jueves, 30 de septiembre de 2021

Maixabel

de Icíar Bollaín. España, 2021. 115.
30 de septiembre de 2021. Cines Parqueastur, Corvera.

En el año 2000 Juan María Jauregui fue asesinado por tres miembros de ETA. Tiempo después dos de ellos participan en una iniciativa que prepara encuentros entre terroristas arrepentidos y familiares de las víctimas. Maixabel Lasa es la viuda de Jauregui y accede a entrevistarse con ellos.

Conmovedora, reparadora, clarificadora y honesta. Así puede calificarse aquella iniciativa. Y también esta película imprescindible de Icíar Bollaín que cuenta con unas interpretaciones magníficas. Especialmente la de Blanca Portillo que está impresionante encarnando a Maixabel. El estreno la semana pasada en el Festival de San Sebastián y la excelente acogida que está teniendo en todos los medios demuestra que ya hemos superado los tiempos en que este tipo de encuentros eran considerados infames. Tan emotiva como esta magnífica película era La mirada del otro, aquella valiente propuesta teatral que vimos hace seis años en el off del Niemeyer y que fue prohibida en algunos lugares. Y es que el talante de Maixabel y las intenciones de quienes pusieron en marcha este tipo de encuentros están muy lejos de actitudes como las de esos uribes y aznares que tanto predicamento han  tenido durante demasiado tiempo.

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Preparativos para estar juntos un periodo de tiempo desconocido

de Lili Horvát. Hungría, 2020. 95.
29 de septiembre de 2021. Cines Los Prados, Oviedo.

Una prestigiosa neurocirujana  deja su trabajo en Estados Unidos y vuelve a Budapest para encontrarse con el hombre de su vida. Se conocieron en un congreso y quedaron en verse en un puente sobre el Danubio. Sin embargo, él no aparece. Cuando lo encuentra dice que no la conoce.

El comienzo recuerda a las historias amorosas de la trilogía de Linklater. Pero la música, los personajes y los ambientes tienen más que ver con el cine de Kieślowski. Las dudas de la protagonista sobre si habían concertado realmente aquella cita también la tiene a veces el propio espectador. Aunque quizá estén de más algunos elementos que tienen escaso desarrollo (el enamoramiento del hijo del paciente, la llegada a Budapest de la amiga neoyorquina), la extraña relación entre los protagonistas hacen que la película interese. Seguramente no estará entre las mejores de las películas que han sido premiadas con la Espiga de Oro, pero no está nada mal en la sección oficial de la Seminci.

martes, 28 de septiembre de 2021

Nora

de Lara Izaguirre. España, 2020. 100’.
28 de septiembre de 2021. Casa de la Cultura, Avilés.

A Nora no le van muy bien las cosas pero encuentra un gran apoyo en la relación con su abuelo. Así que cuando él muere siente la necesidad de coger su dos caballos (en realidad su furgoneta Dyane) y recorrer durante unos días la costa del País Vasco para dejar sus cenizas en la tumba de la abuela. Será un viaje sosegado y muy reparador.

De Lara Izaguirre tenía la mejor impresión tras su estupenda Un otoño sin Berlín. Aquí mantiene el formato 4:3 para llevarnos en este delicioso viaje con Nora que tiene más de redención que de duelo. Hay ternura en los personajes masculinos y bondad en los femeninos (incluso en esas madres tan ariscas). Así que se hace muy grato ver esta película, naturalista y luminosa, sobre una chica  que se da cuenta de que no necesita buscar su lugar en el mundo porque en realidad ya lo tiene. Nora (el personaje y la película) tiene mucho de balsámico y uno sale del cine con la sensación de que las miserias cotidianas son solo eso, miserias.

lunes, 27 de septiembre de 2021

Cry Macho

de Clint Eastwood. EE.UU., 2021. 104.
27 de septiembre de 2021. Cines Parqueastur, Corvera.

Un anciano que se dedicó a los rodeos y a los caballos recibe el encargo de traer desde México al hijo de su antiguo jefe. Con el adolescente y un gallo hará el camino de vuelta y quedará prendado de todo aquello.

Las dos películas anteriores parecía que iban a ser las últimas de Clint Eastwood como actor (Mula) y como director (Richard Jewell). Sin embargo, no ha sido así y con más de noventa años ha dirigido y protagonizado una película más bien sonrojante. Quizá si hubiera visto el testamento interpretativo de Harry Dean Stanton en Lucky, aquella joya que dirigió hace cuatro años John Carroll Lynch también por tierras de frontera, se habría dado cuenta de que ciertas cosas o se hacen bien o es mejor no hacerlas. Una lástima.

sábado, 25 de septiembre de 2021

Noche de fuego

de Tatiana Huezo. México, 2021. 110’.
25 de septiembre de 2021. Teatro Principal, 69º Festival de San Sebastián.

A pesar de los riesgos, la infancia se vive como en un paraíso en esta zona montañosa y minera de México. Sin embargo, las madres de las niñas saben que los peligros acechan a las niñas en forma de secuestros. Entre las explosiones de la mina a cielo abierto, los helicópteros que fumigan las plantaciones de amapolas y el rugido temible de los motores que anuncian la llegada de los depredadores del cártel, la vida no da un respiro a esas mujeres con maridos al otro lado de la frontera e hijas en edades vulnerables.

Un paisaje natural hermosísimo y un paisanaje femenino realmente excepcional. Asistimos a la cotidianidad de unas vidas rurales en una comunidad bien avenida que se ve asediada por múltiples violencias. La de las explosiones de arrasan la montaña para arrancar los áridos, la de los canallas que secuestran a las niñas y la de una pobreza que hace que los hombres hayan tenido que buscarse la vida en el norte. La relación entre las niñas está muy bien mostrada pero me incomoda que los personajes sean interpretados por distintas actrices cuando son niñas y cuando son adolescentes (quizá no era necesario ese cambio temporal). Aunque entiendo las intenciones, quizá hay también algún exceso en la buena imagen de los personajes principales de la película. A la hermosura de las niñas y la madre se añade que hasta el maestro es, además de comprometido, muy  atractivo. En todo caso, no sé si otras películas de esa Ñamérica de la que habla Martín Caparrós en su último libro (que me está encantando) habrían podido ser mejores que esta que ha recibido este año el premio de la sección Horizontes Latinos. En todo caso, ha sido un buen cierre para este fin de semana estupendo que hemos pasado en San Sebastián. Volveremos.

Vortex

de Gaspar Noé. Francia, 2021. 142’.
25 de septiembre de 2021. Teatro Principal, 69º Festival de San Sebastián. V.O.S.

Una pareja de ancianos han vivido felices en un viejo piso abarrotado de libros y recuerdos. Ella era psiquiatra pero ahora tiene Alzheimer. Él está empeñado en escribir un libro sobre el cine y los sueños. El deterioro de ella hace que la situación se vaya haciendo insostenible para los dos. Tienen un hijo que intenta buscar alguna solución. Pero no será fácil.

El premio de la sección Zabaltegi nos ha permitido ver en la última jornada del festival esta extraordinaria película de Gaspar Noé que es una apuesta radical por un naturalismo extremo con el atrevimiento añadido de usar durante más de dos horas una pantalla partida que recuerda aquella magnífica osadía de Jaime Rosales en La Soledad. Por el tema, la historia de Vortex está emparentada nada menos que con Amor de Michael Haneke pero con menos espitas poéticas y bastantes más riesgos (por ejemplo, el de esa escena increíble con los dos ancianos, el hijo y el nieto). Las impresionantes interpretaciones de Françoise Lebrun y Dario Argento hacen dudar de si lo que vemos es realmente una ficción o si lo que captan esas dos cámaras sincrónicas es simplemente la vida y nada mas. Vortex aborda una historia pequeña pero es cine mayúsculo. El que sorprende, conmueve y da mucho que pensar.

Petite maman

de Céline Sciamma. Francia, 2021. 72’
25 de septiembre de 2021. Kursaal, 69º Festival de San Sebastián. V.O.S.

La abuela de Nelly acaba de morir. Mientras sus padres vacían la casa ella conoce a Marion, una niña que vive al otro lado del bosque de la casa de su abuela. Marion también tiene ocho años y las dos se entienden muy bien. Sobre todo cuando juegan a ser una madre y una hija.

El premio del público en esta edición del festival de San Sebastián se lo lleva esta película de Céline Sciamma cuya mayor virtud es su corta duración. Seguramente a muchos adultos se les cae la baba viendo niños en la pantalla (de ahí el premio) pero me temo que esta nostalgia de la infancia tenía mejor arreglo si en los parques de nuestras ciudades hubiera más niños que perros. Por lo demás, la distancia entre el verano del 93 de Carla Simón y este otoño francés de Céline Sciamma es enorme. La misma que hay entre el cine sincero que derrocha calidad y el cine efectista que solo la aparenta.

Razzhimaya Kulaki

de Kira Kovalenko. Rusia, 2021. 97’.
25 de septiembre de 2021. Teatro Victoria Eugenia, 69º Festival de San Sebastián. V.O.S.

Ada vive agobiada por la presión cariñosa de su hermano y de un pretendiente. Cada día espera el regreso de su otro hermano que se fue a otra ciudad y podría ayudarla a escapar del continuo control de su padre. Las secuelas que sufre desde el asalto a la escuela de Beslán hacen que, para poder llevar una vida normal, necesite una nueva operación. Pero su padre se opone porque no quiere que corra ningún riesgo más.

El entorno de Osetia del Norte en que se desarrolla esta historia no puede ser más desolador y, aunque la masacre en la escuela de Beslán en 2004 apenas es mencionada, su sombra preside una película que tiene su mayor mérito en la forma en que nos hace sentir la asfixia que siente la protagonista por la presión de unos personajes masculinos que, a fuerza de quererla y de querer protegerla, le hacen la vida imposible. Formalmente áspera y sin subrayados, la película de Kira Kovalenko consigue hacer ver que los micromachismos más sofocantes quizá sean son los que se basan en el afecto.

Red Rocket

de Sean Baker. EE.UU., 2021. 128’.
25 de septiembre de 2021. Teatro Principal, 69º Festival de San Sebastián. V.O.S.

Mikel Saber vuelve a su pueblo de Texas a la casa de su mujer y su suegra. Las abandonó hace tiempo cuando se fue a California para desarrollar una fulgurante carrera como actor porno. Ahora intenta salir adelante con algunos trapicheos, pero cuando conoce a una chica de diecisiete años que trabaja como dependienta en un bar empieza a hacer planes para volver a California y retomar con ella su carrera en el porno.

El director de Tangerine y The Florida Proyect nos lleva de nuevo a esos entornos periféricos que tan bien encajan con los personajes de sus magníficas películas. En este caso el protagonista es un jeta cautivador que orbita y fastidia las vida de quienes confían en él. Hay notables equilibrios y sutiles simetrías en el entramado de unos personajes que, como siempre en el cine de Baker, tienen un interés bastante mayor que la suerte que les depara la vida. Red Rocket es, como sus películas anteriores, luminosa en la forma de revelar la fuerza de esos no lugares en los que viven, malviven o deambulan unos personajes a los que siempre trata con respeto. Por lo demás, los subtextos que aporta el contexto de la campaña de Trump en que sitúa esta historia aún hace más valiosa y compleja la nueva película de este director al que da gusto seguir.

viernes, 24 de septiembre de 2021

Fue la mano de Dios

de Paolo Sorrentino. Italia, 2021. 130’.
24 de septiembre de 2021. Cines Príncipe, 69º Festival de San Sebastián. V.O.S.

La vida de Fabietto Schisa antes y después de la muerte de sus padres. Por no perderse un partido de fútbol no los acompañó aquel fin semana fatídico. Así que Maradona no sólo dio sentido a la vida de aquel adolescente napolitano sino que también la salvó. Ese momento fue el parteaguas de su vida. Y el de esta historia.

Sorrentino hace memoria y nos cuenta una parte crucial de su vida en esta película que resulta luminosa antes del desastre y que parece llena de incertidumbres después. El tono también cambia radicalmente. Hay belleza, ironía y voluptuosidad en esa primera parte que conserva las maneras formales características del director de joyas como La gran belleza o La juventud. Pero en la segunda se atenúa todo eso y se nos muestran más bien algunos retazos de la forja de un director. Así que ha sido un estupendo comienzo para este fin de semana en el festival de San Sebastián. Sobre todo porque, siendo de Netflix, quizá no habríamos podido ver en un cine esta propuesta tan personal y tan sincera de Paolo Sorrentino.

lunes, 6 de septiembre de 2021

Empuñando el alma: ensayando con Lluís Pasqual

de Arantxa Vela Buendía. España, 2020. 75’.
6 de septiembre de 2021. Casa de la Cultura, Avilés.

En enero de 2019 se estrenó en el Teatro Español El sueño de la vida, una obra de Federico García Lorca y Alberto Conejero. El segundo se atrevió a soñar cómo se podría completar la Comedia sin título con la confianza de que, dirigiendo el proyecto Lluís Pascual, el resultado seguiría siendo lorquiano. En esta película asistimos con él a la preparación de la obra. Desde la primera lectura conjunta hasta el día del estreno.

Hoy ha comenzado en el Palacio Valdés la III Escuela de Verano de la Academia de las Artes Escénicas de España y entre los regalos que estamos recibiendo quienes participamos en ella está la proyección de esta película para la que, además, hemos contado con la presencia del propio Lluís Pasqual. En el coloquio que siguió a la proyección Alfredo Sanzol agradeció su generosidad al permitir que se pueda ver su trabajo con los actores en una intimidad máxima, lo que convierte a esta película en un documento extraordinario sobre la dirección teatral, sobre el trabajo interpretativo y sobre la naturaleza única de ese crisol de artes que es el teatro. Además de mostrarnos sin importunar lo que se va haciendo en la sala de ensayos y en el escenario aún vacío, Arantxa Vela Buendía consigue que Lluís Pasqual comente mil cosas que son verdaderas lecciones magistrales sobre el teatro y sobre la vida expresadas con la mayor elegancia y sencillez (la misma que hace tan cautivadora la lectura de su libro De la mano de Federico). A Lluís Pasqual le debemos, entre otras muchas cosas, aquel inolvidable estreno azul de El Público en el María Guerrero de hace casi treinta y cinco años o la delicada dirección del conmovedor Romancero gitano que acaba de llevar de nuevo a los escenarios esa otra hermana de Federico llamada Nuria Espert. Así que verlo ahora en la intimidad de su trabajo como director después de haberlo sido todo en el mundo teatral europeo es un lujo ante el que solo cabe el agradecimiento que tan oportunamente expresaba Alfedo Sanzol. Por lo demás, Empuñando el alma está a años luz de El funambulista, la conocida película sobre el trabajo de Peter Brook con los actores. Y ello porque lo que hace Lluís Pasqual aquí no es formación sino construcción teatral y es a ese proceso al que se nos permite asistir durante esta hora y cuarto de cine memorable en torno a la delicada artesanía de la gestación escénica. Si en el cortometraje de Alex Peña pudimos sentir entre cajas la emoción de aquel inolvidable Incendios de Wajdi Muawad y Mario Gas, Arantxa Vela Buendía nos ofrece un documento cinematográfico de un valor extraordinario que será a partir de ahora un referente inexcusable en las escuelas de teatro y una oportunidad deliciosa para muchos públicos. Por suerte, la Academia de las Artes Escénicas de España ha tenido el acierto de hacerlo posible y de incluirlo en la programación de esta Escuela de Verano. Una  joya que no se deberían perder quienes no hayan podido aplaudir hoy a Lluís Pasqual en Avilés.