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sábado, 15 de marzo de 2025

En la alcoba del sultán

de Javier Rebollo. España, 2024. 97’.
15 de marzo de 2024. Teatro Filarmónica, XI Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

En 1901 Gabriel Veyre, uno de los operadores de cámara de los hermanos Lumière, va al País de Nour para llevar el cinematógrafo y explorar sus posibilidades con el Venerable Sultán. Así, la captación y emisión de imágenes tendrá efectos sorprendentes para todos en ese luminoso y mágico lugar.
 
Javier Rebollo nos presentó la película reivindicando el cine en compañía de otros. El cine en las salas de cine, que es donde se produce ese milagro inaudito de la oscuridad luminosa y el silencio compartido. En la alcoba del sultán tiene algo de juego surrealista sobre los orígenes del cine, sobre su capacidad para detener el tiempo y despertar ensoñaciones y fantasmas. Es una historia con coherencia onírica, a veces fragmentaria, en la que Javier Rebollo ofrece filmaciones en 35 milímetros tomadas en Túnez, Argelia y Libia, intercalando también imágenes centenarias en blanco y negro. Hay subtextos reflexivos sobre la naturaleza del cinematógrafo y, aunque es más elusiva que El muerto y ser feliz, tiene mucho de juego que atrapa y cautiva con esos escenarios intensamente iluminados por un sol cenital y con esa apariencia naif propia de quienes filman y son filmados por primera vez. La misma que nos sigue fascinando cuando vemos las viejas imágenes de los Lumière. Por cierto, este fin de semana se ha estrenado ¡Lumière! La aventura continúa, que es la continuación de la maravillosa ¡Lumière! comienza la aventura, de Thierry Frémaux. Lamentablemente, no se proyecta (ni tampoco Morlaix, de Jaime Rosales) en ninguna de las salas comerciales de Asturias.

miércoles, 12 de marzo de 2025

Los espigadores y la espigadora

de Agnès Varda. Francia, 2000. 82’.
12 de marzo de 2024. Teatro Filarmónica, XI Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

Espigar y racimar. En el campo se espiga cuando hay que agacharse para recoger lo que crece de abajo arriba. Y se racima cuando se recoge lo que crece de arriba abajo. Agnes Vardà comienza con la escena que retrata Jean-François Millet en su cuadro Las espigadoras. Al final del siglo XX aún había quienes espigaban en los campos de Francia. Y también en las ciudades. En ellas los espigadores urbanos buscan y rebuscan en lo que abandonan quienes no saben condurar. 
 
Carlos Losilla tenía razón cuando, antes de la proyección, señalaba que Los espigadores y la espigadora forma un buen díptico con Umberto D. la película de Vittorio de Sica que vimos antes. Y también  lo haría con El estado de las cosas, aquella joya de Joaquín Maito y Tatiana Mazú que pude ver hace diez años en Buenos Aires. El cuadro de Millet es un buen punto de partida. Mirándolo uno piensa en lo olvidados y esenciales que son verbos como espigar y condurar. Porque si Hume tenía razón y la identidad humana no es más que un haz de impresiones, recordar y hacer memoria no es más que espigar algunas de ellas. Y eso es precisamente lo que hace magistralmente esta espigadora de imágenes que es Agnès Varda. En diciembre pudimos comprobarlo en Barcelona en la magnífica exposición del CCCB y también en otras películas suyas que he reseñado en este blog (Cleo de 5 a 7, Una canta, la otra noLas cien y una noches, Caras y lugares). Como cineasta del siglo XX Agnès Varda merecería ser considerada como lo mejor de la  Nouvelle vague. Y en el siglo XXI podría ser vista como pionera de un cine comprometido con cierto subjetivismo universalista. En este sentido, su mirada podría sintonizar con la de cineastas como Jonas Mekas, Chris Marker o Ross McElwee y también anticipar (o inspirar) a directores españoles como José Luis Guerín o León Siminiani.

Umberto D.

de Vittorio de Sica. Italia, 1952. 84’.
12 de marzo de 2024. Teatro Filarmónica, XI Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

Umberto es un jubilado romano que no cobra lo suficiente para pagar su habitación. La dueña de la pensión quiere echarlo y él solo cuenta con el apoyo de una joven asistenta que se ha quedado embarazada y el cariño de su perro Flike.
 
La dignidad y la compasión según Vittorio de Sica. En la presentación de la película Carlos Losilla ha resaltado que este clásico del neorrealismo italiano puede verse también como el anticipo de una renovación formal del cine europeo que permite interpretar esta historia en clave existencialista. Han pasado más de setenta años y uno no puede dejar de pensar que el drama de este anciano sigue de actualidad en estos tiempos en que parece despertar más solidaridad la propiedad inmobiliaria que la necesidad de un hogar. De hecho, los expoliadores de lo público son votados no a pesar, sino precisamente por su empeño en que los herederos de grandes fortunas no tengan que pagar impuestos. Así que en este mundo alienado el neorrealismo italiano pareciera hoy populista, el anciano Umberto sería un okupa y Vittorio de Sica un cineasta podemita. 

viernes, 7 de marzo de 2025

Una historia verdadera

de David Lynch. EE.UU., 1999. 111.
7 de marzo de 2025. Teatro Campoamor, XI Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

Alvin Straight es un anciano que vive en Iowa con su hija. Sus problemas de cadera y de vista le impiden tener el carnet de conducir. Así que, cuando recibe la noticia de que su hermano Lyle ha sufrido un infarto, decide coger un cortacésped para ir hasta su casa en Wisconsin. Está a unos quinientos kilómetros y los dos hermanos no se hablan desde hace más de diez años, pero Alvin necesita volver a sentarse con él. 
 
Con esta proyección, acompañada con la magnífica música de Joana Serrat, comienza una nueva edición de SACO. Es la mejor iniciativa que ha habido nunca en Oviedo sobre cine, pero a duras penas sobrevive con un Ayuntamiento que parece entenderla y valorarla más bien poco (como a RADAR, que desde diciembre no ha tenido ninguna proyección). Después de veinticinco años, ha sido un gusto volver a ver esta conmovedora película que, al contrario que a su país, el tiempo ha tratado muy bien. Es una delicia contemplar la sensibilidad poética que David Lynch puso en cada plano, en cada frase y en cada gesto de esta historia verdadera. Joana Serrat lo ha entendido muy bien haciendo que su exquisita música esté donde debe, se sume a la ternura de la historia y evite cualquier subrayado que estaría de más en esta magnífica película. Decía que Una historia verdadera ha ganado con el tiempo y que lo ha hecho casi en la misma medida en que aquel país se ha ido deteriorando. Los personajes que ese anciano bueno y sabio se encontraba en su camino eran gentes abiertas, amigables y generosas que vivían en entornos humildes en los que a nadie se le había ocurrido todavía clavar esas insolentes banderas que ahora son señal de desconfianza, soberbia y agresividad. Por eso da gusto recuperar el periplo de aquel viejo argonauta, magníficamente interpretado por Richard Farnsworth, que viajaba en su cortacésped para alcanzar ese Vellocino de Oro que para él era poder recuperar la sintonía con su hermano. Quien interpretaba a este era Harry Dean Stanton, al que apenas vemos un minuto al final de la película, pero lo suficiente para emparentar esta joya cinematográfica con Paris Texas, de Wim Wenders, y con Lucky, de John Carroll Lynch, la última película que interpretó Harry Dean Stanton y en la que pegaba la hebra con el propio David Lynch. En estos tiempos oscuros en los que nada bueno nos llega desde aquel país, da gusto recordar que, al menos en algunas películas, las cosas eran antes de otra manera allí.

martes, 19 de marzo de 2024

Noche en la Tierra

de Jim Jarmusch. EE.UU., 1991. 128’.
19 de marzo de 2024. Teatro Filarmónica, Oviedo. V.O.S.

Cinco relojes señalan la hora de cinco ciudades: Los Ángeles, Nueva York, París, Roma y Helsinki. La cámara se va acercando a cada uno de ellos y a continuación vemos una historia nocturna sobre un taxi en esa ciudad. En Los Ángeles una taxista joven y atrevida lleva hasta Beverly Hills a una mujer sofisticada que trabaja en el mundo del cine. En Manhattan un negro que quiere ir a Brooklin y no encuentra un taxi acaba llevando el de un taxista extranjero que apenas sabe conducir. En París un taxista negro que ha echado del suyo a unos pasajeros insolentes recoge a una joven ciega que le sorprenderá. En Roma un taxista locuelo y locuaz se empeña en confesar sus excentricidades a un sacerdote que tiene problemas cardíacos. Y en Helsinki un taxista que circula por calles nevadas recoge a unos trabajadores, dos de ellos van despiertos y le cuentan las desgracias del que va dormido, pero no serán mayores que las de él.   

No recordaba haberla visto, pero la música, los relojes y cada uno de los cinco episodios volvieron a mi memoria más de treinta años después. Cada uno de ellos es una joya, pero hilvanados por la noche se convierten en una película magnífica. Está claro que, además de en Taxi Driver, películas tan estupendas sobre los taxis como  Taxi TeheránDestinos, Tales, Breve Miragen de sol, Drive my car y hasta Que nadie duerma tuvieron dónde inspirarse. Bien por Jarmusch.

lunes, 18 de marzo de 2024

El sol siempre brilla en Kentucky

de John Ford. EE.UU., 1953. 90’.
18 de marzo de 2024. Teatro Filarmónica, Oviedo. V.O.S.

En 1905 hay elecciones en un pueblo de Kentucky. A la reelección se presenta un juez demócrata y un fiscal yanqui. Vemos lo que pasa allí durante unos días: un niño negro al que algunos salvajes blancos quieren linchar, una mujer que regresa para ver a su hija antes de morir o los afanes del juez bonachón por preservar la comunidad y el buen entendimiento entre las dos maneras de sentir a los Estados Unidos.

En su estupenda presentación Carlos Losilla comentó el interés que tenía interpretar la película desde nuestro presente. O mejor dicho, el de ellos. El de los gringos que no solo hicieron a Trump presidente, sino que quizá en noviembre vuelvan a las andadas y consigan Make America Small Again. John Ford estrenó esta delicia en el mismo año en que Luis Berlanga estrenaba Bienvenido Mister Marshall. Las dos formarían un magnífico díptico sobre las comunidades locales que tendría tanto interés por la calidad como por sus intenciones. Las de John Ford quedan claras en esa pancarta que se ve en el desfile final: "Nos ha salvado de nosotros mismos". Ojalá que muchos estadounidenses vieran ahora esta película. Les vendría muy bien para sentir un orgullo no vergonzante de su país. Pero, tal como están las cosas ahora, la pregunta quizá sea quién les salvará de ellos mismos.

Contraté a un asesino a sueldo

de Aki Kaurismäki. Finlandia, 1990. 79’.
18 de marzo de 2024. Teatro Filarmónica, Oviedo. V.O.S.

A un francés que trabaja en una oficina en Londres le acaban de despedir. Sin horizontes ni alicientes decide suicidarse, pero no lo consigue. Así que contrata a un asesino a sueldo para que termine con él. Sin embargo, en esos días conoce a una mujer con la que podría ser feliz. Lo malo es que ya no encuentra a los sicarios a los que había pagado.

A pesar de los pesares y del escaso aprecio que la mayoría municipal ovetense parece tener por la cultura audiovisual (ni un euro para MUSOC en enero ni para Radar en lo que va de año), Pablo de María ha hecho posible que volvamos a tener estos días la décima edición de esa maravilla llamada  Semana del Audiovisual Contemporáneo (SACO). El lema de este año es "¿Y usted de qué se ríe?", especialmente adecuado para esta estupenda película de Kaurismäki en la que los personajes son hieráticos, los interiores cromáticamente intensos y los planos parecen inspirados por Edward Hopper. Más de treinta años separan esta película de Fallen Leaves la última del singular director finlandés que vimos en noviembre en el festival de Gijón. En el Jovellanos me preguntaba precisamente eso: ¿y estos de qué se ríen?, porque buena parte del patio de butacas no paraba de reírse durante la proyección. En el Filarmónica solo una persona se ha reído. Yo soy más de estos que de aquellos, así que me parece muy atinada la cinéfila pregunta que vertebra esta nueva edición de SACO que tanto estábamos esperando los cineheridos asturianos.

lunes, 13 de marzo de 2023

Viaje al sol

de Susana de Sousa Dias, Ansgar Schäefer. Portugal, 2021. 104’.
13 de marzo de 2023. Teatro Filarmónica, Oviedo. V.O.S.

Al acabar la Segunda Guerra Mundial, Cáritas organizó los viajes de miles de niños austriacos para pasar unos meses en Portugal. Fue para ellos un traslado largo, una estancia inolvidable y un regreso difícil a sus maltrechos hogares.

Fotografías y filmaciones de hace casi ochenta años. Las vemos con una cadencia sosegada y con sonidos pertinentes mientras escuchamos las voces actuales de aquellos niños de la guerra que fueron acogidos en Portugal. Algunos evocan aquel tiempo en alemán y otros lo hacen en portugués. Las imágenes del comienzo parecen la continuación de Sobre la historia natural de la destrucción, el extraordinario y necesario documental de Sergei Loznitsa. En su Viaje al sol Susana de Sousa Dias consigue entreverar la felicidad y la tristeza de aquellos recuerdos infantiles componiendo un retrato conmovedor sobre los contrastes entre la forma de vida de las familias austriacas y portuguesas. Y también entre la riqueza y la pobreza del país vecino en tiempos de Salazar.

domingo, 12 de marzo de 2023

El tercer hombre

de Carol Reed. Reino Unido, 1949. 104’.
12 de marzo de 2023. Teatro Filarmónica, Oviedo. V.O.S.

Holly Martins es un escritor estadounidense de novelas del Oeste que llega a Viena tras la Segunda Guerra Mundial. La ciudad está dividida en sectores controlados por los soviéticos, los franceses, los americanos y los ingleses. Allí espera encontrarse con Harry Lime, un amigo que le ha ofrecido trabajo. Pero, al parecer, Harry ha muerto en un atropello en el que había dos hombres (o tres). Holly intenta saber qué ha pasado y mientras hace averiguaciones conoce a la novia de Harry. También descubrirá a qué se dedicaba (o se dedica) Harry.

La presentación de El folio en blanco, un nuevo libro de SACO coordinado por Carlos Losilla, coincide con la proyección de este clásico intemporal e inclasificable. Tras la proyección hemos podido asistir a un interesante coloquio entre él, Ricardo Menéndez Salmón y Pablo de María, el director de SACO. Una banda sonora inolvidable, una fotografía que parece definir el canon del expresionismo, la presencia inquietante de Orson Welles y, por supuesto, ese magnífico plano final en el que la novia del tercer hombre pasa de largo ante el que la espera (esta mañana José Luis Alcaine destacaba esa secuencia en la visita que guió al Museo de Bellas Artes) hacen que compense volver esta tarde a Oviedo para asistir a la proyección en pantalla grande de una película como esta. La magnífica programación habitual de RADAR en esta misma sala incluye ciclos de cine clásico. Y SACO no se olvida de él en esta semana radical sobre el audiovisual contemporáneo. Como debe ser.

domingo, 17 de marzo de 2019

Oscuro y Lucientes

de Samuel Alarcón. España, 2018. 83’.
17 de marzo de 2019. Teatro Filarmónica, V Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo.

Las peripecias del cráneo perdido de Goya. Desde la muerte del pintor en Burdeos hasta los traslados de sus restos por distintos lugares de Madrid. Imágenes actuales dialogan con el relato que una voz en off va haciéndo al propio Goya de las indagaciones sobre lo que pudo pasar con su cabeza.

Reconozco que me cuesta entrar en esta película que al principio me parece una extensión al género del documental de creación de los irónicos e interesantes relatos que hace Nieves Concostrina en Radio Nacional. Al principio el texto me parece mejorable. Tampoco me convencen inicialmente esos desiguales juegos de contrastes entre el texto y las imágenes incidentales de los lugares sobre los que habla esa voz tan agradable. Sin embargo, poco a poco los defectos que encuentro son menos y las virtudes de la película me parece que aumentan. Y no solo en las imágenes y en el guión. También en los subtextos que hacen de esta historia sobre el cráneo perdido de Goya casi una excusa para una película mucho más interesante que trata de España y de la manera en que percibimos nuestra historia. Así que cuando termina la proyección y comienza el coloquio con su director ya estoy entregado a una película que ha ido de menos a más (a muchísimo más) y me parece que este estreno y este encuentro son un magnífico cierre para esta quinta edición de SACO. Y es que, además, quien le entrevista es Alfonso Palacio (el director del Museo de Bellas Artes de Asturias), alguien a quien siempre da gusto escuchar y del que cada vez estoy más convencido de que todo lo que hace lo hace bien. También conversar sobre cine.

Tres idénticos desconocidos

de Tim Wardle. EE.UU., 2018. 96’.
17 de marzo de 2019. Teatro Filarmónica, V Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

En 1980 tres gemelos se conocen en Nueva York. Son tres hermanos que fueron adoptados en una misma agencia hacía entonces diecinueve años. A los padres adoptivos no les informaron de que sus hijos tenían dos hermanos gemelos. Sus casos formaban parte de una investigación para estudiar la influencia de los genes y del ambiente en el desarrollo humano. Sin embargo, nadie la conocía ni había dado permiso para hacerla.

Un documental entretenido con forma de thriller que parece tener voluntad de denuncia de unas prácticas cuestionables. Sin embargo, no llega a tener la intensidad del drama de los niños robados que tan magníficamente nos contó Claudia en aquella estupenda obra de teatro que vimos hace un año en el Teatre Nacional de Catalunya. Ni tampoco llega a ser tan sutil al plantear los límites éticos de la investigación psicológica como la estupenda película Experimenter de Michael Almereyda sobre los trabajos de Milgram. Tres idénticos desconocidos es, por tanto, un documental ameno y bien armado, pero con un contenido menos relevante de lo que el tema promete.

sábado, 16 de marzo de 2019

Salvar la oscuridad

de Sriram Murali. EE.UU., 2018. 55’.
16 de marzo de 2019. Biblioteca de Asturias, V Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

La noche ya no es lo que era. Ver a simple vista la Vía Láctea es cada vez más difícil. La contaminación lumínica es generalmente tan desconocida como los cielos estrellados en las noches de verano. Sin embargo, también hay activistas que denuncian el absurdo de que algunas gasolineras tengan casi tanta luz por la noche como en el día. Y es que no solo los aficionados a la astronomía se ven perjudicados por la acrítica proliferación de luces LED de tonos azulados. También afecta a muchos animales y a algunas plantas. Y a nuestros ritmos circadianos.

Yo soy de los que recuerda haber visto la Via Láctea en las noches de verano. La iluminación de la carretera hace que ya no la podamos verla tan bien desde nuestra casa salmantina, pero el espectáculo sigue siendo magnífico alejándonos un poco y mirando al cielo un buen rato con el móvil apagado. Debe ser porque aprecio la belleza que nos ofrece la oscuridad de la noche por lo que soy tan sensible a la belleza de la luz natural y soporto tan mal esa epidemia blancoazulada que afea los interiores de los edificios y tantos lugares públicos con la moda de los LED. Por eso me ha encantado este película que bien podría pertenecer a esa estupenda iniciativa que es El Documental del Mes. A la proyección le ha seguido un coloquio interesantísimo en el que han participado dos activistas contra la contaminación lumínica. Así que aunque me he incorporado tarde a la programación de esta quinta edición de SACO (había visto ya buena parte de las películas que se han proyectado estos días), la primera que veo no me ha defraudado. Ni tampoco el magnífico coloquio que ha seguido a la proyección y en el que hemos podido aprender muchas cosas sobre este tema escuchando las oportunas apreciaciones de los representantes de la asociación Cielo Despejado.

jueves, 22 de marzo de 2018

Tarrafal

de Pedro Neves. Portugal, 2017. 70’.
22 de marzo de 2018. Teatro Filarmónica, IV Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

En las afueras de Oporto un barrio muy lumpen compartía nombre con un campo de prisioneros de Cabo Verde. Tras su demolición solo quedan las trazas de sus calles. Y la nostalgia de sus antiguos habitantes. 

Sobrio, elegante y cautivador es este documental de Pedro Neves que hoy ha venido a  SACO  para presentarlo y participar en el interesante coloquio que siguió a la proyección. Tarrafal trata de la memoria amputada de unas gentes que sufrieron las consecuencias de unas políticas radicales e inhumanas. Similares a las que damnificaron a los protagonistas de otras dos estupendas películas con las que esta compondría una excelente trilogía sobre el expolio de la memoria de los humildes. Me refiero a Triana pura y pura de Rocardio Pachón y a Os días afogados de César Souto Vilanova y Luis Avilés Baquero. Tarrafal tiene además el poderío de la palabra. Del nombre de un barrio que ya no existe, pero que vemos escrito en la piel de un hombre y en las paredes de ese lugar.

martes, 20 de marzo de 2018

Comunión

de Anna Zamecka. Polonia, 2016. 72’.
20 de marzo de 2018. Teatro Filarmónica, IV Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

Ola es una adolescente que se tiene que hacer cargo de todo. Del hermano autista, del padre alcóholico y de la casa destartalada. La comunión del hermano podría ser una buena ocasión para intentar que la madre vuelva.

La cámara de Anna Zamecka se integra de forma impresionante en la cotidianidad de esta familia a la deriva en cuyo centro hay una heroína. Saber que es real todo lo que vemos me plantea algún prurito sobre los límites de lo que debe ser mostrado. Pero intuyo que la directora no se dedica a la rapiña de dramas, sino que quiere que su cine sea de algún modo instrumento de redención. Así que he sentido no poder quedarme al coloquio, pero me alegro de que los amigos que sí estuvieron me hayan confirmado esa impresión.

lunes, 19 de marzo de 2018

Todas esas noches sin dormir

de Michal Marczak. Polonia, 2016. 100’.
19 de marzo de 2018. Teatro Filarmónica, IV Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

La vida en las noches de Varsovia desde la perspectiva de dos amigos. Encuentros incidentales o buscados. Amores más o menos efímeros. Intensidades sintéticas o esenciales. Modos autoconscientes de vivir la juventud.

Con Las amigas de Àgata y Julia Ist, esta historia polaca podría componer una interesante trilogía sobre la juventud europea. También se llevaría bien con El futuro, otra película con la que tiene algunos elementos en común en lo formal. De hecho, sin pasarse de metafísico, a Michal Marczakse se le nota cierta voluntad inmersiva al decidir contarnos esta historia a la malickiana manera. Y eso es justamente lo que más me atrae de esta interesante película: la forma en que los crepúsculos y amaneceres de esa juventud en presente continuo nos van mostrando lo que podrían llegar a ser recuerdos esenciales de una vida. No pretende contar mucho ni hacer tesis de nada. Pero es que, como la juventud que nos presenta, Todas esas noches sin dormir es mucho más  dionisiaca que apolínea.

Petit Paysan

de Hubert Charuel. Francia, 2017. 90’.
19 de marzo de 2018. Teatro Filarmónica, IV Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo. V.O.S.

Pierre es un joven ganadero que está siempre pendiente de sus vacas. El temor a que alguna de ellas pueda enfermar de fiebre hemorrágica hace que llame una y otra vez a su hermana veterinaria. Cuando descubre que una está infectada lo oculta y la entierra para evitar que las autoridades sacrifiquen a todas. Pero no será la única.

Volvemos a disfrutar en Oviedo con SACO, la estupenda iniciativa que ya alcanza su cuarto año. Como ya he visto siete de los dieciséis largometrajes que se proyectarán, Petit Paysan es la primera película que veo en esta edición. Las imágenes oníricas con las vacas dentro de la casa auguran una historia muy especial. También otras en las que el blanco y negro de esos animales componen estampas casi abstractas. Pero la película me defrauda. No me parece verosímil la reacción insumisa de este joven ganadero un tanto obsesivo pero bastante integrado en los modos semiindutriales de la ganadería francesa. Hubert Charuel pretende mostrarnos que su personaje quiere mucho a sus vacas pero creo que las decisiones que toma serían más propias de alguien diferente: con menos vacas, más edad y mucho más carácter. Petit Paysan da que pensar sobre los efectos locales de algunas medidas radicales de los gobiernos, pero teniendo su eje en los intereses de un ganadero me cuesta empatizar con él. Quizá si la historia se hubiera planteado desde un discurso ético animalista me resultaría más fácil sintonizar con ella.

domingo, 19 de marzo de 2017

En modo silencio

de Teresa Marcos. España, 2017. 70’.
19 de marzo de 2017. Teatro Filarmónica, III Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo.

Personajes maduros asturianos. De las cuencas mineras. Y un adolescente que desaparece. Muchas conversaciones con móviles. Muchos coches que se vigilan. Algún puticlub por la mañana. Y un minero prejubilado haciendo un trabajo sórdido. Luego se sentirá culpable.

Estoy de acuerdo con Teresa Marcos. Como dijo en el coloquio, lo mejor de la película es ese plano final en el que la cámara se eleva y nos muestra un paisaje minero arruinado mientras se escucha Otro tiempo vendrá distinto a este, el hermoso poema de Ángel González que, acompañado por la gaita de Tejedor, cantó Enrique Morente en Avilés una noche memorable. En modo silencio comienza como una película de dispositivo con actores no profesionales. El dispositivo consiste en que todas las escenas son conversaciones telefónicas. Según nos dijo, Teresa Marcos tomó esa decisión no por voluntad de estilo sino para facilitarles el trabajo a los actores no profesionales. Una lástima que a mitad de la película se olvide de esa idea y nos muestre una y otra vez coches que se acechan y se siguen en una trama que seguramente está clara en su cabeza, pero que a mi me resulta un tanto confusa. Eso sí, el hermoso plano final (anticipado con la lectura del poema en una escena previa) compensa los defectos que encuentro en este thriller asturianista en el que los personajes hablan como realmente se habla en las cuencas (no como algunos potenciales beneficiarios querrían que los alumnos hablaran en nuestras aulas). Así (casi) termina esta tercera edición de SACO, una iniciativa que afortunadamente parece consolidada en Oviedo. El broche final lo ha puesto otra singular experiencia que hemos podido disfrutar después en el Campoamor. Diecinueve miembros del colectivo artístico asturiano Improviso han acompañado con una música más que pertinente las proyecciones de L'Etoile de Mer de Man Ray, Ballet Mécanique de Fernand Léger y Un perro andaluz de Luis Buñuel. Entre las proyecciones intercalaron unas intervenciones de danza hermosamente hipnóticas. El espectáculo se llamó ImproVisión y, como El agitador vortex del míercoles,  fue un regalo estupendo. Algunas cosas no tienen precio (las actividades de SACO son gratuitas), pero sí mucho valor.

jueves, 16 de marzo de 2017

Los objetos amorosos

de Adrián Silvestre. España, 2016. 115’.
16 de marzo de 2017. Teatro Filarmónica, III Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo.

Luz acaba de llegar a Roma desde Colombia. Allí ha dejado un hijo de dos años a cargo de su hermana. Viene a ganarse la vida, pero las cosas no le resultan fáciles. Cuando todo parece mejorar, conoce a Fran, una chilena con mucho carácter que cambia todos sus planes. 

Una sorprendente opera prima que comienza casi como un documental sobre la emigración femenina en Europa y que se convierte en una historia romana de amor a la deriva. Las actrices están soberbias en esos papeles de colombiana bondadosa y dulce dispuesta a que todo mejore y de chilena malota y amoral que de todo está de vuelta y de todos se aprovecha. La de estas dos jóvenes en Roma es una relación de afectos y dominios que parece el contrapunto perfecto de la que tuvieron aquellas otras dos amantes que Julio Meden encerró una noche en su Habitación en Roma.  El coloquio con Adrían Silvestre demostró que este joven director tiene las cosas claras y sabe transitar magníficamente entre los proyectos con intenciones sociológicas y las ficciones nada convencionales. Según nos dijo, la colaboración con las actrices fue fundamental para que Los objetos amorosos haya llegado a ser una historia tan verdadera como parece. Unas actrices que están estupendas en esta película y que se llaman Laura Rojas Godoy y Nicole Costa.

viernes, 10 de marzo de 2017

El futuro perfecto

de Nele Wohlatz. Argentina, 2016. 65’.
10 de marzo de 2017. Teatro Filarmónica, III Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo.

Una joven china llega a Buenos Aires para trabajar con su familia. Poco a poco va aprendiendo español con la ayuda de unas clases. Vemos sus progresos en el idioma y también cómo le va yendo la vida. La real y las posibles.

Con el cortometraje Negrea de Juan Luis Ruiz (en el que una mujer que no habla recorre lugares -y no lugares- de Asturias) y con esta película argentina (la primera que dirige la alemana Nele Wohlatz, premiada por ella en Locarno) se abre la tercera edición de SACO, la interesante iniciativa anual que se consolida y crece en Oviedo. El futuro perfecto es una historia singular y desmañada que resulta por momentos, irónica y también algo naíf. Comienza como retrato casi documental del extrañamiento que siente el más radical extranjero, el que también lo es de la lengua. Pero, según va progresando en ella, la película va incluyendo, además de lo que la protagonista hace y dice, también lo que piensa e imagina. Por razones obvias, la película no puede cautivar por su agilidad lingüística, pero resulta  agradable asistir a esta iniciación de una joven china en la fonética y el léxico porteño. El futuro perfecto no es una película fácil, pero tampoco resulta incómoda.

sábado, 27 de febrero de 2016

El botón de nácar

de Patricio Guzmán. Chile, 2015. 82’.
27 de febrero de 2016. Teatro Filarmónica, II Semana del Audiovisual Contemporáneo de Oviedo.

Un botón de nácar fue el precio que pagó en 1830 un marino inglés por desarraigar a un indígena yagán de los canales de la Patagonia chilena. Y un botón de nácar adherido a un raíl de hierro es lo único que el juez Juan Guzmán pudo encontrar de uno de los desaparecidos chilenos que durante la dictadura fueron arrojados al mar. Pero el agua tiene memoria y guarda recuerdos de todas las infamias.

En Atacama, ese norte chileno que linda con el cielo, comienza El botón de nácar. Justamente donde Patricio Guzmán nos mostró con su Nostalgia de la luz que los afanes de los astrónomos que allí indagan en el polvo de las estrellas tienen mucho que ver con los de quienes se empeñan en rescatar la memoria de los desaparecidos entre el polvo del desierto más árido del mundo. La voz poética del propio Patricio Guzmán nos acompaña de nuevo para mostrarnos que en su país el agua es metáfora perfecta de la memoria histórica. La memoria de aquellos pueblos australes que vivían en las islas patagónicas y fueron exterminados en nombre de Chile. O la de aquellos desaparecidos que un siglo después otros quisieron condenar al olvido en el fondo del océano. A la emoción del relato de Patricio Guzmán y de los testimonios que lo acompañan se une la belleza de unas imágenes tan singulares como los primerísimos planos del cuarzo milenario que alberga una gota de agua, las perspectivas cenitales del mapa y del territorio, el examen forense de ese raíl colonizado por el mar, los paisajes subyugantes de los archipiélagos más australes y hermosos del mundo o hasta las vistas posibles de esos otros mundos de agua que buscan los astrónomos desde Atacama y guardan la memoria de los indígenas patagónicos. Nostalgia de la luz y El botón de nácar, un díptico imprescindible sobre el espacio y el tiempo chileno alcanzando la trascendencia. La del cine de Patricio Guzmán.