jueves, 8 de enero de 2026

Cofee and cigarretes

de Jim Jarmusch. España, 2003. 96.
8 de enero de 2026. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Encuentros sucesivos compartiendo mesa, cigarrillos y café. Todos son distintos, aunque en varios de ellos hay mesas que parecen tableros de ajedrez, amigos, primos, hermanos o extraños que charlan un rato con mayor o menor sintonía. Y, por supuesto, bastantes cigarrillos y mucho café.
 
Extraño conocerte, Gemelos, En algún lugar de California, Esas cosas te matarán, Renée, Sin problemas, Primas, Jack le muestra a Meg su bobina de Tesla, ¿Primos?, Delirio y Champán. Son los títulos de las once escenas distintas, pero bien entreveradas por más cosas que los cigarrillos y el café. Relaciones familiares, sinceridades peligrosas o impostadas, referencias a Tesla, a la música y el cine, además de trivialidades interesantes, se dan cita en esta película que quizá se programa ahora por su afinidad con Father Mother Sister Brother (aunque también haría un buen díptico con Homo argentum). Lo cierto es que da gusto ver a Roberto Benigni, Iggy Pop, Tom Waits, Cate Blanchett, Bill Murray, Steve Coogan y muchos más (casi siempre haciendo de si mismos) en estos encuentros más o menos incidentales, pero siempre deliciosos.

miércoles, 7 de enero de 2026

Permanent Vacation

de Jim Jarmusch. EE.UU., 1980. 75.
7 de enero de 2026. DVD. V.O.S.

Hace días que Allie no pasa por el apartamento en el que vive con su novia. De hecho, solo estará un momento con ella porque continuará su deambular por el Manhattan más sórdido. Así, recorre las ruinas del lugar en que nació, visita a su madre en un psiquiátrico y se va encontrando con gentes diversas. Incluso roba un coche y luego lo vende. Todo con una actitud distante. La propia de un turista permanente que se da cuenta de que debe dejar Nueva York.      

La primera película de Jim Jarmusch es modesta en recursos y tiene un sonido mejorable, pero anticipa ese tono fragmentario y vagabundo que tendrán trabajos posteriores como Extraños en el paraísoBajo el peso de la ley, Mystery Train, o Noche en la tierra. Las imágenes de los primeros títulos de crédito alternan calles bulliciosas del Nueva York más carismático con callejones sucios y vacíos. La historia que Jarmush nos muestra se decanta por estos últimos y, al final, este Ulises urbano abandona a su Penélope en busca de otra ciudad. Vistos ahora, llaman la atención los títulos de crédito finales sobre la imagen de un Manhattan que se empequeñece  desde la estela del barco. Sobre todo, por esas torres gemelas que entonces solo tenían siete años.

martes, 6 de enero de 2026

Riefenstahl

de Andres Veiel. Alemania, 2024. 115’.
6 de enero de 2026. Filmin. V.O.S.

La trayectoria cinematográfica y política de Leni Riefenstahl. Desde sus exitosos comienzos como actriz y directora hasta sus reportajes en Sudán, pasando por su colaboración como directora con Hitler y las recurrentes críticas que recibió por ello hasta su muerte.
 
La maravillosa vida horrible de Leni Riefenstahl. Ese es el título de un documental que protagonizó en 1992 sobre su vida y su obra. Y también podría ser el título de este. Leni Rioefenstahl fue la directora de películas como La luz azul, que la lanzó a la fama en 1932, o El triunfo de la voluntad y Olympia con las que en 1935 y 1936 inauguró efectos y efectismos formales tan relevantes para la historia del cine como para la historia de la propaganda totalitaria. Sin duda, eso la convirtió en un personaje singularmente polémico por el papel que jugó en aquellos tiempos oscuros. Nada diferente a lo que (ojalá) en el futuro se analice en profundidad sobre la complicidad y responsabilidad que corresponde a los poderes audiovisuales y algorítmicos en la promoción y consolidación de esos nuevos fascismos que ya están protagonizando la tercera década de este siglo.

lunes, 5 de enero de 2026

Celebración

de Thomas Vinterberg. Dinamarca, 1998. 105’.
05 de enero de 2026. Filmin. V.O.S.

Los Klingenfeldt se reúnen en la mansión del padre para celebrar su sesenta cumpleaños. Pero lo que debería ser una jornada de felicidad familiar se convierte en la ocasión para ajustar cuentas con él. El suicidio reciente de una de las hijas y las acusaciones de uno de los hijos de que el padre abusaba de ella y de él cuando eran niños convertirán la celebración en algo devastador.  

Filmar en localizaciones reales. Usar solo sonido directo. Rodar cámara en mano. Filmar en color y sin iluminación  artificial. No usar efectos ópticos ni filtros. No incluir muertes ni armas. Hacer cine sobre el aquí y el ahora. No hacer películas de género. Formato de 35 milímetros. Y que el director no aparezca en los créditos. Son los diez mandamientos que establecieron Lars von Trier y Thomas Vinterberg para el movimiento Dogma 95. Y lo cierto es que, aunque ellos mismos incumplieron algunos, esta película fundacional de aquel movimiento no nos resulta demasiado extraña ni alejada de algunas maneras de hacer cine en los últimos treinta años. Lo que más llama la atención es, sin embargo, la incomodidad que genera esta historia sobre ese encuentro familiar en una mansión de la burguesía danesa. En esto, el parentesco más interesante podría encontrarse con El ángel exterminador de Buñuel. Seguro que habría mucho que comentar sobre las relaciones, deliberadas o incidentales, entre las dos películas.

sábado, 3 de enero de 2026

Sueños de trenes

de Clint Bentley. EE.UU., 2025. 102.
3 de enero de 2025. Netflix. V.O.S.

La vida de Robert Grainer, un hombre que trabajó como aserrador en la construcción del ferrocarril en las primeras décadas del siglo XX. Entre sus temporadas de trabajo, vivía feliz en su cabaña junto al río con su mujer Gladys y su pequeña Kate. Hasta que un incendio en el bosque lo cambió todo para siempre. 

En el día de hoy Estados Unidos ha demostrado que puede ser el país más poderoso y odioso del mundo y estar en manos del sádico más ignorante. Martín Caparrós (¿para cuándo su Premio Princesa de Asturias?) lo explica como nadie en El País en un texto titulado El puto amo. Por eso, justamente ahora, resulta tan reparadora esta joya que nos muestra que, más allá de su imperialismo salvaje y su capitalismo despótico, la América que habla inglés fue también la tierra de Thoreau, Whitman y de gentes como el protagonista de esta historia: un hombre bueno. Aunque Sueños de trenes no fuera el retrato poético de una vida ejemplar y una alegoría delicada sobre el equilibrio entre la vida humana y la naturaleza, ya sería una magnífica película. Lo es en conjunto y también por partes porque cada plano, cada secuencia, cada evocación y cada premonición son de una belleza conmovedora. Es como si el aliento de Whitman y Thoreau inspirara a Clint Bentley para dar el tono justo a una historia hecha con imágenes hermosísimas acompañadas con la música más delicada y pertinente. La mirada de Clint Bentley parece un destilado de lo mejor de Terrence Malick y las composiciones de Bryce Dessner recuerdan las texturas más bellas de Michael Nyman, pero evitando las querencias manieristas de estos. Así que hay mucha belleza en Sueños de trenes, una película que me ha hecho pensar también en Hasta el fin del mundo, de Viggo Mortensen. Otra magnífica historia americana sobre el amor y la bondad.

viernes, 2 de enero de 2026

Rondallas

de Daniel Sánchez Arévalo. España, 2025. 112.
2 de enero de 2026. Cines Parqueastur, Corvera. 

Ha pasado algún tiempo desde aquel naufragio en el que solo sobrevivieron dos pescadores. Quizá sea el momento de recuperar la ilusión en el pueblo y unirse de nuevo para participar en el concurso navideño de rondallas. Una iniciativa catártica que será vivida de forma muy distinta por sus protagonistas. 
 
 
Un guion excelente, unos personajes creíbles y unas historias bien hilvanadas colocan a esta película en la mejor tradición de la comedia española. Lo decía en la reseña de La gran familia española y puedo repetirlo ahora de forma aún más enfática. Rondallas es una deliciosa comedia tierna. Magníficamente escrita y muy equilibrada en la relevancia de esa tragedia pretérita y la comicidad de algunas situaciones. Las interpretaciones son magníficas (por supuesto las de Javier Gutiérrez y María Vázquez, pero también las demás) y la historia está contada desde perspectivas diversas, a cuál más entrañable. Pero quizá lo que a esta película más interesante es la idea de apostar por algo muy local que, precisamente por ello, resulta universal. Centrando en esa rondalla la historia, Daniel Sánchez Arévalo consigue que su tragicomedia subraye el valor que la esperanza tiene para cualquier comunidad. Algo que se pone de manifiesto en esos doce minutos en los que se mezclan las imágenes de la actuación final de la rondalla con las de su preparación en el pueblo. Por lo demás, Rondallas reivindica la belleza juguetona de esa forma de expresión popular y participativa en la que las gaitas, las percusiones y las banderas tienen que ver con lo lúdico y lo festivo y no con ese tono bélico y militar que aún conservan las formaciones de gaiteros en latitudes más septentrionales que las gallegas. Una lástima que, tras la moda de las bandas de gaiteros en los Premios Princesa de Asturias, aquí se esté olvidando que la gaita tradicional asturiana no tiene nada que ver con las bandas escocesas, sino que siempre ha sonado siempre de forma maravillosamente solitaria. Igual que lo hacen la dulzaina vasca, el tamboril salmantino o la guitarra flamenca. También por eso da gusto ver esta película que, además de otras cosas buenas, es una celebración del arte popular sin artificios ni falsificaciones.

jueves, 1 de enero de 2026

La asistenta

de Paul Feig. EE.UU., 2025. 131’.
1 de enero de 2026. Cines Los Prados, Oviedo. V.O.S.

Una joven empieza a trabajar como asistenta en casa de un matrimonio. Él es muy majo, pero ella tiene momentos desquiciados. Sin embargo, las cosas no son como parecen porque al final el marido resultará malísimo y la mujer, siempre al borde de un ataque de nervios, es víctima y no déspota. 

El cartel y el tráiler tenían muy mala pinta, pero varias críticas animaban a verla. Que si giros inesperados, que si intriga psicológica irresistible, que si cine travieso para espectadores juguetones, que si una historia delirante y bulliciosa que retrata la furia, el resentimiento social y la dependencia laboral... Pero nada de eso. Tres intérpretes guapísimos en una casa molona y una historia con truculencia de parvulario y las dosis justas de sangre para que la cosa parezca catártica. Vamos, una basura. La película y las recomendaciones de algunos críticos.