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domingo, 22 de junio de 2025

The Last Showgirl

de Gia Coppola. EE.UU., 2024. 86’.
22 de junio de 2025. Cines Parqueastur, Corvera.

A sus cincuenta y siete años Shelly Gardner es feliz bailando cada noche en Las Vegas en un espectáculo de revista. Pero después de tres décadas la empresa ha decidido cancelarlo por falta de público. Justo cuasndo viene a verla su hija que está a punto de graduarse y decidir su futuro.

Palema Anderson está muy bien en el papel protagonista. Sin embargo, a esta historia triste le falta relieve para hacerse singular. Es verdad que el doblaje distancia y perjudica bastante a la película, pero sus maneras de documental no llegan a ser suficientes para que la compasión que provoca la protagonista genere también empatía. Lo que da bastante asco es ese país en el que perder el trabajo supone quedarse sin protección sanitaria y al borde de la miseria.

lunes, 30 de septiembre de 2024

Megalópolis

de Francis Ford Coppola, 2024. 138’.
30 de septiembre de 2024. Cines Embajadores-Foncalada, Oviedo. V.O.S.

Nueva York como una Nueva Roma distópica. Decadente y jugándose su futuro entre líderes conservadores o otros visionarios. Hay truculencia como en las tragedias de Shakespeare. De hecho, algunos nombres y frases tienen esas resonancias.

Pretende ser una fábula (ese es el subtítulo) con tramas familiares complejas, paisajes urbanos espectaculares y también coches y calles convencionales. El derroche de planos y escenas efectistas con fotografía crepuscular ha debido salir carísimo. Y es una lástima que un director tan importante y veterano se haya metido en una aventura tan fallida. Con empresas menos ambiciosas, a la manera de Twixt o Tetro, al menos correría menos riesgos.

lunes, 19 de febrero de 2024

Priscilla

de Sofía Coppola. EE.UU., 2023. 112’.
19 de febrero de 2024. Cines Parqueastur, Corvera.

Priscilla es una quinceañera que vive con su familia en Alemania. Su padre es un mando de la base estadounidense en que está haciendo la mili Elvis Presley. Una noche invitan a Priscilla a una fiesta organizada por él y queda prendado de ella. Tanto, que consigue que sus padres la dejen ir a vivir con él en su casa de Memphis. Allí la trata como a una muñeca. Y pasados unos años se casan y tienen una hija.

Sofía Coppola nos lo cuenta desde el punto de vista de ella. De hecho, aunque la película tiene mucha música, casi nunca es la de Elvis. A él lo vemos en su faceta doméstica, aunque no por ello menos salvaje. Siempre rodeado de amigotes, enganchado a las pastillas, obsesionado con lo esotérico y dependiente de la voluntad del Coronel. Así que resulta extraño que un tipo tan promiscuo y exitoso decida esperar varios años para tener relaciones sexuales con Priscilla. Sofía Coppola consigue que, en un ambiente luminoso en el que todo son lujos y caprichos, la película resulte inquietante y opresiva. Y que transmita un machismo tácito, pero posesivo y salvaje, en la relación de una pareja que parece levitar en el romanticismo. No sé si esa intención estaba ya en las memorias que escribió la propia Priscilla, pero le da un tono muy especial a una película que podría ubicarse en el singular género de las antihistorias de amor.

martes, 14 de julio de 2020

Apocalypse Now. Final cut

de Francis Ford Coppola. EE.UU., 1979. 181.
14 de julio de 2020. Cines Los Prados, Oviedo.

En medio de la guerra de Vietnam el capitán Willard tiene la misión de remontar un río por la jungla hasta Camboya. Allí deberá encontrar y matar al coronel Kurtz.

Cuarenta años después Francis Ford Coppola ha montado de nuevo esta película que yo no había vuelto a ver desde entonces y a la que no le sienta nada mal el paso del tiempo. Al contrario, uno ya no ve la decrepitud que Marlon Brando parecía tener entonces y el recuerdo de Vietnam ha sido sedimentado por el de tantas otras guerras terribles. Pero la gran película llena metáforas que vimos entonces sigue igual ahora. Si acaso uno piensa que su posible antibelicismo ha resultado menos eficaz como herramienta pacifista que como revolución estética en la forma en que el cine americano ha convertido siempre sus guerras en espectáculo de consumo.

sábado, 19 de agosto de 2017

La seducción

de Sofía Coppola. EE.UU., 2017. 91.
19 de agosto de 2017. Cines Parqueastur, Corvera.

Durante la Guerra de Secesión un soldado herido es acogido en un pequeño internado en el que solo hay mujeres. Mientras se va restableciendo, algunas sienten atracción por él. Pero al final las cosas terminan mal.

De Sofia Coppola siempre espero una manera singular de contar las historias y una ambientación muy cuidada. La seducción no me defrauda. No será una de sus mejores películas pero, contando con Nicole Kidman y el liderazgo que su personaje ejerce en esa comunidad femenina, Sofía Coppola consigue componer un relato muy interesante. Esa casa sureña en la que se forja  el carácter femenino y ese bosque tupido desde el que se oyen los sonidos de la guerra son los escenarios de una historia que tiene algo de cuento moral sobre la insularidad de las relaciones humanas.

martes, 20 de octubre de 2015

Twixt

de Francis Ford Coppola. EE.UU., 2011. 90.
20 de octubre de 2015. Centro Municipal Integrado Pumarín, Gijón. V.O.S.

Un escritor que ha perdido a su hija en un accidente firma ejemplares de su última novela de terror en un pueblo en el que ha habido varios asesinatos. El alguacil es aficionado al género y le propone escribir juntos una historia inspirada en esos hechos. La realidad y los sueños se confundirán en su nueva novela.

Finalizo en Gijón el repaso que estos días he podido hacer de parte de la obra de Coppola viendo su último trabajo. Twixt es una sugerente película con una magnífica fotografía en la que se dan cita sueños en blanco y negro, reflexiones sobre la creación literaria, apariciones de Edgar Allan Poe, obsesiones sobre jóvenes más o menos vampíricas, remordimientos por la hija fallecida y hasta un divertimento detectivesco en torno a ese alguacil escritor y asesino. Su elegancia formal y su originalidad narrativa hacen que Twixt no me parezca en absoluto una obra menor en la trayectoria de quien el viernes recibirá el Premio Princesa de Asturias de las Artes.

lunes, 19 de octubre de 2015

Cotton Club

de Francis Ford Coppola. EE.UU., 1984. 128’.
19 de octubre de 2015. Teatro Palacio Valdés, Avilés. V.O.S.

Un trompetista blanco que toca como un negro. Un gángster al que le salva la vida. Una bella cantante que está en medio de los dos. Un bailarín negro con una novia casi blanca. Los hermanos del trompetista y del bailarín... Gentes del Cotton Club, un templo del jazz en el Harlem de los años veinte. 

Diez años después del segundo Padrino Coppola vuelve a llevar al cine los entornos que frecuentaban los mafiosos neoyorquinos más clásicos. La música y el baile son tan importantes en esta película como las historias de pasiones y ambiciones que se van cruzando en el Cotton Club. Volviendo a verla esta noche entiendo perfectamente el interés que nos llevó a perdernos por el Harlem una noche del verano del noventa y dos buscando el local que con ese nombre aún existía allí. Con esta proyección termina en el Palacio Valdés el ciclo Coppola Portátil que ha organizado la Fundación Princesa de Asturias con motivo del Premio de las Artes que recibirá el viernes en Oviedo. Tras la experiencia de hace dos años con Haneke y la de estos días con Coppola parece evidente que los premios a cineastas resultan de lo más lucidos para difundir la obra de los premiados. Por ello se me ocurre una idea que podría interesar a la Fundación. Además del de las artes cada año podría otorgarse un premio para el cine. Para no aumentar gastos podría sustituir, por ejemplo, al actual premio para el deporte. Y puestos a dar ideas se me ocurren dos nombres de directores españoles que merecerían ese premio y que lo prestigiarían mucho más que esos deportistas que ni siquiera vienen a recoger el suyo. Propongo a Víctor Erice y a Carlos Saura. Ya estoy imaginando los ciclos que podrían organizarse en los próximos años por estas fechas...

domingo, 18 de octubre de 2015

Drácula de Bram Stoker

de Francis Ford Coppola. EE.UU., 1992. 130’.
18 de octubre de 2015. Teatro Palacio Valdés, Avilés. V.O.S.

Tras perder a su mujer el conde Drácula reniega de Dios. Sucedió en el siglo XV pero a finales del XIX sigue queriendo recuperarla. La ocasión se le presenta cuando ve la fotografía de la prometida de un joven que ha viajado a Transilvania para venderle unos inmuebles en Londres.

Aunque el género no me atrae y en su momento fui a ver este Drácula solo porque lo dirigía Coppola, reconozco que esta noche en el Palacio Valdés ha sido más que entretenida. El expresionismo irónico del arranque de la película, la evocación de los comienzos del cine en la escena en que la bestia embauca a la bella o el contrapunto entre la boda y el sacrificio de la amiga (tan similar al paralelismo entre las escenas del bautizo y la hecatombe en El padrino), hacen de este Drácula una historia recomendable incluso para quienes no somos tan devotos del género como muchos de los que hoy llenaban el patio de butacas de este hermoso teatro. Mañana más Coppola aquí.

sábado, 17 de octubre de 2015

El padrino

de Francis Ford Coppola. EE.UU., 1972. 175’.
17 de octubre de 2015. Teatro Palacio Valdés, Avilés. V.O.S.

La familia Corleone. Desde el día de la boda de la hija de Don Vito hasta que su hijo Michael le sucede como padrino.

Disfrutar de nuevo de la presencia y la voz de aquel Marlon Brando superlativo, de ese arranque inolvidable en la boda de la hija, del impresionante diálogo en la negociación entre los jefes de las familias mafiosas, de la escena luminosa en que el abuelo Corleone muere de forma tan bella entre las tomateras, del bautismo metafórico del personaje de Al Pacino... Y todo eso en el espacio incomparable de nuestro Teatro Palacio Valdés y con el regalo previo de la interpretación del tema de amor de la película a cargo de miembros de la joven orquesta de la Fundación Princesa de Asturias. Una experiencia inolvidable dentro del ciclo Coppola Portátil que precede estos días la entrega del Premio de las Artes al genial director americano. 

jueves, 15 de octubre de 2015

La conversación

de Francis Ford Coppola. EE.UU., 1974. 113’.
15 de octubre de 2015. Antiguo concesionario de la Renault en la calle Campomanes, Oviedo. V.O.S.


Una pareja conversa mientras pasea por una plaza. A pesar de la dificultad, algunos hombres les están grabando. Trabajan para Harry Caul, un profesional de la vigilancia que, tras editar la conversación e intuir los motivos del encargo, se tortura por los efectos de su trabajo en la vida privada de las personas. Quizá porque guarda tan celosamente la suya.

Coppola Portátil es el nombre del ciclo que la Fundación Princesa de Asturias ha organizado sobre la obra del director americano con motivo de la entrega la próxima semana del Premio de las Artes.  Se proyectarán muchas de sus películas en salas del centro de nuestras ciudades. En Avilés en el Teatro Palacio Valdés, en Oviedo en el Teatro Filarmónica y en Gijón en los Cines Centro (están cerrados desde hace unos meses, pero volverán a abrir para este ciclo y para el festival de noviembre). La entrada es libre excepto para tres proyecciones extraordinarias organizadas en espacios singulares para las que se agotaron enseguida lainvitaciones que la Fundación puso a disposición del público por Internet. Un concesionario de coches abandonado en el centro de Oviedo se ha convertido esta noche en recinto procipio para disfrutar del jazz (una banda interpretaba piezas de la banda sonora), el encuentro y el cine en preciosas butacas rescatadas de sabe dios qué vieja sala. Tras los vinos, los  canapés y la música, la directora de la Fundación nos dio la bienvenida en un pequeño acto que, además de un homenaje a Coppola, se convirtió en una reivindicación de la necesidad de que vuelva el cine a las calles de las ciudades. Y luego la luz se apagó y en este singular espacio urbano comenzó la proyección de esta obra maestra que yo no conocía. Ya solo los tres minutos iniciales con ese extraordinario plano secuencia cenital en que la cámara nos lleva hasta ese Harry Coul, que borda un Gene Hackman extraordinario, nos hacen saber que estamos ante una película que (incluso sin padrinos ni apocalipsis) justifica que Coppola merezca el premio que recibirá aquí la semana que viene. El contexto del Watergate hace aún más interesante una historia que es de vigilancia, de dilemas éticos, de tecnologías futuristas, de amores extraños y, quizá sobre todo, de soledades existenciales. El gran plano inicial abierto en el que nos llama la atención ese hombre que deambula solo entre la gente es la mejor presentación del tono de una historia que tendrá un final extraordinario en ese espacio interior cerrado en el que podría haberse inspirado Amir Naderi para construir Vegas, esa otra joya cinematográfica sobre la autodestrucción humana. Así que bienvenido seas Coppola a estas tierras asturianas. Aunque solo sea por habernos permitido vivir ceremonias cinéfilas tan magníficas como la que de esta noche.

jueves, 24 de octubre de 2013

The Bling Ring

de Sofía Coppola. EE.UU, 2013. 90’. 
23 de octubre de 2013. Cines Ocimax, Gijón.

Cuatro pijas y un pijo forman The Bling Ring, un grupo de adolescentes que entran en casas de famosos para robar bolsos, zapatos y demás objetos con los que emular su estilo de vida. Lo conseguirán cuando sean detenidos. Entonces serán famosos y queridos por las cámaras.

Tras la inquietante Las vírgenes suicidas, Sofía Coppola ha hecho películas muy diferentes, pero en todas parece haber un tema común: la ociosidad y sus derivas. Lost in traslation, María Antonieta, Somewhere y ahora The Bling Ring presentan las formas de vida de unas gentes que no tienen que buscarse la vida. La sugerente mirada de Sofía Coppola oscila entre la simpatía hacia los naúfragos existenciales que coincidían en aquel hotel japonés y la antipatía que fácilmete despiertan estos adolescentes que roban para parecerse a Paris Hilton. Aunque la película me ha gustado menos que las anteriores, la tarde ha sido grata por otro motivo: el público casi llenaba la sala. Los 2,90 euros de esta fiesta del cine organizada en toda España han animado a muchos a volver a las salas en los últimos días. Ojalá no sea algo excepcional y sirva para que muchos se den cuenta de que es fácil pagar menos de cinco euros por ver una película si se sabe elegir cuándo y dónde verla. Lo de que el cine es caro no siempre es un motivo para no ir. A veces solo es una coartada.