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jueves, 13 de octubre de 2022

Memoria

de Apichatpong Weerasethakul. Colombia, 2021. 136’.
13 de octubre de 2022. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Un ruido repentino despierta a Jessica una mañana. Es como un golpe telúrico. Ella vive en Colombia y se encuentra con varias  personas en su ciudad. Aquel ruido se repite varias veces, pero nadie parece oírlo. Más tarde deja la ciudad para llegar a un entorno intacto a la vera de un río. Allí se encuentra con un hombre que nunca olvida nada y por eso no se mueve de ese lugar. Jessica accederá a la memoria de ese hombre. Y a algunos recuerdos más antiguos.

Debemos ser pocos los españoles que hemos visto cuatro películas de Apichatpong Weerasethakul y podemos pronunciar su nombre y su apellido sin trabarnos. Sospecho que lo uno explica lo otro. Así que ya no me impresiona su morosidad, el tedio que transmite la pantalla a la mayor parte del público, ni tampoco la metafísica cósmica de este director tailandés que acostumbra a terminar sus historias en la naturaleza. La presencia de Tilda Swinton en esta película aporta bastante menos que esos encuentros urbanos en Colombia y ese tramo final en la floresta que me resulta bastante más grato que los frecuentes momentos soporíferos de sus películas. Podríamos comentar más cosas sobre los detalles cósmicos, el legado de los antepasados, las entrañas de la Tierra o ese artefacto crustáceo que levanta el vuelo y cierra la película. Pero quizá no merezca la pena. Con esta ya van cinco.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Tropical Malady

de Apichatpong Weerasethakul. Tailanda, 2000. 118’.
23 de noviembre de 2015. Cines Centro, 53º Festival de Cine de Gijón (sección: Apichatpong Weerasethakul). V.O.S.

Un soldado que acaba de dejar el ejército y un campesino analfabeto viven una delicada historia de amor. Un soldado se interna en la selva para enfrentarse a un monstruo invisible que acecha al ganado y atemoriza a los campesinos. Dos partes muy diferenciadas para una película que pasa del melodrama realista al sueño casi místico.

Hoy ha presentado esta película el propio director que luego ha respondido a las preguntas del público en el animado diálogo que siguió a la proyección. Al coloquio se ha quedado poca gente (parece que en Gijón ya se sabe que Apichatpong Weerasethakul no es para todos los públicos). La primera parte de Tropical Malady no me dice nada. La segunda tiene más interés pero, a diferencia del luminoso bosque con río de Blissfully yours, la selva de Tropical Malady es nocturna, onírica y desasosegante. Según confesó en el coloquio, Weerasethakul hubiera querido que la segunda parte hubiera quedado completamente a oscuras y solo aparecieran en ella los sonidos de la selva. A mi ya me ha sobrado oscuridad en la segunda hora, así que, puestos a elegir entre selvas metafísicas, me quedo con la que ayer recorrimos en el Amazonas de la mano de Ciro Guerra con El abrazo de la serpiente. 

Blissfully yours

de Apichatpong Weerasethakul. Tailanda, 2002. 125’.
23 de noviembre de 2015. Cines Centro, 53º Festival de Cine de Gijón (sección: Apichatpong Weerasethakul). V.O.S.

Una consulta médica en la que una mujer madura y otra más joven acompañan a un chico que no habla y tiene un problema en la piel. Un trayecto en coche con la pareja joven. Un paseo romántico con ellos por el mismo bosque en el que la mujer madura tiene sexo con un hombre que luego desaparece. Los tres se encontrarán al lado de un río y disfrutarán de una tarde relajada de sueño y erotismo.

Lo mejor es la placidez de la parte final. Hasta verlos bañarse, acariciarse y dormirse hemos tenido que acompañarlos en un pesado periplo filmado del que desertaron decenas de espectadores. El cine de Apichatpong Weerasethakul no es fácil. Ni grato. Exige mucha paciencia. Si uno vence el sueño y aguanta el envite acaba teniendo cierta compensación en momentos como los del tramo final de esta película selvática. Parece que en esta edición del festival voy a pasar mucho tiempo en bosques y junglas. Ayer en el Amazonas, hoy en Tailandia y mañana en el bosque gallego al que Cristobal Arteaga ha querido llevar a Adán y a Eva. Paraísos a los que uno puede ir gracias al cine con solo venir a Gijón.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Misterious object at noon

de Apichatpong Weerasethakul. Tailanda, 2000. 83’.
20 de noviembre de 2015. Cines Centro, 53º Festival de Cine de Gijón (sección: Apichatpong Weerasethakul). V.O.S.

Recorremos Tailandia encontrando gentes diversas en lo que parece un documental. Una mujer nos cuenta que su padre la vendió cuando era una niña. El director le pide que le cuente otra historia inventada y a ella se le ocurre la de una profesora que cuida de un niño minusválido. Esa historia será continuada por otras personas durante el viaje. Y la vemos en imágenes que se intercalan con las del propio documental.

Este año el festival de Gijón repasa la obra de Apichatpong Weerasethakul, un cineasta tailandés considerado de culto por la crítica y por algunos festivales europeos. De él solo había visto hasta ahora Tio Boonmee recuerda sus vidas pasadas y debo decir que no conseguí entrar en el universo de este director que gusta de mezclar realidad y ficción. Y eso es lo que hace en este Misterious object at noon, su ópera prima rodada en 16 milímetros en un blanco y negro contrastado que le da un aire de película vieja. Por más que lo intento, tampoco consigo encontrarle el interés a esta película. Tendré que darle otra oportunidad, pero me temo que Apichatpong Weerasethakul no me va a interesar tanto como Amir Naderi, Hong Sang-soo o Brillante Mendoza, los directores cuyas obras repasamos en este festival en los años anteriores.