Mostrando entradas con la etiqueta Palestina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Palestina. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de febrero de 2026

Pon tu alma en la mano y anda

de Sepideh Farsi. Palestina, 2025. 110.
1 de febrero de 2026. Filmin. V.O.S.

Un año en la vida de Fatima Hassouna, una joven palestina que con sus fotografías daba testimonio de la brutalidad de las acciones de Israel y del sufrimiento cotidiano de los gazatíes. Entre abril de 2024 y abril de 2025, la cineasta iraní Sepideh Farsi mantuvo desde Francia conversaciones con ella a través del móvil. Son las que componen este documental que se presentó en el festival de Cannes y que resultó póstumo para Fatima porque ella y su familia murieron víctimas de la barbarie de Israel.

Escuchamos La voz de Hind en el último día de vida de aquella niña y ahora vemos a Fatima en el último año de la suya. Son dos documentos fílmicos diferentes, pero ambos estremecedores. Las imágenes de esa joven fotógrafa de veinticuatro años levantan acta del horror, pero asistir a sus conversaciones entrecortadas con Sepideh Farsi nos hace sentir que la conocemos y que su muerte tiene cuerpo y alma. Como las de los más de 70.000 palestinos víctimas de un genocidio interminable. El título de la película es una frase suya en una de esas conversaciones que seguramente la hacían sentir conectada con el mundo exterior y, en cierto modo, portavoz del sufrimiento de los palestinos. Quizá por eso cada diálogo con su nueva amiga iraní se abre con esa gran sonrisa suya que tanto sorprende en medio del horror. Es la sonrisa de una joven con muchas ganas de vivir, con orgullo de su pueblo y con la ilusión, cada vez más mermada, de que  podrían llegar a silenciarse los insoportables rugidos de la brutalidad bélica. Para ella no fue así.

sábado, 1 de noviembre de 2025

With Hasan in Gaza

de Kamal Aljafari. Palestina, 2025. 106’.
1 de noviembre de 2025. Cines Broadway, 70º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Tiempo de historia). V.O.S.

Imágenes grabadas durante un viaje en coche por Gaza en el que Hasan buscaba a un amigo que conoció en la cárcel. Fueron filmadas en 2001 y muestran la vida cotidiana en un territorio cercado en el que se hacía difícil vivir. 

No parece haber más montaje que el de la mera yuxtaposición. Ni más cuidado en el encuadre y el movimiento de cámara (seguramente de video) que el que se tiene cuando se va en coche y se piensa que lo grabado no será visto por nadie. De hecho, en algún momento, se dice expresamente. Pero, como pasa tantas veces, el valor de un documento lo da el tiempo. Y, en este caso, también el espacio, porque las calles y los edificios que vemos seguramente no existen ya. 

 

martes, 18 de marzo de 2025

Bye Bye Tiberias

de Lina Soualem. Palestina, 2023. 82’.
18 de marzo de 2025. Centro de Cultura Antiguo Instituto (virtual), Gijón. V.O.S.

Lina Soualem es la hija de la actriz palestina Hiam Abbass. Las dos regresan a la zona del lago Tiberiades de la que procede la familia. Con filmaciones de ahora, imágenes del pasado y fotografías personales, Hiam comparte con Lina momentos y recuerdos de la familia. De su madre y su abuela, de sus hermanas y de aquella tía que se fue a Siria y a la que no volvieron a ver en treinta años.
 
Ya no hay ninguna sala en Asturias en la que se proyecte El Documental del Mes, pero desde la programación  del Antiguo Instituto he podido obtener un código para ver durante diez días esta película. Hiam Abbas es una actriz que me encanta, así que ha sido muy grato acceder a esta intimidad familiar que es también la de tantos palestinos que han tenido que abandonar sus hogares desde 1947. Así que ha sido un feliz azar encontrarme con esta inesperada posibilidad de ver un nuevo Documental del Mes. Ojalá volviera a programarse regularmente en alguna sala asturiana.

viernes, 27 de diciembre de 2024

No Other Land

de Basel Adra, Hamdan Ballal, Yuval Abraham y Rachel Szor. Palestina, 2024. 95’.
27 de diciembre de 2024. Filmin. V.O.S.

Basel Adra graba con su móvil las acciones del ejército sobre Masafer Yatta, una población de Cisjordania en la que Israel está haciendo imposible la vida de los palestinos. Con su carné de prensa filma a los soldados mientras destruyen las casas, ciegan sus pozos de agua y disparan a quienes protestan. Basel cuenta con el apoyo Yuval, un joven periodista israelí que lo acompaña muchas veces y publica en las redes artículos en los que denuncia las acciones del ejército de su país en Masafer Yatta. 

No Other Land es una película formalmente modesta que pretende levantar acta de la barbarie. Nada menos. Y es que da asco y vergüenza ver a esos salvajes colonos atacando los hogares de los palestinos ante la complacencia de los militares o a las excavadoras israelíes arrasando casas sencillas y destruyendo las escuelas. El contrapunto a todo eso es la dulzura y la alegría de esos niños palestinos, tan queridos por sus mayores, y la esperanza que aporta la dignidad de ese joven israelí que denuncia lo que el ejército de su país está haciendo allí. Que los israelíes puedan moverse por donde quieran con sus matrículas amarillas y los palestinos deban llevar una verde que solo les permite desplazarse por Cisjordania, es una prueba más del apartheid que práctica el Estado de Israel. Y también de la intoxicación moral de una sociedad corrompida por el fanatismo y la soberbia que, con sus acciones y sus silencios, mancilla cada día la memoria de las víctimas de la shoah. Aunque no debemos olvidar que, aunque ahora sean minoría, allí también hay gente tan digna y como el joven Yuval.

lunes, 24 de junio de 2024

De repente, el paraíso

de Elia Suleiman. Palestina, 2019. 97’.
24 de junio de 2024. Cines Embajadores-Foncalada, Oviedo. V.O.S.

Nazareth, París y Nueva York. Buenos lugares para un hombre observador. Es el propio Elia Suleiman, al que nosotros miramos admirados mientras él mira escrutador lo que pasa a su alrededor.

Pueden un francés, un finlandés y un español fundirse en un palestino. Sí, si son cineastas tan singulares como Jacques Tatí, Aki Kaurismaki, Juan Cavestany y Elia Suleiman. Cada escena de este paraíso cinematográfico repentino es un prodigio de ironía, encuadre, coreografía y medida que convierte a esta yuxtaposición de genialidades filmadas en un legado memorable. ¿Cómo es posible no haber visto antes ninguna película de Elia Suleiman (¡Filmin, por favor, no dejes sola esta joya en tu repositorio!). La estupenda selección de cine del Mediterráneo árabe (con justa y necesaria militancia propalestina) que cada lunes nos ofrecen los cines Embajadores-Foncalada (con proyección, seguida de coloquio, té, conversación y algo de picar) ya tiene justificada su excelencia cinematográfica al incluir esta joya palestina. Las películas quedan son Todo pasa en Tel Aviv, Gaza, mon amour y Una botella en el mar de Gaza. Así que ha sido una estupenda selección. Y, para mí, una delicia con este descubrimiento del cine del gran Elia Suleiman.

lunes, 10 de junio de 2024

Paradise Now

de Hany Abu-Assad. Palestina, 2005. 83’.
10 de junio de 2024. Cines Embajadores-Foncalada, Oviedo. V.O.S.

Khaled y Said son buenos amigos y viven Nablus soportando el tremendo encierro que Israel impone a los palestinos desde hace tantas décadas. Inesperadamente son reclutados para un atentado suicida previsto para el día siguiente en Tel Aviv. Tras la preparación de sus cuerpos y la última noche con la familia, son llevados hasta la verja. Pero, después de atravesarla, un encuentro inesperado con el ejercito frustra los planes y tienen que regresar por separado. Las horas siguientes buscándose hacen que ya no vean las cosas del mismo modo los dos. 

Primera película del estupendo ciclo sobre el cine del Mediterráneo árabe que organizan los cines Embajadores-Foncalada y que, por razones obvias, se dedica a Palestina en esta primera edición ovetense. Paradise Now compone un díptico perfecto con Una botella en el mar de Gaza, la última película de este ciclo. En el coloquio se habló bastante de terrorismo y fanatismo religioso, pero la película de Abu-Assad plantea más cosas y, a pesar de que ya tiene casi veinte años, el tema es de la mayor actualidad en estos días terribles en que ya se acerca a 40.000 el número de víctimas palestinas del furor sádico de ese Estado racista llamado Israel. Vemos la película en este tiempo terrible en el que los españoles sentimos un poquito menos de vergüenza que la mayoría de los europeos tras el reconocimiento del Estado de Palestina. Pero la sensación de impotencia ante la barbarie no se mitiga. Y 2024 no es tan distinto a 2015, cuando Illan Pappé y Noam Chomsky publicaron Conversaciones sobre Palestina. Acabé de leer ese libro revelador la semana pasada y me parecía que acababa de ser escrito. Al menos esta tarde ha estado muy bien comprobar que la sala estaba prácticamente llena y hubo mucha participación en el coloquio que siguió a la proyección.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

Foragers

de Jumana Manna. Palestina, 2022. 65’.
23 de noviembre de 2022. Filmin. 60º Festival de Cine de Gijón (sección: Retueyos). V.O.S.

El za'atar es una planta que crece silvestre en el campo. A los palestinos les encanta y la usan como condimento. Los israelíes no. Sin embargo, los israelíes la están cultivando para vendérsela a los palestinos. Y el negocio es redondo porque, además, les han prohibido cogerla en el campo como han hecho siempre y les multan o encarcelan si lo hacen.

En un pueblo viven rubios y morenos. Los morenos suelen recoger setas en el campo porque les gustan mucho. A los rubios no les gustan nada pero han empezado a cultivarlas para vendérselas a los morenos. Como la ley la hacen ellos les han prohibido recogerlas en el campo. Los rubios son los israelíes y los morenos son los palestinos y lo que cuenta esta película es más o menos así. De hecho, un judío que cultiva esas plantas lo explica muy bien: "El akkoub y el za'atar son ilegales porque a los árabes les encantan". Hay poco más que decir. Solo que está muy bien que en Filmin podamos ver durante unos días algunas de las películas del festival de Gijón.

martes, 2 de agosto de 2022

La traición de Huda

de Hany Abu-Assad. Palestina, 2021. 91.
2 de agosto de 2022. Cines Van Dyck, Salamanca. V.O.S.

Reem es una joven madre palestina con un marido muy celoso. De estas cosas habla con Huda en la peluquería. Tras tomar un café en el que ella le ha echado algo se queda inconsciente un rato. El tiempo justo para que Huda la lleve al cuarto de al lado y la fotografíe desnuda con un hombre. Con esas fotografías chantajea a algunas mujeres para que pasen información al servicio secreto israelí. De hecho, ella también es víctima de esas prácticas de infiltración entre los palestinos. A partir de entonces las dos viven momentos terribles. Reem no sabe qué hacer para que su identidad no se difunda y Huda es interrogada por la resistencia palestina que ha encontrado las fotos y quiere saber quiénes son esas mujeres que podrían estar colaborando con los israelíes.

Intensa y bien contada. Mostrando los dilemas a los que se enfrentan las mujeres palestinas entre el asedio perpetuo de Israel, el machismo familiar de su entorno y la crudeza militar de la resistencia palestina. En esto La traición de Huda me ha recordado a otra historia magnífica en la que la protagonista era una mujer israelí. Me refiero a Los informes sobre Sarah y Saleem  de Muayad Alayan. En las dos queda clara cuánta razón tenía James Joyce cuando, al final del Ulises, ponía en boca de Molly Bloom una reflexión obvia: que las mujeres nunca han hecho las guerras y que el militarismo es siempre testosterónico. En todo caso, saber que la violencia y el machismo no son monopolio israelí y que en el lado palestino también se tortura, no debe hacernos olvidar quiénes son los que impunemente ocupan esos territorios y quiénes sufren desde hace décadas el asedio.

martes, 22 de octubre de 2019

Los informes sobre Sarah y Saleem

de Muayad Alayan. Palestina, 2018. 127’.
22 de octubre de 2019. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Saleem y Sarah son amantes clandestinos que se encuentran algunas noches. Los dos viven en Jerusalen pero él es un palestino casado que espera su primer hijo y ella es judía y su marido es un coronel de la policía israelí. Sus vidas se complican cuando, tras un incidente en Belén, detienen a Saleem y quieren saber quién era la mujer que le acompañaba.

La historia está basada en hechos reales pero la forma en que se va contando tiene la urdimbre y la trama de las mejores tragedias clásicas. Un guión perfecto con una evolución magníficamente trenzada sobre un conflicto lleno de dilemas en los que es fácil ponerse en la piel de los cuatro personajes implicados. Las interpretaciones son soberbias (también las de los actores secundarios) y desde el comienzo nos van presentando a unos seres muy bien construidos poniéndose a prueba la fortaleza y la lealtad de estos amantes truncados y mostrándose la evolución de lo que sienten sus parejas. Cada vez tengo más claro que al otro lado del Mediterraneo (desde Marruecos hasta Irán) se hace un cine magnífico con unos guionistas soberbios que saben construir historias cautivadoras en las que se plantean conflictos no menos universales que los de los clásicos griegos. Esta película palestina estuvo el año pasado en la Seminci y bien podría haberse llevado una Espiga. Sospecho que entre las que he seleccionado para ver el próximo fin de semana quizá tengamos suerte y nos encontremos con una película tunecina y un documental sirio que podrían confirmar una vez más mi buena opinión sobre el cine que se hace más allá del Mediterráneo. 

martes, 22 de mayo de 2018

Invitación de boda

de Annemarie Jacir. Palestina, 2017. 96.
22 de mayo de 2018. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Un joven palestino recorre Nazareth con su padre entregando invitaciones a familiares y amigos para la boda de su hermana. Él ha venido desde Italia donde lleva una vida bastante diferente de la que desearía su padre. 

Las conversaciones entre el padre y el hijo en el Volvo y las visitas de cortesía a diferentes casas componen una historia pequeña pero magnífica sobre muchas cosas. Sobre la distancia y el afecto entre dos generaciones y dos modos de vida. Sobre las sombras que un conflicto eterno proyecta en la cotidianidad de unos palestinos condenados a vivir sin patria. O sobre la forma en que el tiempo y la ausencia pueden hacer aún más emotivos los lazos familiares. Y todo eso con la deliciosa compañía de un padre y un hijo a los que da gusto ver cuando hablan y también cuando callan. Uno querría seguir acompañándolos de casa en casa entregando invitaciones. O asistir a esa boda en la que ojalá esté también la madre.

martes, 8 de agosto de 2017

Villa Touma

de Suha Arraf. Palestina, 2014. 85. 
8 de agosto de 2017. Cines Van Dyck, Salamanca. V.O.S.

Una joven palestina deja el orfanato para vivir con sus tías. Ellas son tres hermanas de alta alcurnia que viven casi aisladas en Villa Touma, un palacete en el que mantienen los modos y maneras propias de la vieja aristocracia cristiana palestina. La chica es la hija del hermano que cometió el error imperdonable de casarse con una musulmana. Ahora deberá adaptarse a los rancios modales con que sus tías esperan poder casarla.

Otra estupenda inmersión en la cotidianidad de unas vidas palestinas. Como la de Asuntos de familia, la magnífica película de Maha Haj que pudimos ver la semana pasada en los cines Groucho de Santander. Hoy vemos Villa Touma en Salamanca, dentro del selecto ciclo que programan cada verano los cines Van Dyck (cuánto me gustaría que en Asturias hubiera unas salas así). Igual que la de Maha Haj, la película de Suha Arraf es otra sorprendente ópera prima que viene a confirmar lo que ya dije a propósito de Asuntos de familia: que en Israel y Palestina hay temas distintos a los de ese conflicto y también cineastas de alto nivel y mirada singular dispuestos a mostrarlos (en este caso dispuestas, porque las dos son mujeres). Villa Touma es una estupenda rareza que nos introduce en la opresiva y curiosa vida de estas hermanas que solo salen a la calle con esa cabeza muy alta propia de unas ilusiones que aún resultan más pretéritas y rancias por el contraste con la recién llegada. Las interpretaciones son sutiles y armónicamente perfectas en una película en la que no importa tanto el desenlace como lo que vamos conociendo de esas vidas extrañas y extrañadas en el pasado. Por lo demás, el plano final nos hace pensar en la posibilidad de otra historia futura que también sería bien interesante.

jueves, 5 de marzo de 2015

Dos metros de esta tierra

de Ahmad Natche. Palestina, 2012. 80.
5 de marzo de 2015. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Una tarde de verano en Ramala. Se prepara un festival de música. Y un documental para la televisión palestina. Vemos escenas cotidianas de una vida apacible.

Y eso es lo que sorprende. Ese tiempo tranquilo en un espacio que parece como cualquier otro. Como si lo fuera. Como si esos jóvenes palestinos no tuvieran nada que ver con aquellos otros de las fotografías antiguas con Arafat. Como si los sufrimientos que relata la mujer mayor correspondieran a un conflicto ya superado. Si el festival y el documental no fueran palestinos la película sería muy aburrida. Ahmad Natche expresó en el coloquio su voluntad de dejar el dolor fuera de campo. Por eso los planos fijos de esa tarde de tedio estival los filma en un espacio cultural muy cercano a la tumba del poeta Mahmud Darwich. El que dejó escrito que "dos metros de esta tierra serían suficientes para mí”.

sábado, 12 de julio de 2014

Omar

de Hany Abu-Assad. Palestina, 2013. 98.
12 de julio de 2014. Cines Ideal, Madrid. V.O.S.

El muro que atraviesa Cisjordania es imponente. Omar lo tiene que saltar cada día para ver a Nadia, la joven con la que se quiere casar. Él es un pacífico panadero, pero también un militante palestino que con sus amigos Amjad y Tarek dispara una noche a un soldado israelí. El agente Rami le ofrece una alternativa a la prisión: entregar a su amigo Tarek. El dilema de esa traición se cruza con su amor por Nadia y su militancia política.

Omar tiene su vida en los dos lados de ese horrendo muro y, al intentar conciliarla, entra en un laberinto moral tan complejo como las callejuelas por las que huye. La esperanza, la confianza y la lealtad forman la urdimbre de esta interesante película. Una historia cuya trama tiene algo de thriller y también algo de tragedia clásica. Hany Abu-Assad consigue mantener ese difícil equilibrio con unos actores que, en su mayoría, se estrenan ante la cámara. Ojalá que historias como las de Omar fueran solo de ficción.