domingo, 9 de noviembre de 2025

La sabana y la montaña

de Paulo Carneiro. Portugal, 2024. 99’.
9 de noviembre de 2025. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Una empresa minera quiere extraer litio de la zona de Covas de Barroso, en el norte de Portugal. Los vecinos no están de acuerdo y hacen algunas cosas para evitarlo.
 
Esperemos que las acciones contra esa mina estén mejor diseñadas que esta película. Lo que vemos beneficia poco a una causa que quizá sea justa, pero sobre la que salimos de la sala sabiendo casi lo mismo que al entrar. Es como si alguien de la zona tuviera una cámara y creyera que grabando imágenes y alargando planos ya se tiene una película. Pero lo raro no es eso. Lo raro es que alguien haya considerado que eso debe ser proyectado en otro lugar.

Subsuelo

de Fernando Franco. España, 2025. 115’.
9 de noviembre de 2025. Cines Ocimax, Gijón.

Eva y Fabián son hermanos mellizos, pero muy distintos. Ella es amable y se siente culpable. Él es taimado y un tanto siniestro. Sobre todo, desde aquel terrible accidente de coche que cambió tanto la vida de los dos.
 
El director de películas tan especiales como La consagración de la primavera, Morir y, sobre todo, La herida, nos ofrece un relato inquietante que recuerda a los de Carlos Vermut (y no solo por la presencia de Nacho Sánchez, el protagonista de Mantícora). En Subsuelo la herida no es un sustantivo, sino la propia Eva, ese personaje dañado sobre el que Julia Martínez hace un trabajo magnífico. Y herida también ha quedado su madre, el personaje con el que Sonia Almarcha consigue que recordemos el de aquella otra madre que interpretó en La soledad. Fernando Franco nos ofrece un extraordinario relato sobre la culpa en el que se pone de manifiesto que la atención a una víctima puede facilitar el sadismo contra quien se siente culpable. La intención y la trama son impecables, pero también lo es la manera en que se construye esta película desde ese extraordinario plano secuencia inicial que desembocará en una grabación de móvil que condiciona el resto de la historia. La forma de poner la cámara en todas las escenas y de mostrarnos solo los mensajes y nunca las respuestas, hacen de Subsuelo una película especialmente cautivadora en lo formal. También por el sonido y la música, tan oportuna y cuidada por un director que suele prescindir de ella. En Asturias Subsuelo se proyecta solo en una sala y en una única sesión. Esperemos que algún merecido Goya la traiga de nuevo a los cines y compense este error.

sábado, 8 de noviembre de 2025

Bugonia

de Yorgos Lanthimos. Irlanda, 2025. 118’.
8 de noviembre de 2025. Cines Parqueastur, Corvera. 

Dos primos alucinados secuestran a una importante jerarca de una gran empresa norteamericana. Están convencidos de que forma parte de una trama alienígena que está preparando la destrucción de los humanos.
 
Conspiranoica, algo gore y un tanto surrealista. Así es la última colaboración entre Emma Stone y Lanthimos. La película podría parecer un retrato crítico de las derivas anencefálicas de la cultura norteamericana contemporánea, pero el giro final pone en duda (a la vez que confirma) esa interpretación. Salvo por la presencia de Emma Stone y la sobresaliente sucesión de imágenes del final, Bugonia casi parece una película de Tarantino. A la manera de un Reservoir Dogs rural con toques de ciencia ficción. Pero sorprende más que incomoda, así que es de Lanthimos. Bien es verdad que son bastante alienígenas los dos.

viernes, 7 de noviembre de 2025

Siempre es invierno

de David Trueba. España, 2025. 117’.
7 de noviembre de 2025. Cines Parqueastur, Corvera. 

Miguel viaja a Bélgica con Marta para presentar un proyecto en un congreso de arquitectura y paisajismo. Allí se entera inesperadamente de que ella le va a dejar porque piensa volver con un antiguo novio. Tras la presentación de su maqueta, Miguel decide no regresar a España y se queda allí unos días a la deriva. Así conoce a Olga, una mujer mayor que trabaja en el congreso.   
 
La novela y la película (ambas de David Trueba) tienen un comienzo magnífico con un mensaje en el móvil. En Blitz, el repentino cambio de rumbo en la vida del joven se trenza muy bien con la relación con esa mujer madura en un contexto ajeno. Hasta ahí la buena impresión de la película y la novela coinciden, pero conforme avanza el relato encuentro menos interés en lo que le pasa al protagonista. De la lectura de Blitz conservo un recuerdo muy grato y, como siempre en el cine de David Trueba, la historia está bien contada, pero me gustan más otras películas suyas.

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Los tigres

de Alberto Rodríguez. España, 2025. 109’.
5 de noviembre de 2025. Cines Parqueastur, Corvera. 

Antonio y Estrella son dos hermanos a los que su padre enseñó a bucear y ahora se ganan la vida haciendo reparaciones de petroleros bajo las aguas. En una de sus inmersiones, Antonio descubre que uno de ellos esconde paquetes de cocaína. Su mujer le ha denunciado y no le deja ver a sus hijas porque no le paga la pensión. Así que Antonio y Estrella deciden aprovechar esas reparaciones para hacerse con una parte de la droga.

Hace dos meses nos sumergíamos en el Mar del Norte en una película en la que otro submarinista se quedaba sin oxígeno en una situación agónica. Y en la bahía de Huelva acompañamos ahora a estos dos hermanos que se dedican a lo mismo con riesgo para su salud. Aunque quizá no alcance la tensión de La isla mínima, El hombre de las mil caras o Modelo 77, Alberto Rodríguez consigue que nos interese lo que les pasa a estos hermanos que se quieren y se cuidan dentro y fuera del agua. Sobre todo porque cuenta con intérpretes tan magníficos como Antonio de la Torre y Bárbara Lennie.

domingo, 2 de noviembre de 2025

The Mastermind

de Kelly Reichardt. EE.UU., 2025. 110’.
2 de noviembre de 2025. Teatro Carrión, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección Oficial). V.O.S.

JB Mooney visita varias veces un museo de Massachusets y comprueba lo fácil que sería robar algunos cuadros allí. Así que lo planifica y se pone manos a la obra con dos colegas. El resultado es una exitosa chapuza por la que tendrá que renunciar al botín y alejarse de su familia sin saber cuál será su destino después.   
 
Mastermind ha recibido, ex aequo con Magallanes, la Espiga de Oro y también el premio a la mejor fotografía en la Seminci. Sin duda, lo segundo es más merecido que lo primero porque, aunque la ambientación setentera es impecable y la interpretación de Josh O'Connor está muy bien, no me parece que la película de Lav Diaz debiera compartir ese premio. En todo caso, La directora de Fist Cow ha hecho aquí un buen trabajo que, en la parte final, me ha recordado un poco el encanto que tenía la historia de aquel otro perdedor que los hermanos Coen retrataron en A propósito de Llewyn Davis. Así que ha sido un estupendo fin de semana en el que hemos podido ver once películas de esta eduición de la Seminci. Un festival al que nos encanta venir. 

Silent Friend

de Ildikó Enyedi. Hungría, 2025. 145’.
2 de noviembre de 2025. Teatro Carrión, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección Oficial). V.O.S.

En el jardín de una antigua universidad alemana hay un enorme y bello Ginkgo Biloba que está allí desde 1832. Un neurocientífico de Hong Kong que estudia el cerebro de los bebés se interesa por él y entra en contacto con una botánica para llevar adelante estudios como los de la neurología aplicados a ese viejo ser ramificado. A comienzos del siglo pasado, una de las primeras mujeres que estudiaron botánica en esa universidad también se retrató junto a ese árbol a la luz de la luna. Y en 1972 un estudiante muy habilidoso con los dispositivos eléctricos aprovechó el encargo de una compañera para continuar sus investigaciones sobre las relaciones entre una planta y la gente. 
 
Cada una de las tres historias de Silent Friend es ya una estupenda película con personajes masculinos y femeninos formando sugerentes parejas científicas. Sus relaciones con ese majestuoso árbol convierten este homenaje a la vida secreta de las plantas en una delicia que, tengan o no relevancia sus afanes empiristas, resulta una obra magnífica en la que destaca la delicada interpretación de Tony Leung Chiu-Wai (el protagonista de Deseando amar) o escenas tan memorables como de la joven e inteligente botánica ante el vetusto y machista tribunal. Me encanta ese ejemplar de Ginkgo Biloba que llegó jovencito al parque del Muelle y que, tras más de cuarenta años, tiene ya un porte notable. Lleva en Avilés cinco veces menos tiempo que el robusto ejemplar en esa universidad, pero ahora que ya estamos en noviembre tengo ganas de ver si sus hojas estarán tan hermosas como las que vemos en el plano final de ese árbol que, en cierto  modo, protagoniza esta estupenda película. Así que me alegro de que, además de la Espiga Verde, haya obtenido la Espiga de Plata en la Seminci.

Forastera

de Lucía Aleñar Iglesias. España, 2025. 97’.
2 de noviembre de 2025. Teatro Carrión, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Punto de encuentro).

Catalina pasa el verano con su hermana y sus abuelos en el chalet que tienen en la bahía de Alcudia. Inesperadamente la abuela muere y desde entonces es como si Catalina ocupara su lugar. Sobre todo, en el corazón del abuelo.  
 
En el delicado filo entre lo poético y lo paranormal se sitúa esta hermosa historia sobre el duelo y las relaciones familiares que, además de un guion impecable, cuenta con dos ventajas evidentes. Por una parte, la estupenda interpretación de Zoe Stein, de la que Lucía Aleñar Iglesias saca oro, y, por otra, la presencia de Lluís Homar en el papel del abuelo. Este verano lo vimos en Mérida en el estreno del magnífico monólogo de Memorias de Adriano y ahora da gusto encontrarlo en esta película que ha recibido en la Seminci el Premio Pilar Miró a la mejor nueva dirección. La gran calidad del trabajo de Lluís Homar (también como director teatral) es sobradamente conocido. Habrá que seguir la pista también a esa joven actriz y a esta directora que lo ha hecho tan bien en su primer largometraje.

Kika

de Alexe Poukine. Bélgica, 2025. 110’.
2 de noviembre de 2025. Teatro Carrión, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Punto de encuentro). V.O.S.

Kika trabaja en la asistencia social de Bélgica y vive feliz con su marido y su hija. Un un día conoce casualmente a David, un empleado de un taller de bicicletas en el que, al romperse la cerradura, quedan encerrados durante unas horas los dos. Tras ese primer encuentro vuelven a verse con frecuencia hasta que Kika decide dejar a su marido para irse a vivir con él. La repentina muerte de David hará que ella no pueda seguir pagando el alquiler de la vivienda que compartían y tenga que buscar dinero en otras actividades. Como dar servicio a las parafilias y pulsiones masoquistas de algunos hombres.
 
De Alexe Poukine había visto el interesante documental Sans frapper y encuentro que su perspectiva lúcida y reflexiva está también presente en esta historia nada maniquea y en la que todos los personajes interesan. Kika da mucho que pensar sobre el amor, el sexo y las variantes posibles de los dos. Hay cierto toque de humor, bastante ternura en el tratamiento de los personajes y un leve acercamiento a las cuestiones del duelo y la dificultad para acceder a la vivienda solo con un sueldo. Así que me alegro de que Kika esté en el palmarés de la Seminci con el Premio ESCAC a la Mejor Dirección (primera o segunda película).

sábado, 1 de noviembre de 2025

Magallanes

de Lav Diaz. Portugal, 2025. 156’.
1 de noviembre de 2025. Teatro Carrión, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección Oficial). V.O.S.

Recreación no canónica del viaje de Magallanes. Con estampas sucesivas sobre lo que pobría haber sucedido en cada momento y lugar. 
 
Entre los productores está Albert Serra y no hay duda de que hay sintonía entre Lav Diaz y él en la forma de poner la cámara y construir las escenas. Magallanes tiene un estilo casi pictórico que resulta bastante exigente para públicos poco acostumbrados a la contemplación. De hecho, Magallanes ha sido premiada con la Espiga de Oro (ex aequo con Mistermind) y puede ser ese el motivo por el que parte del respetable ha pataleado al terminar la proyección. Quizá habría que recordar lo que decía Camarón a los que rechazaron La leyenda del tiempo. Hay que insistir para que llegue a gustar. Magallanes me ha recordado a otra película también hecha con estampas de otro tiempo. Me refiero a La portuguesa,  de Rita Azevedo Gomes.

With Hasan in Gaza

de Kamal Aljafari. Palestina, 2025. 106’.
1 de noviembre de 2025. Cines Broadway, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Tiempo de historia). V.O.S.

Imágenes grabadas durante un viaje en coche por Gaza en el que Hasan buscaba a un amigo que conoció en la cárcel. Fueron filmadas en 2001 y muestran la vida cotidiana en un territorio cercado en el que se hacía difícil vivir. 

No parece haber más montaje que el de la mera yuxtaposición. Ni más cuidado en el encuadre y el movimiento de cámara (seguramente de video) que el que se tiene cuando se va en coche y se piensa que lo grabado no será visto por nadie. De hecho, en algún momento, se dice expresamente. Pero, como pasa tantas veces, el valor de un documento lo da el tiempo. Y, en este caso, también el espacio, porque las calles y los edificios que vemos seguramente no existen ya. 

 

A Sad and Beautiful World

de Cyril Aris. Líbano, 2025. 110’.
1 de noviembre de 2025. Cines Broadway, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Punto de encuentro). V.O.S.

Nino tiene un restaurante en Beirut. Yasmina es una gran ejecutiva. Los dos se enamoraron cuando tenían siete años y se perdieron de vista después. Pasados los años se volvieron a encontrar y reanudaron su historia de amor. Pero las cosas son complicadas en su país y a Yasmina le han ofrecido ahora un trabajo en Dubai. Ella quiere que su hija crezca lejos de la guerra.

Una bonita historia de amor con fondo bélico en tres tiempos en un país que parecería la Suiza de Oriente Medio si no fuera porque al sur de El Líbano no está Italia. La película es agradable y es fácil empatizar con los protagonistas. Como en las mejores historias de amor.

Bulakna

de Leonor Noivo. Portugal, 2025. 90’.
1 de noviembre de 2025. Cines Broadway, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Alquimias).

En una isla en la que todos dependen de la pesca, una joven filipina se prepara para emigrar a otro país para trabajar como asistenta de hogar. Algunos le advierten sobre lo que le espera y le dicen que no es tan mala la vida que dejará atrás.

Al final sabremos que esta película ha ganado el premio de la sección Alquimias, y seguramente lo merece por su pertinencia temática y su elegancia formal. Casualmente compone para nosotros un díptico perfecto con Magallanes. Viéndola nos hemos dado cuenta de que no fue Juan Sebastián Elcano el primer humano en circunnavegar el mundo. Al parecer fue Enrique de Malaca, un intérprete nacido en esas islas que,  tras ser llevado a Portugal por Magallanes, volvió a su tierra en 1521. Un año antes de que Elcano terminara su vuelta al mundo.

Pin de Fartie

de Alejo Moguillansky y Luciana Acuña. Argentina, 2025. 106’.
1 de noviembre de 2025. Cines Broadway, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Alquimias).

Un hombre ciego y una chica que le asiste cerca de un lago suizo. Operadores de sonido preparando los efectos de la película que estamos viendo. Un hombre y una mujer que podrían parecer amantes se reúnen cada semana en un piso de la Avenida de Mayo a la altura de la Sala Gaumont. El hijo de una anciana también ciega va a verla y le lee textos. Una pareja que no sale de un contenedor de basura que hay cerca del Congreso en Buenos Aires. Siempre son un hombre y una mujer. Lo que vemos son variaciones con repetición que parecen mostrar el final de una partida. La de Beckett.  
 
Nada que envidiar a las mejores películas de Matías Piñeiro inspiradas en obras de Shakespeare. Alejo Moguillansky y Luciana Acuña han creado una joya que, si fuera inglesa, sueca, islandesa o coreana, podría recibir un premio mayor en cualquiera de los grandes festivales. A la exquisitez formal se une el respeto al texto (vemos las propias páginas del libro de Beckett) y una capacidad para lo performativo poético que hacen de Pin de Fartie una experiencia fascinante. Hemos sido muy afortunados al poder ver esta película en la Seminci porque quizá no llegue a tener la distribución que merece. Y sería una lástima.

viernes, 31 de octubre de 2025

Yes!

de Nadav Lapid. Israel, 2025. 149’.
31 de octubre de 2025. Teatro Carrión, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección Oficial). V.O.S.

Él compone y ella baila. Son una pareja feliz que disfruta de la vida en Tel Aviv. El 8 de octubre de 2023 tienen un hijo y todo cambia. Sobre todo cuando a él le encargan poner música a un famoso poema clásico de Haim Gouri cuya letra han convertido en arenga vomitiva para alentar el salvajismo de los soldados israelíes.

Ya en Sinónimos se notaba que Lapid siente vergüenza por ser israelí. Aquí lo expresa con euforia en una película frenética que sería psicodélica si no fuera por el tema que trata. Quizá sorprenda tanta música, tanto baile y tanto frenesí en el montaje para criticar las acciones de su país, pero cada cual reacciona como puede y Nadav Lapid lo ha hecho así. Lo peor, en todo caso, no ha estado en la pantalla sino en las calles cercanas que habían sido tomadas por varias decenas de policías ante la convocatoria de una protesta por la proyección de esta película (sin reparar quizá en que se trataba precisamente de una obra crítica con Israel).  La protesta fue moderada en el número de participantes y en las formas. Y eso contrastaba aún más con el impertinente despliegue policial. Al terminar la película anterior ya había policías armados dentro del teatro Carrión y al salir vimos muchísimos más por toda la zona. Quien haya decidido algo así o tiene muy mala intención o ignora algo tan obvio como que el cine y las respuestas ciudadanas ante el genocidio de Israel son mucho más importantes y civilizadas que lo pasa en los partidos de fútbol. A todos nos toca pagar a los policías que controlan cada semana a las masas futboleras, pero el absurdo despliegue de hoy ante un evento cultural resulta ofensivo y debería dar vergüenza a quien lo haya ordenado.

Sotto le nubole

de Gianfranco Rosi. Italia, 2025. 115’.
31 de octubre de 2025. Teatro Carrión, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección Oficial). V.O.S.

"El Vesubio fabrica todas las nubes del mundo". La frase es de Jean Cocteau y con ella se abre la serie de fragmentos que contemplamos. Arqueólogos japoneses trabajando en un yacimiento. Un cargo público visitando desolado los pasadizos subterráneos que utilizan los saqueadores. Telefonistas de la central de bomberos atendiendo las llamadas de ciudadanos preocupados por los temblores. Un metrotrén que recorre la ciudad de Nápoles. Y también los restos humanos que dejó la erupción del Vesubio. 

Aquellos cuerpos permanecen intactos y silentes desde hace veinte siglos, pero las voces son de ahora y expresan miedo ante lo que pudiera pasar. De aquel tiempo lejano vemos también fragmentos de obras de arte que hacen aún más hipnótico este documental fragmentario. La cadencia es perfecta, hay belleza en los encuadres, parsimonia en las acciones y tiempo para que el espectador pueda contemplar y pensar. Gianfranco Rosi recoge voces de hoy y ecos del pasado en la ciudad vecina de la gran fábrica de nubes. Sotto le nobole (mucho mejor que Below the Clouds) ha sido un comienzo perfecto para este fin de semana en la Seminci.

jueves, 30 de octubre de 2025

El aspirante

de Juan Gautier. España, 2024. 94’.
30 de octubre de 2025. Centro Niemeyer, Avilés.

Ese día comienza todo en una residencia universitaria. Es privada y a ella acuden los hijos de familias bien de Madrid y algunos jóvenes de fuera. Será una jornada de iniciación humillante para los novatos y de disfrute sádico para los veteranos. Un rito de paso hacia la barbarie propia de las jaurías testosterónicas.  

Las bisagras entre las etapas educativas heredaron las costumbres cuarteleras en las que los quintos se despedían de sus pueblos haciendo el gamberro y estrenaban con novatadas la socialización militar. Hoy el gregarismo bronco del mundo macho tiene, en general, formas más sutiles, pero no por ello menos eficaces. El aspirante trata de eso en el singular contexto de las residencias universitarias de pago de la ínsula madrileña (como el colegio mayor Elías Ahuja que se hizo tristemente célebre en 2022) mostrando veinticuatro horas de ceremonias de iniciación berraca. En 1993 Richard Linklater retrató la aspereza acosadora de ese mundo en Daced and confused y trece años después volvió sobre al tema con Todos queremos algo, una historia que es casi el contrapunto de aquella. El aspirante deja en la periferia a la parte femenina que en estos ritos machistas queda reducida a espectadora coral o a personaje singular que imanta. En el coloquio que siguió a la proyección comentamos todo eso con la productora. También la relación con Jauría, la magnífica obra que Miguel del Arco estrenó en Avilés a partir de textos literales de aquel proceso en el que la víctima tuvo que sufrir un segundo acoso en sede judicial para que aquella manada sevillana llegara a ser condenada. La soledad femenina frente al gregarismo macho (ya sea cuartelero, lúdico o futbolero) también se muestra en el contraste entre lo que esta película trata y el discernimiento vocacional, radicalmente individual, de la joven protagonista de Los domingos, la película de Alauda Ruiz de Azua. Así que son de agradecer películas como esta que se acercan a temas que merecen más atención sin reducirlos a la complacencia o a la histeria.

martes, 28 de octubre de 2025

On Falling

de Laura Carreira. Portugal, 2024. 104’.
28 de octubre de 2025. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Aurora malvive en Escocia trabajando en un almacén de distribución de productos. Su rutina diaria consiste en recorrer pasillos, escanear códigos y llenar cajas. Las relaciones personales son solo esporádicas en ese mundo alienante. Fuera del trabajo no tiene realmente una casa. Solo una habitación y una cocina compartida. 
 
Con derecho a cocina. Así vivían en los años sesenta muchas familias que llegaron a las ciudades buscando un futuro mejor lejos de sus tierras. Laura Carreira nos muestra un drama aún peor que afecta a unas generaciones que aprendieron inglés, pero solo les sirvió para dejar Portugal (o cualquier otro país luminoso) y tener un presente triste en Escocia (o en otros sitios sin luz). Es difícil no empatizar con Aurora, una joven que vive al límite de dinero y esperanza, y para la que el horizonte se convierte en abismo. Lo que esta película retrata son los interiores existenciales de esos no-lugares invivibles que Chloé Zhao también nos mostró en Nomadland. Es justamente lo que Alec MacGillis analiza en ese libro imprescindible titulado Estados Unidos de Amazon. Ojalá el alcalde de Siero, y los alcaldes imprudentes de todos los sieros del mundo, leyeran ese libro y vieran películas como esta.

lunes, 27 de octubre de 2025

El espejo

de Jafar Panahi. Irán, 1997. 96’.
27 de octubre de 2025. Cines Embajadores-Foncalada, Oviedo. V.O.S.

Mina sale de la escuela, pero su madre no está esperándola. Al ver que no llega, decide volver sola a su casa. No sabe cuál es la dirección, pero recuerda que con su madre suele coger un autobús en una plaza que hay más adelante. Con algo de ayuda, llega hasta allí y coge un autobús, pero en el sentido contrario a donde está su casa.
 
Otra niña como la de El globo blanco en una situación que nos desazona aún más. El tráfico en las calles de Teherán es denso, ruidoso, infernal. Hay gente dispuesta a ayudar a Mina, pero no lo tienen fácil. Así que nosotros nos vamos desesperando. Y aún más cuando la niña decide que ya está harta, que deja la película y quiere volver sola a su casa. Pero tampoco sabe por dónde se va. Panahi nos sorprende lo indecible al romper, si no la cuarta pared, el contrato ficcional más básico del cine (incluso en una película que ya parece un documental) consiguiendo que no sepamos dónde estamos Y no solo en qué parte de Teherán. Tampoco sabemos si esa quiebra inesperada a partir de la insumisión de la niña es real o pactada. Lo cierto es que la cámara de Panahi no deja de filmar y seguimos a la niña desde más distancia sin saber si los peligros que corre están controlados o son de verdad. El espejo es, por tanto, una joya en la que, como sucedía en El globo blanco, hay mucha bondad en esa jungla de asfalto iraní. Panahi sabe mostrarlo al hacer de la cámara un espejo que quizá lo que retrata son nuestros miedos y prejuicios. Así que al salir de la sala uno piensa que Esto no es una película, el singular título de otra posterior, quizá podría ser también el de un espejo retrovisor.

domingo, 26 de octubre de 2025

April

de Dea Kulumbegashvili. Georgia, 2024. 134’.
26 de octubre de 2025. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Tras un parto prematuro en el que el bebé nace muerto, se abre una investigación sobre la actuación de la médica que lo asistió. El aborto es un delito en el país, pero ella es una profesional eficaz que, fuera del hospital, ayuda a abortar a mujeres del campo. 
 
Tras un preámbulo con una figura humana desnuda sobre las aguas, la película comienza con la vista cenital del parto del bebé muerto. Al final se verá una cesárea, pero esas serán las únicas imágenes explicitas. El resto son planos muy largos, magníficamente pensados, con unos encuadres que a veces dejan en fuera de campo parte de lo que pasa. Así es la escena de un aborto que casi contemplamos en tiempo real, pero del que vemos poco más que una cadera y las manos de dos mujeres junto a los sonidos de lo que está pasando. Hay también trayectos nocturnos en los que la cámara avanza por una carretera y mira los alrededores. Y estampas crepusculares de una naturaleza bravía en la que a veces vemos andar, e incluso flotar o levitar, figuras humanoides que, más que aterrorizar, invitan a pensar en los límites de lo humano. En April también hay amapolas, pero lo que nos propone Dea Kulumbegashvili no es apto para todos los públicos. Y no porque haya sangre o truculencia en lo mostrado, sino por la aspereza de lo relatado y la parsimonia con que nos obliga a asistir al paso del tiempo captado por una cámara. Quienes vimos la magnífica Beginning, su opera prima, ya estábamos advertidos de esto. Por ello, quizá, nos ha satisfecho mucho más a quienes esta tarde veníamos al cine dispuestos a dar tiempo al tiempo y dejarnos llevar por la fuerza de las imágenes y sus sobrios encuadres. Así que si tuviera que tender aquí algún puente cinematográfico sería entre el cine de Dea Kulumbegashvili y el de Carlos Reygadas.