sábado, 28 de abril de 2018

Barbara

de Mathieu Amailric. Francia, 2017. 98’.
28 de abril de 2018. Cines Van Dyck, Salamanca. V.O.S.

Una película sobre la cantante Barbara. O una película sobre la actriz Jeanne Balibar interpretando el papel de la cantante Barbara. O una película sobre el actor Mathieu Amalric interpretando el papel del director de esta película sobre la cantante Barbara. O todo eso a la vez.

Mathieu Amailric me encanta como actor. Y en Barbara demuestra que es también un gran director. Dirigiéndose a si mismo y a Jeanne Balibar en unas interpretaciones estupendas consigue que  solo lamente una cosa: no saber más de aquella cantante francesa para poder disfrutar mejor de esta película. Pero no importa. La música, las interpretaciones y el dispositivo narrativo hacen que haya sido un gusto pasar esta tarde por los Van Dyck de Salamanca.

jueves, 19 de abril de 2018

Heartstone

de Guðmundur Arnar Guðmundsson. Islandia, 2016. 129’.
19 de abril de 2018. Centro Niemeyer, III Festival de cine LGBTIQ, Avilés. V.O.S.

Thor y Kristian son dos adolescentes muy amigos que viven en un pequeño pueblo islandés. Los dos tienen problemas con sus familias y con su entorno. Kristian porque se siente atraído por Thor y él porque no acaba de hacerse mayor ni de saber cómo ha de ser su relación con las chicas.

¿Será la latitud y los soberbios paisajes lo que hace tan buenas a las películas islandesas? Guðmundur Arnar Guðmundsson se une a la lista de directores de ese país que últimamente parece ser garantía de cine conmovedor. Heartstone es un retrato áspero y naturalista de (y desde) una adolescencia rural que vive problemas propios de unas edades en las que no es fácil distinguir la amistad del amor. El trabajo de los jóvenes actores es tan notable como la elegancia y cercanía con que se muestran los dilemas a los que se van enfrentando sus personajes. Así que ya digo, Islandia nunca defrauda. Y no solo por sus paisajes. También por las historias que allí crean sus cineastas.

miércoles, 18 de abril de 2018

They

de Anahita Ghazvinizadeh. Qatar, 2017. 80’.
18 de abril de 2018. Centro Niemeyer, III Festival de cine LGBTIQ, Avilés. V.O.S.

Los padres de J. se han tenido que ir repentinamente para atender a una tía. Así que su hermana llega a casa con su novio para acompañarle durante unos días. Son momentos importantes porque el tratamiento para demorar la decisión sobre su identidad sexual ya no puede prolongarse más.

Cotidianidad familiar entre personas que se quieren y se tratan bien. La historia fluye entre conversaciones banales y momentos alegres que derrochan tolerancia y armonía (entre generaciones, entre culturas y entre sexos más o menos definidos). Así que el tema por el que esta película se incluye en la programación de este festival (supongo que la "I") no es más relevante en esta historia que la calidad del sosegado retrato que Anahita Ghazvinizadeh hace de una adolescencia perfectamente consciente de sus problemas y con una notable lucidez para enfrentar una decisión tan importante como difícil. They no es solo una película LGTB, es sobre todo una buena película.

lunes, 16 de abril de 2018

Señorita María. La falda de la montaña

de Rubén Mendoza. Colombia, 2017. 90’.
16 de abril de 2018. Centro Niemeyer, III Festival de cine LGBTIQ, Avilés.

La señorita María es un hombre maduro que lleva siempre falda en la hermosa falda de una montaña colombiana. Su vida es muy modesta, pero su bondad es tan ingenua y enternecedora como su elegancia.

Seguramente en todos los pueblos del mundo hay personajes singulares de los que una cámara se podría enamorar. Pero hay que encontrarlos y tener el pulso narrativo justo para que no parezca existir nada entre el espectador y esos seres fascinantes. Y eso lo sabe hacer magníficamente Rubén Mendoza que, desde el preámbulo inicial en la carretera hasta el final de los títulos de crédito, demuestra que está haciendo cine del bueno, ese que no importuna ni manipula a las criaturas que muestra. La estupenda música semanasantera (a cargo de una orquesta local de niños), los contextos religiosos del vecindario y la forma en que nos muestra el trabajo de María en el campo y su deliciosa relación con los animales, ponen de manifiesto que Rubén Mendoza quiere mucho lo que hace y sabe muy bien cómo hacerlo. Así que al salir del cine uno desea toda la felicidad del mundo para María y todo el éxito que se merece el director de esta magnífica película.

O ornitólogo

de João Pedro Rodrigues. Portugal, 2016. 118’.
16 de abril de 2018. Centro Niemeyer, III Festival de cine LGBTIQ, Avilés.

Un ornitólogo observa tranquilamente somurmujos y cigüeñas negras en unos cañones del nordeste de Portugal. Tras perder el control de su piragua acaba inconsciente en una orilla de donde lo rescatan unas chinas que están haciendo el camino de Santiago y se han perdido por la zona. Luego la historia se va haciendo extravagante y el ornitólogo acaba matando a un pastor, deambulando por los valles portugueses y convertido en un San Antonio al que acompaña una paloma blanca que bien podría ser metafórica.

Ya antes de esas derivas metafísicas que casi llegan a ser involuntariamente hilarantes, el director apunta maneras cuando en un río represado hace aparecer de repente unos rápidos. O cuando permite que el actor pose verticalmente sus prismáticos Leica sobre la arena con las lentes sin cubrir. A partir del encuentro con las chinas cristianas toda verosimilitud desaparece y la historia va tan a la deriva como la embarcación del protagonista. Lamentablemente el periplo de la piragua fue breve, pero la película duró casi dos horas.

A cidade do futuro

de Marília Hughes Guerreiro y Cláudio Marques. Brasil, 2016. 76’.
16 de abril de 2018. Centro Niemeyer, III Festival de cine LGBTIQ, Avilés. V.O.S.

Dos jóvenes que se aman tendrán un hijo con una chica bisexual. Ellos quieren ser buenos padres así que podrían formar una bonita familia con ella. Si no fuera porque en el pueblo no lo ven así.

Ayer no pude ir a la inauguración del festival LGBTIQ en la que se proyectó Love, Simon (creo que no me perdí gran cosa), así que esta es la primera película que veo en esta tercera edición del festival. Aunque es bienintencionada y tiene un estilo sobrio, A cidade do futuro me resultó poco interesante y, aunque la película no es larga, pronto empezé a mirar el reloj. Hay ideas colaterales que podrían enmarcar muy bien la historia (el pueblo sumergido bajo el pantano, la afición de uno de los chicos por los caballos, esos padres ausentes que pudieron marcar sus vidas...), pero ninguna se desarrolla lo suficiente como para compensar las debilidades de una película que no molesta, pero tampoco aporta mucho.

domingo, 8 de abril de 2018

Campeones

de Javier Fesser. España, 2018. 124’.
7 de abril de 2018. Cines Parqueastur, Corvera.

Un entrenador de baloncesto con muy mal carácter es condenado a tres meses de servicios a la comunidad por conducir ebrio. Su tarea consistirá en entrenar a un grupo de discapacitados intelectuales y lograr que participen en un torneo nacional de baloncesto. Ellos llegarán a la final pero él también conseguirá superar su discapacidad emocional.

Tierna, divertidísima, bien escrita y magníficamente intepretada. Así es esta estupenda película de un Javier Fesser que no ha tenido problema en acercarse a un tema con el que corría el riesgo de caer en tópicos o de hacer el ridículo. Pero nada de ello sucede en Campeones, una película trepidante y tan llena de inteligencia e ironía como de bondad y buen rollo. Javier Gutiérrez está estupendo en los registros de un personaje que comienza pareciéndose a Mourinho y termina convertido en gente de bien. Y, por supuesto, están magníficos todos los componentes de ese equipo de actores no profesionales del que Javier Fesser saca tanto partido como el mejor entrenador. Campeones es una historia apta para todos los públicos que merece tener mucho éxito. Aquí, en Francia y en cualquier lugar.

sábado, 7 de abril de 2018

Inmersión

de Wim Wenders. Alemania, 2017. 111’.
7 de abril de 2018. Cines Parqueastur, Corvera.

Él será capturado por yihadistas tras hacerse pasar en Somalia por ingeniero que trabaja para una ONG. Ella bajará miles de metros para buscar en el fondo del mar evidencias sobre el origen de la vida. Antes de separarse y de quedar incomunicados se amarán en las costas de Normandía. Y ya no aceptarán la idea de no volver a verse.

Wim Wenders regresa con esta historia de amor radical interpretada por James McAvoy y Alicia Vikander que, además de unos enamorados guapísimos, consiguen interpretar muy bien la dislocación de unos personajes que no soportan la separación. Las simetrías entre los afanes de él y de ella y entre la negritud humana y cósmica en que ambos se sumergirán hacen que la película trascienda su aparente convencionalidad y haga pertinente el homenaje que Wenders decide hacer a Jean Vigo llamando L'Atalante al barco en que ella se siente tan sola sin noticias de su amor.

martes, 3 de abril de 2018

1945

de Ferenc Török. Hungría, 2017. 91’.
3 de abril de 2018. Cine Albéniz, Málaga. V.O.S.

Recién terminada la guerra un hombre judío y su hijo regresan el día en que se celebra la boda del hijo de un preboste de su pueblo. Llegan con dos baúles camino del cementerio para enterrar objetos de sus seres queridos. Su regreso inesperado preocupa a los que en su momento los denunciaron y ahora están preparando una fiesta.

Como un estupendo western en blanco y negro. La dignidad de ese padre y ese hijo supervivientes en el trayecto de la estación al cementerio altera la paz aparente de ese pueblo húngaro en el que muy pocos se sienten culpables. A la mayoría les preocupa más conservar lo rapiñado que la vergüenza por lo que hicieron. 1945 es cine sobrio y contenido sobre episodios muy sombríos de la intrahistoria europea. Así que ha sido muy grato encontrarnos con esta interesante película en una de las salas de este cine que dentro de pocos días albergará la 21ª edición del Festival de Málaga.

sábado, 31 de marzo de 2018

Ready Player One

de Steven Spielberg. EE.UU., 2018. 140’.
31 de marzo de 2018. Cines Parqueastur, Corvera.

En 2045 Halliday muere. Él fue el creador de Oasis, el universo virtual en el que pasan la mayor parte de su tiempo las personas. A partir de ahora el poder en ese mundo lo tendrá quien encuentre las tres llaves que Hallyday ha escondido. Una gran empresa quiere hacerse con ellas para controlarlo todo. También Wade Watts, un adolescente fascinado con la cultura audiovisual y los videojuegos que lo sabe todo sobre la vida de Halliday. Y también comparte su ética. 

Steven Spielberg ha llevado al cine la idea de aquella Second Life fallida (quizá apareció antes de tiempo) para crear una fábula prodigiosa llena de referencias a lo audiovisual en sentido amplio (cine, videojuegos y culturas digitales). Ready Player One es una película abierta a múltiples interpretaciones. Desde las relacionadas con la prospectiva hasta las que encuentran en ella un retrato preciso de este presente en el que los señores del aire ya imperan a sus anchas. Quizá pueda ser leída también como una advertencia sobre esa cultura norteamericana contemporánea en la que aquel oasis de democracia y civilización que alguna vez se creyó ese país podría estar en peligro ahora que un tipo con mucho dinero se ha hecho con todo el poder. El viejo Halliday también podría ser un dios padre bondadoso (su nombre podría remitir también al Hall de 2001 de Kubrick) y el adolescente podría ser el hijo dispuesto a redimir a la humanidad (el encuentro entre los dos en la Basílica de San Pedro también da para muchas lecturas). Así que buscando interpretaciones globales en esta nueva maravilla de Spielberg, descifrando los muchos guiños cinéfilos y digitófilos que ofrece o simplemente dejándose llevar por esta historia trepidante llena de imágenes sorprendentes, uno tiene garantizadas más dos horas de disfrute total. Yo creo haberlas aprovechado bien y he quedado encantado con las tres formas de verla.

viernes, 30 de marzo de 2018

Una razón brillante

de Yvan Attal. Francia, 2017. 95’.
30 de marzo de 2018. Cines Ocimax, Gijón.

Neïla Salah llega tarde a la primera clase en la facultad de derecho y el profesor se ceba con ella. Es un tipo desagradable al que, tras el incidente, el rector obliga a que prepare a esa alumna para un concurso nacional de elocuencia. En esas pruebas la verdad no importa. Solo convencer al tribunal de que la exposición ha sido mejor que la del contrincante. 

Platón no tendría mucho éxito en Francia. Su idea de que la dialéctica es admirable y la retórica despreciable queda bastante lejos del tipo de elocuencia que, según esta película, se cultiva por allí. Por lo demás, la tesis de fondo es bastante reaccionaria. La Francia pagada de si misma, representada por este profesor medio racista, acaba siendo reivindicada por la propia joven. Neïla escapa a su destino como inmigrante de segunda generación asumiendo como propia esa retórica condescendiente que la llevará a convertirse en una brillante letrada francesa. En fin.

jueves, 29 de marzo de 2018

Thelma

de Joachim Trier. Noruega, 2017. 116’.
29 de marzo de 2018. Cines Groucho, Santander.

Thelma estudia en la universidad y vive sola en Oslo. Cada día habla con sus padres que viven al borde de un lago. Ellos son muy creyentes y quieren estar al tanto de lo que hace cada día. Thelma está descubriendo nuevas experiencias. Como fumar, beber alcohol y también una atracción muy intensa por otra chica. Pero esos cambios la perturban. Tanto que, sin saber por qué sucede, provoca efectos a su alrededor cuando sufre unas crisis que parecen epilépticas. Pero no lo son. De hecho, son fenómenos extraños en los que puede hacer que las personas desaparezcan. Como ocurrió con su hermano cuando era un bebé. O con esa chica de la que está enamorada ahora.

El cine de Joachim Trier es siempre existencial. Le interesan los dramas juveniles con trasfondos familiares que van mucho más allá. Sus historias tienen siempre algo intrigante y están hechas con guiones muy cuidados e imágenes subyugantes. Así era en Oslo, 31 de agosto y en El amor es más fuerte que las bombas. Pero las imágenes de Thelma son las más poderosas de las tres. Lo son ya desde ese preámbulo con un padre y una niña caminando sobre un lago helado o con ese primer plano cenital de una gran plaza que recuerda el magnífico comienzo de La conversación de Coppola. Aunque la historia no interesara, el resto de la película resultaría fascinante por la fuerza de sus imágenes: el ciervo, los estorninos, la culebra, las luces oscilantes, las escenas bajo el agua, el fuego en el lago, los rostros de las amantes... Todo eso ya hace de Thelma una película extraordinaria que no teme traspasar la frontera de lo psicogénico hacia lo paranormal. Algo que repelería al espectador razonable si no fuera por la manera en que lo hace a través de unas imágenes magníficamente integradas en una historia en la que se van cruzando temas diversos: la familia, el cristianismo, la histeria clásica, la sexualidad lésbica y una cierta mirada de género en la que los personajes femeninos son muy diversos pero los masculinos (el padre y el bebé) son en realidad subalternos y acaban bastante mal. Quizá esta cuestión del género tenga más importancia de la que parece en el cine existencial de este interesante cineasta noruego.

lunes, 26 de marzo de 2018

Bajo la piel del lobo

de Samu Fuentes. España, 2017. 110’.
26 de marzo de 2018. Cines Parqueastur, Corvera.

Un alimañero es el único habitante de un pueblo aislado en las montañas. De vez en cuando baja para vender pieles de lobo y abastecerse de lo que necesita. Un hombre le convence de que le vendría bien una mujer y se lleva con él a una que luego muere. Después se llevará a su hermana, pero las cosas también saldrán mal.

Hace poco más de una semana veíamos otra historia de soledades masculinas en las montañas asturianas. Pero el protagonista de 100 días de soledad no callaba ni un minuto. Justo lo contrario que el personaje que interpreta Mario Casas. El silencio cuando lo vemos solo y también cuando está con ellas es lo mejor de una película de gestos ásperos, fotografía excelente y música pertinente. También la presencia de la siempre magnífica Irene Escolar que interpreta estupendamente a la hermana menor. Por lo demás, este trampero huraño solo deja de ser creíble cuando habla. Por suerte lo hace muy poco, pero es un error haber prescindido de las formas de hablar rústicas propias de las montañas oscenses o asturianas en un personaje tosco al que se ha dado un acento excesivamente neutro. En todo caso, Bajo la piel del lobo es una propuesta ruda, contenida y hecha con dignidad que se ve con más interés que aquellos 100 días de soledad.

sábado, 24 de marzo de 2018

La casa junto al mar

de Robert Guédiguian. Francia, 2017. 107’.
24 de marzo de 2018. Cines Los Prados, Oviedo.

Tres hermanos maduros vuelven a la casa del padre en una bonita cala no lejos de Marsella. Vienen para ocuparse de la casa y también de él, un hombre mayor que ya no conoce a nadie. Serán unos días propicios para los recuerdos y la revisión de sus vidas. Y también para hacerse cargo de tres niños inmigrantes que acaban de llegar.

El regreso al hogar y el reencuentro  familiar es un tema muy propicio para expresar sentimientos y revelar el carácter. En Tres días con la familia Mar Coll mostró lo mucho que pueden dar de si situaciones como esa. Guédiguian lo intenta en esta película que cuenta con buenos actores y una buena idea. Sin embargo, explica demasiado y parece tener alergia a las sutilezas. Es como si temiera que el público francés no será capaz de ver más allá de lo que él le cuente. Así que casi provoca sonrojo tanta insistencia en lo obvio.

jueves, 22 de marzo de 2018

Tarrafal

de Pedro Neves. Portugal, 2017. 70’.
22 de marzo de 2018. Teatro Filarmónica, IV Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

En las afueras de Oporto un barrio muy lumpen compartía nombre con un campo de prisioneros de Cabo Verde. Tras su demolición solo quedan las trazas de sus calles. Y la nostalgia de sus antiguos habitantes. 

Sobrio, elegante y cautivador es este documental de Pedro Neves que hoy ha venido a  SACO  para presentarlo y participar en el interesante coloquio que siguió a la proyección. Tarrafal trata de la memoria amputada de unas gentes que sufrieron las consecuencias de unas políticas radicales e inhumanas. Similares a las que damnificaron a los protagonistas de otras dos estupendas películas con las que esta compondría una excelente trilogía sobre el expolio de la memoria de los humildes. Me refiero a Triana pura y pura de Rocardio Pachón y a Os días afogados de César Souto Vilanova y Luis Avilés Baquero. Tarrafal tiene además el poderío de la palabra. Del nombre de un barrio que ya no existe, pero que vemos escrito en la piel de un hombre y en las paredes de ese lugar.

martes, 20 de marzo de 2018

Me estás matando, Susana

de Roberto Sneider. México, 2016. 102’.
20 de marzo de 2018. Casa de la Cultura, Avilés

Susana abandona a Eligio sin decirle nada. Ha cogido sus cosas y ha dejado la casa para irse a un curso de creación literaria en Iowa. Él es un amante infiel pero muy posesivo. Así que deja el DF para ir a buscarla. Ahora Susana tiene una relación con un escritor polaco, pero Eligio tiene muy claro que debe volver con él. Y ella acaba haciéndole caso.

Apenas dos semanas después del 8 de marzo nos llega esta película sobre un personaje machista que se nos presenta de manera bastante simpática. Gael García Bernal está, como siempre, estupendo y se comprende que su personaje esté loco por el que interpreta Verónica Echegui. Lo que no se entiende es que ella apenas ponga reparos para obedecer los dictados de su gallito. Como comedia tiene momentos irónicos. Pero le sobra caspa machista como para poder disfrutarlos sin sentir incomodidad.

Comunión

de Anna Zamecka. Polonia, 2016. 72’.
20 de marzo de 2018. Teatro Filarmónica, IV Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

Ola es una adolescente que se tiene que hacer cargo de todo. Del hermano autista, del padre alcóholico y de la casa destartalada. La comunión del hermano podría ser una buena ocasión para intentar que la madre vuelva.

La cámara de Anna Zamecka se integra de forma impresionante en la cotidianidad de esta familia a la deriva en cuyo centro hay una heroína. Saber que es real todo lo que vemos me plantea algún prurito sobre los límites de lo que debe ser mostrado. Pero intuyo que la directora no se dedica a la rapiña de dramas, sino que quiere que su cine sea de algún modo instrumento de redención. Así que he sentido no poder quedarme al coloquio, pero me alegro de que los amigos que sí estuvieron me hayan confirmado esa impresión.

lunes, 19 de marzo de 2018

Todas esas noches sin dormir

de Michal Marczak. Polonia, 2016. 100’.
19 de marzo de 2018. Teatro Filarmónica, IV Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

La vida en las noches de Varsovia desde la perspectiva de dos amigos. Encuentros incidentales o buscados. Amores más o menos efímeros. Intensidades sintéticas o esenciales. Modos autoconscientes de vivir la juventud.

Con Las amigas de Àgata y Julia Ist, esta historia polaca podría componer una interesante trilogía sobre la juventud europea. También se llevaría bien con El futuro, otra película con la que tiene algunos elementos en común en lo formal. De hecho, sin pasarse de metafísico, a Michal Marczakse se le nota cierta voluntad inmersiva al decidir contarnos esta historia a la malickiana manera. Y eso es justamente lo que más me atrae de esta interesante película: la forma en que los crepúsculos y amaneceres de esa juventud en presente continuo nos van mostrando lo que podrían llegar a ser recuerdos esenciales de una vida. No pretende contar mucho ni hacer tesis de nada. Pero es que, como la juventud que nos presenta, Todas esas noches sin dormir es mucho más  dionisiaca que apolínea.

Petit Paysan

de Hubert Charuel. Francia, 2017. 90’.
19 de marzo de 2018. Teatro Filarmónica, IV Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

Pierre es un joven ganadero que está siempre pendiente de sus vacas. El temor a que alguna de ellas pueda enfermar de fiebre hemorrágica hace que llame una y otra vez a su hermana veterinaria. Cuando descubre que una está infectada lo oculta y la entierra para evitar que las autoridades sacrifiquen a todas. Pero no será la única.

Volvemos a disfrutar en Oviedo con SACO, la estupenda iniciativa que ya alcanza su cuarto año. Como ya he visto siete de los dieciséis largometrajes que se proyectarán, Petit Paysan es la primera película que veo en esta edición. Las imágenes oníricas con las vacas dentro de la casa auguran una historia muy especial. También otras en las que el blanco y negro de esos animales componen estampas casi abstractas. Pero la película me defrauda. No me parece verosímil la reacción insumisa de este joven ganadero un tanto obsesivo pero bastante integrado en los modos semiindutriales de la ganadería francesa. Hubert Charuel pretende mostrarnos que su personaje quiere mucho a sus vacas pero creo que las decisiones que toma serían más propias de alguien diferente: con menos vacas, más edad y mucho más carácter. Petit Paysan da que pensar sobre los efectos locales de algunas medidas radicales de los gobiernos, pero teniendo su eje en los intereses de un ganadero me cuesta empatizar con él. Quizá si la historia se hubiera planteado desde un discurso ético animalista me resultaría más fácil sintonizar con ella.

domingo, 18 de marzo de 2018

La suerte de los Logan

de Steven Soderbergh. EE.UU. , 2017. 119’.
18 de marzo de 2018. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Un hermano cojo, otro manco y una hermana peluquera. Los tres Logan planean  hacerse con la recaudación de un circuito de carreras en Carolina del Norte. Para conseguirlo tendrán que sacar de la cárcel a un amigo que sabe de explosivos.

Un atraco bondadoso a manos de unos tipos curiosos. La historia tiene la truculencia justa, bastante ironía y unos personajes peculiares. De hecho, aunque la trama funciona bien, casi interesan más las relaciones entre estas gentes variopintas a las que Soderbergh ofrece al final una salida amable. Quizá no sea el atraco perfecto, pero es diferente y da gusto verlo.