domingo, 1 de enero de 2017

Comanchería

de David Mackenzie. EE.UU., 2016. 102’.
1 de enero de 2017. Cines Los Prados, Oviedo.

Tras la muerte de la madre, uno de los hijos pide ayuda a su hermano recién salido de la cárcel para pagar la deuda de la hipoteca inversa que ella había contratado e impedir que el banco se quede con el rancho. El plan es asaltar juntos algunas de sus oficinas en Texas y Oklahoma.

Comenzamos el año con un magnífico western contemporáneo. Un western porque si en lugar de camionetas, carreteras y gasolineras viéramos caballos, senderos y paradas de postas, podríamos decir que esta es la historia de dos comanches que defienden sus tierras y dos rangers que quieren capturarlos. Y contemporáneo porque la película contiene también una trama ética que emparenta esas praderas abiertas del Medio Oeste codiciadas por los bancos y las empresas del petróleo con esos rascacielos de Manhattan desde los que los tiburones de los negocios etéreos hipotecaban en Margin Call el futuro de la gente. Comanchería tiene unas interpretaciones impecables con unas simetrías muy interesantes entre las parejas protagonistas de los dos hermanos y los dos policias. También tiene un guión magnífico con escenas de maneras más que clásicas (como la del encuentro final entre el policía jubilado y el hermano que ha conseguido salvar el rancho), una fotografía entre cálida y crepuscular, y una banda sonora siempre pertinente que evita los subrayados innecesarios. Si a todo eso se añade un cuidado exquisito de la versión española, en la que se subtitulan todas las canciones y todos los rótulos con textos relevantes (como se debería hacer siempre), y la estupenda impresión que da estar en una sala de cine casi llena el primer día del año, podemos decir que Comanchería, además de un estupenda película, ha sido hoy una gratísima experiencia cinematográfica.