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sábado, 1 de noviembre de 2025

With Hasan in Gaza

de Kamal Aljafari. Palestina, 2025. 106’.
1 de noviembre de 2025. Cines Broadway, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Tiempo de historia). V.O.S.

Imágenes grabadas durante un viaje en coche por Gaza en el que Hasan buscaba a un amigo que conoció en la cárcel. Fueron filmadas en 2001 y muestran la vida cotidiana en un territorio cercado en el que se hacía difícil vivir. 

No parece haber más montaje que el de la mera yuxtaposición. Ni más cuidado en el encuadre y el movimiento de cámara (seguramente de video) que el que se tiene cuando se va en coche y se piensa que lo grabado no será visto por nadie. De hecho, en algún momento, se dice expresamente. Pero, como pasa tantas veces, el valor de un documento lo da el tiempo. Y, en este caso, también el espacio, porque las calles y los edificios que vemos seguramente no existen ya. 

 

A Sad and Beautiful World

de Cyril Aris. Líbano, 2025. 110’.
1 de noviembre de 2025. Cines Broadway, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Punto de encuentro). V.O.S.

Nino tiene un restaurante en Beirut. Yasmina es una gran ejecutiva. Los dos se enamoraron cuando tenían siete años y se perdieron de vista después. Pasados los años se volvieron a encontrar y reanudaron su historia de amor. Pero las cosas son complicadas en su país y a Yasmina le han ofrecido ahora un trabajo en Dubai. Ella quiere que su hija crezca lejos de la guerra.

Una bonita historia de amor con fondo bélico en tres tiempos en un país que parecería la Suiza de Oriente Medio si no fuera porque al sur de El Líbano no está Italia. La película es agradable y es fácil empatizar con los protagonistas. Como en las mejores historias de amor.

Bulakna

de Leonor Noivo. Portugal, 2025. 90’.
1 de noviembre de 2025. Cines Broadway, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Alquimias).

En una isla en la que todos dependen de la pesca, una joven filipina se prepara para emigrar a otro país para trabajar como asistenta de hogar. Algunos le advierten sobre lo que le espera y le dicen que no es tan mala la vida que dejará atrás.

Al final sabremos que esta película ha ganado el premio de la sección Alquimias, y seguramente lo merece por su pertinencia temática y su elegancia formal. Casualmente compone para nosotros un díptico perfecto con Magallanes. Viéndola nos hemos dado cuenta de que no fue Juan Sebastián Elcano el primer humano en circunnavegar el mundo. Al parecer fue Enrique de Malaca, un intérprete nacido en esas islas que,  tras ser llevado a Portugal por Magallanes, volvió a su tierra en 1521. Un año antes de que Elcano terminara su vuelta al mundo.

Pin de Fartie

de Alejo Moguillansky y Luciana Acuña. Argentina, 2025. 106’.
1 de noviembre de 2025. Cines Broadway, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Alquimias).

Un hombre ciego y una chica que le asiste cerca de un lago suizo. Operadores de sonido preparando los efectos de la película que estamos viendo. Un hombre y una mujer que podrían parecer amantes se reúnen cada semana en un piso de la Avenida de Mayo a la altura de la Sala Gaumont. El hijo de una anciana también ciega va a verla y le lee textos. Una pareja que no sale de un contenedor de basura que hay cerca del Congreso en Buenos Aires. Siempre son un hombre y una mujer. Lo que vemos son variaciones con repetición que parecen mostrar el final de una partida. La de Beckett.  
 
Nada que envidiar a las mejores películas de Matías Piñeiro inspiradas en obras de Shakespeare. Alejo Moguillansky y Luciana Acuña han creado una joya que, si fuera inglesa, sueca, islandesa o coreana, podría recibir un premio mayor en cualquiera de los grandes festivales. A la exquisitez formal se une el respeto al texto (vemos las propias páginas del libro de Beckett) y una capacidad para lo performativo poético que hacen de Pin de Fartie una experiencia fascinante. Hemos sido muy afortunados al poder ver esta película en la Seminci porque quizá no llegue a tener la distribución que merece. Y sería una lástima.

viernes, 25 de octubre de 2024

La red fantasma

de Jonathan Millet. Francia, 2024. 106’.
25 de octubre de 2024. Cines Broadway.
y
, 69º Semana Internacional de Cine de Valladolid (sección: Punto de encuentro
). V.O.S
.

Hamid es un joven sirio muy callado que llega a Estrasburgo como refugiado y pregunta por un hombre al que no conoce. Se trata de un torturador al que quiere localizar una red secreta siria que busca criminales de guerra escondidos en Europa.  

Una singular película de espionaje en los márgenes de aquella tragedia que en la década pasada obligó a millones de sirios a buscar refugio en Turquía, Líbano, Jordania y Alemania. La historia está basada en hechos reales y está muy bien contada a través de este joven que expresa mucho más de lo que habla. La red fantasma es una buena película sobre un tema que parece anecdótico en la terrible guerra que desde 2011 ha provocado tanto sufrimiento a los sirios. Sin embargo, uno se queda con la sensación  de estar recordando episodios marginales de una tragedia inmensa a la que asistimos con la misma vergüenza e impotencia con que ahora contemplamos las masacres que perpetra Israel en Gaza y en el Líbano.

sábado, 28 de octubre de 2023

La cautiva

de Chantal Akerman. Bélgica, 2000. 108’.
28 de octubre de 2023. Cines Braodway, 68º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Memoria y utopía). V.O.S. 

Simon vive con Ariane en su elegante casa parisina. Ella está siempre disponible para él. Pero él la vigila, desconfía cuando queda con sus amigas y vive torturado porque quizá no sabe todo de ella.

Hace unos meses descubrimos el extraordinario cine de Chantal Akerman con la recuperación de Jeanne Dielman, 23, quai du Commerce, 1080 Bruxelles. Ahora la Seminci incorpora una nueva sección llamada Memoria y utopía en la que se encuadra la versión restaurada de La cautiva. Viendo estas dos películas compruebo que el cine de Akerman es moroso, elegante y muy sutil. Especialmente en la forma en que desvela la relación entre lo doméstico y lo público, entre lo femenino y lo masculino. Inspirándose en un capítulo de Proust, Akerman coloca a sus personajes en el entorno parisino en el que se deselvuelven con naturalidad las vidas de las exóticas especies aristocráticas. Allí Ariane resulta natural, hermosa y elegante, mientras que Simon, con su traje impecable y con su coche con chofer, parece llevar puesto permanente el superyo agobiante de una masculinidad obtusa. Aunque parezca una rara avis aristocrática, La cautiva puede ser vista fácilmente como un alegato feminista de hondo calado (como quizá lo sea el cine de Chantal Akerman). Ese que se asoma a las pulsiones de control propias de una masculinidad indeseable.

Retratos fantasmas

de Kleber Mendonça Filho. Brasil, 2023. 93’.
28 de octubre de 2023. Cines Braodway, 68º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Tiempo de historia). V.O.S. 

Un apartamento, unos cines y una ciudad. Los de la vida de este director en el centro de Recife. Fotografías e imágenes de momentos muy distantes sirven a Kleber Mendonça Filho para hacer memoria del cine y de la transformación de su ciudad.

Cerca de mi casa, y sin que nadie repare en ellos, en la calle de la Muralla sigue habiendo en la pared los restos de unos marcos en los que hace muchos años se ponían los carteles de las películas de los cines Florida y Marta y María. El mes pasado se cumplieron diez años del cierre de estos últimos. El Florida cerró hace ya varias décadas. Ambos se unieron a la nómina de salas que existieron en Avilés (Somines, Iris, Patagonia, Clarín, Almirante, Chaplin, Canciller...) y que ya forman forman parte del olvido que todos seremos. Contra eso, contra la desmemoria, Kleber Mendonça Filho nos regala este magnífico trabajo, radicalmente local, que comienza en su propia casa, en la que ha vivido y hecho películas durante más de cuarenta años. Luego nos lleva por los puentes y las calles del centro de su ciudad para mostrarnos una mutación en los hábitos urbanos que representan muy bien algunos de los males de un mundo que parece haber olvidado la  inextricable relación entre la ciudad y la civilización. En la mirada de este cineasta brasileño, al que no conocía, encuentro parentesco con la de Ross McElwee en Photographic Memory o en Sherman's March, con la de José Luis Guerín en Guest o En construcción y hasta con la Víctor Erice en Cristales rotos o en La Mort Rouge. Así que me ha encantado ver esta magnífica película que, además, ha sido premiada en la sección Tiempo de historia. Ojalá se pudiera ver en muchas salas de cine. Verla en una de las del festival de Valladolid, que casi siempre están llenas, es un placer aún mayor.

Hoard

de Luna Carmoon. Reino Unido, 2023. 126’.
28 de octubre de 2023. Cines Broadway, 68º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Punto de encuentro). V.O.S. 

María vive feliz con su madre en una casa atestada de basura. Las dos comparten un mundo feliz en el que no hay límites en los juegos y el cariño. Hasta que los servicios sociales las separan por el bien de María. Algunos años después, la vemos convertida en una joven que sigue viviendo en una casa de acogida a la que vuelve otro joven. Él trabaja como basurero y comparte con ella la radicalidad alegre de esa manera de jugar que María aprendió con su madre.  

Si el síndrome de Diógenes tuviera verbo en español, ese debería ser el título de la película. Hoard es, sin duda, una película sobre la locura. Desde dentro de ella, con mucha complicidad y mucho cariño Luna Carmoon retrata la manera en que una niña disfruta de una madre empeñada en hacerla feliz a costa de lo que sea. Una relación sin futuro en la que los trastos y desperdicios se convierten en muro protector contra un mundo exterior hostil. siendo muy poética esa primera parte, en realidad es solo el preámbulo para otra historia sobre el amor, la complicidad y la locura en los comienzos de la edad adulta. En Hoard hay intensidad, ternura y emoción. Y su joven directora demuestra un buen pulso narrativo con destellos en el encuadre y el montaje. Antes de la proyección presentó la película y nos dijo que cuando buscaba una niña para el papel María tenía en mente el acierto de Víctor Erice con Ana Torrent en El espíritu de la colmena. También reconoció su deuda con el cine español e italiano por la forma en que han retratado la intensidad de las relaciones maternofiliales. También de eso trata Hoard. De las huellas imborrables que una madre acaba dejando en su hija.

viernes, 27 de octubre de 2023

Tres hermanos

de Francisco J. Paparella. Argentina, 2022. 86’.

27 de octubre de 2023. Cines Broadway, 68º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Alquimias). V.O.S. 

Tres hermanos viven torturados en los paisajes extremos de Río Negro. Su rudeza puede tener origen en el ahogamiento de su madre cuando ellos eran niños. O en el carácter, probablemente salvaje, de su padre. Lo cierto es que tienen en común la intensidad de su dolor y la dificultad para expresarlo.

Unos paisajes bellísimos filmados con los encuadres de un western. Un bosque patagónico del que unos camiones piratas sacan madera quemada. Una carpintería a la que amenazan un presa agrietada y un río creciente. Un barro negro por el que circulan velozmente coches viejísimos y en el que matan jabalíes con cuchillos los cazadores testosterónicos. Ese es el entorno en el que, aliviados por el sonido del heavy metal, sobreviven a su dolor estos hermanos de carácter tan hermético como la belleza abismal del paisaje patagónico. Tres hermanos es una película de elegancia áspera, una historia que apunta explicaciones más que mostrarlas. En el coloquio, Francisco J. Paparella nos dijo que forma parte de una trilogía ambientada en El Bolsón, su hermosa tierra patagónica. Ojalá que la termine y podamos ver las otras películas de este director argentino que sabe filmar con brío y sin concesiones.

sábado, 29 de octubre de 2022

Las gentiles

de Santi Amodeo. España, 2021. 76’.
29 de octubre de 2022. Cines Broadway, 67º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Spanish cinema).

Ana es una adolescente sin problemas familiares y con una vida intensa. Con su amiga Corrales vive distintas peripecias entre las que, poco a poco, se abren paso las letanías y tentaciones del suicidio. No hay soledad, ni acoso, ni presiones o depresiones que sitúen a estas chicas en ningún callejón con esa única salida. Es solo la atracción del abismo,  sentida y verbalizada. Y también la fascinación de los efectos que tendría en otros.

Santi Amodeo ha presentado su película al comienzo de la proyección y nos ha contado que el tema parecía muy poco oportuno cuando empezó con el proyecto y se entiende mucho más en estos tiempos de adolescencias digitalmente enredadas. El asunto es áspero y la forma en que lo trata es muy realista. Quizá por ello, tras su estreno y a pesar de las excelentes y merecidas críticas que ha recibido, Las gentiles se ha visto muy poco (en Asturias no se ha proyectado en ninguna sala). Con cuestiones como esta siempre está la duda de si la insistencia en ellos no acaba por promoverlos. Sucede muchas veces en el ámbito educativo, siempre tan propicio para las modas y las letanías. Sin embargo, sobre este tema y para esas edades, Las gentiles podría ser un buen motivo de reflexión y hasta un antídoto. Por eso no debiera verse solo en festivales y circuitos minoritarios. Pero sobre ciertos asuntos (pasa también con En los márgenes o Girasoles silvestres, por citar dos películas recién estrenadas) parece que los programadores (sean humanos, gringos o algorítmicos) tienen demasiadas reticencias. Y es una lástima.

viernes, 29 de octubre de 2021

Las facultades

de Eloísa Solaas. Argentina, 2019. 82’.
29 de octubre de 2021. Cines Bradway, 66º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Cine argentino)

Exámenes finales en las facultades de Buenos Aires. Vemos cómo los temen, los preparan y los sufren algunos estudiantes de varias especialidades.

Muchos son orales. En varios hay bloqueos y de algunos salen bastante malparados los jóvenes que han de someterse a ellos. Es un rito bien arraigado sobre el que hace pocos meses publiqué un artículo titulado Abolición. Más allá de los tópicos, el cine se ha acercado poco a este elemento esencial del dispositivo escolar. Eloísa Solaas lo hace con un atrevimiento encomiable y consigue dar bastante que pensar sobre unas prácticas que con variantes locales son prácticamente universales. Las facultades es un estupendo documental sobre unas ceremonias que han llegado al siglo XXI pareciendo naturales a fuerza de naturalizarlas. 

Entre nosotros

de Maren Ade. Alemania, 2009. 119’.
29 de octubre de 2021. Cines Bradway, 66º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Disidencias). V.O.S.

Chris y Gitti son una pareja feliz que pasa un tiempo de verano en la casa que los padres de él tienen en Cerdeña. Chris es un arquitecto muy creativo y ambicioso del que se esperan grandes éxitos. Gitti lo quiere con locura y, aunque también es alemana, tiene un carácter deliciosamente mediterráneo. Sin embargo, en la relación entre los dos, además de contrastes, hay asimetrías que se hacen más evidentes en los encuentros con un amigo de Chris.

Antes de la estupenda Toni Erdmann, Maren Ade había dirigido esta magnífica película de (des)amor que el festival de Valladolid ha tenido el acierto de programar ahora. La historia está centrada en esta pareja cuya relación va cambiando y al hacerlo nos va mostrando algunas de las trampas que a veces puede tender el amor. El personaje femenino resulta delicioso por su naturalidad y sus pequeñas locuras, pero el de Chris (y aún más el de su amigo) refleja los defectos de una masculinidad miope que, aunque no lo parezca, no deja de mirarse el ombligo y es más frecuente de lo que parece. Y es que en las relaciones de pareja a veces la dominación tiene formas aún más sutiles que los micromachismos. Maren Ade tiene la capacidad y el acierto de mostrárnoslo en esta magnífica película.

El acontecimiento

de Audrey Diwan. Francia, 2021. 100’.
29 de octubre de 2021. Cines Bradway, 66º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial). V.O.S.

Anne es una estudiante tenaz que quiere labrarse un futuro. Los exámenes finales se acercan y las  semanas van pasando con un embarazo imprevisto. Ella intentará interrumpirlo por todos los medios hasta el límite mismo de lo posible. Son los años sesenta y en Francia el aborto todavía es un delito.

Decidida y valiente. Así es esta joven que seguramente refleja lo vivido en soledad por muchas mujeres en el mundo. La salida a ese callejón sin salida a veces solo depende de la suerte. Algo que ya nos mostraba Cristian Mungiu en la tremenda película Cuatro meses, tres semanas, dos días. Aunque de forma menos dramática, en España el aborto todavía sigue dependiendo de la suerte y del lugar en que vivan las mujeres que lo necesitan y de la actitud de los médicos en los distintos hospitales públicos. Y aún sigue pendiente una sentencia sobre la ley de plazos por parte de ese Tribunal llamado Constitucional que tan poco crédito merece últimamente. Así que Andrew Diwan ha dirigido una película magnífica y necesaria sobre un tema dramático que llevó a convertirse en clandestinas a miles de mujeres. La actriz protagonista es Anamaria Vartolomei que hace un trabajo extraordinario encarnando a esta joven que consigue convertir el miedo en determinación. El cortometraje que ha precedido a la proyección también ha sido muy interesante y ha mostrado una historia bien contada sobre un chico que vive en un internado de Ucrania y que está a punto de ser adoptado. Se titula Los playeros de papá y lo ha dirigido Olha Zhurba.

sábado, 28 de octubre de 2017

Volcán

de Rúnar Rúnarsson. Islandia, 2011. 97’.
28 de octubre de 2017. Cines Broadway, 62º Semana Internacional de Cine de Valladolid. V.O.S.

Hannes se acaba de jubilar. Su mal carácter hace que su hijo y su hija se lleven mucho mejor con su madre que con él. Así que donde mejor se encuentra es saliendo a pescar. Pero pronto tendrá que dejar de hacerlo. Por el estado de su vieja barca y porque su mujer sufre un ictus que la deja postrada. A partir de ese momento él se dedica solo a cuidarla. Y vuelve a pensar en aquella isla que tuvieron que dejar por la erupción de un volcán.

Islandia es el país invitado en esta edición de la Seminci. Un país pequeño del que en los últimos años hemos visto películas muy grandes. Por ejemplo esta conmovedora historia del director de Sparrows, la magnífica película que hace dos años recibió una merecidísima Concha de Oro en el festival de San Sebastián. Aquí también hay espejos, encuadres impecables y una reflexión subyugante sobre una masculinidad desventurada. Volcano es dos años anterior a Amor, la muy valorada película de Haneke. Pero con más contención que el austriaco, Rúnarsson es capaz de mostrarnos el mismo drama con una notable sutileza en la construcción del personaje masculino. Ojalá que podamos ver el resto del cine de Rúnarsson en España. Y que nos sigan llegando más películas de Islandia. Porque el cine de ese país casi nunca me defrauda.

sábado, 29 de octubre de 2016

Daced and confused (Movida del 76)

de Richard Linklater. EE.UU., 1993. 102’.
29 de octubre de 2016. Cines Broadway, 61º Semana Internacional de Cine de Valladolid (retrospectiva: Richard Linklater). V.O.S.

28 de mayo de 1976. Último día de clase en un instituto de Austin. Será una tarde y una noche de fiesta para los veteranos. Quizá no tanto para los novatos que a partir de ese día serán alumnos de secundaria.

Este año Linklater ha regresado a esos tres días cruciales previos a la entrada en la universidad en la magnífica Todos queremos algo. Con ella retomaba lo que retrató en esta Dazed and confused sobre la transición dionisiaca entre la edad de la escuela y la de la secundaria. Nuestro héroe es aquí ese chico que sale bien parado de una noche de novatadas y desquicie. Esta película estremecería a esos que piensan que el acoso escolar es cosa de hoy y no un monstruo que era aceptado y tenía dimensiones mucho mayores (también aquí) en los tiempos en que iban al instituto los que ahora repiten esas letanías bobas, pero que tanto rédito político generan, sobre lo mal que están la educación y la juventud actuales. Pero volviendo a Linklater, él es seguramente el chico de Boyhood, el protagonista que se enamora en Todos queremos algo y, unos años antes, el adolescente superviviente de esta Dazed and confused. Además de la estima por este magnífico director, en películas como esta me resulta inevitable pensar en esos hitos biográficos que compartimos: salimos en el mismo año de la escuela y entramos también a la vez en la universidad. Aunque sé que el Avilés adolescente del setenta y seis y el Oviedo universitario del ochenta eran mucho más aburridos y menos movidos que aquella juventud en Austin.

Slacker

de Richard Linklater. EE.UU., 1990. 100’.
29 de octubre de 2016. Cines Broadway, 61º Semana Internacional de Cine de Valladolid (retrospectiva: Richard Linklater). V.O.S.

Desde un amanecer hasta la mañana del día siguiente la cámara va siguiendo durante unos pocos minutos el deambular y las conversaciones de gentes curiosas con las que se va cruzando en las calles. Son decenas de instantes en las que acompañamos a personajes muy diversos cuyas historias podrían dar para muchas películas. Como la vida misma.

Linklater es un maestro en el arte de retratar el tiempo y la vida. Slacker me demuestra que lo era desde que empezó a hacer cine. El despertar en el tren del personaje que él mismo interpreta y el extraordinario monólogo, casi leibniziano, que nos regala en la primera escena en el taxi son toda una declaración de principios sobre lo que para él son el cine y la vida: oportunidades para explorar caminos posibles en cada encrucijada. La siguiente microhistoria con el atropello en el cruce demuestra que, además de saber qué contar, Linklater siempre tuvo claro dónde y cómo poner la cámara. Y a partir de ahí este magnífico guionista nos hace partícipes por unos instantes de esas vidas cruzadas en Austin que son, a la vez, un retrato perfecto de una parte de la intrahistoria americana al final de los ochenta. Un acierto, por tanto, nuestra elección de esta mañana y un acierto de la Seminci haber dedicado una retrospectiva a este gran director.

sábado, 31 de octubre de 2015

Raghs dar ghobar (Dancing in the dust)

de Asghar Farhadi. Irán, 2003. 95’.
31 de octubre de 2015. Cines Broadway, 60º Semana Internacional de Cine de Valladolid (sección Inéditos. Talentos del siglo XXI). V.O.S.

Un joven enamorado se ve obligado a divorciarse de su mujer porque su familia sospecha que la madre de ella se prostituye. Al no poder pagar la deuda por la dote huye de la ciudad ocultándose en la furgoneta de un cazador de serpientes con el que pasará unos días en el desierto. El trato del silencioso trampero hacia el ingenuo joven pasará de la hostilidad inicial a una ayuda sincera con la que le acabará salvando algo más que la vida.

Lo dije en la reseña de Le passé cuando la vi hace dos años en el festival de Gijón: quiero conocer todo lo que ha hecho ese magnífico director iraní que es Asghar Farhadi. Así que tenía muy claro que entre lo que este año no me iba a perder en Valladolid estaba esta oportunidad de ver su primer largometraje. Y ante ocasiones así, uno espera encontrar simplemente un buen hacer que preludie otras películas mayores. Algo de eso me sucedió ayer con la de Sorrentino (y ya la disfruté bastante), pero con Farhadi no ha sido así. Su Rags dar ghobar (o Dancing in the dust) es una obra mayúscula, una película imprescindible entre las mejores del cine iraní (y eso no es decir poco tratándose de un país en el que abundan los buenos directores). El aire juguetón y hasta casi naif de la primera parte contrasta de manera perturbadora con esa segunda parte que muestra la relación iniciática entre dos hombres y dos edades que confrontan en el desierto con la única compañía de las ruinas y las serpientes. Las interpretaciones son magníficas, igual que la estructura y el guión de una historia llena de pistas y correspondencias: el caballo, las serpientes, el anillo, el dedo, la madre de negro que en la primera parte tiende ropa oscura, la hija inmaculada que al final recogerá ropa blanca, los silencios del padre religioso que culpabiliza a los demás y del cazador solitario que malvive con sus culpas... Así que no ha podido ser mejor este encuentro con la primera obra de Asghar Farhadi, una auténtica joya de este director sobresaliente.

viernes, 30 de octubre de 2015

L'uomo in più

de Paolo Sorrentino. Italia, 2001. 98’.
30 de octubre de 2015. Cines Broadway, 60º Semana Internacional de Cine de Valladolid (sección Inéditos. Talentos del siglo XXI). V.O.S.

Dos Antonios Pisapia tuvieron mucho éxito en los años setenta. Uno era un honesto jugador de fútbol que tras colgar las botas quería ser entrenador. El otro era Tony, un cantante vividor al que la cocaína y una noche con una menor condenaron al ostracismo. Las derrotas paralelas de estos dos tipos singulares que nunca se conocieron condujeron a Antonio al suicidio y a que Tony se redimiera reivindicándolo.

La banalidad del éxito. Tal podría ser la tesis que une a esta ópera prima de Sorrentino con esa joya que se titula La gran belleza. La Seminci ha tenido el acierto de programar las primeras películas de directores muy reconocidos que no fueron estrenadas en España. Así, mañana podremos ver la de Asghar Farhadi y hoy hemos podido disfrutar con la magnífica interpretación de Tony Servillo, el actor fetiche de Sorrentino, en este precedente casi pop de la barroca maravilla romana con que nos cautivó hace dos años. Las historias paralelas de los dos personajes están bien construidas. Y su conexión final, que devuelve al de Servillo a aquella cárcel en la que empezó su felicidad, es un cierre perfecto para una película en que se apunta la elegancia con que este director sabe mover la cámara y hacer más que interesantes a personajes que me resultan tan lejanos como un cantante italiano o un jugador de fútbol.

sábado, 25 de octubre de 2014

Tokyo!

de Michel Gondry, Leos Carax y Bong Joon-ho. Japón, 2008. 110’.
25 de octubre de 2014. Cines Broadway, 59º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Ciclo Bong Joon Ho). V.O.S.

Tres historias de Tokio. Interior design de Michel Gondry. Merde de Leos Carax y Shaking Tokyo de Bong Joon-ho. En la primera una chica y su novio pasan unos días en el minúsculo apartamento de una amiga mientras buscan uno para ellos. En Merde un extraño ser que vive en las alcantarillas y que come flores y billetes sale para aterrorizar a los viandantes. Y en la historia de Bong Joon-ho un hikikomori que lleva diez años aislado en su ordenado apartamento no tiene más contacto humano que el de la chica que le lleva las pizzas. Pero un día la mira a los ojos.

La película se proyecta dentro del ciclo que este año dedica la Seminci a Bong Joon-ho, el autor de la tercera parte de esta trilogía sobre el extrañamiento en Tokio. La de Gondry nos habla de esos minúsculos espacios agobiantes en los que no se hace fácil la vida de los jóvenes nipones. La inesperada capacidad de la protagonista para convertirse en silla en el tramo final de la historia resulta especialmente poética y sorprendente. En el último plano de Merde Leos Carax nos anuncia irónicamente la reaparición en Nueva York de su extraño ser verde, pero lo resucitará en el Paris de Holy Motors. Su historia parece una estupidez propicia para las risas, pero la relación (implícita) de lo que cuenta con los ataques coordinados con gas sarín en el metro de Tokio en 1995 y la referencia (bien explícita) a  un episodio tan vergonzante de la historia nipona como el de Nankin en 1937 hacen que se me escapen sus propósitos en esta película y que la extrañeza que ya me provocó este personaje verde en Holy Motors se convierta en algo más negativo en esta lamentable parte de una película que, en conjunto, me resulta muy sugerente. Sobre todo por lo bien que conecta el mediometraje de Joon-ho con el de Gondry. En el del director coreano que motiva el ciclo los terremotos son la única oportunidad para salir de ese aislamiento autoimpuesto que parece querer denunciar en la hermosa fábula con que se cierra la trilogía. No ha estado mal, por tanto, la selección de las seis películas que hemos visto desde la tarde de ayer en la Seminci. Cuatro de ellas estaban en la sección oficial y, aunque no lo esperaba, me parece justificado el premio al mejor guión que se lleva El corderito, la primera de las que vimos ayer. Vista la acogida que ha tenido en su proyección de esta tarde en el Teatro Carrión, tampoco me extraña el premio del público que ha recibido Nuestro último verano en Escocia. También ha tenido una espiga de plata Mal cazador, el último corto de los cinco que hemos visto. Por lo demás, solo nos ha defraudado Alguien a quien amar, la película sobre la que, curiosamente, teníamos más expectativas. Así que otra vez ha sido muy grata esta breve visita a la Seminci. Un festival que, además, tiene el aliciente de unos teatros preciosos para las proyecciones (esta vez hemos estado en el Carrión, en el Calderón y en el Zorrilla) y de una ciudad que ofrece mucho en poco espacio. Lo ideal cuando se tiene poco tiempo. Volveremos.

domingo, 27 de octubre de 2013

La plaga

de Neus Ballús. España, 2013. 85’.
26 de octubre de 2013. Cines Broadway, 58º Semana Internacional de Cine de Valladolid (sección Spanish Cinema 2013). V.O.S.

Gallecs en los días más calurosos del verano. Un tiempo y un lugar donde se cruzan varias vidas. La de Iurie, el moldavo que practica la lucha libre y trabaja en el campo. La de Raül, el payés que sufre la plaga de la mosca blanca en sus cultivos. La de María, la anciana que tiene que dejar su casa para ir a una residencia. La de Rose, la cuidadora filipina que la atiende. La de Maribel, la prostituta que espera al borde del camino.

La plaga es una película sobre los límites. Los que definen los espacios de lo urbano y lo rural. Los que hacen confluir vidas de aquí y de allá. Los que separan realidad y ficción. Los que borra esta magnífica película. Los personajes no pueden ser más reales. De hecho, son las propias personas interpretándose a si mismas. Mientras la plaga asola los cultivos y la canícula traspasa la pantalla, Neus Ballús consigue que interesen estos seres humanos. Los que tienen nombre en su película, pero también los demás: los padres y los hijos de Raül, los compañeros que entrenan con Iurie, la mujer con la que habla por teléfono, el hombre que traslada a Maribel, las compañeras de Rose, los ancianos con los que (no) convive María. "¿Cómo se hace para no pensar?". Lo pregunta ella en la residencia. Y Neus Ballús nos invita a responderle en esta espléndida película sobre la convivencia entre esas personas y sobre la dignidad con que afrontan estos tiempos. Al final uno piensa que hay motivos para la esperanza en esta intrahistoria del presente. Y también para el cine con películas como ésta.