viernes, 30 de abril de 2021

Cineclub

de Mireia Schröder y Carles Gorres. España, 2020. 94’.
30 de abril de 2021. D'A Film Festival Barcelona. Filmin. V.O.S.

Mireia Schröder y Carles Gorres presentarán su película el 21 de junio en un cineclub. Es su trabajo de fin de grado para el que cuentan con la ayuda de algunos amigos como Amat Vallmajor del Pozo que protagoniza la historia de la gestación de esta película y también otros colegas que colaboran con ellos en el proceso de preparación de todo, desde el cartel hasta la presentación de la película terminada en el cineclub. Tienen muy claro que no quieren hacer cine de autor sino una película que le guste a los jóvenes y también a sus abuelas (a Rosa María y María Rosa que contemplan sentadas y comentan todo el proceso). En la peli podría aparecer cualquiera. Hasta Quim Torra o Jonás Trueba que está aprendiendo a fumar en el D'A Barcelona.

Cine en construcción. Cine naturalista. Cine progresivo. Metacine. Cine lúdico. Cine proyectado. Cine evaluado. Cine comentado. Cine con texto. Cine en contexto. Cine con subtexto. Cine subtitulado. Cine universitario. Cine barcelonés. Cine gregario. Cine cooperativo. Cine barato. Cine valioso. Cine juguetón. Cine teleológico. Cine fresco. Cine cálido. Cine anecdótico. Cine planificado. Cine encontrado. Cine hermético. Cine hermenéutico. Cine abierto. Cine festivo. Cine festivalero. Festín cinéfago. Cine cinéfilo. Cineclub.

viernes, 23 de abril de 2021

La nube

de Just Philippot. Francia, 2020. 100’.
23 de abril de 2021. Laboral Cinemateca, Gijón. V.O.S.

Virginie vive con su hijo pequeño y su hija adolescente en una granja. No sabemos qué fue del padre pero parece que antes tenían cabras. Ahora Virginie ha apostado por la cría de saltamontes porque considera que podrían ser la solución a los problemas alimentarios del futuro. De momento se los vende a otros granjeros que crían ocas. La hija de Virginie sufre el desprecio de otros jóvenes que se burlan de la extraña obsesión de su madre por los saltamontes. Las tensiones irán creciendo a la par que el número de invernaderos que Virginie va levantando en la granja.

Familias, obsesiones y miedo ante el futuro. Son temas que La nube comparte con Take Shelter, la magnífica película de Jeff Nichols. También hay cielos nublados, exteriores opresivos y una banda sonora que no asusta pero inquieta. La obsesión de esta mujer no es construir un refugio subterráneo sino levantar invernaderos y criar masivamente esos saltamontes de zumbido cuasieléctrico. Hay imágenes de insectos en primerísimos planos o formando nubes mucho más densas y menos aleatorias que las bandadas de estorninos. De hecho, La nube tiene cierto parentesco metafórico con Los pájaros de Hitchcock y hasta con los géneros vampíricos. Just Philippot ha sabido dosificar la creciente tensión de la historia hasta el tremendo final acuático y nocturno que cierra la relación triangular entre la madre, la hija y los insectos.

martes, 20 de abril de 2021

Minari

de Lee Isaac Chung. EE.UU., 2020. 115’.
20 de abril de 2021. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Un matrimonio coreano con dos hijos se instala en una zona rural de Arkansas. El padre dejará su trabajo como sexador de pollos si consigue hacer productivo el huerto que está preparando. La abuela viene desde Corea para ayudarlos y hacerse cargo de los niños, pero algunas cosas no salen tan bien como quisieran.

El niño con problemas cardiacos es delicioso y la relación con la abuela tiene mucha gracia. Por lo demás, es una película entrañable sobre una versión modesta del sueño americano que no llega a caer en el ternurismo almibarado, pero que tampoco va más allá de las modestas ambiciones del relato.

lunes, 19 de abril de 2021

Una joven prometedora

de Emerald Fennell. Reino Unido, 2020. 113’.
19 de abril de 2021. Cines Parqueastur, Corvera.

Cassie hace de cebo justiciero para los machos salvajes de la noche. Es su forma de ajustar cuentas con la barbarie tras aquella violación colectiva que sufrió su amiga Nina cuando estudiaban en la facultad. El reencuentro con un compañero de entonces que parece distinto de los otros y la próxima boda de uno de aquellos canallas convertido en prestigioso doctor hacen que el último acto de su venganza tenga una planificación especial.

Veo la película justo en el día en que una manada de clubes macho liderados por un especulador inmobiliario se han declarado fundadores de la última sublimación galáctica del futbolismo. Lo comento porque el fútbol me parece un factor fundamental en la gregarización testosterónica que configura desde la infancia a una parte relevante de la masculinidad contemporánea. De hecho, en la línea de G.A. Miller, quizá podría explorarse la hipótesis de un mágico numero 11 ± 2 como tamaño usual de esas peligrosas bandas de machitos y machotes. Viene todo esto a cuento porque esta intensa película sobre una venganza en femenino singular trata precisamente de las manadas. De la manada bronca que está en el fuera de campo pretérito de esta historia y de la manada elitista que prepara esa boda burguesa que acabará teniendo un catártico final. Así que Una joven prometedora es una película muy atractiva e interesante por la estupenda interpretación de Carey Mulligan (sobre todo cuando no está en turno de noche) y por escenas tan bien planteadas como las de la cafetería, la de la cena con los padres, la de la lección a la rectora o la de la comida con la prometida. Así que la película de Emerald Fennell, además de provocadora es también edificante. No trata del fútbol pero sí de las manadas, por eso no he podido dejar de pensar en él.

domingo, 18 de abril de 2021

Cartas mojadas

de Paula Palacios. España, 2020. 81’.
18 de abril de 2021. Centro Niemeyer, Avilés.

Migrantes en el Mediterráneo. Entre Turquía y Lesbos, en las cercanías de las costas libias y también en medio del mar. Los trabajos y los días de las gentes de Open Arms haciendo todo lo que pueden con los medios de que disponen. Y el contraste entre la esperanza de quienes vienen y la forma en que son tratados cuando llegan a nuestras ciudades.

Con un tema como ese y las facilidades que se han tenido (poder filmar a bordo del Open Arms y a bordo de una patrullera libia) la película debería ser rotunda, conmovedora y sumamente útil. Sin embargo, hay subrayados musicales innecesarios, una voz pretendidamente poética que nos habla desde el fondo del mar y un montaje que intercala de forma mejorable escenas en las calles de París con lo que está sucediendo en el barco. En todo caso, Cartas mojadas se une a la serie de películas necesarias que intentan levantar acta de esas tragedias que tanto nos conciernen en las ciudades asediadas en Siria, en las aguas del Mediterráneo (o del Atlántico) o en los campos de refugiados de Europa y sus aledaños.

Firework Wednesday

de Asghar Farhadi. Irán, 2006. 104’.
18 de abril de 2021. Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, Filmin. V.O.S.

Poco antes del nuevo año, en el Miércoles de Fuegos, Rouhi es contratada como limpiadora en casa de un matrimonio que está teniendo una gran crisis en la víspera de un viaje a Dubai. La mujer sospecha que él tiene una relación con una vecina que vive sola. Rouhi será testigo de la disputa durante ese día y, sin pretenderlo, también influirá en su resolución.

Filmin y el Festival Internacional de Cine de Las Palmas me han dado la oportunidad de ver esta película de Farhadi, una de las pocas que aún no conocía de él. Como era de esperar no me defrauda. Hay tensiones cotidianas, azares imprevistos, parejas con relaciones apasionadas en el presente, en el pasado o en un futuro deseable. Los personajes son muy intensos pero Farhadi los hace siempre tan naturales que uno siempre los comprende y empatiza con la mayoría de ellos. Si solo fuera guionista, Farhadi merecería un lugar de privilegio en la historia del cine. Pero además es un director extraordinario que saca siempre lo mejor de sus intérpretes y sabe trenzar las escenas con una fluidez cautivadora para el espectador. Sus universos, centrados habitualmente en lo doméstico y sus periferias, son radicalmente locales (ya sea en Teherán, en París o en un pueblo español) pero también completamente universales. Como el mejor teatro clásico. Como el mejor cine contemporáneo.

martes, 13 de abril de 2021

Josep

de Aurel. Francia, 2020. 81’.
13 de abril de 2021. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

En el invierno de 1939 fueron cientos de miles los españoles que cruzaron la frontera huyendo del fascismo. Pero Francia no los recibió como seres humanos necesitados de refugio, sino como piltrafas que debían ser recluidas en los campos de concentración en que se convirtieron las playas de Argèles y Saint Cyprien. Entre las alambradas y el mar los republicanos españoles sufrieron el maltrato de aquella Francia miserable que luego colaboraría con los nazis. Uno de ellos era Josep Bartolí, un dibujante que levantó testimonio gráfico de aquella infamia. La película recrea aquellos momentos terribles a través de la evocación de su amistad con un gendarme digno, con un francés excepcional.

Los dibujos son magníficos. Los del propio Josep y los que recrean aquellos sucesos terribles desde un presente en el que la memoria histórica es también legado generacional. Aurel ha decidido que su animación sea muy respetuosa con el dibujo. Tanto, que a veces la película se convierte en sucesiones de imágenes poderosas que impugnan el canon de los veinticuatro fotogramas por segundo. Los dibujos se ven maravillosamente acompañados por las voces de Sergi López para Josep y de una Silvia Pérez Cruz que, además de cantar maravillosamente, presta la suya a varios personajes, incluido el de Frida Kahlo. Con esta magnífica película Aurel rescata en cierto modo la dignidad de Francia al mostrar sin pudor algunos de sus episodios más vergonzosos. Toda una lección de ética y estética.

domingo, 11 de abril de 2021

La vida era eso

de David Martín de los Santos. España, 2020. 109’.
11 de abril de 2021. Centro Niemeyer, Avilés.

María y Verónica son dos españolas que coinciden en la misma habitación de un hospital belga. María es una mujer madura y seria que lleva muchos años en el país. Verónica es una chica alegre que acaba de llegar para trabajar allí. Después de unos días María volverá a su casa pero para Verónica las cosas no acabarán bien. Buscando los orígenes de Verónica María emprende un viaje a Almería que significará mucho para ella.

David Martín de los Santos consigue darle la cadencia justa a esta historia sobre el extrañamiento y sobre la intimidad que puede surgir entre dos mujeres muy distintas en carácter y en edad. Petra Martínez borda un personaje ensimismado y a veces áspero en un registro que recuerda a los de sus magníficas intervenciones en las películas de Jaime Rosales (La soledad y Petra). Y Anna Castillo está tan deliciosamente natural en el papel de ese cielo de mujer llamado Verónica que, como requiere la historia, se la echará muchísimo de menos en la segunda parte de la película en Almería. Buen hacer en la dirección y buen hacer en los intérpretes (y no solo ellas) en esta nueva muestra de la gran calidad de cierto cine español.

viernes, 9 de abril de 2021

Otra ronda

de Thomas Vinterberg. Dinamarca, 2020. 116’.
9 de abril de 2021. Cines Los Prados, Oviedo.

Cuatro amigos maduros viven con poca ilusión. Son profesores de instituto y no encuentran satisfacciones en su trabajo. Hasta que deciden investigar los beneficios de la hipótesis de que a partir de cierto nivel de alcohol durante el día las cosas van mucho mejor. Y, al menos al principio, parece que el ensayo funciona.

La película empieza y termina de forma luminosa y dionisíaca con decenas de adolescentes daneses celebrando la graduación al comienzo del verano. Es la edad propia de eso que antes se llamaba consumo experimental de las drogas. Y eso es justamente lo que deciden hacer estos profesores maduros dispuestos a comprobar si es cierto que un puntito alcohólico mejora la actitud ante la vida. Igual que con La caza, Thomas Vinterberg aborda un tema que genera debate con esta nueva película sobre la que no son fáciles las interpretaciones unívocas. En Otra ronda nos muestra la relación de los daneses con el alcohol en un registro ambiguo que a veces parece advertencia y otras invitación.  Además de lo sugerente del tema y de lo bien trabada de esta curiosa investigación sobre los estados etílicos, merecen ser destacadas las interpretaciones de los cuatro protagonistas, especialmente la de un Mads Mikkelsen que está magnífico en esta nueva película de su amigo Thomas Vinterberg.

lunes, 5 de abril de 2021

Generación Kibbutz

de Albert Abril. España, 2019. 52’.
5 de abril de 2021. Filmin. V.O.S.

En los años sesenta y setenta decenas o quizá cientos de jóvenes catalanes fueron a trabajar como voluntarios en los Kibbutz de Israel. Querían vivir en directo una experiencia de socialismo comunitario en unos tiempos en que aún estaba lejos la muerte de Franco y el catalanismo de izquierda buscaba lejos de aquí modelos  para hacer país.

Ayer terminé de leer Volver la vista atrás, el magnífico libro de Juan Gabriel Vásquez sobre Sergio Cabrera y su familia. El protagonista de esa novela biográfica es un colombiano que también vivió muy joven la inmersión en otra utopía socialista, en su caso en Pekín. Y son precisamente los recuerdos de aquellos jóvenes que ahora tienen edades de jubilados lo que hace interesante a este documental. Su contenido no es un retrato documentado de aquella extraña experiencia de socialismo disperso y autogestionario en el Israel anterior a la Guerra de los Seis Días, sino un repaso a los recuerdos de unos catalanes maduros que seguramente fueron a votar el 1 de octubre con la misma ilusión con que hace medio siglo se subieron a un barco buscando el paraíso socialista en Israel.

viernes, 2 de abril de 2021

Los traductores

de Régis Roinsard. Francia, 2019. 104’.
2 de abril de 2021. Cines Parqueastur, Corvera.

Nueve traductores prepararán las versiones del último libro de la trilogía Dedalus, un superventas mundial escrito por un autor llamado Oscar Brach cuya verdadera identidad nadie conoce. Para garantizar que no habrá filtraciones y que la presentación del libro se podrá hacer simultáneamente en varios países, los traductores han firmado un contrato por el que trabajarán encerrados en un búnker sin ningún contacto con el exterior. Cada día reciben veinte páginas que deben traducir en una misma sala con grandes medidas de seguridad. Sin embargo, al poco de comenzar el editor recibe un mensaje comunicándole que ya están en internet las primeras páginas del libro y que muy pronto se liberarán las siguientes si no paga una gran cantidad de dinero. Convencido de que la filtración ha salido de uno de los traductores, intentará averiguar por todos los medios quien lo ha hecho. Y efectivamente ha salido de ellos, pero no de allí. Todos son buenos traductores pero alguno es algo más.

De Régis Roisard vi hace ocho años Populaire, el único largometraje que había filmado hasta ahora. La agilidad con que armó aquella bonita historia sobre una mecanógrafa prodigiosa me hacía suponer que Los traductores no me iba a defraudar. Y así ha sido. Es una película con mucha intriga y varias capas, no solo las del suspense por el descubrimiento del origen de la filtración y la identidad del autor de ese libro que es un bombazo comercial a la vez que alta literatura, aunque el editor no lo sepa.  También hay otros subtextos con interesantes reflexiones sobre la autoría y el mercado, sobre la traducción y el público y sobre la relación entre las lenguas. Y no solo entre el francés (la lengua de la película y del libro) y el inglés (la de ese traductor que será también el traidor más fiel). También hay, de pasada, una estupenda lección dirigida al espectador español que minusvalora y posterga su propia lengua a pesar de que la hablan más de quinientos millones de personas en el mundo. Y no lo digo yo. Se lo dice uno de sus compañeros al acomplejado traductor español que interpreta Eduardo Noriega.

jueves, 1 de abril de 2021

El evangelio según San Mateo

de Pier Paolo Pasolini. Italia, 1964. 137’.
1 de abril de 2021. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

El evangelio según San Mateo. Y según Pasolini. La vida de Jesús desde Belén hasta la Resurrección. Con palabras a veces diáfanas y a veces crípticas. Y con gestos que siempre resultan magnéticos.

La película de Pasolini soporta muy bien el paso del tiempo. Por la forma de poner la cámara, por la atención a los rostros, por la ambientación tan cuidada y por el equilibrio entre una ficción casi poética y un naturalismo que hace también protagonistas a los figurantes. Son dos horas y cuarto que se hacen cortas en este repaso a la vida de Jesús especialmente oportuno en un Jueves Santo pandémico. Sin embargo, a pesar de que hoy no había la competencia de las procesiones, en el gran auditorio del Niemeyer apenas estábamos veinte personas esta tarde. Así que ni los creyentes ni los cinéfilos parecen tener mucho interés por la vida de Cristo ni por el cine de Pasolini. Me temo que sin la intercesión de Airbnb o de Netflix ni Dios es capaz de atraer a la gente.

miércoles, 31 de marzo de 2021

Libertad

de Enrique Urbizu. España, 2021. 138’.
31 de marzo de 2021. Cines Parqueastur, Corvera.

Tras diecisiete años de condena, la Llanera sale por fin de prisión con su hijo adolescente. Quiere que él tenga una vida pacífica pero será difícil que lo consiga dado el empeño que ponen por impedirlo los soldados del gobernador y bandoleros como el Lagartijo y el Aceituno. Así que asistiremos un periplo con caballos y tiros por territorios serranos.

Los acentos son meridionales pero las imágenes están filmadas más al norte. Y eso es lo mejor de la película: los paisajes y los gestos de unos intérpretes que hacen lo que pueden con un guión en el que las peripecias son tan confusas como las motivaciones. Quizá sea una manía mía pero no puedo soportar descuidos tan surrealistas como que en otoño un tipo pueda robar y comer huevos de un nido. Así que casi mejor no digo lo que pienso de que la historia nos la cuente un admirador de Nelson que estuvo en la batalla de Trafalgar y que ahora prepara un libro sobre los bandoleros españoles del que nos leerá pasajes (obviamente en inglés) al final de la película. Lo siento por Bebe, que hace todo lo que puede por salvar su personaje, pero casi me quedo con el recuerdo de Curro Jiménez.

martes, 30 de marzo de 2021

El profesor de persa

de Vadim Perelman. Rusia, 2020. 127’.
30 de marzo de 2021. Casa de la Cultura, Avilés.

Un francés se salva de morir fusilado por los nazis diciendo que él no es judío sino persa. El jefe de cocina del campo de concentración al que le llevan quiere aprender esa lengua, así que el prisionero conservará su vida mientras le enseñe palabras de una lengua que él tampoco conoce.

La historia se presenta como inspirada en hechos reales, aunque no se dice hasta qué punto. De hecho, parte de lo que se muestra no parece verosímil y muchas de las situaciones tienen más que ver con los clichés de los retratos cinematográficos del nazismo que con un relato original. En la escena final, el protagonista consigue facilitar los nombres de más de dos mil personas que pasaron por el campo porque los había memorizado para inventar palabras en sus clases de persa. Pero ni siquiera ese momento emotivo consigue compensar una película que se hace larga y, sobre todo, innecesaria.

lunes, 29 de marzo de 2021

Nomadland

de Chloé Zhao. EE.UU., 2020. 108’.
29 de marzo y 21 de abril de 2021. Cines Parqueastur, Corvera.  

Fern llevaba una vida feliz con su marido trabajando en una empresa de yesos de Nevada. Pero tras quedarse viuda y cerrarse la empresa también desapareció su pueblo. Así que ha tenido que trabajar durante la temporada navideña en Amazon y luego en empleos temporales a los que se va desplazando en su furgoneta como esos nómadas maduros del siglo XXI que recorren paisajes hermosamente desolados del oeste norteamericano.

No sé cómo será el libro de Jessica Bruder en el que está inspirada esta película (ya mismo lo encargo en Clarín) pero difícilmente resultará más diáfano y conmovedor que la película de Chloé Zhao. Tras su extraordinaria The Rider esta directora vuelve a demostrar su asombrosa capacidad para transgredir los límites entre la interpretación de los actores profesionales y la vida de los seres reales en películas bellísimas con las que consigue hacer de la ficción una forma de ensayo particularmente reveladora y del documental una conmovedora lección de lo que debe ser el cine. The Rider y Nomad Land se centran en seres aparentemente periféricos que ejemplifican formas de entender la vida que deberían ser orgullo nacional de los estadounidenses. Las de unas gentes que viven al margen de esa cultura norteamericana contemporánea que criticó Marvin Harris (y tantos otros) y que mantienen vivo el espíritu solidario y generoso de los pioneros legendarios. Los personajes que nos presenta Chloé Zhao son pura bondad. De hecho, Fern solo expresa alguna aspereza, más que justificada, en la conversación sobre los negocios inmobiliarios en casa de su hermana. El trabajo de Frances McDormand con ese personaje es pura contención y tendría sobradamente merecido un Oscar. Junto a ella se interpretan a si mismos esos nómadas reales que por edad deberían ser ya jubilados sedentarios. Entre ellos está el propio Bob Wells, líder de ese movimiento que cada año se reúne en Quartzsite y que encuentro ideológicamente emparentado con las propuestas abolicionistas que propugna otro Bob de apellido Black. Los nómadas de furgoneta son consecuencia dramática y reacción pacífica ante sucesos como el colapso financiero o el advenimiento del leviatán Amazon. Pero la mejor metáfora de la tranquila rebelión de estos nuevos centauros del desierto quizá esté en esas golondrinas que la amiga de Fern quiere volver a ver antes de morir. Con Nomadland Chloé Zhao nos revela la poética de una forma de vida itinerante y contemplativa empeñada en seguir apreciando el valor de las cosas por las merece la pena vivir.

domingo, 28 de marzo de 2021

Un efecto óptico

de Juan Cavestany. Francia, 2020. 80’.
28 de marzo de 2021. Cines Los Prados, Oviedo.

Un matrimonio de Burgos va a pasar unos días de vacaciones en Nueva York. La ciudad les resulta muy extraña porque no les parece extraña. A veces sienten que no están allí. Incluso podrían estar dentro de una película. O en sucesivas variaciones de una película sobre un matrimonio de Burgos que va a pasar unos días de vacaciones en Nueva York. 

Gente en sitios, Esa sensación, Madrid, interior... Con Un efecto óptico Juan Cavestany nos ofrece un nueva entrega de ese cine suyo hipersurrealista y cautivador en el que lo cotidiano se hace extraño y la extrañeza se convierte en la mejor perspectiva para contemplar la realidad. Hay que saber hacer muy bien las cosas y tener mucho atrevimiento para parar una película a la mitad, decirle a uno de los personajes que está en una película y volver a empezar. Y hacer eso varias veces en las variaciones con repetición (o en las repeticiones con variación) que protagoniza esa pareja (in)feliz compuesta primorosamente por Carmen Machi y Pepón Nieto a los que de vez en cuando acecha el personaje lobuno de Luis Bermejo. El cine de Juan Cavestany es un género en si mismo, una forma de entender la verosimilitud de las historias como un efecto óptico con el que es posible jugar. Y nadie lo hace como él.

sábado, 27 de marzo de 2021

Del inconveniente de haber nacido

de Sandra Wollner. Austria, 2020. 94’.
27 de marzo de 2021. Laboral Cinemateca, Gijón. V.O.S.

Elli disfruta del verano a solas con su padre. En una elegante casa en medio del bosque comparten instantes de felicidad y también muchos recuerdos. Pero no todos porque Elli es un androide con memoria configurable al que le faltan instantes del pasado familiar. Cuando salga de la casa y se pierda en el bosque acabará mezclando esos recuerdos con los de anciana para la que ella será una inquietante compañía que se convierte en remedo del hermano muerto hace sesenta años.

El título de la película es de Cioran y el tema va mucho más allá de los debates sobre los androides como competidores de las mascotas animales en el acompañamiento de los humanos. El ritmo moroso de la historia es solo apto para espectadores sosegados. Así que uno empieza planteándose si la historia pretende suscitar reflexiones sobre la pedofilia a partir de esta Lolita sintética para encontrar luego resonancias del debate sobre los sexos y los géneros con esa reconfiguración de la niña a una versión masculina. Sin embargo, la película va más allá de todo eso planteando ideas de más calado sobre la familia, los sentimientos, la memoria y la identidad. De hecho, Sandra Wollner retoma las reflexiones originales que Mary Shelley planteó con su moderno Prometeo. Con Frankenstein no estaba creando el hito seminal del imaginario sobre los robots y la inteligencia artificial, sino consideraciones mucho más relevantes acerca de la condición humana. Su mirada hacia lo humano estaba más emparentada con el emotivismo de Hume que con el racionalismo mecanicista de Descartes. Y es que quizá las utopías y distopías sobre nuestro futuro están demasiado centradas en la inteligencia artificial y la superinteligencia y no nos pararnos a pensar que lo más inquietante de lo que espera a los humanos no son los desafíos de la inteligencia artificial sino los de la sensibilidad y la moralidad artificial.

miércoles, 24 de marzo de 2021

El agente topo

 de Maite Alberdi. Chile, 2020. 84’.
 24 de marzo de 2021. Cines Ocimax, Gijón.

Un detective privado ha puesto un anuncio en la prensa para buscar a alguien de entre ochenta y noventa años que esté dispuesto a hacer de espía en una residencia de ancianos. El elegido es Sergio que cada día le manda a su jefe un informe sobre lo que allí observa. Además de espiar para él, también irá conociendo a las personas que viven en esa residencia.
 
En La Once Maite Alberdi ya había demostrado la gran ternura y perspicacia con que sabe poner la cámara para retratar y respetar la ancianidad. En aquella joya nos hacía asistir a las meriendas que desde hacía sesenta años venían reuniendo cada mes a un grupo de amigas. El agente topo no es menos tierna y deliciosa que La Once pero además utiliza el magnífico recurso, casi ficcionado, de un investigador de la tercera edad que tiene la misión de fisgar e informar sobre las condiciones en que vive una mujer en esa residencia de ancianos. Sus conclusiones serán aleccionadoras y, sin ninguna estridencia, dan mucho que pensar sobre si el encerramiento institucional es la forma de vida más deseable para nuestros mayores. Para responder a esta pregunta convendría que cada cual se planteara muy en serio si a partir de cierta edad le gustaría dejar el lugar, las personas y las cosas con las que ha vivido siempre e irse a una institución que en el mejor de los casos tiene pinta de hotel de vacaciones perpetuas y en el peor es como un internado escolar sin periodos no lectivos.

El informe Auschwitz

 de Peter Bebjak. Eslovaquia, 2020. 94’.
 24 de marzo de 2021. Cines Ocimax, Gijón.

Dos judíos eslovacos consiguen escapar de Auschwitz en 1944. Llevan consigo documentos que prueban la magnitud del genocidio que allí está teniendo lugar. Los primeros días permanecen escondidos al borde del campo en un hoyo bajo unas tablas dispuestas para levantar nuevos barracones. Luego les espera una travesía por los bosques hasta llegar a la frontera. Cuando lo logran, tendrán un encuentro con un representante de la Cruz Roja al que no será fácil convencer de la magnitud de lo que está pasando.
 
El informe Auschwitz tiene en común con El hijo de Saul la voluntad de colocarnos en el centro del horror respetando los límites de lo que debe ser mostrado. László Nemes usaba una profundidad de campo mínima con la que conseguía una expresividad máxima manteniendo el respeto debido a lo que estaba evocando. Peter Bebjak sigue esa senda ética en esta película áspera pero contenida en la que el mayor interes quizá esté en ese encuentro final con el representante de la Cruz Roja. Su ignorancia recuerda a la que nos mostraba Juan Mayorga en el teatro en su imprescindible Himmelweg (camino del cielo) que situaba en el campo de Theresienstadt la visita de un informante de la Cruz Roja que solo vio lo que los nazis querían que viera. Por lo demás, quedarse durante los títulos de crédito y escuchar las voces de esos fascistas que en los últimos tiempos han alcanzado el poder en Estados Unidos, Italia, Hungría o Brasil nos hace ver que no hay tanta distancia entre los  terribles años treinta y el presente. Solo consuela que ninguna de esas voces habla en español. Todavía.

martes, 23 de marzo de 2021

Nuevo orden

de Michel Franco. México, 2020. 88’.
23 de marzo de 2021. Casa de la Cultura, Avilés.

Una boda en una familia bien de Ciudad de México. Y una rebelión de las masas que asaltan con violencia su casa y todo el país. Asistimos a una revolución en marcha en la que los desposeídos no son menos violentos que los militares dedicados al secuestro y la extorsión. La novia, una empleada de la casa y su hijo son las únicas personas dignas en este retablo de una sociedad invertebrada. Y acabarán mal. 

La muy sobrevalorada Parásitos no es la única película que últimamente ha puesto a los ricos frente a la pesadilla de quedar a merced de los pobres. De forma más contenida y con más interés que aquella cínica película coreana, ese tema ha sido tratado también por la argentina Verónica Chen en Marea alta, una película inquietante, magnética y opresiva sobre una mujer y unos obreros en una casa cerca de la playa. O también por el mexicano David Zonana que, con un surrealismo entre posmoderno y colorista que recuerda por momentos a Buñuel o a Lanthimos, nos muestra en Mano de obra la ocupación de una casa de ricos por familias menesterosas. Con su Nuevo Orden Michel Franco nos ofrece un nueva versión de la pesadilla de las élites con una historia que, más que distópica, resulta aleccionadora para quienes creen que la violencia solo puede afectar a otros. Además de contar con un guión bien estructurado, Nuevo orden es una metáfora de la penetración y sedimentación del mal en la sociedad mexicana (algo sobre lo que también resultan muy interesantes el documental Silencio Radio de Juliana Fanjul sobre la periodista Carmen Aristegui y la extraordinaria Sin señas particulares de Fernanda Valadez que pudimos ver en la última edición del Festival de Huelva). Además, la película de Michel Franco pone algunas cosas en su sitio. Por ejemplo, el verdadero significado de expresiones como toque de queda que en estos tiempos pandémicos algunos asocian con el fastidio de no tener los bares abiertos a partir de cierta hora. Ojalá hubiera un nuevo orden en el mundo de la cultura y películas como esta tuvieran el lugar que merecen en el panorama del cine actual.