domingo, 30 de noviembre de 2025

La bala

de Carlos Iglesias. España, 2025. 96’.
30 de noviembre de 2025. Centro Niemeyer (auditorio). Avilés.

Julián es un cura de Ciudad Rodrigo que va a Rusia con otros españoles para recuperar los restos de una tía que formó parte de la División Azul. Con sus huesos venía la bala que la mató y, al saber que había sido disparada por una pistola española, Julián indaga sobre los motivos por los que aquella joven quiso ir allí. 

Carlos Iglesias dirige y protagoniza esta película comprometida con la memoria histórica y que podría hacer pensar a los nietos de los vencedores. Hay imperfecciones en el guion, pero estaría bien que pudieran verla y que compartieran los sentimientos de las personas que hablaron en el coloquio que siguió a la proyección. Con toda la razón, Carlos Iglesias se quejó de lo difícil que resulta para películas como esta llegar a proyectarse en las salas en esta época. Son fechas en que la afluencia de público se hace masiva, pero la exhibición comercial está férreamente sometida a las imposiciones de la perversa dieta de la industria estadounidense. Ojalá vieran La bala esos que hoy se manifestaban en Madrid agitando banderas contra otros españoles. Quizá les ayudaría a superar su altivo maniqueísmo y caer en la cuenta de algunas cosas importantes. Como las que señalaba David Uclés en El País

Flores para Antonio

de Elena Molina e Isaki Lacuesta. España, 2025. 98.
30 de noviembre de 2025. Cines Parqueastur, Corvera. 

Antonio Flores murió cuando Alba tenía ocho años. Ahora ella intenta saber más sobre su padre y rescatar su historia en este documental que se hace mientras su madre prepara un concierto homenaje.
 
Sincera, hermosa y sentida. Así es esta película hecha de imágenes buscadas y encontradas, de evocaciones de amigos y colegas y también de diálogos en la intimidad familiar. Es un precioso tributo que nos muestra el paso y el poso del tiempo en esa mujer que era niña cuando perdió a su padre y que, en cierto modo, también nos hace pensar en eso a quienes pertenecemos a la generación de Antonio. Las buenas compañías de Alba están en esa familia que cumple como pocas el papel de suelo protector. Pero también en quienes la acompañan en este proyecto. Por ejemplo, Elena Molina e Isaki Lacuesta que firman un documental magníficamente montado (en lo humano) y editado (en lo audiovisual). O gentes como Ariel Roth y Joaquín Sabina, que tan bien hablan de él, además de Silvia Pérez Cruz, que tanto bien le hace a ella. Flores para Antonio es una maravilla que debería ser vista por mucha gente. Por fortuna hay salas de cine que, entre tanta banalidad, proyectan películas tan delicadas como esta.

sábado, 29 de noviembre de 2025

Wicked: Parte II

de Jon M. Chu. EE.UU., 2025. 138.
4 de noviembre de 2025. Cine Ribadeo.

Dos amigas están muy distanciadas. Una es bruja y la otra parece una princesa. Todo sucede en los dominios del mago de Oz.

No he visto la primera parte ni apenas sé nada sobre el mago de Oz, pero tampoco me entran ganas de remediar esas carencias. Los colores embelesan y algunas imágenes sorprenden, pero la estética de Wicked me recuerda un cruce entre Barbie (la rubita), Shrek (la piel verde de la otra) y Sissi (la vestimenta austrohúngara del galán). Lo verde sirve en Shrek para distanciar un poco a ese (anti)héroe de Sancho Panza y en Avatar hace que los indígenas voladores combinen con su paisaje, pero parece excesivo que a la actriz que interpreta a esta bruja enlutada le pongan también ese color. Va a ser que la piel negra aún parece más despreciable si se la tiñe de verde.

jueves, 27 de noviembre de 2025

Liverpool

de Lisandro Alonso. Argentina, 2008. 84’.
27 de noviembre de 2025. Filmin.

Un marinero que trabaja en un carguero que atracará unos días en Ushuaia pide permiso para salir del barco y visitar su antiguo hogar. Hace muchos años que no ve a su madre y quiere saber si aún vive.
 
El director de Jauja y Eureka fue premiado en 2008 por esta película en el festival de Gijón. Liverpool sigue a un personaje casi silente que deja por unos días esa deriva vital (de la que es buena metáfora su trabajo en el barco) para volver al lugar del que salió hace muchos años y en el que nadie parece esperar ni desear su regreso. Sus trabajos en el vientre metálico del barco contrastan con los del aserradero de su antiguo hogar y con los afanes de los tramperos que aún viven allí. Es una vida prístina que recuerda un poco la de aquel hombre solitario y también silente de La libertad. Aunque lo más singular de la película es que la cámara no sigue el regreso al barco de ese personaje enigmático, sino que nos deja contemplando la vida cotidiana en ese hermoso lugar nevado. Al final no sabremos por qué lo abandonó, por qué regresó ni por qué volvió a irse de nuevo. Es como si finalmente ocupáramos su lugar en esa otra vida a la que ya nunca volverá.

martes, 25 de noviembre de 2025

Adorable

de Lilja Ingolfsdottir. Noruega, 2024. 101.
25 de noviembre de 2025. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Separada y con dos hijos, María inicia una relación con Sigmund. Unos años después tiene otros dos niños con él. El enamoramiento inicial se convierte en algo distinto cuando los viajes de trabajo de Sigmund la dejan a cargo de dos niños pequeños y dos adolescentes. Superada por la situación, María estalla. Será el comienzo de una ruptura muy dolorosa. Sobre todo para ella.

Una crónica del desamor. Del negro desamor. Lilja Ingolfsdottir entra a fondo en los mecanismos que traducen el dolor en reproches recurrentes y las palabras en dardos que hieren. La peor parte le toca a ella. Y no solo por llevar una vida en la que los deberes cotidianos le impiden disfrutar con otros afanes. También porque el personaje, magníficamente interpretado por Helga Guren, se nos presenta como inevitablemente perdedor en esta relación. Él guarda silencio ante los reproches y eso hace que ella los multiplique y, por tanto, lo aleje cada vez más. Lilja Ingolfsdottir la coloca en ese triste lugar no solo en su relación con ese hombre tan deseable, sino también con su madre y con su hija mayor. Como hija y como madre, María también recibe señales de que sus reproches la hacen insoportable, sin que quienes la acusan caigan en la cuenta de que hacen lo mismo y a una escala mayor. De hecho, María parece darse cuenta y asume que la ruptura amorosa es inevitable, pero al menos pondrá a salvo a su hija de esa herencia tan poco deseable. No sé si las terapias de pareja servirán tan poco como se muestra en esta historia, pero la película ofrece una buena oportunidad para hablar sobre el tema de los reproches sin acritud.

domingo, 23 de noviembre de 2025

Al oeste, en Zapata

de David Bim. Cuba, 2025. 74’.
23 de noviembre de 2025. Teatro Jovellanos. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Albar).

Vemos primero a Landi malviviendo en la ciénaga en tiempos pandémicos. Parece un personaje bíblico que sobrevive cazando cocodrilos bajo una lluvia torrencial. Luego veremos a Mercedes cuidando del hijo cerca del mar. Es Deinís y si esta historia la hubiera imaginado Delibes lo llamarían el niño chico.

En la primera escena seguimos a Landi mientras camina por el manglar con un cocodrilo atado a su espalda. Y al comienzo del segundo acto seguimos a Mercedes que avanza por la playa cargando con su hijo. Luego sabremos que la convivencia de esta familia es intermitente. Ella lleva una vida sedentaria cuidando de Deinís y él pasa días en la ciénaga con la caza de cocodrilos como forma de subsistencia. Forman una pareja envejecida que cuida amorosamente de ese niño que balbucea, pero no habla, que ritualiza sus gestos y sonríe, pero no sabe caminar. Al oeste, en Zapata es cine sobrio y mayúsculo. Con un blanco y negro magistral que parece inspirado por Sebastião Salgado o Werner Herzog, David Bim sabe que cuando la escena es tan poderosa como la del cocodrilo y la barca hay que saber templar y plantar la cámara sin dejar de filmar. Y eso es lo que hace. En el coloquio con Lisandro Alonso y Roger Koza, Albert Serra habló de la importancia de mantener el plano y dejar tiempo al espectador. Lo decía tras la proyección de La libertad, una película precursora de un cine como el de esta película extraordinaria que ha merecido el premio de la sección Albar. La imágenes parecen extraídas de una arcadia lejana y el sonido combina los de la naturaleza prístina con los ecos radiados de las consignas cubanas en tiempos coronavíricos. Al oeste, en Zapata es un tratado, casi silente, de una ética y una estética primigenias. Un canto cautivador a la ternura tras el diluvio. Y un homenaje amoroso a esos santos inocentes para los que uno desearía lo mejor. Una manera magnífica de terminar esta edición del festival de cine de Gijón con un Palmarés que, por lo que hace a esta película, resulta difícilmente discutible.

Skiff

de Cecilia Verheyden. Bélgica, 2024. 105’.
23 de noviembre de 2025. Teatro Jovellanos. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Retueyos). V.O.S.

Malou cumple dieciséis años y está en un momento difícil. Viste como un chico, es bastante esquiva y en el equipo de piragüismo mofan de ella por su identidad sexual. Con su madre y sus hermanos tiene buena relación, pero hay algo que siente que debe ocultar. Hasta que conoce a Nouria, la novia de su hermano Max, y la atracción que siente por ella le aclarará muchas cosas.
 
Vemos Skiff el domingo porque es una las dos películas premiadas que se proyectan este último día. Ha ganado en la sección Retueyos y, aunque no sé si ha sido la mejor, no me cabe duda de que el premio Rambal de Xega que le han dado a As liñas discontinuas lo merece mucho más esta película que, por el tema que trata y la edad de la protagonista, también habría podido estar en la sección Enfants Terribles. Skiff tiene personajes bien perfilados, está bien contada y aborda con tino las dudas de una chica que no es feliz por serlo y siente que le gusta algo que no le corresponde. 

sábado, 22 de noviembre de 2025

El gran arco

de Stéphane Demoustier. Francia, 2025. 105’.
22 de noviembre de 2025. Escuela de Comercio. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Albar). V.O.S.

Miterrand ha convocado un concurso de arquitectura para seleccionar una propuesta emblemática que deberá inaugurarse en la Défense con motivo del bicentenario de la Revolución Francesa. El proyecto ganador es un gran arco, o un gran cubo, pero al autor no lo conoce nadie. Es Johan Otto Sprencklen, un profesor de arquitectura danés que solo ha construido su casa y cuatro iglesias. Sin embargo, dirigiendo ese magno proyecto demostrará que es un genio capaz de enfrentarse a intereses poderosos y a burocracias muy rígidas. Cuenta con el apoyo de Miterrand, pero cuando la derecha gane las elecciones las cosas se complicarán. 

El gran arco es la película de clausura del festival. La vemos en el pase de prensa seguida de un coloquio con Stéphane Demoustier. En él se habló de cine, de arquitectura y de que quizá Miterrand fue el último de los presidentes que entendieron que París era el escenario ideal para mostrar el poderío de la muy monárquica República Francesa. El director de La chica del brazalete no podía defraudar y aquí nos ofrece una historia que interesa desde la primera escena en que se desvela el proyecto ganador hasta el paseo final por el cementerio. Lo que nos cuenta Demoustier solo tiene de ficticio la presencia, muy oportuna, del personaje de la mujer de Sprencklen. Por lo demás, retrata las conflictivas confluencias entre las trastiendas de la arquitectura, la política y la creación artística. Siendo muy diferente a The brutalist, momentos tan poderosos como los de las escenas de las dos películas en la cantera de Carrara, sirven de nodo para un magnífico díptico cinematográfico sobre arquitectura y genialidad. Viendo El gran arco uno se da cuenta de lo valioso que fue aquel FICARQ que tuvimos hace años en el Centro Niemeyer. Ojalá que el primer Ciclo de Cine y Arquitectura del pasado verano en los cines Embajadores-Foncalada tenga pronto continuidad y amplíe su programación.

viernes, 21 de noviembre de 2025

Follies

de Eric Boulianne. Canadá, 2025. 101’.
21 de noviembre de 2025. Escuela de Comercio. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Retueyos). V.O.S.

François y Julie llevan dieciséis años juntos. Son felices con sus hijas, pero sienten que su vida sexual está decayendo. Lo piensa sobre todo todo él, que propone un pacto para tener una sexualidad más abierta. Y en eso están.

Por los territorios sexuales que explora, Follies podría recordar un poco a Kika, la magnífica película que vimos en la Seminci. Pero Follies es más ligera y menos ambiciosa. Es más bien una comedia matrimonial que no sorprende, pero se ve con interés. Y no solo por las curiosas situaciones en las que se pone esta pareja, sino por los estupendos diálogos con sus hijas, unas niñas deliciosas capaces de poner en su sitio a estos adultos juguetones.

Nuestra tierra

de Lucrecia Mertel. Argentina, 2025. 122’.
21 de noviembre de 2025. Escuela de Comercio. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Crossroads).

En el norte de Argentina tres hombres mataron  en 2009 a Javier Chocobar, un lider de la comunidad indígena de Chuschagasta a la que ellos pretendían expulsar de sus tierras. Aquel asesinato fue grabado en video y se analizó en el juicio que años después se celebró contra ellos. Vemos imágenes del proceso y fotografías antiguas de personas de esa comunidad comentadas por quienes aún los recuerdan.
 
Lucrecia Mertel nos ofrece un documental comprometido en el que reúne momentos del juicio, imágenes muy hermosas de ese territorio de Tucumán y fotografías antiguas de unas gentes a las que los usurpadores y el Estado argentino les han negado sus tierras y hasta su identidad. Nuestra tierra es una película activista que ilumina una parte de la historia argentina de la que no se suele hablar. Esa que hace que los rostros y acentos distintos del canon porteño parezcan ajenos a la argentinidad.

jueves, 20 de noviembre de 2025

Aunque seamos islas

de Cristina Rodríguez Paz. España, 2025. 78’.
20 de noviembre de 2025. Centro Niemeyer. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Esbilla).

Cristina Rodríguez Paz está preparando un documental sobre las últimas fareras. Nos cuenta el proceso de gestación de la película mientras vemos diversos faros y conocemos a algunas de las mujeres que aún trabajan en ellos.  
 
Es la crónica de una extinción. La de los fareros. Mejor dicho, de las fareras, las últimas mujeres que desempeñan ese oficio y cuya jubilación va marcando el fin de la profesión. Aunque seamos islas tiene interés por la calidad humana de las afanosas mujeres que retrata y también por la belleza de esos paisajes radicales entre la costa y el mar. La música es también muy hermosa, aunque  quizá cierta sobreescritura hace perder nitidez a los sucesivos retratos de las fareras. En todo caso, la película se ve con agrado y, aún más, escuchando a la directora y a dos de las protagonistas en el coloquio que siguió a la proyección.

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Un día con Peter Hujar

de Ira Sachs. EE.UU., 2025. 76’.
19 de noviembre de 2025. Teatro Jovellanos. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Albar). V.O.S.

En 1974 Linda Rosenkrantz grabó una conversación con Peter Hujar en la que el fotógrafo le contó todo lo que había hecho y las personas con las que había hablado durante el día anterior. La cinta se perdió, pero recientemente apareció la transcripción completa que ella misma había hecho entonces. Ira Sachs mantiene su literalidad y recrea aquella conversación como si se hubiera desarrollado entre la mañana y la noche de un día. 

Es una maravilla contemplar esta película y una suerte haber podido asistir después al encuentro con Ira Sachs. Su película es sencilla y aparentemente pequeña, pero quizá por eso resulta aún tan bella. Ben Wishaw y Rebecca Hall transmiten una gran complicidad en una conversación que, sin pretenderlo, refleja la intrahistoria del arte neoyorquino de los setenta. Entre aquel diálogo y lo que ahora vemos en la pantalla ha pasado ya medio siglo, pero entre las cosas que él contaba y ella escuchaba entonces solo había pasado un día. Aquel encuentro oral fue grabado, pero nos llega porque los papeles amarillentos de su inmediata transcripción se han convertido en el guion de esta recreación conmovedora de aquella entrevista. Un juego de muñecas rusas entre realidad, oralidad, escrituras e imágenes que resulta fascinante. En el coloquio Ira Sachs señaló que eligió filmar en 16 milímetros, y sin posproducción, porque le parecía el formato ideal para retratar la textura (y, como él dijo, la ternura) de aquel tiempo y aquella conversación. Aunque uno no hubiera oído hablar de Susan Sontag o Allen Ginsberg, la película seguiría siendo fascinante por la manera en que el director de Verano en Brooklin, El amor es extraño o Passages decide ir en busca de aquel tiempo perdido y ofrecérnoslo en la pantalla. Un día con Peter Hujar es, por tanto, una de esas películas bellamente poéticas que, al margen de los premios, prestigian a un festival.

A árvore do conhecimento

de Eugène Green. Portugal, 2025. 100’.
19 de noviembre de 2025. Cines Los Fresnos. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: FICX Premiere). V.O.S.

Un joven de ahora cae en manos de un hombre pérfido que transforma a los turistas en animales y luego los mata. El chico consigue huir con un burro y un perro para encontrarse con la reina María I de Portugal. A ella le caía muy mal el Marqués de Pombal. 

Hace unos años, a Eugène Green le fue muy bien en este festival con En attendant les barbares. En lo formal esta película sigue la onda que aquella, pero el tema (el turismo gregario) y el contexto (la historia de Portugal) me interesan bastante más. La ambientación está cuidada, hay ironías desiguales y las interpretaciones mezclan las dicciones impostadas con lo surreal. Así que, en estos tiempos en que están muy de moda esas recreaciones históricas que en realidad son recreaciones bélicas (esta semana he publicado en Cuadernos de Pedagogía un artículo sobre esos temas), bienvenida sea esta película extraña que, si uno acepta su juego, puede llegar a agradar.

martes, 18 de noviembre de 2025

What Does That Natura Say to You

de Hong Sang-soo. Corea del Sur, 2025. 108’.
18 de noviembre de 2025. Cines Ocimax. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Albar). V.O.S.

Un joven deja a su novia en la casa de sus padres. Ella le invita a ver los alrededores y, de forma imprevista, se encuentran con el padre de ella. Llevan tres años saliendo, así que ya es hora de que los padres y la hermana de la chica conozcan al muchacho. La jornada pasa plácidamente entre conversaciones, paseos y comidas, hasta que en la sobremesa el chico, ya borracho, reacciona con mucha aspereza ante el comentario de la hermana de su novia sobre lo fácil que es alardear de sobriedad e independencia siendo el hijo de un abogado importante.

Esta vez no hay botellas verdes de soju sino un licor más fuerte. Lo que sí hay son diálogos banales, paseos por entornos religiosos y planos fijos perpendiculares de una comida con mesa atiborrada y comensales bien dispuestos. En lo formal, vuelve a haber algún que otro zoom, pero el relato es lineal y carece de los encabalgamientos, puzles, paralelismos, simetrías o cruces entre realidad y sueños que caracterizan lo mejor del cine de Hong Sang-soo. Es una lástima, pero igual así el jurado de este año se pone innovador y no le concede ningún premio.

Kontinental’25

de Radu Jude. Rumanía, 2025. 109’.
18 de noviembre de 2025. Teatro Jovellanos. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Albar). V.O.S.

Orsolya es secretaria judicial en Transilvania y tiene que ejecutar la orden de desahucio de un hombre que vive en el bajo de un edificio. Mientras esperan a que saque sus cosas, él se suicida. Tras la tragedia, el sentimiento de culpa se apodera de Orsolya. Por eso decide no acompañar a su familia en la escapada de vacaciones que tenían prevista. Sola en la ciudad, no deja de hablar del tema con su madre, una amiga, un antiguo alumno y un sacerdote ortodoxo. 
 
Este año Radu Jude no ha venido al festival y ha sido la actriz protagonista la que ha presentado esta estupenda película. En Kontinental´25 se dan cita algunos elementos característicos de su cine, como las calles y arquitecturas, los prejuicios hacia los extranjeros o el contexto histórico y político de Rumanía (aquí con un subtexto sobre la Transilvania húngara). Hay también mucha frescura e ironía en los diálogos y una continuidad en el relato sin esos experimentos formales tan habituales en su cine. Quizá los ha dejado para Drácula, la otra película de Jude que se proyecta en el festival. Lamentablemente, no podré verla estos días. 

lunes, 17 de noviembre de 2025

Made in EU

de Stephan Komandarev. Bulgaria, 2025. 102’.
17 de noviembre de 2025. Cines Los Fresnos. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: FICX Premiere). V.O.S.

Iva trabaja doce horas al día en una fábrica de ropa italiana situada en una zona montañosa de Bulgaria. En los primeros días de la pandemia ella tiene fiebre y el médico no le quiere dar la baja. Así que no le queda más remedio que seguir trabajando, pero cuando el primer positivo sea el suyo Iva concentrará el odio de todo el pueblo.
 
El director de películas tan extraordinarias como Destinos, Rondas y Las lecciones de Blaga se adentra en el mundo de las maquilas europeas que hacen de algunas factorías búlgaras lugares tan ajenos a los derechos laborales como los de Bangladésh. Así lo señaló en el coloquio, que tuvo casi tanto de activismo político como de análisis cinematográfico. Y es que Made in EU está hecha con menos complejidad, pero más intención que sus películas anteriores. De hecho, aunque lo ético y lo político también estaba presente en ellas, aquí Stephan Komandarev parece un Ken Loach búlgaro. En todo caso, da gusto disfrutar de su cine y asistir a los encuentros con él. El de hoy terminó después de la medianoche. Y salimos encantados.

Fuck the Polis

de Rita Azevedo Gomes. Portugal, 2025. 120’.
17 de noviembre de 2025. Cines Los Fresnos. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: FICX Premiere). V.O.S.

Rita Azevedo Gomes siempre quiso conocer Grecia. Lo hizo hace casi veinte años tras un diagnóstico funesto sobre su salud. Ahora ha vuelto a los mismos lugares con un grupo de jóvenes cineastas que participan en el curso de la Escuela de Cine Elías Querejeta. 
 
Vemos imágenes de aquel viaje y también de este con los jóvenes de la EQZA. Nos lo cuenta en el coloquio Rita Azecedo Gomes comentando esta película fragmentaria y humilde en la que se dan cita filmaciones incidentales de puertos, esculturas, amapolas y también momentos especiales como el encuentro con una cantante que le fascinó. A veces es su voz la que acompaña a las imágenes. Y en otros momentos uno de los jóvenes lee textos poéticos mientras los demás le escuchan. Fuck de polis era una pintada en una pared que quizá pretendía renegar de los tópicos. Como esta sencilla película.

domingo, 16 de noviembre de 2025

As liñas discontinuas

de Anxos Fazáns. España, 2025. 90’.
16 de noviembre de 2025. Teatro Jovellanos. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Albar). V.O.S.

Tras una noche de fiesta, Denís termina asaltando un chalet con un grupo de jóvenes a los que no conocía. Él se queda dormido y por la mañana lo encuentra Bea, una mujer madura que se dedica a la producción musical. Son días difíciles para ella porque está divorciándose y no tiene claro si deberían vender la casa. Denís es un chico trans que también tiene dudas sobre si debería vivir con una amiga en Berlín. Los dos tienen en común la música y esas encrucijadas.  
 
La noticia de un hombre que se quedó dormido en la casa que estaba robando es la que inspiró el comienzo de esta película. Nos lo dijo la directora de A estación violenta en el coloquio que siguió a la proyección. Eso, la música, la transición de género y la posibilidad de un amor intergeneracional son los mimbres de una historia que podría estar mejor trenzada. 

La libertad

de Lisandro Alonso. Argentina, 2001. 73’.
16 de noviembre de 2025. Teatro Jovellanos. 63º Festival de Cine de Gijón (Premio Lisandro Alonso)

Un día en la vida de Misael, un hombre joven que trabaja cortando madera en el campo. Contemplamos con sosiego sus afanes tenaces y silenciosos a distintas horas del día.
 
Es fascinante ver a alguien mientras trabaja. La mirada elogia el ritmo de sus manos y se deja llevar por su cadencia. Por eso resultaba tan cautivadora aquella primera escena sin prisa en la que alguien cortaba leña en El mal no existe  o los afanes de aquel anciano en medio del bosque en La última tierra. En esta primera película de Lisardo Alonso, el sosiego del plano y la atención a la vida emparentan su cine con el de José Luis Guerín o con el de Albert Serra. Nada menos. Así que ha sido un lujo que en el coloquio que siguió a la proyección estuvieran Roger Koza y Albert Serra acompañando a Lisandro Alonso. Koza subrayó el carácter seminal de esta película y muy atinadamente destacó esa memorable escena, preambular y postrera, en la que vemos a ese hombre (casi un buen salvaje) comiendo frente al fuego en la noche. Albert Serra señaló la importancia de mantener el plano y elogió la elegancia del montaje de Eureka, reivindicando la necesidad de dejar tiempo para la mirada del espectador. Lisandro Alonso nos dijo que, casi veinticinco años después,  ha vuelto a acompañar a Misael en una nueva película. Su título será La libertad doble. Así que esperamos poder verla pronto y ojalá venga de nuevo para presentarla aquí. 

sábado, 15 de noviembre de 2025

Un poeta

de Simón Mesa Soto. Colombia, 2025. 120’.
15 de noviembre de 2025. Cines Los Fresnos. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Crossroads).

Óscar Restrepo es un pobre hombre sin oficio ni beneficio que vive con su madre. Él se dice poeta, pero se le va pasando la vida sin más méritos que haber ganado un concurso literario cuando era joven. Obligado por las circunstancias se mete a profesor y descubre en una de sus alumnas un don especial para la poesía. Así que decide promocionarla en el club literario al que él pertenece. Ella escribe de maravilla, pero sus intereses no están en la poesía, sino en tener una vida alegre y sencilla con su familia y sus amigas.    
 
Como un Ignatius Reilly colombiano. O como Marcelo, aquel profesor de filosofía porteño de Puan, pero en versión más tierna. Así es este pretendido poeta que parece encarnar la tragedia de un hombre ridículo. Un poeta es puro neorrealismo en versión antioqueña. O quizá el contrapunto, no menos hilarante, del El ciudadano ilustre.  Filmada con un naturalismo impecable y llena de sutilezas irónicas, Un poeta es también un retrato impagable de unos gremios literarios, aquí periféricos, que seguramente no serán muy diferentes a los de las élites europeas (José Luis García Martín podría decir mucho sobre esto). Simón Mesa Soto y Ubeimar Ríos, en su primer trabajo como actor, nos regalan esta tragicomedia irónica y muy divertida, pero nada cínica, que junto a las ironías poéticas alberga un indudable aliento ético. Al final serán su hija y su protegida las que redimirán a este Óscar tan  desarrapado como entrañable. En San Sebastián fue la película ganadora de la sección Horizontes latinos y ahora la vemos en este festival dentro de Crossroads, ese cruce de caminos que nos trae lo mejorcito de lo visto en ese festival (aunque se echa en falta, aquí y en la Seminci, Historias del buen valle de José Luis Guerín). Así que ha sido un placer poder ver en Gijón Un poeta, una película que merece y ojalá tenga mucho éxito en las salas de cine.

Emercency Exit

de Luis Miñarro. España, 2025. 96’.
15 de noviembre de 2025. Teatro Jovellanos. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Albar). V.O.S.

En un autobús Beulas de 1969 viajan personajes muy variopintos. Marisa Paredes y Francesc Orella son un matrimonio que no se soporta. Oriol Pla es un cura salido. Emma Suárez es una ginecóloga y Albert Pla es un director de cine. También van Naomi Kawase en plan poético, Aida Folch con una chiquilla, un comerciante, un Adonis supererótico y dos mujeres maduras multioperadas y estupendísimas. Y no olvidemos que también se sube una cabra. 
 
El último viaje o Anochece que no es poco son otros títulos que el director de Stella Cadente y Love Me Not podría haber puesto a esta sorprendente película. Emergency Exit es onirista, dislocada y surreal con unos seres que comparten periplo (¿hacia el más allá?) en un bonito autobús metafísico. En el coloquio Lluis Miñarro ha estado acompañado por buena parte del elenco y los comentarios han sido una prolongación de la mucha gracia e interés que tiene esta película inclasificable (faltaba Marisa Paredes, pero todos la hemos tenido bien presente tras verla en este magnífico papel postrero en el que repasaba su propia relación con el cine mientras miraba unas fotografías). Entre las muchas cosas interesantes que ha comentado Miñarro sobre su película está la relación de estos personajes viajeros con los de El ángel exterminador. Yo añadiría que Emergency Exit es una gozada que podría recordar también a las películas surrealistas de José Luis Cuerda (que no es poco), hecha con una paleta de colores que envidiarían Almodóvar y Wes Anderson y un elenco juguetón que hace un trabajo coral muy distinto a todo lo demás.

Omaha

de Cole Webley. EE.UU., 2025. 83’.
15 de noviembre de 2025. Escuela de Comercio. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Albar). V.O.S.

La madre ha muerto y el padre levanta a los niños temprano para alejarse con su perro del que había sido su hogar. Ella tiene nueve años, Charlie cinco y solo saben que van hacia Nebraska, pero ignoran para qué. El viaje es largo para los tres y muy triste para el padre. 
 
Una silla vacía, unas flores marchitándose y los pies de un niño que duerme en una cama. Esos tres primeros planos son el mejor preámbulo para esta historia. En el futuro los niños seguramente recordarán de ese viaje momentos tan felices como estar volando una cometa en un salar o visitar un zoo en Omaha. La naturalidad de los niños es extraordinaria y la manera en que Cole Webjey los retrata tiene algo en común con la mirada de Sean Baker sobre aquella niña indómita de The Florida Proyect.  Es verdad que Omaha nos hace comprender a un padre que actúa de forma diferente a como lo haría una madre en esas circunstancias. Pero mi opinión mejora tras escuchar en el coloquio a Cole Webley (que habla un estupendo español) explicando con más detalle lo que implican los textos finales sobre la situación legal de este tema en Nebraska y comentando la relevancia de la empatía en un momento en que su país parece empeñado en extraditarla. Así que esta opera prima, que podría ganar el premio del público en cualquier festival, le saca mucho partido a ese guion que Robert Machoian no quiso dirigir.

viernes, 14 de noviembre de 2025

Las corrientes

de Milagros Mumenthaler. Argentina, 2025. 104’.
14 de noviembre de 2025. Escuela de Comercio. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Esbilla).

Lina es una estilista argentina que ha ido a Suiza para recoger un premio. Tras la ceremonia deambula por la ciudad y de repente se arroja desde un puente sobre aguas turbulentas. Sobrevive, pero de regreso a Buenos Aires no será la misma. No es capaz de mojarse y ni siquiera soporta el ruido de las corrientes de agua. Su marido la encuentra extraña y a veces también su hija.
 
La directora de películas tan singulares y sugerentes como Abrir puertas y ventanas o La idea de un lago nos ofrece esta película elegante e inquietante en torno al extrañamiento de una mujer ensimismada. Milagros Mumenthaler consigue hacernos sentir la vivencia ajena a la realidad que se puede sentir en circunstancias tan singulares como una hidrofobia o un duelo. La madre y la hija de Lina serán determinantes para que asuma el miedo del pasado y la esperanza ante el futuro como asideros con los que librarse de su ahogo existencial. En La idea de un lago era un coche el que salía a flote del agua y, quizá con él, parte de la infancia de la protagonista. Aquí es un pequeño bordado el que flota en ese río de Suiza y provoca de algún modo la necesidad de reencontrarse con su madre. Pero será el emblemático faro del edificio Barolo el que, al lado de su hija, le indicará el camino a seguir. Las corrientes es cine mayúsculo de una directora que tiene mucho que contar y sabe hacerlo de forma cautivadora. Aunque tengan poco que ver (más allá de algunos escenarios como Suiza o el entorno de la Avenida de Mayo) me gusta la vecindad en el tiempo que para mi ha tenido la contemplación de dos joyas recientes del, ahora asediado, cine argentino: Las corrientes de Milagros Mumenthaler y Pin de Fartie de Alejo Moguillansky y Luciana Acuña.
 
 

Barking in the Dark

de Marie Losier. Francia, 2025. 41’.
14 de noviembre de 2025. Escuela de Comercio. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: FICX Premier). V.O.S.

Imágenes recuperadas y alguna de ahora sobre The Residents, una extraña banda estadounidense cuyos miembros permanecieron siempre en el anonimato. De hecho, nunca mostraron sus rostros. 
 
Ese grupo podría ser algo así como la versión musical y rarita de lo que caracteriza a Banksy en las artes plásticas. Pero no me atrevo a decir si merecen tal comparación. Lo cierto es que en esta película de Marie Losier solo encuentro dos virtudes. La primera es la máscara ocular de esos cantantes ignotos que me recuerda el bonito logo (hoy casi extinto) de este festival. La segunda es que dura media hora menos que Peaches Goes Bananas.

Blue Moon

de Richard Linklater. EE.UU., 2025. 100’.
14 de noviembre de 2025. Escuela de Comercio. 63º Festival de Cine de Gijón (sección: Albar). V.O.S.

Es el 13 de marzo de 1943 y, tras el exitoso estreno de Oklahoma!, Lorenz Hart (el autor de Blue Moon) sale del teatro y comparte con el pianista y el barman del Sardi's su desazón por la escasa calidad del primer musical que Richard Rodgers ha compuesto sin él como letrista. Allí espera a una joven que le tiene encandilado y también llegará el querido compañero de tantos musicales. Hasta ese día. 
 
De niño odiaba los musicales americanos que ponían los sábados por la tarde en aquella televisión en blanco y negro. Los personajes dejaban de hablar, se ponían a bailar y cantaban partes en inglés que quizá eran importantes, pero yo no me enteraba de nada (en parte sigue siendo así: se subtitula lo dicho o lo escrito, pero pocas veces lo cantado). A pesar de ello, me ha gustado mucho esta película sobre personajes ilustres de ese género clásico sobre el que saben mucho José Luis Garci o José María Pau. Blue Moon es casi un monólogo. De hecho, el personaje de Ethan Hawke tiene tanto protagonismo como Sócrates en los diálogos de Platón. Él está magnífico y, como mínimo, debería tener asegurada la nominación para el Oscar por este trabajo. Con un guion estupendo, Linklater ha hecho prácticamente una obra de teatro que transcurre en tiempo real en ese bar. Su protagonista habla del éxito y la calidad de las obras en una barra que expresamente recuerda a la de Casablanca. Y solo se aleja en dos momentos fundamentales. Uno es el del diálogo en el rellano de la escalera por la que su compañero asciende. Otro, más íntimo, en un guardarropa que sirve de confesionario para su Dulcinea y también para él. Blue Moon es la película que inaugura esta edición del festival de Gijón. Un buen comienzo.

jueves, 13 de noviembre de 2025

Diamante en bruto

de Agathe Riedinger. Francia, 2024. 103.
13 de noviembre de 2025. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

En un entorno humilde y periférico, Liane vive obsesionada por tener seguidores que la admiren y llegar a ser famosa. Maquillajes, complementos y alguna cirugía son los medios que utiliza para mejorar su palmito. Un programa llamado La isla de los milagros podría ser su gran oportunidad. Tras pasar con éxito la entrevista de selección espera ansiosa a que la llamen.
 
Aunque el maqueo masculino es cada vez más exigente, no hay duda de que la versión femenina es mucho más dura y alienante. De hecho, no existen equivalentes para ellos de términos como chonis, poligoneras, chorvas o loquitas. Algo de esto es lo que se muestra en esta película triste sobre una chica a la que uno quisiera desearle lo mejor, sin saber muy bien qué sería eso para ella. Diamante en bruto formaría un interesante díptico con The Last Show Girl. Desde la edad temprana y la edad tardía las dos películas muestran la condena que supone para algunas mujeres la exposición constante al juicio de la pantalla, el escenario o simplemente del espejo. Shelly en Las Vegas y Liane en el sur de Francia inspiran distintas formas de compasión: aquella cierta ternura y esta más bien pena. Ojalá que les fuera bien a las dos.