sábado, 25 de junio de 2022

El leopardo de las nieves

de Marie Amiguet. Francia, 2021. 92’.
25 de junio de 2022. Cines Los Prados, Oviedo.

En el Tíbet, a cinco mil metros de altura y a treinta grados bajo cero, dos hombres miran y esperan. Desde lugares recónditos contemplan y fotografían un paisaje prístino de belleza radical. También observan las variantes tibetanas de animales fascinantes como los lobos, los zorros, los osos o los yaks. Pero al que desean encontrar es a un ser tan mítico y esquivo como el leopardo de las nieves. Ellos son el fotógrafo Vincent Munier y el escritor Sylvain Tesson y tras esta experiencia han publicado sendos libros (El leopardo de las nieves o la promesa de lo invisible, -errata naturae- y El leopardo de las nieves -Taurus-). En ellos tratan sobre la mística de la espera. Igual que este documental.

Las imágenes son tan bellas que hacen memorable la contemplación de esta película en pantalla grande. Y no solo por el regalo del tramo final con las imágenes majestuosas del leopardo de las nieves. También por toda la vida que vemos en ese paisaje fascinante. Pero la película de Marie Amiguet es mucho más que un documental de naturaleza. La presencia de Sylvain Tesson hace que se convierta también en una reflexión existencial sobre la poética de la espera y la estética de la atencionalidad que dan sentido a la búsqueda de un lugar desde el que pasar horas escrutando el paisaje con un objetivo y esperando que aparezca lo inesperado. Viéndoles colocar sus trípodes Manfrotto y mirar por sus binoculares y telescopios Svarovski, pienso que yo también he sentido muchas veces esa emoción de la espera. La de los veranos viendo a las oropéndolas que vienen a comer en nuestra higuera o a los abejarucos que se posan  frente al balcón. O la de acechar en primavera los nidos de cigüeña negra y alimoche en el Salto del Gitano o a las águilas imperiales y búhos reales en la Portilla del Tiétar. Igual que Vincent Munier y Sylvain Tesson sé que la espera puede ser también emocionante aunque no tenga éxito. Como aquellas madrugadas de diciembre en que acechábamos a los lobos en la Sierra de la Culebra. Tristemente tardarán en poder verse de nuevo por allí. Y es que para poder ver hay que saber mirar y esperar. Y también saber defender y cuidar. Incluso también hay que saber votar. Porque la belleza del Tíbet también estaba en Zamora.

jueves, 23 de junio de 2022

La isla de Bergman

de Mia Hansen-Løve. Francia, 2021. 112’.
23 de junio de 2022. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Un matrimonio cinéfilo va en verano a la isla de Fårö, al entorno en que vivió Ingmar Bergman. Él es un director de cine maduro y bastante seguro. Ella es guionista y tiene bastantes dudas. Los dos tienen una hija pequeña que estos días no los acompaña. La placidez de la estancia en un lugar como ese la viven de forma distinta. Él atendiendo peticiones locales como experto en Bergman y pendiente de llamadas relacionadas con su próxima película. Ella trabajando en un guion que no termina de cerrar. 

La isla de Bergman alberga dos películas y un subtexto. La primera es la de esa pareja de talante plácido y relativas complicidades que sabe disfrutar del comienzo de su estancia en ese lugar desconocido y deseado. La segunda es la de tres días de amor e infidelidad que en ese mismo lugar unen y separan a la pareja de la historia que ella está escribiendo. Y el subtexto es el cine y la vida de Bergman, cuyos paisajes son el escenario de ambas historias. El subtexto me parece sugerente y lo que le pasa al matrimonio me resulta interesante. Pero, aunque reconozco que la historia que ella prepara podría recordar a la de un Rohmer escandinavo, siento que esa segunda trama me saca de la primera y al final acaba por mermar el interés de las dos.

viernes, 17 de junio de 2022

Esculpir el tiempo y escribir con luz

 (Publicado en Cuadernos de Pedagogía el 15 de junio de 2022)

La oralidad, la escritura alfabética, la imprenta y la digitalización. Esos son, seguramente, los grandes hitos en la historia de la comunicación humana. Del primero al segundo quizá pasaron cien mil años, del segundo al tercero menos de tres mil, del tercero al cuarto cinco siglos y en la última etapa llevamos poco más de dos décadas. La aceleración reciente es tal que las generaciones actuales quizá han conocido más cambios que los habidos desde los tiempos en que los sapiens empezaron a usar con intención y sentido sus laringes.

La escuela es el invento más característico de la tercera etapa. Esa que Thomas Pettitt llamó el Paréntesis Gutenberg entre dos oralidades. Un paréntesis que en ella parece no cerrarse. Quizá porque a la escuela le cuesta mucho renunciar a las inercias del libro de texto y del texto libresco, las del examen curricular y el currículo examinable. Sin embargo, fuera de la escuela las cosas son distintas porque, aunque ahora se lee y se escribe más que nunca, cientos de millones de humanos lo hacen cada día en las mismas pantallas y pantallitas en las que miran, muestran, crean y recrean billones de imágenes.

Pero esto no es del todo nuevo.  Además de desconfiar de la escritura, Platón ya anticipó la posibilidad de un mundo en el que las sombras cautivaran las miradas. Y, para explicar el origen de esa fascinación por las imágenes, Plinio el Viejo imaginó que la pintura podría haber nacido cuando una joven enamorada quiso retener para siempre el perfil de la sombra de su amado. Así nos lo muestra magistralmente José Luis Guerín en La dama de Corinto, un documento metafílmico de notable aliento poético.
 

jueves, 16 de junio de 2022

Las cien y una noches

de Agnès Varda. Francia, 1995. 101’.
16 de junio de 2022. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

El señor Cinema cumple cien años. Vive en una mansión cinematográfica en la que le visitan muchos amigos famosos. Gentes como Depardieu, Deneuve, Delon, Moreau, Lollobrigida, De Niro, Jane Birkin, Belmondo, Anouk Aimée, Martin Sheen, Harrison Ford, Léaud y muchos otros. También lo visita durante cien noches una joven que tiene un amigo que quiere hacer un corto.

Ayer veíamos en el teatro una obra sobre una sala de cine gijonesa que cerró hace tiempo. Y hoy vemos en esta sala avilesina una película de Agnès Varda en la que el centenario del cine es la excusa para un homenaje un tanto surrealista y menos melancólico. Lo curioso es que, tras más veinticinco, años resulta más conmovedor ver a Michael Piccoli haciendo del señor Cinema y a Mastroiani y a todos los demás vivos o con tantos años menos que recordar a Buñuel y otros clásicos a los que Varda y sus generosos amigos evocan con cariño en esta curiosa película.

martes, 14 de junio de 2022

Gran Libertad

de Sebastian Meise. Austria, 2021. 116’.
14 de junio de 2022. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

1945, 1957 y 1969. Tres momentos en los que Hans y Viktor coincidieron en la misma cárcel. Hans entró una y otra vez por homosexual. Tras no haber matado a nadie durante la guerra, Viktor fue condenado por asesinar a un hombre cuando regresó a su casa. En 1945 Viktor no entendía a Hans. En 1969 Hans no entendía la libertad sin Viktor.

175 era el número que identificaba a los homosexuales en las cárceles alemanas. Y también el artículo del código penal que hasta 1994 tipificaba esas conductas como delictivas. En 1969 se eliminó uno de sus párrafos y seguramente por eso el protagonista de esta historia real pudo salir entonces de la cárcel. Así que, viendo esta estupenda película que cuenta muchas cosas sin necesidad de muchas palabras, uno se da cuenta de que la homofobia española no contrastaba mucho con la de otros países democratizados. Y en estas casi dos horas vuelvo a confirmar mi idea de que una sociedad no es del todo decente si acepta con naturalidad que haya personas en las cárceles. Me temo que no vamos hacia la utopía razonable de un mundo sin cárceles. Hace cuarenta años despenalizar era sinónimo de progresar y conquistar libertades. Sin embargo, hoy el aumento de las penas y de los tipos penales parecen nuevas conquistas sociales. Mal vamos.

domingo, 12 de junio de 2022

Todo ha ido bien

de François Ozon. Francia, 2021. 112’.
12 de junio de 2022. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

André ha sufrido un ictus que le ha cambiado la vida y le ha hecho extremadamente dependiente. Tanto que no acepta esa situación y le pide a su hija Emmanuèle que le ayude a acabar con todo. Ella contactará con una asociación que se encarga de ello en Suiza. Pero no será fácil.

El tema ha motivado películas tan conmovedoras y magníficas como Amor de Michael Haneke o Quelques heures de printemps de Stéphane Brizé. Así que François Ozon no lo tenía fácil. Y menos queriendo contar una historia agil y hasta entretenida sin obviar que el tema tratado es muy serio. Así que Todo ha ido bien suscita reflexiones de calado sobre la regulación de la eutanasia pero lo hace sin dramatismos, poniéndonos en el lugar de una hija que tiene el encargo de satisfacer el último deseo de su padre.

sábado, 11 de junio de 2022

Jane por Charlotte

de Charlotte Gainsbourg. Francia, 2021. 90’.
11 de junio de 2022. Filmin. V.O.S.

Encuentros y conversaciones entre una hija y una madre. La madre es una mujer mayor que vive en Francia. La hija la visita allí y va con ella a Nueva York. Las vemos en la intimidad de la casa, en el campo, preparando un  concierto o paseando por la playa. También está con ellas la nieta. La madre y la hija comparten recuerdos y parecen querer recuperar complicidades.

La hija es Charlotte y dirige la película. La madre es Jane y en cierto modo la protagoniza. Pero si las dos no fueran también Gainsbourg y Birkin quizá no la habríamos visto y hasta es posible que no hubiera sido filmada. Es verdad que esos apellidos hacen que estemos al tanto de algunas de las cosas de las que hablan. Pero el documental seguiría siendo interesante aunque no supiéramos nada de estas mujeres y asistiéramos solo al encuentro sencillo y sincero entre una hija que filma y una madre que es filmada. 

jueves, 9 de junio de 2022

Regreso a Reims

de Jean-Gabriel Périot. Francia, 2021. 83’.
9 de junio de 2022. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Una historia familiar de la clase obrera. Las imágenes son de archivo y diversas. Y sin correspondencia precisa con lo que cuenta una voz femenina que va repasando la vida de sus antepasados. Hasta llegar a 1981 en que la victoria de Miterrand hace que el relato deje lo familiar y se transforme en un repaso al declive de la izquierda francesa y una reivindicación de los chalecos amarillos.

Sin ser cautivador, el paralelismo elusivo entre las imágenes y el relato hace que la película sea al menos original en su primera parte. Pero el tramo final se convierte en un discurso tópico y bastante afín a esa moda reciente de criticar a la izquierda colocándose por encima de ella (algo así como en su superyo). Para hacer cine político y comprometido sobre el presente o el pasado reciente Jean-Gabriel Périot tendría mucho que aprender de películas españolas tan interesantes y bien hechas como El año del descubrimento de Luis Gómez Carrasco. Por ejemplo.

martes, 7 de junio de 2022

El despertar de Nora

de Leonie Krippendorff. Alemania, 2020. 94’.
7 de junio de 2022. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Berlín. Verano de 2018. Un tiempo de transición para Nora. De la infancia tardía a la sensualidad adolescente. La que despierta en ella Romy. Una chica libre y liberadora que no juzga a las personas y sabe disfrutar con ellas. También con Nora. 

La vida de Adèle en versión alemana pero más temprana y menos tórrida. Seguimos a esa niña que primero solo observa y luego empieza a saber lo que quiere. Todo en un verano radicalmente juvenil. La historia es sencilla y está bien contada. Aunque tiene ese tono intencionado y temáticamente delimitado que la haría bastante adecuada para la sección Enfants Terribles o el festival LGTBI.

sábado, 4 de junio de 2022

Todo a la vez en todas partes

de Dan Kwan, Daniel Scheinert (Daniels). EE.UU., 2022. 139’.
4 de junio de 2022. Cines Ocimax, Gijón.V.O.S.

Evelyn tiene una lavandería, un marido algo pánfilo y una hija lesbiana y un tanto arisca. También tiene una cita desagradable con una empleada de Hacienda. Es entonces cuando recibe señales de otras vidas. Las que podría haber vivido en otros universos alternativos. Para resolver sus problemas (y los del/los multiverso/s mismo/s) saltará de unas a otras practicando sus artes más inesperadas. Mayormente marciales.

La idea de los universos paralelos está dando mucho juego en estos tiempos de metaversos y multiversos. También en el cine. Un buen ejemplo de ello es esta película trepidante de géneros mestizos y montaje vertiginoso. El mensaje es amoroso, buenrollista y familiero, pero la mayor parte del metraje es una desenfrenada sucesión de escenas mínimas de intensidad y originalidad máxima. Así que resultan sorprendentes hasta los sosegados planos del universo desértico en el que la madre y la hija son piedras. Aunque hay que reconocer que a veces uno se siente agotado con tantos saltos inesperados entre esas vidas paralelas o bifurcadas.

martes, 31 de mayo de 2022

Luzzu

de Alex Camilleri. Malta, 2021. 94’.
31 de mayo de 2022. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Luzzu es el nombre de la barca que usaron los antepasados de Jesmark para ganarse la vida. Él quiere seguir pescando pero Luzzu necesita una reparación y él no tiene dinero. Su mujer trabaja en un restaurante pero con eso no les llega para pagar los tratamientos que necesita su bebé. Así que Jermark tendrá que buscar medios menos honrados que la pesca. Y al final cobrará la compensación de la Unión Europea por entregar el barco y renunciar a su forma de vida.

La barca es muy bonita pero la historia es muy triste. Jermark se debate entre la coherencia y la necesidad, entre la herencia de sus antepasados y las exigencias del presente. Y finalmente renunciará a lo que daba sentido a su vida para que la de su hijo no sea peor que la suya. Es un drama insular pequeño que simboliza de muchas otras quiebras mayores en estos tiempos difíciles.

jueves, 26 de mayo de 2022

Divino amor

de Gabriel Mascaro. Brasil, 2019. 101’.
26 de mayo de 2022. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

En un Brasil distópico una burócrata del registro de divorcios hace todo lo posible por impedirlos. Ella es militante del divino amor y está convencida de que Dios le concederá el hijo que anhela si hace todo lo posible por mantener unidos a otros matrimonios. Su marido prepara ramos de flores para funerales y junto a ella participa en todas las actividades recomendadas para favorecer la fertilidad. Al final el embarazo llega pero ella piensa que quizá no sea obra del divino amor entre ellos sino de la libérrima voluntad de Dios.

Gabriel Mascaro da una cadencia a la historia que convierte en hipnóticas escenas que también podrían ser hilarantes. La sutil ambientación, levemente futurista y llena de hallazgos sumamente sugerentes, hace que resulte muy grato ver una película en la que los elementos radicalmente eróticos se combinan de manera sorprendente con una religiosidad obsesiva y agobiante. Sospecho que, en el Brasil de Bolsonaro, Divino amor tiene mucho de denuncia de las derivas que viene sufriendo el país en los últimos años. Una crítica que seguramente será uno de los subtextos de esta extraña película que resulta a la vez seria, irónica, grotesca, elegante, obvia, magnética, patética y sensual. Y todo ello de manera singularmente armoniosa, algo que se puede decir de muy pocas películas. Por eso Divino amor resulta tan fascinante.

miércoles, 25 de mayo de 2022

Ennio. El maestro

de Giuseppe Tornatore. Italia, 2021. 156’.
25 de mayo de 2022. Cines Los Prados, Oviedo. V.O.S.

Dario Argento, Bernardo Bertolucci, Marco Bellocchio, Roland Joffé, Barry Levinson, Pat Metheny, Giuliano Montaldo, Bruce Springsteen, Oliver Stone, Quentin Tarantino, los hermanos Taviani, Nicola Piovani, Carlo Verdone y Hans Zimmer. Todos hablan maravillas de Ennio Morricone. Pero lo mejor es verlo a él haciendo comentarios sobre sus músicas y sus películas en este fascinante documental.

Giuseppe Tornatore nos conmovió hasta la lágrima con su Cinema Paradiso. Y ahora vuelve a hacerlo en esta extraordinaria película sobre el codirector de aquella joya. Considero que Ennio Morricone era codirector porque viendo este documental nos damos cuenta no solo de lo obvio (lo mucho que le deben las películas a los compositores de sus músicas) sino también de que, en el caso de Morricone, su trabajo era sustancial y no solo un mero complemento en cada obra. ¿Cabe dudarlo en películas como Novecento, Érase una vez en América, La misión o Sostiene Pereira? Las imágenes de este documental han sido montadas con el cariño y el tesón del mejor orfebre y fueron filmadas mucho antes de los tiempos pandémicos. Así que me puedo imaginar la conmoción que habría supuesto verlo con motivo del Premio Princesa de Asturias si Morricone no hubiera muerto tres meses antes y en octubre de 2020 hubiera podido venir a Oviedo para recogerlo. En todo caso, hoy hemos podido disfrutar lo indecible con esta joya metafílmica que se ha proyectado en versión original y que demuestra, una vez más, que el propio cine (y también el teatro) es un género muy fértil que nos ofrece películas tan extraordinarias como esta.

martes, 24 de mayo de 2022

Compartimento Nº 6

de Juho Kuosmanen. Finlandia, 2021. 107’.
24 de mayo de 2022. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Una joven finlandesa iba a viajar con su novia moscovita a Múrmansk, en el círculo polar ártico, para visitar unos famosos petroglifos. Sin embargo, tendrá que hacer ese viaje sola. O, mejor dicho, en compañía de un joven ruso que también va a Múrmansk para trabajar en una gran mina. Los dos van solos en el compartimento número 6. Al principio la relación es difícil, pero ese largo viaje en tren hará que vayan quedando atrás sus soledades.

Estaba en la sección oficial pero no pudimos verla en la última Seminci. Así que hoy he podido confirmar mi intuición de que podría ser una película muy especial. Debo decir que la idea de un viaje hacia el Ártico en tiempos en los que había cabinas pero no móviles y los trenes tenían pasillos estrechos y compartimentos celulares me parecía especialmente inspiradora. No menos de lo que resulta ver esta historia (casi) de amor entre una finlandesa culta y un ruso tosco en estos tiempos en que, para desgracia de todos, Rusia y la OTAN parecen haber resucitado. El magnífico recuerdo de películas como El tren de Jerzy Kawalerowicz me hacía esperar lo mejor de esta historia en la que Ítaca es septentrional, Ulises lesbiana y Penélope no la espera. Seguramente Kavafis y Llach estarían de acuerdo en que, aunque las sitúe en el Ártico, Juho Kuosmanen también sabe muy bien lo que significan las Ítacas.

lunes, 23 de mayo de 2022

Cinco lobitos

de Alauda Ruiz de Azúa. España, 2022. 104’.
23 de mayo de 2022. Cines Los Prados, Oviedo.

Amaia acaba de tener una niña y todo se le hace muy difícil al volver a casa. Los primeros días están con ella sus padres pero pronto se queda casi sola con la niña porque el padre trabaja en el teatro y está a menudo fuera de Madrid. Desesperada decide irse con ella a la casa de sus padres en un pueblo de la costa vasca. Allí se encontrará con una nueva situación como hija ya que su madre enferma y las cosas se complican para todos.

Al principio me temo lo peor. Aunque filmada con notable naturalismo, pienso que la cosa va a ir de una madre de treinta y tantos superada por la maternidad. El precedente de la última de Almodóvar en la que para criar a un niño se necesitaban tres mujeres me hacía presagiar un nuevo alegato en favor de las familias solo mascoteras. Pero no. Cuando Amaia se va al País Vasco la historia adquiere un cariz muy distinto y nos pone delante de ese tejido orgánico y delicado que conforman las relaciones intergeneracionales y la variedad de emociones que les dan vida y color. Que el personaje de Amaia esté interpretado por Laia Costa y que los papeles de sus padres estén a cargo nada menos que de Susi Sánchez y Ramón Barea garantizan que estos Cinco lobitos serán impecables y conmovedores. Y es que no podría haber mejor elenco para este guion excelente y esta realización primorosa con la que Alauda Ruiz de Azúa se une a la creciente lista de directoras españolas que podrían ganar con todo merecimiento cualquier festival.

viernes, 20 de mayo de 2022

Glück

de Henrika Kull. Alemania, 2021. 90’.
20 de mayo de 2022. Centro Niemeyer, VII Festival de cine LGBTI, Avilés. V.O.S.

Sasha trabaja en un prostíbulo berlinés al que acaba de llegar una chica italiana llamada María. Entre las dos surge pronto una intensa atracción y una gran complicidad. Su relación parece estupenda, pero cuando Sasha lleva a María a su pueblo algo cambia entre ellas.

No hay intenciones edificantes en esta película. El burdel en el que trabajan Sasha y María parece un lugar cuidadoso y amigable. Tampoco hay contraposición entre el sexo heterosexual de pago y la fogosidad de lam relación entre ellas. De hecho, la película se cierra con un regreso al punto de partida y un reencuentro amoroso. Y eso es precisamente lo que hace de Glück sea una película estupenda. Una historia de amor imprevista entre dos mujeres magníficamente interpretadas por Katharina Behrens y Adam Hoya. Las dos actrices lo hacen muy bien pero la primera está soberbia encarnando los tránsitos de Sasha entre la pasión y el recelo. Por suerte, Henrika Kull evita cualquier tentación moralizante y nos despide de estas mujeres con un prometedor retorno a la felicidad que las unió.

jueves, 19 de mayo de 2022

Madalena

de Madiano Marcheti. Brasil, 2021. 85’.
19 de mayo de 2022. Centro Niemeyer, VII Festival de cine LGBTI, Avilés. V.O.S.

En un campo de soja en el que picotean ñandúes aparece el cuerpo de una mujer. Nadie se acerca pero hay quien sabe cosas de ella y de su desaparición. Quizá fuera transexual. Como quienes se bañan en un estanque al final de la película.

Poco más puedo decir de esta historia que no entiendo y que tampoco importa mucho que no entienda. Y no hablo solo de mi sino quizá también del director. Y es una lástima porque las imágenes de los ñandúes en medio de esos campos eran muy poderosas y parecían augurar algo bueno. Pero no ha sido así.

miércoles, 18 de mayo de 2022

Feast

de Tim Leyendekker. Holanda, 2021. 84’.
18 de mayo de 2022. Centro Niemeyer, VII Festival de cine LGBTI, Avilés. V.O.S.

Repaso fragmentario a un caso bastante extraño. El de unos homosexuales holandeses que drogaron a otros y les inyectaron sangre infectada con VIH.

Una policía saca objetos catalogados de una caja. Tres hombres tienen diálogos extraños con pretensiones filosóficas mientras otros tres, que parecen ellos mismos, los observan y lo van comentando. Un hombre responde a contraluz algunas preguntas sobre aquellos encuentros en que se contagiaba el VIH. Una bióloga habla de virus y tulipanes y luego inyecta a un bulbo con una muestra infectada de otro. Tres policías interrogan a un hombre sobre aquellos contagios. También vemos a unos hombres dormidos en una carretera, en un parque, en un banco, al lado de un coche y en una playa. Todo yuxtapuesto y sin ninguna coherencia. El contenido de Feast no creo que empodere mucho a la causa LGTBI. Y no aporta nada al cine.

martes, 17 de mayo de 2022

La última película

de Pan Nalin. India, 2021. 102’.
17 de mayo de 2022. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Samay queda fascinado la primera vez que va con sus padres al cine. Tanto que deja de ir a algunas clases y se hace amigo del proyeccionista. Desde su pueblo le lleva las deliciosas comidas que su madre le prepara para el colegio. A cambio él le enseña los misterios de esa máquina prodigiosa que engulle cintas y escupe historias hechas con luz.

Haber visto Cinema Paradiso nos condiciona. De hecho, parece que Tornatore nos hizo creer que la liturgia de una sala de cine se profesa mejor en Italia que en la India. Pan Nalin debe ser consciente de ello y ha optado por articular su historia desde la intensidad de lo vivido y no desde la nostalgia de lo evocado. La suya es una película tierna pero no empalagosa. Estamos de parte del niño, de su madre, del proyeccionista y hasta del pobre padre. Sin embargo, junto a los mimbres coloristas que hacen que La última película sea apta y deliciosa para todos los públicos, Pan Nalin incluye elementos que hacen que la historia también pueda tener  otras lecturas. Como la alusión a esa nueva fractura social en la India (y en todo el mundo) entre quienes hablan inglés y quienes no. Como el nombre del niño que significa tiempo y que es justamente lo que según Tarkovski sabe esculpir el cine. O como la obsesión por la luz de ese niño que, en cierto modo, intuye el significado etimológico del arte de la fotografía (escribir con luz) y la manera en que el cine construye historias intercalando en el tiempo la luz y la oscuridad. Lo que nos muestra La última película parece remoto pero sucedió en todo el mundo hace poco más de diez años, cuando la obligada digitalización jibarizó las salas y entregó el cine a los que hablan inglés. De modo que entre los subtextos de esta película bonita y amable también encuentro intencionadas denuncias como las imágenes de la destrucción de los proyectores o la reconversión plastiquera de las películas en brazaletes. Imágenes que me recuerdan a las de Koyaanisqatsi, aquella impresionante película que hace cuarenta años dirigió Godfrey Reggio a partir de la música de Philip Glass.

lunes, 16 de mayo de 2022

The man with answers

de Stelios Kammitsis. Chipre, 2021. 81’.
16 de mayo de 2022. Centro Niemeyer, VII Festival de cine LGBTI, Avilés. V.O.S.

Tras la muerte de su abuela un joven griego coge el viejo coche familiar para viajar a Alemania y encontrarse a su madre. En el ferri hacia Italia conoce a un alemán que regresa después de pasar unas semanas en Grecia. Al principio el chico griego no quiere que le acompañe en su coche. Pero poco a poco la sintonía irá creciendo y el viaje compartido no terminará en la casa de su madre.

Una historia de carretera sencilla y amable. Los diálogos resultan deliciosos y confirman que en el cine y en el arte muchas veces menos es más. Aquí no hay una trama compleja ni misterios que desvelar. Tan solo la contemplación estival de conversaciones inteligentes entre unos personajes que, sorteando los requiebros, cautivan al espectador.