Mostrando entradas con la etiqueta Colomo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Colomo. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de septiembre de 2025

Las delicias del jardín

de Fernando Colomo. España, 2025. 94’.
22 de septiembre de 2025. Cines Parqueastur, Corvera.

Fermín es un pintor maduro que tenía éxito en el figurativo y se ha pasado al abstracto, pero le va bastante peor. Su exmujer es galerista y le anima a participar en un concurso para reinterpretar El jardín de las delicias desde el arte actual. Su hijo Pablo acaba de venir de la India sin haber superado un fracaso amoroso. Así que le ayudará con ese tríptico que Fermín está a punto de pintar en el garaje donde vive. 
 
Fernando y Pablo Colomo interpretan estupendamente a esos dos tipos que sobreviven como pueden sin tener claro si se llevan muy bien o bastante mal. Los demás personajes están garantizados porque a este padre y este hijo (reales y ficticios) los acompañan, entre otros, Carmen Machi, Luis Bermejo, Antonio Resines, María Hervás y hasta hay un cameo de Antonio López. Así que el resultado es una película deliciosa que se toma a broma el artisteo, las crisis de la masculinidad y la relaciones paterno-filiales. Para entendernos, si entre Nueva York y Buenos Aires se buscara un escenario intermedio en el que ubicar una comedia a medio camino entre las de Woody Allen y las del tandem Cohn/Duprat nos saldría, sin duda, este garaje madrileño de Fernando Colomo.

lunes, 8 de febrero de 2016

Isla Bonita

de Fernando Colomo. España, 2015. 101.
8 de febrero de 2016. Cinema Maldá, Barcelona.

Fernando es invitado por su amigo Miguel Ángel a pasar unos días en Menorca. La excusa es filmar un documental sobre la isla y así ir superando el bache profesional de este maduro que se dedicaba a dirigir anuncios publicitarios. Allí conocerá a una escultora y a su hija. Con la hija tendrá muy buena sintonía. Y también querría tenerla con la madre. 

Fernando Colomo está estupendo en ese papel estival que se regala como director y guionista de una historia que tiene momentos deliciosos de naturalismo descuidado y encantador. También es muy agradable la forma en que se presenta la relación entre la escultora y su hija y la de ésta con sus novios. Así que confirmo la buena impresión que me habían transmitido de esta película que me perdí hace unas semanas en el Valey. Esta noche he podido disfrutarla en este Cinema Maldá que ya ha cumplido setenta años y que ofrece una magnífica programación de sesión continua en versión original. Como la de los flamantes Balmes Multicines que ayer conocimos y que, inaugurados hace poco más de un año, dedican sus doce salas a proyectar en versión original. Son muchos los motivos por los que uno quiere y envidia tanto a esta ciudad. Y el cine no es el último de ellos.