sábado, 26 de diciembre de 2015

Macbeth

de Justin Kurzel. Reino Unido, 2015. 113’.
26 de diciembre de 2015. Cine Trueba, San Sebastián. V.O.S.

De regreso del campo de batalla unas brujas saludan a Macbeth como futuro rey.  Y la profecía se hará realidad porque, influido por su mujer, esa noche asesinará a Duncan, el buen rey de Escocia. A esa horrendo crimen le sucederá una espiral de crueldad, miedo y remordimiento con la que Macbeth hará también ciertas las demás profecías.

Me encuentro con este Macbeth cinematográfico cuando aún tengo bien presentes los dos últimos que he visto en el teatro. Especialmente el extraordinario MBIG de la Pensión de las Pulgas al que ninguna superproducción podrá postergar en mi memoria. Pero Justin Kurzel sabe ser fiel a Shakespeare dando todo el protagonismo al texto y encargando los personajes principales a actores tan oportunos como Michael Fassbender y Marion Cotillard. Lo más singular de su Macbeth está en las imágenes, en su capacidad de hacer bellos y sublimes los escenarios intemporales y casi inhumanos en los que ubica la tragedia. La fuerza de la naturaleza resulta omnipresente en una película que, en las escenas corales y en algunos pasajes musicales, parece apuntar sutiles homenajes a Kurosawa. Pero Kurzel consigue ser original con un Macbeth al que ni siquiera le sobra esa bellísima cámara lenta (de la que otros tanto abusan) y al que le sienta magníficamente que el avance final del bosque de Birnam se convierta en un incendio que tiñe de rojo la pantalla. Por suerte, en esta escapada donostiarra hemos podido ver esta película en versión original. Algo que en las salas comerciales de Asturias solo parece merecer Star Wars.