Mostrando entradas con la etiqueta Alberdi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alberdi. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de mayo de 2024

La memoria infinita

de Maite Alberdi. Chile, 2023. 85’.
22 de mayo de 2024. Filmin.

Augusto y Paulina llevan casados tres años, pero viven juntos desde hace más de veinte. Ella es actriz y fue ministra de cultura. Él era periodista y en su trabajo documentó la memoria de Chile desde la dictadura. Pero ahora Augusto está perdiendo la suya. Aunque no las ganas de vivir, de querer y de ser querido.  

Puede compartir intenciones, pero La memoria infinita es muy distinta a aquella divertida maravilla titulada El agente topo. Si acaso, como documental, tiene más que ver con La Once, otra joya de esta gran directora chilena que es Maite Alberdi. La memoria infinita es una hermosa historia de amor en los confines, una reivindicación de los instantes felices cuando la esperanza va mermando. El declive de Augusto nos lleva hasta el borde mismo del olvido. A ese límite al que también se asoman películas tan conmovedoras como Arrugas de Ignacio Ferreras, Still Alice de Richard Glatzer y Wash Westmoreland,  El padre de Florian Zeller o Mientras seas tú de Claudia Pinto. La memoria infinita es, en su mayor parte, una historia luminosa. La de esa pareja amable que sabe acompañarse. No se podía esperar otra cosa de unas personas que viven en una casa llena de libros, con vistas al horizonte y en la que cantan los canarios.

miércoles, 24 de marzo de 2021

El agente topo

 de Maite Alberdi. Chile, 2020. 84.
 24 de marzo de 2021. Cines Ocimax, Gijón.

Un detective privado ha puesto un anuncio en la prensa para buscar a alguien de entre ochenta y noventa años que esté dispuesto a hacer de espía en una residencia de ancianos. El elegido es Sergio que cada día le manda a su jefe un informe sobre lo que allí observa. Además de espiar para él, también irá conociendo a las personas que viven en esa residencia.
 
En La Once Maite Alberdi ya había demostrado la gran ternura y perspicacia con que sabe poner la cámara para retratar y respetar la ancianidad. En aquella joya nos hacía asistir a las meriendas que desde hacía sesenta años venían reuniendo cada mes a un grupo de amigas. El agente topo no es menos tierna y deliciosa que La Once pero además utiliza el magnífico recurso, casi ficcionado, de un investigador de la tercera edad que tiene la misión de fisgar e informar sobre las condiciones en que vive una mujer en esa residencia de ancianos. Sus conclusiones serán aleccionadoras y, sin ninguna estridencia, dan mucho que pensar sobre si el encerramiento institucional es la forma de vida más deseable para nuestros mayores. Para responder a esta pregunta convendría que cada cual se planteara muy en serio si a partir de cierta edad le gustaría dejar el lugar, las personas y las cosas con las que ha vivido siempre e irse a una institución que en el mejor de los casos tiene pinta de hotel de vacaciones perpetuas y en el peor es como un internado escolar sin periodos no lectivos.

lunes, 18 de julio de 2016

La Once

de Maite Alberdi. Chile, 2014. 70’.
18 de julio de 2016. Centro Municipal Integrado La Arena, Gijón.

Unas amigas chilenas se reúnen una vez al mes para la once, esa agradable merienda en la que charlan, se ríen y se ponen al día de cómo les va la vida. Lo llevan haciendo desde que salieron del instituto. Ya hace más de sesenta años.

Primeros planos de las viandas y de los rostros. Elegancia en los encuadres e ironía en el montaje. Así es este delicado homenaje a unas viejecitas que llevan décadas manteniendo viva una amistad con la que ni siquiera puede la muerte. Maite Alberdi filmó con delicadeza durante varios años las conversaciones de estas agradables niñas bien chilenas que se han hecho ancianas sin perderse el cariño. Aunque cada año son menos, siguen manteniendo la gracia que hace tan agradable asistir a sus meriendas. La idea me ha recordado al encuentro de las amigas de Colita que Ventura Pons filmó en Cola, Colita, Colassa (Oda a Barcelona). Aunque aquella merienda barcelonesa tenía más ironía y más enjundia que la once de estas veteranas chilenas, la forma en que Maite Alberdi pone la cámara y arma su relato es tan oportuna que uno se siente asistiendo divertido a uno de esos encuentros femeninos seniles y coloristas que hacen tan curiosos algunos cafés de nuestros centros urbanos. Lástima que un acento tan dulce y fascinante como el chileno se vea acompañado en esta película por esa costumbre que están adoptando algunos directores jóvenes de poner en inglés los títulos de crédito. De hecho, en el programa de mano el estupendo título de esta chilenísima película va entre paréntesis debajo de un patético Tea Time. Y es que algunos deben pensar que llenando el cine (y la vida) de palabras en inglés nos volveremos más internacionales. En Asturias sabemos que no "ye mundial" quien usa mucho el inglés, sino quien carece de complejos.