martes, 29 de abril de 2014

Las maestras de la República

de Pilar Pérez Solano. España, 2013. 65’.
29 de abril de 2014. Casa de la Cultura, Avilés.

La República, la escuela pública y las maestras. Con imágenes de la época y testimonios actuales.

Las buenas intenciones y las causas justas no hacen buena a una película. Al contrario. Exigen más de ella. Y eso se nota en Las maestras de la República. Sobra esa actriz haciendo de maestra. Faltan datos y mejores análisis. Pero hay un momento que vale por toda la película: el testimonio de esa mujer, hija de maestros republicanos asesinados, que recuerda lo que vivió cuando tenía cinco años. Toda la emoción que quiere y no puede contagiar el resto del documental se concentra en las palabras y en los ojos de esa huérfana republicana.

lunes, 28 de abril de 2014

Moliere en bicicleta

de Philippe Le Guay. Francia, 2013. 104’. 
28 de abril de 2014. Cines Centro, Gijón.

Un actor muy conocido por su papel en una serie de televisión quiere producir El misántropo. E interpretarlo con otro gran actor que vive retirado en la isla de Ré. Allí pasa cinco días ensayando con él para convencerlo de que vuelva al teatro.

El próximo viernes veremos en el Palacio Valdés el estreno de La venus de las pieles, la adaptación teatral de la novela de Leopold von Sacher-Masoch que también vimos en el cine hace dos meses en la magnífica versión de Polanski. Con El misántropo ha pasado lo mismo. En octubre Miguel del Arco estrenaba en Avilés su actualización del clásico de Moliere que motiva esta película.  Las dos versiones de la historia comparten una ubicación periférica. La teatral en los aledaños de lo que parece una fiesta. La de este Moliere en bicicleta en una isla del norte de Francia. El intercambio de papeles entre los dos actores que se van turnando como Alcestes y Filinto no está solo en sus ensayos. También en la forma en que modulan sus relaciones y van percibiendo sus propias vidas. El tono general es amable, casi rohmeriano (hay hombres y mujeres con vidas plácidas que dialogan cerca de las playas) pero, como en la película de Polanski, la trama de la historia clásica no aparece solo cuando los actores ensayan. Está también en los demás momentos de una película que va fluyendo con el ritmo suave de un paseo en bicicleta. Hasta el sprint final de esa fiesta en la que la fuerza del misántropo se hace bien patente.

domingo, 27 de abril de 2014

La vida inesperada

de Jorge Torregrossa. España, 2014. 108’. 
27 de abril de 2014. Cines los Prados, Oviedo.

Juan lleva años en Nueva York sobreviviendo con otros trabajos para seguir su vocación de ser actor allí. Su primo llega a su casa para pasar un mes con él antes de casarse en Alicante. La convivencia entre los dos muestra la distancia entre las vidas que tienen y las que habrían querido vivir.

Javier Cámara y Raul Arévalo son los primos de esta historia que parece hecha con retales de frases y músicas del cine clásico en Manhattan. Algunas conversaciones entre ellos y las estupendas intervenciones de Gloria Muñoz por Skype dan sabor ibérico a esta historia neoyorquina con intenciones de retrato generacional de quienes están o se acercan a la edad media de la vida. Los que reprochan a Woody Allen que sus películas europeas son solo historias menores y colecciones de postales ya tienen en La vida inesperada un ejemplo simétrico de lo que quieren decir. Aunque parecen querer emularlo, Elvira Lindo y Jorge Torregrossa se quedan lejos de la naturalidad con que el maestro trenza en Manhattan sus comedias sentimentales.

jueves, 24 de abril de 2014

Inevitable

de Jorge Algora. España, 2013. 97’. 
24 de abril de 2014. Cines los Prados, Oviedo.

El gerente de un banco entra en crisis y se enamora de una escultora. En un banco de un parque confiesa sus sentimientos a un escritor ciego. Mientras tanto su mujer psicoanaliza a la madre de la escultora, una gallega que comparte con el escritor el error de haber dejado pasar un amor que parecía inevitable. Aquel que pudo haber comenzado en la calle de Santiago en que los dos se cruzaron hace muchos años.

Me resultaba inevitable. No podía dejar de ver una película en la que Federico Luppi hace de ciego en Buenos Aires y Darío Grandinetti cambia de banco. Ninguno de los dos me ha defraudado. Federico Luppi en un registro nuevo y perfecto en el que uno solo lamenta que el banquero no vaya con más frecuencia al parque. A Darío Grandinetti lo he encontrado más joven que cuando lo vi hace un par de años interpretando en el Teatro Metropolitan de Corrientes a uno de aquellos Mineros que dirigió Javier Dualte. En Inevitable vuelve a estar aquejado de ese mal de amor que padecía en El lado oscuro del corazón y que le hacía viajar una y otra vez entre Buenos Aires y Montevideo. En lo demás, la película ofrece mucho menos de lo que promete. Así que olvidarla me parece inevitable.

lunes, 21 de abril de 2014

Ocho apellidos vascos

de Emilio Martínez-Lazaro. España, 2014. 98’. 
 21 de abril de 2014. Parqueastur, Corvera.

Sevillano conoce a vasca y se enamora. Tanto que va a buscarla a su pueblo. Ante su padre se hará pasar por el novio con ocho apellidos vascos con quien ella iba a casarse.

Ya es la película más vista en un fin de semana en la historia del cine español. Y seguramente no por ser una comedia de enredo sentimental, sino porque reúne con desenfado tópicos sobre andaluces y sobre vascos y vascas (no es una errata: no salen andaluzas). El título y las moralejas (el cura vasco intenta evitar esa unión, la vasca no quiere al final independizarse del andaluz...) parecen indicar que las ironías no son tan equilibradas y que, siguiendo con los tópicos, se esperan más risas entre los andaluces que entre los vascos. La estupenda interpretación de Karra Elejalde es seguramente lo mejor de una película menor. En todo caso, uno se alegra de que ya se puedan tratar en broma ciertos temas. Esos por los que Julio Medem fue tan injustamente tratado cuando quiso abordarlos en serio.

domingo, 20 de abril de 2014

Once I entered a garden

de Avi Mograbi. Israel, 2012. 97’.
20 de abril de 2014. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S. (Circuito de Cine Independiente)

Dos amigos se encuentran para preparar un documental. Uno es judío. El otro palestino. Los dos comparten otra mirada sobre el conflicto.

Una mirada que reinvindica otros tiempos. Los de un pasado en el que se podía ser árabe y judío a la vez. Y los de un futuro en el que nadie tuviera que vivir en guetos. La película es íntima, como las conversaciones incidentales en un coche. Naturalista, como la vida cuando se olvida de que hay una cámara (en realidad dos, y cada una también se olvida de que está la otra). Compleja, como ese conflicto que desde mediados del siglo XX afecta a todo Oriente Medio. Su contemplación es exigente para el espectador, que lamenta no saber más sobre los temas de los que hablan estos dos maduros fascinantes. Pero también es amable, como la sinceridad del judio, la ironía del palestino y la deliciosa lucidez de su pequeña hija. La sumo a la serie de películas que en los últimos tiempos han aportado miradas diversas e interesantes sobre el tema (Una botella en el mar de Gaza de Thierry Binisti, A World not ours de Mahdi Fleifel o Un cerdo en Gaza de Sylvain Estibal). Creo que serían muy útiles si, además de los cinéfilos, las vieran también quienes tienen (o tendrán) más capacidad para cambiar las cosas.

viernes, 18 de abril de 2014

9 meses... de condena!

de Albert Dupontel. Francia, 2013. 85’.
18 de abril de 2014. Cines Ocimax, Gijón.

Una juez estricta y de vida independiente tiene una noche de descontrol de la que no recuerda nada. Seis meses después descubre que está embarazada. Y que el padre es un delincuente al que se acusa de haber descuartizado a un anciano y haberse comido sus ojos.

Una historia blanca de humor negro. Interesante desde el primer plano secuencia que preludia el autorretrato de la vida y principios de una juez: "la familia es una tragedia escrita por los padres e interpretada por los hijos". Hay dilemas morales, descuartizamientos hipotéticos, caspa judicial, autopsias agresivas, ternura maternal y hasta abortos tentativos. Pero nada duele ni molesta. Al contrario. Es una estupenda locura contada con la libertad de un tebeo en la que aparecen personajes deliciosamente excesivos (el policia, el abogado defensor, el otro juez...) La historia no tiene grandes pretensiones. Pero confirma que humor y sutileza no son incompatibles.

sábado, 12 de abril de 2014

Kuma

de Umut Dag. Austria, 2012. 93’.
12 de abril de 2014. Centro Municipal Integrado Pumarín, Gijón. V.O.S.

Ayse deja su pueblo turco y se va a vivir a Viena. Pero no con el joven con quien parecía haberse casado, sino con su padre. Su primera esposa tiene cáncer y quiere que la joven Ayse se haga cargo de la familia si ella desaparece. La inesperada muerte del marido complica aún más su difícil lugar entre ellos.

Retrato interior de una familia turca en Austria. La insularidad de un mundo tradicional en un contexto extraño. La ternura de sus afectos. La aspereza de sus reproches. La historia corre riesgos importantes como el giro radical de hacer desaparecer al padre cuando creemos estar enterrando a la madre. O el abrupto cambio en la relación entre las dos viudas al final. Pero los salva haciendo creíbles las relaciones entre los personajes. Y mostrándonos lo mucho que el machismo debe a las mujeres en las familias tradicionales.

jueves, 10 de abril de 2014

Crónicas diplomáticas (Quai D'Orsay)

de Bertrand Tavernier. Francia, 2013. 113’. 
10 de abril de 2014. Cines los Prados, Oviedo.

Arthur entra a trabajar en el gabinete del ministro francés de asuntos exteriores. Será el encargado del lenguaje. De los discursos. Pero el ministro es muy peculiar. Tan contundente y disperso como los fragmentos de Heráclito en los que basa su estrategia política.

Un guión arrollador y unas interpretaciones magníficas en los escenarios de la alta política francesa. El ministro histrión tiene su contrapunto en el jefe de gabinete flemático. Arthur somos nosotros. Con él asistimos a esta ceremonia de la confusión con la que técnicos y asesores lidian las ocurrencias de un político con carácter. Entre la ficción hilarante (por momentos me ha recordado a In the loop de Armando Lannucci) y la verosímil crónica política (por momentos me ha recordado cosas que he vivido) se mueve esta sorprendente y divertida película con la que el gran Tavernier ironiza y da que pensar.

miércoles, 9 de abril de 2014

Was bleibt

de Hans-Christian Schmidt. Alemania, 2012. 85’.
9 de abril de 2014. Centro Cultural Valey, Piedras Blancas. V.O.S.

Un fin de semana de reencuentro familiar. Los padres, dos hijos, un nieto y una nuera. El padre acaba de vender su valiosa editorial. Uno de los hijos ha tenido éxito con su primer libro pero se está separando de su mujer. Al otro le va bien con su pareja pero su consulta de odontología es un fracaso. La madre es maniacodepresiva y ha decidido dejar la medicación con la que controlaba su enfermedad. Y desaparece.

Los males de una familia bien. La casa familiar como escenario de un reencuentro en el que la pulcritud esconde tensiones y sufrimientos. Como los que pretende superar la madre con una decisión que todos temen. Ella quiere recuperar su lugar en la familia. Pero ese lugar no existe. Por eso desaparece. Lo que pasa en ese fin de semana está bien contado, pero se hace extraño ese epílogo en el que todos parecen haber asumido esa ausencia sin resolver.

martes, 8 de abril de 2014

Enemy

de Denis Villeneuve. Canadá, 2013. 90’. 
8 de abril de 2014. Cines los Prados, Oviedo.

Adam es un profesor de historia que parece insatisfecho con todo lo que hace. Viendo una película descubre a Anthony, un actor idéntico a él. El encuentro entre los dos dislocará sus vidas.

La identidad de los indiscernibles. Ese es el problema que parece plantear esta perturbadora película que comienza con una advertencia inquietante: "el caos es un orden por descifrar". Y no resulta fácil. No sabemos por qué son idénticos estos dos hombres que no son gemelos. Por qué son rubias sus hermosas mujeres. Por qué es tan ocre y opresivo ese Toronto en el que viven, se encuentran y (casi) permutan sus vidas. La música que acompaña a las imágenes subraya el desasosiego de una historia que se abre con una ceremonia que recuerda al último Kubrick (los salones de Eyes wide shut) y se cierra con un plano que parece salido de la pesadilla de Gregorio Samsa. Un preámbulo y un final que parecen reclamar la lectura de la novela original de Saramago (El hombre duplicado) para comprender bien la historia. Pero a pesar de la confusión con que uno sale del cine, la película no deja mal recuerdo. El drama existencial que presenta y la fuerza de algunas imágenes oníricas (la inmensa araña que se apodera de Toronto, la mujer-araña que avanza por un pasillo...) compensan las dudas que a uno le quedan sobre la relación entre esos dos tipos, las dos rubias, las arañas, la ciudad y la llave.

domingo, 6 de abril de 2014

Kapringen

de Tobias Lindholm. Dinamarca, 2012. 99’.
6 de abril de 2014. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Un carguero danés es secuestrado en el Índico. La duras condiciones de vida que imponen los piratas y las largas negociaciones con la naviera se prolongan durante meses. Mikkel, el cocinero del barco, y Peter, el director ejecutivo  de la compañía, son los ejes de una historia con dos escenarios.

La simetría entre Mikkel y Peter no es la única de esta interesante película. Al lado de los piratas hay un negociador, al lado de la naviera un experto en secuestros. Peter tiene buenos asesores, a Mikkel lo apoyan buenos compañeros. Los dos tienen esposas que se preocupan por ellos. Los escenarios son muy contrapuestos (frío y pulcro el danés, cálido e infecto el del barco) pero también simétricos (la sala desde la que Peter lleva las negociaciones es casi tan reducida como la cocina en la que Mikkel trabaja). Las escenas en los dos entornos se van intercalando con equilibrio. Se entiende la tensión de ambos lados y el riesgo que entrañan las emociones para llevar a buen puerto el rescate. Es una historia bien construida y magníficamente interpretada en la que nunca decae el interés.  Tan solo sorprende que un guión tan perfecto haya prescindido por completo del Estado como posible actor en este caso. Preocupan las informaciones que se filtran a los medios, pero ni rastro del gobierno danés. Sabíamos que los piratas del Índico procedían de Estados fallidos, pero no que también lo fuera Dinamarca. Así lo parece en esta película en la que su gobierno ni está ni se le espera. Y lo peor es que no parece un fallo del guión. El espectador debe pensar en esta ausencia para llegar a notarla. Quizá sean los signos de unos tiempos en los que entre los piratas y las empresas no parece quedar espacio para los gobiernos.

sábado, 5 de abril de 2014

Oh boy

de Jan Ole Gerster. Alemania, 2012. 83’. B/N
5 de Abril de 2014. Centro Municipal Integrado Pumarín, Gijón. V.O.S.

Veinticuatro horas con Niko por Berlín. Del amanecer de un día al del siguiente. Ha dejado sus estudios de derecho. Quizá también a su novia. Su padre lo considera un fracasado. Su vida parece a la deriva. Como la de muchos de los personajes con los que se va encontrando en esa jornada.

Un retrato generacional y urbano en blanco y negro. El periplo de Niko en Berlín recuerda al de Anders en Oslo, 31 de agosto. Pero su vida es menos desangelada. Sus fracasos tienen contrapuntos irónicos que hacen más agradable acompañar a este alemán que a aquel noruego. Cada encuentro podría ser ya un corto brillante. Pero el todo es más que la suma de las partes. Hay referencias al pasado de Alemania, a la distancia entre las generaciones, a las relaciones entre los sexos... La ciudad en blanco y negro también es protagonista de la película. Como en la historia berlinesa de aquel ángel de Win Wenders. Como en el Manhattan de Woody Allen al que Jan Ole Gerster parece homenajear con la música. Los hermosos planos del amanecer berlinés y el café con que Niko estrena el segundo día hacen grato y esperanzador el final de una historia de la que no apetece despedirse.

martes, 1 de abril de 2014

Approved for adoption

de Laurent Boileau y Jung Henin. Bélgica, 2012. 75’.
1 de abril de 2014. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Jung nació en Corea pero fue adoptado en los años sesenta por una familia belga. Los recuerdos de su infancia y adolescencia se intercalan con las reflexiones autobiográficas sobre los conflictos entre lo biológico y lo cultural en la forja de la identidad.

Las imágenes reales grabadas por sus padres cuando Jung era niño se mezclan primorosamente con las animaciones de su novela gráfica Piel color miel. El resultado es muy atractivo visualmente y muy naturalista en la forma de reflejar los gestos y maneras de los niños. Pretende ser también una reflexión sobre el doble extrañamiento de aquellos cuyo rostro delata un origen diferente. Obsesiones como las de este hijo adoptado seguramente han preocupado (más de lo que deberían) a muchos padres.

domingo, 30 de marzo de 2014

El gran hotel Budapest

de Wes Anderson. EE.UU., 2014. 99’. 
30 de marzo de 2014. Cines Centro, Gijón.

Tres preámbulos para un relato. Una chica se acerca a una estatua. Un escritor narra un encuentro en un viejo hotel. Y su dueño rememora peripecias juveniles con un singular conserje que hereda un valioso cuadro. La historia se ubica en un país imaginario de la Europa oriental en el tiempo en que los viejos hoteles eran jóvenes y las grandes guerras inminentes.

¿Qué tienen en común Amelie, La vida de Pi o The Grandmaster? Aparentemente nada. Pero las atmósferas que crean sus imágenes son tan poderosas que atrapan incluso a quienes no les dicen nada esas historias. Eso es lo que me pasa con El gran hotel Budapest. Aunque las escenas preambulares y las de los epílogos están hechas en formato panorámico, Wes Anderson utiliza para el relato principal un 4:3 con el que compone unos planos obsesivamente simétricos en los que se hacen muy notorias la profundidad de los escenarios y la ubicación central del punto de fuga. Así consigue unas imágenes singularmente pregnantes.  Lo que cuenta tiene algo de historicismo mágico y, aunque no acabo de tener claro si su público natural es adulto o juvenil, la sorpresa visual que me había causado su trailer no decae en esta hora y media de imágenes juguetonamente perfectas.

jueves, 27 de marzo de 2014

Leviathan

de Lucien Castaing-Taylor y Verena Paravel. Reino Unido, 2012. 87’.
27 de marzo de 2014. Centro Niemeyer, Avilés.

Agua, hierro, sangre y ruido. De noche y de día. En alta mar. Una máquina infernal que lanza y saca redes. Que engulle peces y expulsa despojos. Un leviatán.

Planos muy cortos en escenas muy largas. La cámara entra y sale del agua. Nuestra perspectiva pudiera ser la de peces capturados por esos seres de pieles ásperas que decapitan, descuartizan y tiran al mar restos que anhelan las gaviotas. Uno de ellos se va quedando dormido mientras mira una pantalla. Y casi le envidiamos. Él debe estar acostumbrado al ruido de su leviatán. Nosotros no. Nosotros queremos salir del cine. Y no comer pescado.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Otel·lo

de Hammudi Al-Rahmoun Font. España, 2012. 69’.
26 de marzo de 2014. Centro Cultural Valey, Piedras Blancas. V.O.S.

Ann y Youcef son una pareja en la vida real que hacen de Otelo y Desdémona en varias escenas de una película. También las de celos e infidelidades. El director saca el mayor partido de esos actores noveles haciendo que lleguen a sentir lo que han de interpretar. Las escenas de la filmación de esa película se intercalan con sus respuestas a las comprometidas preguntas del casting.

Un psicodrama que lleva la tensión al límite. Una reflexión (¿deontológica?) sobre la dirección de actores. El formato parece un documental sobre la realización de una película. De hecho, parece impúdico ver la manera en que un director es capaz de destruir a una pareja real para conseguir una interpretación ideal. Uno llega a pensar que lo que está viendo quizá no sea una ficción. Por fortuna, los últimos planos del casting desvelan que lo era. Eso tranquiliza. Y añade aún más mérito a un director y unos actores que con tan pocos medios han conseguido tanto. Entre este Otel·lo y el Casting que también vi aquí hace tres semanas hay curiosas simetrías. Las dos son excelentes películas sobre actores dentro y fuera de escena.  Las dos comparten una mirada autorreferencial sobre el cine español más joven. Y las dos demuestran el buen hacer de unos actores y unos directores que merecen ser reconocidos.

Elisa K

de Judith Colell y Jordi Cadena. España, 2010. 71’.
26 de marzo de 2014. Hospital San Agustín, Avilés.

Un amigo del padre de Elisa la violó cuando tenía once años. Tendrán que pasar catorce hasta que ella recuerde y comprenda lo que sucedió aquella tarde.

Una voz va contando la historia de la Elisa niña. Como si fueran viñetas de un cómic, los planos fijos de los personajes parecen solo ilustrar el relato. Pero a partir de la repentina anámnesis de la Elisa joven la voz desaparece y una cámara más subjetiva nos hace sentir lo mucho que la desestabiliza ese descubrimiento. El episodio de la violación vespertina se describe con una elegancia que parece emular al Víctor Erice de Alumbramiento. Sin embargo, la forma en que se plantea aquella agresión parece poco verosímil. Como el extraño olvido de un suceso así por una niña que ya es casi una adolescente. Eso se comentó en el interesante coloquio que siguió a la película. Ver cine en el salón de actos de un hospital resulta algo nuevo. E interesante. El Comité de Ética para la Atención Sanitaria del Área de Avilés ha organizado esta proyección/encuentro que ha contado con la presencia de un buen número de profesionales sanitarios. Una experiencia interesante que ojalá se repita.

martes, 25 de marzo de 2014

Dallas Buyers Club

de Jean-Marc Vallée. EE.UU., 2013. 117’. 
25 de marzo de 2014. Cines los Prados, Oviedo.

Ron Woodroof es un electricista tejano que tiene claras sus prioridades: los rodeos, las mujeres y las drogas. Y también sus fobias: los homosexuales. Pero descubre que tiene sida y su vida cambia. Rechaza los tratamientos con AZT y busca otros alternativos. Hasta convertirse en el líder de uno de los clubes de compradores de fármacos que en los años ochenta trataban su enfermedad fuera de la medicina oficial.

El american way of live convertido en american way of health. El self-medicated man como trasunto del self-made man. Si la película tratara de educación convertiría en heroicos a los homeschoolers. Si fuera sobre la primera infancia defendería no vacunar. Y si abordara la cuestión de las armas estaría con Charlton Heston. Quizá esto último no. Eso desvelaría sus querencias republicanas y su juego está, más bien, en el maniqueismo y en lo políticamente correcto (la FDA persiguiendo a nuestro héroe, las farmacéuticas utilizando a los enfermos, la médica buena enfrentándose al médico malo...) La clave está en renegar de lo oficial y reivindicar al individuo libérrimo. Ese américano arquetípico con ideas claras y carácter indómito. Un ser que transita rápidamente de la homofobia más asquerosa a la defensa violenta del amigo travesti. En cuanto a Matthew McConaughey, ganar un óscar solo por haber adelgazado quiza sea tan malo para su carrera cinematográfica como para su salud. El actorazo de Killer Joe o Mud (y hasta el de El lobo de Wall Street) interpreta aquí un papel que no llamaría la atención si el actor elegido fuera de natural delgadito. Por lo demás, reconocer en los títulos de crédito que los tratamientos con AZT han salvado a millones de personas en el mundo no redime a este producto televisivo por el obsceno simplismo con que se acerca al tema.

domingo, 23 de marzo de 2014

Triana pura y pura

de Ricardo Pachón. España, 2013. 73’.
23 de marzo de 2014. Centro Niemeyer, Avilés.

El 28 de febrero de 1983 en el teatro Lope de Vega de Sevilla tuvo lugar una fiesta flamenca irrepetible. La del reencuentro de los gitanos trianeros que fueron expulsados de su barrio a finales de los cincuenta. Las imágenes de aquel espectáculo único son la base de un documental en el que los comentarios de Ricardo Pachón, Matilde Coral, Manuel Molina y Raimundo Amador son toda una lección de flamenco y cultura popular. 

La historia universal de la infamia tiene en los gitanos una de sus víctimas seculares. Y en Triana, en los años cincuenta, uno de sus episodios locales. Ese es el contexto de un documental que convierte la denuncia en reivindicación. En este caso de un documento audiovisual singular sobre aquella fiesta flamenca que juntó en un teatro a artistas reconocidos con otros que solo lo eran en su barrio. Ver tocar, cantar o bailar en esas imágenes gastadas a Pastora la del Pati, Carmen la del Titi, El Herejía, El Titi, Pepa La Calzona, Farruco o Lole Montoya, se hace muy grato con los sabios comentarios de Manuel Molina, Ricardo Pachón, Raimundo Amador y, sobre todo, Matilde Coral, una mujer mayor con conciencia plena de lo que significó aquella amputación para Triana y lo que significaban aquellas gentes para el flamenco.