse en una esquina a contemplar un sarao (en realidad dos) con gente que disfruta (o no tanto). Hay pretensión de que haya equilibrio entre las dos ceremonias y, seguramente, se pretende que la película se adscriba a planteamientos anticoloniales. Pero lo cierto es que la bonita banda sonora distancia y opaca más lo que dicen y hacen los negros del funeral africano que lo que pasa y se cuenta en la boda francesa. Extraña bastante la Espiga de Oro que le han dado a esta película. Pero casi extraña más que no haya habido pateo tras la proyección. Quizá lo explique el cansancio del público. O simplemente las ganas de salir.

sábado, 31 de octubre de 2026

Light Pillar

de Xu Zao. China, 2026. 90’.
31 de octubre de 2026. Teatro Zorrilla, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial). V.O.S.

Old New East West, un enorme estudio chino en el que se filmaban películas épicas, ahora está en declive y a punto de cerrar. El tedio y la melancolía llevan a Lao Zha a usar cada vez más  el aparato de realidad virtual que le dan dado en lugar de su salario. Con él entra en un mundo distinto y más atractivo para él.
 
Light Pillar combina imágenes de animación (para la historia real) con imágenes filmadas (para la virtual). Ambas tienen un punto tosco y melancólico que combina muy bien y aporta a la película un tono poético muy particular. Light Pillar parece levantar acta tentativa del tránsito desde ese majestuoso mundo cinematográfico que no acaba de morir al imprevisible mundo virtual que no acaba de nacer. Todo con un tono, medio onírico y medio irónico, muy singular.

A bit of light

de Ali Asgari. Irán, 2026. 87’.
31 de octubre de 2026. Teatro Carrión, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial). V.O.S.

Por atender a los heridos en las manifestaciones, le han cerrado su clínica y le han prohibido ejercer la profesión a un médico de Teherán. Deprimido y sin esperanza ha decidido acabar con su vida. Quiere que sus seres queridos sufran lo menos posible, así que dedica el día a comunicárselo a su familia. Pero no le será fácil porque algunos de sus pacientes le necesitan y porque no sabe cómo decírselo a su madre. 

El punto de partida es sorprendente y da mucho que pensar esta historia que retrata las encrucijadas de sus personajes con un guion excelente. La película evita la truculencia y lo fía todo a los encuentros y los diálogos. Incluida esa escena de obra de teatro en la que un hijo que va a dejar el país se despide de su madre. Sin dramatizar, los ataques de Trump y la necesidad de proteger los cristales de las casas contextualizan bien el momento en que se desarrolla la historia. Así que Ali Asgari no defrauda. Al contrario, confirma el tesón y la habilidad de los directores iraníes para sortear la censura y hacer un cine magnífico en circunstancias muy difíciles. En el coloquio que siguió a la proyección resaltó que la fortaleza y convicción de sus personajes femeninos es característica de la forma en que las mujeres afrontan la vida en Irán. Algo que constatamos en las magníficas películas que nos llegan desde allí.

Las noches

de Ana Bovino. Argentina, 2026. 82’.
31 de octubre de 2026. Teatro Zorrilla, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Tiempo de historia).

La Pichi es una joven inmensa. Por su físico y por su agradable carácter. Natural de los arrabales portuarios de Buenos Aires, tiene mucho que contar y sabe hacerlo con gracia. 
 
Ana Bovino organiza la película como una serie de declaraciones de La Pichi repasando momentos de su vida. Algunas imágenes de su infancia y también otras actuales ilustran lo que va contando. Y son muchos los fragmentos del paisaje marginal porteño que hacen muy grata la cadencia de este retrato fragmentario. Emparentar las noches de La Pichi con las mil y una de Sherezade es, sin duda, otro acierto formal de Ana Bovino. Así consigue hacer de la necesidad virtud y convertir las carencias económicas de los tiempos mileicos en estímulo para seguir contando historias y dar voz a personajes tan singulares como este. De esto también se habló en el interesante coloquio que siguió a la proyección.

Se eu fosse vivo... vivia

de André Novais Oliveira. Brasil, 2026. 100’.
31 de octubre de 2026. Cines Broadway, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Punto de encuentro). V.O.S.

Gilberto y Jacira son una pareja dubitativa en los años setenta. Algo ha debido pasar entre los dos porque él le pide perdón a ella. Tras una noche en el baile, él cree que los vigilan. Pasados cincuenta años siguen apaciblemente unidos hasta que ella es hospitalizada y desde entonces apenas le hace caso a Gilberto. Él se desespera y empiezan a pasarle cosas raras. Hasta que llegan los extraterrestres y toma distancia.
 
Parsimoniosa y poco atractiva inicialmente, la película deviene en surrealista con ese extrañamiento final, tanto del protagonista como del relato, que podría haber resultado interesante. Pero lo que queda es más perplejidad y cierto tedio que interés por lo contemplado.

Papagayo

de Omar A. Razzak. España, 2026. 90’.
31 de octubre de 2026. Cines Broadway, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Tiempo de historia).

Omar es un director canario de origen sirio que se enamora de una dibujante israelí. Los dos empiezan a vivir juntos y pasan una temporada en Israel mientras preparan esta película. Ella queda embarazada y los dos regresan a España. Pero el 7 de octubre cambia su relación y hace que la película termine de otro modo.
 
Las filmaciones son naturales, dominando lo incidental y lo imprevisto sobre lo planificado. Las imágenes nunca la incluyen a ella, que aparece siempre en dibujos recortados en su lugar de cada plano. En algunos momentos vemos también al padre de Omar haciendo declaraciones de lo más interesantes. Formalmente, Papagayo tiene una sencillez, una frescura y una belleza admirables. Y con una sinceridad apacible consigue combinar la ironía, la ilusión y la pena. El guion es impecable y, por si todo eso fuera poco, Papagayo es toda una lección de (intra)historia, de diversidad cultural, de lenguas, de culturas y de religiones. Es, por tanto, una película deliciosamente imprescindible que milita a favor de la tolerancia, la convivencia y el enriquecimiento que supone no ser de aquí ni ser de allá sabiendo que todos somos de aquí y también de allá. No sé lo que supondrá para Papagayo la Seminci, pero seleccionar (y quizá premiar) una película como esta prestigia a cualquier festival.

viernes, 30 de octubre de 2026

La libertad doble

de Lisandro Alonso. Argentina, 2026. 100’.
30 de octubre de 2026. Teatro Carrión, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial).

Misael 25 años después de La libertad. Ahora utiliza la motosierra, pero su vida sigue transcurriendo apaciblemente entre los afanes madereros y los descansos. Lejos de allí, los tajos de Milei dañan muchas cosas. Como los recursos económicos del centro de salud mental que hasta ahora cuidaba a su hermana Micaela.

Igual que hace 25 años, la película comienza con un plano frontal de Misael comiendo carne asada en la noche cerrada. Luego contemplamos sus tareas cotidianas en medio de la naturaleza. Salvo por la motosierra, se diría que el tiempo no ha pasado para este hombre. Pero los efectos de otra también afectarán a vidas que, como la suya, transcurren en las periferias. Así que, aunque no lo parezca, La libertad doble es también una película política que pone de manifiesto que ningún robinsón está a salvo de los desvaríos del poder. Pero también es una película esperanzada porque, a la magnética contemplación de la autosuficiencia, se añade ahora la capa de ternura que inspira la bondad primigenia de esa mujer que ahora queda a cargo de su hermano.

Yesterday The Eye Didn´t Sleep

de Rakan Mayasi. Líbano, 2026. 100’.
30 de octubre de 2026. Cines Broadway, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Punto de encuentro). V.O.S.

En el valle de la Becá dos accidentes cambian la vida de una prima y dos hermanas. El primero es el incendio de un camión del que la familia de otra tribu culpa a la primera. El segundo es el atropello mortal de otro miembro de esa tribu que exige venganza. La mediación consistirá en que una de las hermanas se case con un hombre de aquella tribu. 
 
Una película bien hecha y con ecos, a veces bastante explícitos, del cine de Kairostami. Los intérpretes tienen los mismos nombres, y seguramente las mismas relaciones familiares, que los personajes de la historia. El tono es siempre elegante y naturalista. Y lo que se cuenta deja claro que las tradiciones ancestrales que regulan la convivencia y los conflictos en esas comunidades árabes tienen un alto coste sobre la libertad y la vida de las mujeres. Algo siempre necesario, aunque ahora no sean los únicos problemas que se sufren en el Líbano y su entorno.

13 alfileres

de João Rui Guerra da Mata y João Pedro Rodrigues. Portugal, 2026. 60’.
30 de octubre de 2026. Cines Broadway, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Alquimias). V.O.S.

Una fiesta madrileña en el entorno de la ermita de San Antonio de la Florida y algunas otras historias lisboetas van componiendo trece retales fílmicos que consiguen pinchar y fascinar.
 
Desde la voz que lee los créditos iniciales hasta las innovaciones formales de una película barata, pero hecha con medios tan diversos como el Imax y el Super 8, todo resulta sorprendente en esta propuesta juguetona e iconoclasta en la que, como sucedía en O ornitólogo,  San Antonio tiene un protagonismo importante. También lo tienen Goya, el sacerdote que comparte en televisión la receta para hacer agua bendita, la resurrección de un zombi o las imágenes de esa barca surcando un espacio vacío más allá de la Tierra. 13 alfileres es una cosa rara, pero bien hecha. Divertida y muy sugerente.

Foreign Travel

de Ted Fendt. Alemania, 2026. 63’.
30 de octubre de 2026. Cines Broadway, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Alquimias). V.O.S.

Un año en la vida de una lectora en Berlín. El Leonie que, mes a mes, va encontrándose con amigos y compartiendo lecturas interesantes y comentarios muy lúcidos sobre la obra de Anna María Ortese. También habla con Sigrid Vagt, su traductora al alemán. Hay mucho de hermenéutica literaria y existencial en todas las conversaciones. Por eso no es extraño que, además de las referencias italianas, en los diálogos se hable también de Jorge Manrique o Miguel de Unamuno. 
 
Entre otras muchas cosas, el cine de Jonás Trueba o de Matías Piñeiro son buenos ejemplos de animación a la lectura. La película de Ted Fendt también lo es, aunque quizá precisaría de cierta reanimación formal porque parece fiarlo todo al interés de lo que se lee o se dice en la pantalla. De hecho, el tiempo, la ciudad, los personajes y sus encuentros resultan un marco muy tenue y bastante menos cautivador que las estupendas propuestas de aquellos cineastas. En todo caso, no siendo apta para públicos poco reflexivos, Foriegn Travel también acierta al incluir entre los que hablan a la traductora. Y eso me ha recordado el interés de un libro escrito por otra. Me refiero a La impostora de Nuria Barrios. Creo que Ted Fendt le podría sacar bastante partido en otra película reflexiva.

jueves, 29 de octubre de 2026

Ceniza en la boca

de Diego Luna, México, 2026. 97’.
29 de octubre de 2026. Centro Niemeyer, Avilés.

Lucía ha llegado a España con su hermano Diego siguiendo a su madre, que había venido algunos años antes desde México. Las cosas no son nada fáciles para ella porque acaba teniendo que hacer de madre de su hermano en Madrid. Primero trabaja cuidando de un bebé. Luego atenderá a una anciana cuando decide irse a Barcelona. Allí empieza una relación con un chico al que intenta ocultar sus dificultades. Pero todo se torcerá y tendrá que volver a la casa de sus abuelos en México. 
 
Una historia sobre una inmigrante que se debate entre la ilusión de una vida feliz y la dureza del día a día aquí. El retrato es seco y sincopado, con escenas yuxtapuestas separadas a veces por una pantalla en blanco que va jalonando los tiempos y lugares en los que transcurren esos momentos difíciles en la vida de Lucía.

martes, 27 de octubre de 2026

El coro de Praga

de Ondřej Provazník. República Checa, 2025. 106’.
27 de octubre de 2026. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Karolina y su hermana cantan en un coro y les surge la oportunidad de ser elegidas para el grupo que dará unos conciertos en Nueva York. El director que lo decide tiene mucho carácter y cierto atractivo. Desde su posición dominante se fija en Karolina. Ella solo tiene trece años.

Una historia gélida y bien contada. Más que lo explícito, se muestra lo tácito. Las formas de acechar y presionar a una niña sin que parezca advertirlo nadie. Casi ni el propio depredador. Hay mucha intención en El coro de Praga. Y también mucha contención. Tanta que la perfección de las voces y la música hacen grata y dulce una historia que, sin embargo, es dura y perversa.

sábado, 24 de octubre de 2026

Los muertos no se tocan, nene

de José Luis García Sánchez, España, 2011. 90’.
24 de octubre de 2026. Centro Niemeyer, Avilés.

El abuelo acaba de morir y la familia espera que les instalen un televisor. Gentes variopintas pasan por la casa en la que se produce el óbito hasta el momento del entierro. Todo es abigarrado, españolísimo y muy cómico.
 
Se programa esta sesión con motivo del centenario de Rafael Azcona, el autor de la novela en que se basa la película. Y se proyecta, sin presentación ni coloquio, en la víspera de la muerte de su director. La sesión va precedida de Se vende un Tranvía, un corto radicalmente azconiano y berlanguiano de 1959. Ese es precisamente el año en que transcurre esta historia de cuerpo presente que fue hecha en blanco y negro casi cincuenta años después. El guion es divertido y trepidante, el espacio confinado y opresivo (a la manera de Sieranevada, pero con mucha más gracia) y las interpretaciones entrelazadas prodigiosamente con maneras que parecen más propias del teatro que del cine. Así que descansen en paz Rafael Azcona y José Luis García Sánchez. En un día tan señalado hemos disfrutado lo indecible con su genialidad funeraria. Habíamos visto esta película hace quince años en los añorados Cines Marta, pero ha sido muy grato recuperarla en este día en que cambia la hora y los relojes se atrasan.

viernes, 23 de octubre de 2026

Wildwood: El bosque salvaje

de Travis Knight. EE.UU., 2026. 132’.
23 de octubre de 2026. Cines Parqueastur, Corvera.

Desobedeciendo a sus padres, Prue McKeel saca a su hermanito de casa un día en que lo han dejado a su cuidado. Ella no lo sabe, pero sobre el niño pesa un maleficio que explica por qué una bandada de cuervos se lo lleva al bosque. Así que Prue y su pánfilo amigo Curtis entrarán en ese lugar tan peligroso para intentar rescatarlo.
 
Las imágenes son bellísimas. Hiperrealistas en el entorno urbano, perfectas en la gestualidad generacional y cautivadoras en el retrato de los territorios y criaturas del bosque. El relato tiene mucho de cuento tradicional en el que una muchachita valiente se atreve a adentrarse en la espesura. En eso la película parece apta para muchos públicos. Sin embargo, la truculencia violenta de la guerra en el bosque con maneras tan clásicas como ásperas hacen pensar que este bosque salvaje no es para niños. Aunque quizá sí esté buscando un público concreto para su iniciación belicista: el de los padres cultivados y esteticistas que no le ponen reparos a que los niños se familiaricen con la guerra. Así son estos tiempos difíciles en que hasta las películas mas bellamente artesanales (imprescindible quedarse hasta la parte final de los créditos) no le hacen ascos al espectáculo bélico. Aun así, me gusta especialmente un detalle de esta película. Que la hiedra, tan románticamente apreciada y tan dañina para las arquitecturas valiosas, sea presentada como potencialmente diabólica. 

jueves, 22 de octubre de 2026

La voz quebrada

de Manuel Menchón. España, 2026. 88’.
22 de octubre de 2026. Cines Embajadores-Foncalada, Oviedo.

La última relación amorosa de Federico García Lorca. La que tuvo con Juan Ramírez de Lucas antes de ir a Granada. Este no quiso que sus escritos sobre aquellos recuerdos fueran conocidos hasta después de su muerte. Seix Barral los publica esta semana en un libro y, a partir de ellos, Manuel Menchón estrena en las salas esta película memorable. 

Ningún personaje ficcionado. Ninguna recreación efectista. Casi todo lo que vemos son imágenes de archivo editadas con fascinante aliento poético y una fotografía impecable. Y todo lo que escuchamos son afirmaciones dichas o escritas en aquel tiempo y expresadas en las voces de Álvaro Morte, Francesco Carril, Joaquín Notario, Pedro Casablanc, Víctor Clavijo, María Galiana y Alberto Sanjuan. Las aclaraciones escritas en la pantalla son pocas, contenidas y siempre pertinentes. La banda sonora aporta relieve a las imágenes sin subrayados innecesarios. Así que, tras sus películas sobre Unamuno, Manuel Menchón nos ofrece un trabajo fílmico fascinante, conmovedor y sumamente necesario. Un documento muy valioso sobre un poeta, un amor y sobre la historia de este país. Tanto, que verlo debería ser obligado para cualquier nieto español de aquellos tiempos terribles que hoy no quiera vivir sonámbulo. Pero no le será fácil. La voz quebrada se proyecta en una única sala de Asturias, en una sola sesión intempestiva (la vi a las cuatro menos cuarto de la tarde) y solo en determinados días. Así somos y así nos va. Y "mira que nos acechan todavía".