martes, 13 de noviembre de 2018

Dogman

de Matteo Garrone. Italia, 2018. 102’.
13 de noviembre de 2018. Cines Los Prados, Oviedo. V.O.S.

Marcello tiene una peluquería canina en un arrabal. También surte de cocaína a Simoncino, un gigantón descerebrado que tiene atemorizado a todo el barrio. Marcello es feliz con su hija y con sus perros, pero esa amistad peligrosa le llevará un año a la cárcel. Y luego a algo peor.

Hace dos años el festival de Gijón le dedicó una retrospectiva a Matteo Garrone. Fue un gusto ver sus películas y escucharle comentarlas. Ahora que faltan solo tres días para que comience una nueva edición del festival veo en versión original esta nueva obra suya que es realmente extraordinaria. Dogman tiene una ambientación perfecta con unos exteriores que a veces recuerdan a los de Gomorra, con una peluquería canina que parece un espacio tiernísimo cuando Marcello está allí con su hija, un puntito surrealista cuando cuida amorosamente de algunos los perros y una casa de terror en el tramo final de la película en el que este pequeño David acaba con el malvado Goliat. Dogman tiene una cadencia perfecta en la que uno intuye que el final va a ser trágico, pero no puede dejar de acompañar a este hombre sencillo que se ve sometido a presiones que no sabe bien cómo manejar. La interpretación de Marcello Fonte es portentosa y tendrá bien merecidos todos los premios que reciba. También están muy bien elegidos todos los secundarios entre los que destaca Edoardo Pesce en el papel de ese temible mastín humano que al final someterá Marcello tratándolo precisamente como a un perro. Así que Dogman es una obra mayor del cine italiano y europeo. Lo que demuestra el buen criterio de quienes lo invitaron a venir al festival de Gijón.