domingo, 28 de junio de 2026

Obsession

de Curry Barker. EE.UU., 2025. 108.
28 de junio de 2026. Cines Parqueastur, Corvera.

A un chico le gustaría que una chica le quisiera y no se le ocurre otra cosa que formular ese deseo mientras rompe una barrita de seis dólares y pico que, al parecer, tiene poderes mágicos. El hechizo funciona y la chica se vuelve loca, muy loca por él.
 
Con el cine de terror nunca se sabe a qué atenerse. El género me repugna, pero uno no quiere perderse películas que quizá no son lo que parecen. El tráiler me invitaba a no verla, pero reseñas muy favorables en cinco periódicos españoles hacían suponer que tantos no podrían estar equivocados. Pero lo estaban y la cosa es lo que parece. O peor. 

sábado, 27 de junio de 2026

Nino

de Pauline Loquès. Francia, 2025. 97’.
27 de junio de 2026. Cines Embajadores-Foncalada, Oviedo.V.O.S.

En una consulta médica le informan inesperadamente a Nino de que tiene un cáncer de garganta. Es viernes y la quimioterapia debe empezar el lunes, pero antes debe congelar su esperma porque el tratamiento le dejará estéril. De vuelta a casa comprueba que no tiene llaves. El portero tampoco aparece, así que pasa el fin de semana de acá para allá aturdido por el giro inesperado que ha dado su vida.  
 
En la reseña de Viva, la película de Aina Clotet que vimos hace tres días, comentaba su relación con Tres adioses por la situación inesperada de sus protagonistas. Estos tres días de suspensión en la vida de Nino también tratan de eso, aunque esta magnífica primera película de Pauline Loquès tiene más que ver con esa obra maestra de Agnès Varda titulada Cleo de 5 a 7. Aquel personaje deambulaba por París mientras esperaba los resultados de unos análisis y las cartas del tarot le acababan de anunciar lo peor. Nino ya tiene el diagnóstico y su espera se alarga en ese fin de semana que también vive a la deriva. La interpretación de Théodore Pellerin es perfecta para transmitir el extrañamiento ensimismado de un personaje cuya actitud silente y sosegada refleja con más intensidad su angustia. Acompañamos a Nino y entendemos  la dificultad de sus encuentros con la madre, con el amigo, con la hermana o con esa antigua compañera del instituto con la que Pauline Loquès incluye una escena que recuerda a aquella tan especial de Paris, Texas. Tras un final perfecto, sobran y molestan esos segundos con la canción en inglés. Es un penoso rito que algunos directores parecen considerar de obligado cumplimiento para rematar sus películas. Pero ni siquiera esta coda innecesaria resta valor a Nino, una película extraordinaria y sencilla de una directora de la que ojalá podamos ver pronto nuevos trabajos.

jueves, 25 de junio de 2026

Popel

de Oier Plaza Gartzia, República Checa, 2025. 87.
25 de junio de 2026. Centro Niemeyer, Avilés.

Unai Egia trabaja como profesor de Plástica en una ikastola vasca. Durante el confinamiento pandémico leyó El impostor, de Javier Cercas, y decidió investigar sobre Eric Moner, aquel deportado cuya identidad suplantó Enric Marco, ese extraño personaje que tan bien interpretó Eduard Fernández en Marco. Unai Egia averiguó que Eric Moner coincidió con Anjel Lekuona en el campo de Flossenburg y que los dos fueron asesinados en abril de 1945. Enric y Anjel vivieron aquellos terribles momentos con otros españoles y algún francés. Sobre varios de ellos, Unai Egia va averiguando más cosas y consigue contactar con sus familias. También llega hasta los responsables de los archivos del crematorio de Praga en el que trabajaban František Suchý y su hijo, unos héroes que arriesgaron sus vidas para identificar las cenizas de dos mil asesinados. Entre ellas, las de aquellos españoles que siguen enterrados bajo un mausoleo de Praga. Ocho décadas después, han podido ir allí sus familias.
 
Un libro es el detonante de esta película que al final nos lleva a otro libro. El primero es el de Javier Cercas, pero a Unai Egia le interesó bastante menos la impostura que motiva el relato que averiguar qué fue sobre aquel hombre que realmente estuvo en Flossenburg y es el origen de este documental magnífico y necesario. Al segundo libro no aluden Unai Egia ni Oier Plaza Gartzia en la película, pero uno no puede dejar de pensar en aquel otro ángel de la guarda español que era médico y durante la Guerra Civil tuvo que hacer de enterrador. Sobre su heroicos y poéticos afanes trata el magnífico libro de Paco Roca titulado El abismo del olvidoPopel incluye algunas animaciones expresionistas que añaden brillantez formal a una película que, con el interés de una historia contada en clave casi detectivesca (al estilo de El cuadro de Andrés Sanz), es uno de los mejores ejemplos de lo que puede hacer el cine por la justicia y la memoria. Y, por contraste, de lo poco que se ha hecho por ellas en esta España que se hace muy imperial en las muñecas y muy amnésica en las cabezas. Popel debería llegar a muchas salas de cine (públicas y comerciales), a muchas plataformas (también las públicas como RTVE) para que se habla de lo que en ella se muestra. Películas como esta ponen de manifiesto que mientras algunos disfrutan mirando al dedo de la impostura otros saben que lo que realmente importa es seguir buscando la verdad en los abismos del olvido.

miércoles, 24 de junio de 2026

Viva

de Aina Clotet. España, 2026. 112’.
24 de junio de 2026. Cines Embajadores-Foncalada, Oviedo.V.O.S.

Tras haber sido mastectomizada, a Nora le encuentran un punto sospechoso en el otro pecho. Tendrá que someterse a nuevas pruebas, pero de momento no quiere pensar en ello. Es un tiempo de sequía extrema y con su marido está rehabilitando una finca en la que han encontrado agua y podrían tener un pequeño huerto. Entonces aparece Max, un joven con el que Nora decide vivir intensamente el presente. 

Aunque el contexto y el trance son distintos, tienen algo en común los personajes de Marta, interpretado por Alba Rohrwacher en Tres adioses, y el de Nora, que aquí interpreta la propia Aina Clotet. La elegancia y la emotividad balsámica que le daba Isabel Coixet a su historia tiene poco que ver con el desaliño, el desparpajo, y la fuerza con que Aina Clotet dirige esta película. Pero Marta y Nora comparten la necesidad de vivir sin miedo ese tiempo de excepción en el que el sabor de un helado, una caricia o la textura del agua lo son todo cuando se toma conciencia de lo efímero y crucial que es cada instante. No sé si en el futuro Aina Clotet dará más que hablar por su trabajo como actriz o como directora, pero en Viva hace muy bien las dos cosas.

domingo, 21 de junio de 2026

Qui som

de Salvador Sunyer. España, 2026. 104.
21 de junio de 2026. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Camille Decourtye y Blaï Mateu Trias lideran Baro d'evel, una compañía que combina la danza, las artes plásticas, la música y hasta el trabajo escénico con animales. Su próximo espectáculo será Qui som? y han sido invitados por el Festival de Aviñón para estrenarlo allí. Tienen dos años por delante y son momentos de ese proceso lo que vemos en este documental. 
 
Las formas de creación colectiva de esa compañía, el lugar de sus dos hijas en el trabajo y la vida de Camille y Blaï, lo que supuso que Oriol Pla dejara el proyecto de Qui som? para asumir otros compromisos (entre ellos, su monólogo Gula)... Son algunos de los elementos destacados de esta experiencia inmersiva en el largo proceso de creación de una compañía que bien podría ejemplificar ese concepto tan difuso de las artes vivas. Ni Salvador Sunyer ni los protagonistas de esta película pueden ofrecernos linealidad o precisión en el retrato de una forma de trabajo escénico que rechaza ambas cosas. En este sentido, poco tiene que ver esta película con joyas sobre la creación teatral como Empuñando el alma, la película de Arantxa Vela Buendía sobre el trabajo de Lluís Pascual en la preparación de El sueño de la vida, aquel texto de Alberto Conejero sobre cómo se podría continuar La Comedia sin título de Federico García Lorca. En este sentido, Qui som podría tener más parentesco con otros documentales magníficos sobre la creación plástica y escénica en los que aparecen trabajos de Miquel Barceló. Estoy pensando, por ejemplo, en El cuaderno de barro de Isaki Lacuesta en el que, junto al coreógrafo y bailarín Josef Nadj, Barceló ejecuta, ante los propios habitantes de Gogolí,  la performance “Paso doble”, en la que los dos brotan, golpean, moldean y desaparecen en un escenario de arcilla. O también en Constel-lació Comelade, el estupendo documental de Luis Ortas sobre Pascal Comelade en el que hay un momento en el que sus sonidos magnéticos se funden con la pintura efímera de Barceló en el patio del Fonseca en Salamanca. Buenas compañías para una película en la que a uno le acaban apeteciendo dos cosas: ver alguna obra de Baro d'evel y acercarse al Festival de Aviñón.

sábado, 20 de junio de 2026

Dreams

de Michel Franco. México, 2025. 100’.
20 de junio de 2026. Cines Ocimax, Gijón.

Fernando ha pasado la frontera en el contenedor de un camión atestado de emigrantes. Viene de México y se dirige a San Francisco para encontrarse allí con Jennifer. Ella pertenece a una familia acaudalada y lo conoció en la fundación de apoyo a la danza que tienen en aquel país. El romance entre los dos es tórrido y las virtudes de Fernando como bailarín deberían permitirle vivir bien en San Francisco si consiguiera regular su situación como inmigrante. Pero las cosas no saldrán bien para él porque la pasión que Jennifer siente por él es muy intensa, pero tiene ciertos límites. 
 
El buen recuerdo que tenía de Nuevo orden y de Memory (también protagonizada por Jessica Chastain) me hacían pensar que la nueva película de Michel Franco podría ser interesante. Pero Dreams tiene poco que ver con aquellas. La historia no conmueve ni como romance apasionado entre dos seres distanciados por la edad y el origen ni como retrato de los dramas que viven muchos mexicanos en Estados Unidos. Dreams no aburre y son apreciables los bailes de Fernando y las agitadas coreografías de sus encuentros sexuales con Jennifer. Pero nada más.  

lunes, 15 de junio de 2026

El día de la revelación

de Steven Spielberg. EE.UU., 2026. 145.
15 de junio de 2026. Cines Parqueastur, Corvera.

Daniel Kellner huye de la corporación para la que trabajaba llevándose pruebas de la llegada de extraterrestres a nuestro planeta y de que sus tecnologías están siendo usadas por su empresa. Paralelamente, la periodista de televisión Margaret Fairchild adquiere poderes extrasensoriales desde que cruzó su mirada con la de un cardenal que entró por la ventana de su casa. El y ella son perseguidos por los esbirros de la corporación, pero acaban encontrándose y así el mundo, casi al borde de la guerra, conocerá la gran revelación.
 
Hay algo de buena nueva en la última historia de Spielberg, un puntito de conexión con el catolicismo y una notable presencia de esos hombres de negro, que llevan gafas negras, pinganillos negros y que no dejan de perseguir a los buenos en sus enormes coches muy negros y muy gringos. Son dos horas y media de poderes extraños, secretos secretísimos, muchas huidas y otras tantas persecuciones que hacen entretenida esta película. Sin embargo, ofende un poco que las imágenes secretas de la recogida de cadáveres alienígenas pretendan resultar muy trágicas y muy conmovedoras a pesar de su gran parecido con las imágenes públicas de los cadáveres de niños palestinos sacados de los escombros de Gaza que tan poco efecto han tenido en el país amigo de Netanyahu. Mal vamos si para Spielberg los problemas de este mundo solo tendrán solución cuando lleguen los extraterrestres (incluido ET, al que se le ve bastante acabado en su cameo final). Por lo demás, resulta muy cansino eso de que si los extraterrestres llegan a la Tierra fijo que lo hacen por gringolandia.

miércoles, 10 de junio de 2026

La luz

de Fernando Franco. España, 2026. 118’.
10 de junio de 2026. Cines Ocimax, Gijón.

Manuel tiene previsto colgar pronto los hábitos. Es un buen cura al que valoran mucho sus feligreses, pero le persigue lo que hizo hace treinta años. Uno de los tres niños de los que abusó entonces le ha denunciado ahora. 
 
Fernando Franco sabe ahondar como nadie en las zonas más oscuras de la condición humana. Y lo hace siempre con un naturalismo conmovedor, evitando los trazos gruesos y los juicios obvios. Por eso son tan buenas películas suyas como La herida, Morir, La consagración de la primavera o Subsuelo. La luz se centra en un tema tan candente como el de los casos de abusos en la iglesia católica. Franco no es el primero que lo trata (ahí están otras tan interesantes como El club de Pablo Larraín, Spotlight de Thomas McCarhty, Gracias a Dios de François Ozon o Mantícora de Carlos Vermut), pero quizá sea el que mejor ahonda en la culpa que siente quien cometió aquellos abusos en el pasado y no busca ahora ningún perdón, sino su propio martirio para servir, quizá, de ejemplo a quienes cometieron o protegieron actos tan execrables como los suyos. Manuel lleva al límite la vivencia sincera del catolicismo por parte de ese personaje haciendo que su conducta parezca, a veces, tan inverosímil como la del protagonista de Escape, la magnífica película de Rodrigo Cortés. La luz es, en cierto modo, el contrapunto de Los domingos. Siendo las dos muy naturalistas, Fernando Franco trata aquí un tema mucho más relevante sin plantear ambigüedades ni promover falsos dilemas. Y evita mostrar la truculencia de los actos para centrarse en las consecuencias a largo plazo, tanto para las víctimas (son escenas breves, pero magníficas, esos encuentros de Manuel con dos de ellas ya adultas) como para ese cura que al conocerlos es aún más consciente de que el remordimiento íntimo no es suficiente. Sin cargar las tintas ni hacer demagogia, Fernando Franco esboza la cuestión del celibato como causa primera de esas tragedias, y también la responsabilidad de las jerarquías eclesiásticas que han dado la espalda o se han puesto de perfil en estos temas. Tras su excelente trabajo en La cena, la forma en que Alberto San Juan interpreta magníficamente a este cura seguramente le hará ganar un Goya que ya tenía bien merecido con aquella película. A su lado hay un elenco soberbio del que forman parte nada menos que Pedro Casablanc, Miguel Rellán, María Galiana, Ramón Barea, Pablo Gómez-Pando, Nacho Sánchez y Luis Callejo. Y no quiero olvidarme de Antonio Zafra que borda aquí el papel de Jaime, ese sacristán que no habla, pero se entiende muy bien con Manuel. Él es el verdadero ángel de esta historia y su relación con el cura pone de manifiesto que la bondad, la esperanza, la compasión y la piedad son, junto con el perdón, los valores más importantes y reivindicables del catolicismo. 

lunes, 8 de junio de 2026

Ariel

de Lois Patiño. España, 2025. 108.
8 de junio de 2026. Filmin. V.O.S.

Agustina es una actriz argentina que visita a su familia en Galicia antes de coger un barco hacia las Azores. En la ruta todos duermen y al llegar no encuentra ni rastro de la compañía con la que iba a preparar La tempestad, pero sí a algunos personajes de Shakespeare que vagan por allí.

El director de Costa da morteLúa vermella y Samsara nos ofrece una deliciosa historia de ficción onírica que nace de su colaboración con Matías Piñeiro, un excelente director argentino que ha hecho maravillas con los personajes femeninos de Shakespeare en películas como ViolaIsabella. Con el magnífico trabajo de Agustina Muñoz e Irene Escolar, Lois Patiño nos ofrece una película singular que se acerca a la ficción pero manteniendo siempre esa narrativa liminal y elegancia visual con que logra hacer protagónicos a los paisajes costeros, en este caso de las Azores. 

miércoles, 3 de junio de 2026

El drama

de Kristoffer Borgli. EE.UU., 2026. 106’.
3 de junio de 2026. Cines Ocimax, Gijón. V.O.S.

Durante los preparativos de una boda, en un encuentro con amigos con algunas copas de más, ella confiesa que cuando era adolescente llegó a planear una masacre en su instituto. Eso le impresiona mucho a él que va cambiando de actitud conforme se acerca la fecha.
 
El director de Dream Scenario consigue algo tan curioso como convertir en inquietantemente contemporánea una historia que parece una comedia clásica. Hay enredos que acaban estallando el día de la boda, pero antes vemos, además de lo que pasa, también lo que podría pasar. Y Kristoffer Borgli lo consigue intercalando sin solución de continuidad escenas de la historia real, con otras muy breves del pasado imaginado y del futuro temido. Estas están en la mente de él, pero acaban haciendo muy real ese divertido drama final que termina aliviado con una coda romántica. Zendalla y Robert Pattinson están tan guapos como corresponde en una pareja bien del pijerío norteamericano. Y con ellos Kristoffer Borgli construye una historia muy bien acompañada musicalmente y que, sin llegar a ser tan perturbadora como Dream Scenario, resulta muy interesante.

martes, 2 de junio de 2026

Una hija en Tokio

de Guillaume Senez. Francia, 2024. 98.
2 de junio de 2026. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Jay es un francés que conduce un taxi en Tokio con la esperanza de encontrar a su hija Lily. No la ve desde hace nueve años porque, cuando se separaron, la custodia de la niña quedo exclusivamente a cargo de su mujer. Cuando ya pensaba vender su piso y volver a Francia se produce el milagro y un día Lily sube a su taxi.
 
En la reseña de Love Me Tender comentaba que lo de Francia en relación con la custodia de los hijos me parecía casi inverosímil. Pero, viendo lo que esta película muestra sobre la exclusividad parental que se práctica en Japón, parece que siempre es posible imaginar algo peor. Con esta son ya cinco (Yo te creoLa buena hija y No estás loca, además de Love Me Tender) las películas que hemos visto en los últimos meses que tratan estos temas y aportan miradas muy relevantes. Todas son muy buenas y producen desasosiego. Una hija en Tokio quizá no sea la más original en la forma de articular el relato, pero se ve con mucho interés y aporta una nueva perspectiva sobre un tema al que se debería prestar bastante más atención.

lunes, 1 de junio de 2026

Corredora

de Laura García Alonso. España, 2026. 96’.
1 de junio de 2026. Cines Ocimax, Gijón.

Ochocientos es la distancia en la que compite Cris. Ella es una atleta de élite que vive intensamente sus entrenamientos. Hasta que un brote psicótico la aparta de todo eso. De la concentración absoluta del centro de alto rendimiento pasa a vivir con su hermana Natalia que, junto a su padre, se preocupa mucho por ella. Pero aunque quizá no debiera, lo que Cris quiere es volver a entrenar para sentirse bien.  

Pocas películas se habrán acercado a la cotidianidad del atletismo y a los problemas de la salud mental con tanto tino como esta. Laura García Alonso consigue algo aún más difícil, como es ofrecernos un retrato perfecto de ambos mundos sin que en su interacción ninguno resulte malparado. Al contrario. Corredora es una mirada hiperrealista a la vida de una joven que se asoma al abismo y siente que su estabilidad depende de no dejar de correr. Tanto para la protagonista como para la película, el sonido resulta crucial en esta historia. De hecho, Corredora recuerda un poco las atmósferas sonoras que creó Oliver Laxe para Sirât y eso aún hace más cautivador y balsámico un relato que nos hace sintonizar con el padre y con la hermana, pero que sobre todo nos acerca al mundo de una joven que sufre lo indecible y necesita que los demás entiendan su situación. Corredora nos hace pensar en otros casos parecidos en los que el distanciamiento o el rechazo es lo que han recibido unas personas especialmente necesitadas de simpatía, empatía y compasión. Se me ocurren algunos gremios a los que les haría mucho bien ver esta película.

sábado, 30 de mayo de 2026

A la cara

de Javier Marco. España, 2025. 95’.
30 de mayo de 2026. Cines Los Prados, Oviedo.

Lina es una exitosa presentadora de televisión que hace entrevistas muy ácidas. Entre quienes la odian está Pedro, un hombre que vive solo y le ha deseado lo peor en la red social en que participa. Inesperadamente, ella llega a su casa para ocupar la habitación que él alquila y pasar alejada de todo el peor momento de su vida. Son dos seres dolientes que viven atormentados por la culpa. 
 
Esta joya de Javier Marco formaría un tríptico perfecto con dos de las películas más conmovedoras e interesantes del cine español: La soledad de Jaime Rosales y Una quinta portuguesa de Avelina Prat. Entre los personajes de las tres películas hay conexiones emocionales y dramas soterrados que explican esa necesidad de ostracismo autoimpuesto y purgador que hace tan fascinantes sus historias. Pero, si las otras dos son (con Cerrar los ojos -él- y Subsuelo -ella-), lo mejor que he visto de unos intérpretes tan magníficos como Manolo Solo y Sonia Almarcha, en A la cara alcanzan una sintonía interpretativa que multiplica su excelencia individual y les haría merecedores al Goya a la mejor interpretación conjugada. La película de Javier Marco tiene además un guion perfecto, con escenas que dan mucho que sentir y que pensar, pero evitando siempre los resortes de lo ya dicho, lo ya visto o lo que solo busca el nudo en la garganta. Hay simetrías, analogías, símbolos y referencias al mundo actual (y al pretérito) que acompañan, casi sin que se note, el centro de esta historia sobre dos seres heridos que encuentran en la compañía silente del otro una extraña y delicada dulzura. No sé si el buen hacer de Javier Marco será apreciado por los oficiantes de las ceremonias oscarinas y goyescas, pero los que entendemos de primaveras sabemos que quienes miran el asfalto de las carreteras transitadas no suelen ver la belleza delicada de las amapolas que tienen cerca.

sábado, 23 de mayo de 2026

Love Me Tender

de Anna Cezenave Cambet. Francia, 2025. 134’.
23 de mayo de 2026. Cines Los Prados, Oviedo. V.O.S.

Clémence y su marido se han separado, pero tienen buena relación y reparten sin problema los tiempos en que cada uno se encarga del niño. Hasta que la actitud de él cambia radicalmente cuando Clémence le dice que está teniendo relaciones amorosas con mujeres. Su marido recurre entonces a los tribunales y consigue la custodia exclusiva del hijo. Durante mucho tiempo ella y el niño tendrán que conformarse con los breves encuentros en los locales de una ONG cuyo personal de asistencia siempre está presente.  
 
Si lo que retratan películas recientes como Yo te creo y No estás loca es representativo del funcionamiento de nuestros sistemas judiciales en relación con la protección de los menores y la violencia vicaria, aún tenemos mucho que cambiar en España y Europa. Pero lo de Francia en el caso que aquí se muestra parece casi inverosímil. La historia se basa en el libro del mismo título en el que Constance Debré relató su propia experiencia. Y lo cierto es que la película y el libro tienen, en relación con la homofobia y la protección de los menores, una relación similar a la que tenían, sobre el tema del aborto, la película El acontecimiento de Audrey Diwan  y el libro de Annie Ernaux. Son películas mayores sobre temas en los que, primero las leyes y después las prácticas judiciales, han tenido y tienen mucho que mejorar. Por lo demás, Anna Cezenave dirige con contención y sabiduría una película en la que Vicky Krieps nos ofrece una interpretación perfecta en el papel de esa mujer que sufre lo indecible por ejercer su libertad. Seguramente está también en la novela, pero ese final en el que, tras haber luchado y haber perdido tanto, Clémence no se entrega a la desolación, resulta catártico para el espectador y podría ser quizá aleccionador para los malvados. Esos que utilizan a los niños contra las mujeres y esos otros que, desde las instituciones, convierten a las personas en casos y los dramas humanos en expedientes burocráticos. 

La chica del coro

de Urška Djukić. Eslovenia, 2025. 89’.
23 de mayo de 2026. Cines Embajadores-Santander.

Lucía es una adolescente que va a un colegio católico de Eslovenia. También forma parte de un coro con el que viaja a un convento en el campo para concentrarse durante unos días en los ensayos. La relación con una amiga le hace aproximarse a un mundo sensual al que empieza a despertar. Y ello coincide con la presencia en el  convento de unos albañiles jóvenes a los que no quita ojo.   
 
El despertar a la sexualidad (y a la sensualidad) de una chica católica. De eso va esta hermosa película que pone todo el cuidado en que la composición de los planos, la fotografía y la cadencia del conjunto esté tan afinada como el mejor conjunto coral. Aunque la historia no fuera interesante y sugerente, solo por las imágenes y los sonidos la película ya resultaría cautivadora. Urška Djukić consigue componer una historia subyugante sobre el despertar sexual de una joven en un contexto de preponderancia católica. La interpretación de Jara Sofija Ostan en el papel de Lucía es impecable y tiene escenas memorables como la del tramo final en que el director del coro la presiona hasta echarla del grupo. La chica del coro es un excelente contrapunto a Los domingos, de Alauda Ruiz de Azua. El hermoso y liberador final (con homenaje tácito a la Ophelia de Millais incluido) no deja ambigüedades propicias para sostener que es una buena idea el autoencerramiento vitalicio de una adolescente. Por eso es más interesante y luminosa.

jueves, 21 de mayo de 2026

La tierra de Amira

de Roberto Jiménez, 2025. 85.
21 de mayo de 2026. Centro Niemeyer, Avilés.

Amira es una joven marroquí que ha llegado a Almería para trabajar en los invernaderos. No tiene papeles y las condiciones son muy malas, pero lo peor vendrá cuando no pueda trabajar por el esguince que le causó un coche.  Lo conducía Justino, un hombre mayor que se quedó viudo y vive fuera del pueblo cultivando tomates. Él es bastante huraño, pero su hermana lo convence para que Amira se recupere en su casa. Al menos hasta que pueda volver a trabajar.  
 
Una historia bonita y bienintencionada en la que el cuidado de una joven inmigrante resulta reparador para ese viudo tan áspero. El contraste entre el cuidado de la tierra y los tomates en la finca de Justino y la explotación del agua y las personas bajo los plásticos hace que La tierra de Amira tenga intenciones compartibles. El trabajo de Manuel Morón y Mina El Hammani en los papeles protagonistas muy correcto y creíble. Por lo demás, la historia no aporta sorpresas, pero en su sencillez resulta edificante.

martes, 19 de mayo de 2026

Calle Málaga

de Maryam Touzani, Marruecos 2025. 116.
19 de mayo de 2026. Casa de la Cultura, Avilés.

María Ángeles sigue viviendo sola en Tánger, la ciudad en la que nació hace casi ochenta años. Su hija Clara es enfermera en Madrid y el sueldo no le llega para pagar la vivienda. Su idea es comprar una casa en las afueras para lo que piensa vender la de Tánger en la que vive su madre. Le propone que se vaya a vivir con ella a Madrid o que se traslade a un asilo. Sin embargo, María Ángeles quiere seguir viviendo en su casa de siempre.
 
La directora de El caftán azul ha conseguido hacer grata y tierna esta historia que puede parecer muy bonita o muy penosa según se ponga el foco en la protagonista o en su hija. Carmen Maura está esplendida en el papel de esa mujer que sabe hacer del tránsito de la madurez a la ancianidad un ejemplo de hedonismo bondadoso y de vínculo amoroso con su comunidad. Marta Etura está también impecable en el papel de esa hija superada que vive atrapada en ese agujero negro madrileño cuya antimateria es la especulación inmobiliaria. Calle Málaga es una historia sencilla, pero da bastante que pensar. Sobre todo, porque hace difícil compadecer a los propietarios de viviendas cuando la inquiocupa es una madre. Es decir, un ser  humano cualquiera que solo quiere seguir viviendo en el lugar que supo llenar de geranios y de vida.