Mostrando entradas con la etiqueta Virzi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Virzi. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de octubre de 2018

Noches mágicas

de Paolo Virzi. Italia, 2018. 110’.
27 de octubre de 2018. Teatro Carrión, 63º Semana Internacional de Cine de Valladolid (sección oficial). V.O.S.

En el verano de 1990, mientras se juega el partido de fútbol en el que Argentina elimina a Italia, un coche cae al Tíber. En él va un productor de cine. De su muerte son acusados tres jóvenes guionistas que se acaban de introducir en el mundillo cinematográfico romano.

Agotadora. Los personajes no paran de hablar y viven aceleradamente. Quizá tenga gracia para los espectadores italianos, pero más allá de que la historia sucede en Roma yo no le encuentro ninguna. Los temas autorreferenciales pueden estar bien en el cine, pero hay que acertar con el tono y creo que Paolo Virzi no lo consigue. Ya me habían cansado un poco los dos personajes de Locas de alegría pero, ya digo, estos me han agotado. En esta sesión de la noche ni siquiera  tuvo interés el corto que precedió a la proyección. L’Été et tout le reste de Sven Bresser es una historia estival de adolescentes con más pretensiones que resultados.

jueves, 23 de marzo de 2017

Locas de alegría

de Paolo Virzi. Italia, 2016. 111’.
23 de marzo de 2017. Cines Los Prados, Oviedo.

Beatrice y Donatella escapan de Villabiondi. Beatrice es una loca elegante de la alta sociedad italiana. Donatella es una joven madre depresiva que intentó suicidarse. La vida en el psiquiátrico en que se conocen es bastante amable, pero será más divertida cuando salgan de allí y hagan locuras para recuperar su pasado.    

Las guapas actrices están estupendas. Sus derivas exteriores son muy locas, pero no siempre interesantes. El tramo final en la playa sobre el reencuentro de Donatella con su hijo resulta conmovedor. Pero el cierre de la historia con estas dos locas de alegría regresando felices a su lugar encerramiento me deja algunas dudas sobre si la intención de la película no será reivindicar la utilidad de los manicomios. Así que Locas de alegría me resulta una historia bonita con dos personajes cautivadores que unas veces me emocionan y otras me cansan. Pero, no estando mal, creo que acerté cuando decidí ver otras películas en la última edición de la Seminci. Allí le dieron la Espiga de Oro, pero ya estoy acostumbrado a no estar de acuerdo con los gustos de sus jurados.

jueves, 20 de agosto de 2015

El capital humano

de Paolo Virzi. Italia, 2014. 109.
20 de agosto de 2015. Cines Renoir Plaza de España, Madrid. V.O.S.

Un ciclista tiene un accidente en una noche de invierno. El coche que lo ha sacado de la carretera no se ha detenido a socorrerlo. Podría conducirlo el hijo de un tiburón financiero. O quizá su novia, la hija del dueño de un agencia inmobiliaria que quiere aprovechar esa relación para acceder a inversiones que le quedan muy grandes.

Los mismos hechos contados como capítulos sucesivos desde los puntos de vista de tres de los personajes. Y luego un capítulo final que confirma lo que se viene intuyendo: que los canallas están en todos los ámbitos. Desde el sector inmobiliario hasta la cultura, desde los altos especuladores hasta los que trapichean al por menor. La referencia obvia  del detonante de esta italianísima historia es Muerte de un ciclista de Juan Antonio Bardem. Pero El capital humano tiene también parentelas con otras magníficas películas en las que alguien huye tras haber causado un accidente en la carretera y se busca la forma de evitar las consecuencias. Por ejemplo, con La propuesta, el penúltimo de los Relatos salvajes de Damián Szifrón. O con Madre e hijo de Calin Peter Netzer. O con Tres monos, del gran Nuri Bilge Ceylan. El capital humano está a la altura de cualquiera de esas películas. Así que ya digo bastante.