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domingo, 1 de noviembre de 2026

La Gradiva

de Marine Atlan. Francia, 2026. 145’.
1 de noviembre de 2026. Teatro Carrión, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial). V.O.S.

Unos jóvenes franceses visitan el Vesubio y las ruinas de Pompeya en su viaje de estudios. Van con una profesora entusiasta del arte y la cultura clásica, pero los intereses del grupo son muy diversos. De modo que la experiencia será muy distinta para ellos. Incluso trágica para algunos.

La actitud de la profesora podría ser la propia de un viajero del Gran Tour, pero quienes la acompañan no son jóvenes aristócratas de la Inglaterra pretérita sino adolescentes de la actual escuela pública francesa. Como el mal de escuela (además de un libro de Pennac) es casi un género del cine francés y un tema permanente en el debate nacional, no es de extrañar que esta película esté alcanzando allí unas cotas de taquilla cercanas a las de esas comedias que "ya han visto millones de franceses". Es indudable que como retratista de adolescencias en viaje de estudios es mucho mejor Jonás Trueba (Quien lo impide: Si vamos 28, volvemos 28-), pero hay que reconocer que en el final de la historia Marine Atlan consigue resituar a los personajes y sus relaciones con cierta sutileza. La Espiga de Plata parece un premio excesivo, pero no hay duda de que la película se verá y comentará con agrado. También en las salas de profesores.

Dao

de Alain Gomis. Senegal, 2026. 185’.
1 de noviembre de 2026. Teatro Carrión, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial). V.O.S.

Momentos intercalados de una boda en Francia y de un homenaje a un hombre fallecido en un poblado africano. Algunos de los participantes son los mismos en los dos eventos. En los dos se hacen ritos, se bebe, se baila y se pelea. 
 
Al comienzo de estas tres horas excesivas vemos lo que parece un casting de actores para la película. Serán los más visibles en este documental muy coral que parece un reportaje antropológico sobre las formas de celebración de los subsaharianos franceses y las de los habitantes actuales de los poblados africanos que un día fueron colonizados. La cosa tiene el mismo interés que sentarse en una esquina a contemplar un sarao (en realidad dos) con gente que disfruta (o no tanto). Hay pretensión de que haya equilibrio entre las dos ceremonias y, seguramente, se pretende que la película se adscriba a planteamientos anticoloniales. Pero lo cierto es que la bonita banda sonora distancia y opaca más lo que dicen y hacen los negros del funeral africano que lo que pasa y se cuenta en la boda francesa. Extraña bastante la Espiga de Oro que le han dado a esta película. Pero casi extraña más que no haya habido pateo tras la proyección. Quizá lo explique el cansancio del público. O simplemente las ganas de salir.

sábado, 31 de octubre de 2026

Light Pillar

de Xu Zao. China, 2026. 90’.
31 de octubre de 2026. Teatro Zorrilla, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial). V.O.S.

Old New East West, un enorme estudio chino en el que se filmaban películas épicas, ahora está en declive y a punto de cerrar. El tedio y la melancolía llevan a Lao Zha a usar cada vez más  el aparato de realidad virtual que le dan dado en lugar de su salario. Con él entra en un mundo distinto y más atractivo para él.
 
Light Pillar combina imágenes de animación (para la historia real) con imágenes filmadas (para la virtual). Ambas tienen un punto tosco y melancólico que combina muy bien y aporta a la película un tono poético muy particular. Light Pillar parece levantar acta tentativa del tránsito desde ese majestuoso mundo cinematográfico que no acaba de morir al imprevisible mundo virtual que no acaba de nacer. Todo con un tono, medio onírico y medio irónico, muy singular.

A bit of light

de Ali Asgari. Irán, 2026. 87’.
31 de octubre de 2026. Teatro Carrión, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial). V.O.S.

Por atender a los heridos en las manifestaciones, le han cerrado su clínica y le han prohibido ejercer la profesión a un médico de Teherán. Deprimido y sin esperanza ha decidido acabar con su vida. Quiere que sus seres queridos sufran lo menos posible, así que dedica el día a comunicárselo a su familia. Pero no le será fácil porque algunos de sus pacientes le necesitan y porque no sabe cómo decírselo a su madre. 

El punto de partida es sorprendente y da mucho que pensar esta historia que retrata las encrucijadas de sus personajes con un guion excelente. La película evita la truculencia y lo fía todo a los encuentros y los diálogos. Incluida esa escena de obra de teatro en la que un hijo que va a dejar el país se despide de su madre. Sin dramatizar, los ataques de Trump y la necesidad de proteger los cristales de las casas contextualizan bien el momento en que se desarrolla la historia. Así que Ali Asgari no defrauda. Al contrario, confirma el tesón y la habilidad de los directores iraníes para sortear la censura y hacer un cine magnífico en circunstancias muy difíciles. En el coloquio que siguió a la proyección resaltó que la fortaleza y convicción de sus personajes femeninos es característica de la forma en que las mujeres afrontan la vida en Irán. Algo que constatamos en las magníficas películas que nos llegan desde allí.

Se eu fosse vivo... vivia

de André Novais Oliveira. Brasil, 2026. 100’.
31 de octubre de 2026. Cines Broadway, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Punto de encuentro). V.O.S.

Gilberto y Jacira son una pareja dubitativa en los años setenta. Algo ha debido pasar entre los dos porque él le pide perdón a ella. Tras una noche en el baile, él cree que los vigilan. Pasados cincuenta años siguen apaciblemente unidos hasta que ella es hospitalizada y desde entonces apenas le hace caso a Gilberto. Él se desespera y empiezan a pasarle cosas raras. Hasta que llegan los extraterrestres y toma distancia.
 
Parsimoniosa y poco atractiva inicialmente, la película deviene en surrealista con ese extrañamiento final, tanto del protagonista como del relato, que podría haber resultado interesante. Pero lo que queda es más perplejidad y cierto tedio que interés por lo contemplado.

viernes, 30 de octubre de 2026

Yesterday The Eye Didn´t Sleep

de Rakan Mayasi. Líbano, 2026. 100’.
30 de octubre de 2026. Cines Broadway, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Punto de encuentro). V.O.S.

En el valle de la Becá dos accidentes cambian la vida de una prima y dos hermanas. El primero es el incendio de un camión del que la familia de otra tribu culpa a la primera. El segundo es el atropello mortal de otro miembro de esa tribu que exige venganza. La mediación consistirá en que una de las hermanas se case con un hombre de aquella tribu. 
 
Una película bien hecha y con ecos, a veces bastante explícitos, del cine de Kairostami. Los intérpretes tienen los mismos nombres, y seguramente las mismas relaciones familiares, que los personajes de la historia. El tono es siempre elegante y naturalista. Y lo que se cuenta deja claro que las tradiciones ancestrales que regulan la convivencia y los conflictos en esas comunidades árabes tienen un alto coste sobre la libertad y la vida de las mujeres. Algo siempre necesario, aunque ahora no sean los únicos problemas que se sufren en el Líbano y su entorno.

13 alfileres

de João Rui Guerra da Mata y João Pedro Rodrigues. Portugal, 2026. 60’.
30 de octubre de 2026. Cines Broadway, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Alquimias). V.O.S.

Una fiesta madrileña en el entorno de la ermita de San Antonio de la Florida y algunas otras historias lisboetas van componiendo trece retales fílmicos que consiguen pinchar y fascinar.
 
Desde la voz que lee los créditos iniciales hasta las innovaciones formales de una película barata, pero hecha con medios tan diversos como el Imax y el Super 8, todo resulta sorprendente en esta propuesta juguetona e iconoclasta en la que, como sucedía en O ornitólogo,  San Antonio tiene un protagonismo importante. También lo tienen Goya, el sacerdote que comparte en televisión la receta para hacer agua bendita, la resurrección de un zombi o las imágenes de esa barca surcando un espacio vacío más allá de la Tierra. 13 alfileres es una cosa rara, pero bien hecha. Divertida y muy sugerente.

Foreign Travel

de Ted Fendt. Alemania, 2026. 63’.
30 de octubre de 2026. Cines Broadway, 71º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección: Alquimias). V.O.S.

Un año en la vida de una lectora en Berlín. El Leonie que, mes a mes, va encontrándose con amigos y compartiendo lecturas interesantes y comentarios muy lúcidos sobre la obra de Anna María Ortese. También habla con Sigrid Vagt, su traductora al alemán. Hay mucho de hermenéutica literaria y existencial en todas las conversaciones. Por eso no es extraño que, además de las referencias italianas, en los diálogos se hable también de Jorge Manrique o Miguel de Unamuno. 
 
Entre otras muchas cosas, el cine de Jonás Trueba o de Matías Piñeiro son buenos ejemplos de animación a la lectura. La película de Ted Fendt también lo es, aunque quizá precisaría de cierta reanimación formal porque parece fiarlo todo al interés de lo que se lee o se dice en la pantalla. De hecho, el tiempo, la ciudad, los personajes y sus encuentros resultan un marco muy tenue y bastante menos cautivador que las estupendas propuestas de aquellos cineastas. En todo caso, no siendo apta para públicos poco reflexivos, Foriegn Travel también acierta al incluir entre los que hablan a la traductora. Y eso me ha recordado el interés de un libro escrito por otra. Me refiero a La impostora de Nuria Barrios. Creo que Ted Fendt le podría sacar bastante partido en otra película reflexiva.

martes, 27 de octubre de 2026

El coro de Praga

de Ondřej Provazník. República Checa, 2025. 106’.
27 de octubre de 2026. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Karolina y su hermana cantan en un coro y les surge la oportunidad de ser elegidas para el grupo que dará unos conciertos en Nueva York. El director que lo decide tiene mucho carácter y cierto atractivo. Desde su posición dominante se fija en Karolina. Ella solo tiene trece años.

Una historia gélida y bien contada. Más que lo explícito, se muestra lo tácito. Las formas de acechar y presionar a una niña sin que parezca advertirlo nadie. Casi ni el propio depredador. Hay mucha intención en El coro de Praga. Y también mucha contención. Tanta que la perfección de las voces y la música hacen grata y dulce una historia que, sin embargo, es dura y perversa.

martes, 20 de octubre de 2026

La invitación

de Olivia Wilde. EE.UU., 2026. 108’.
20 de octubre de 2026. Cines Ocimax, Gijón. V.O.S.

La relación entre los dos es aburrida y tensa. Discuten mucho y se hacen bastante daño. Sobre todo él a ella, que esta noche ha invitado a cenar a la pareja que vive arriba. Él piensa decirles que está harto del ruido que hacen en sus fogosas relaciones sexuales. Pero en la cena no será el único que 
diga lo que piensa.
 
Una historia estupenda. Y Olivia Wilde lo hace tan bien dirigiendo como interpretando. Lo segundo no era nada fácil teniendo a Penélope Cruz como vecina de arriba en un trabajo soberbio. La invitación confirma que Cesc Gay es insuperable. Y no porque la película de Olivia Wilde sea peor que Sentimental, sino porque aquel cuadrilátero sentimental quedó trazado de forma perfecta en aquella película y uno no puede poner entre paréntesis ese recuerdo. Estaría bien saber qué les parecen ambas películas a quienes las vean en el otro orden. En todo caso, Olivia Wilde no defrauda. De hecho, tras La invitación quizá se animen con Sentimental quienes aún la hayan visto. 

lunes, 12 de octubre de 2026

Naza

de Yuval Abraham y Rachel Szor. Reino Unido, 2026. 80’.
12 de octubre de 2026. Cines Ocimax, Gijón. V.O.S.

De noche. En azoteas de Tel Aviv, algunos militares israelíes que diseñaban o controlaban los algoritmos con los que se bombardeaba sistemáticamente Gaza, responden a las preguntas de Yuval Abraham. Lo que describen es la táctica y la estrategia del horror. La que denomina Naza al número de civiles que morirán en cada ataque. Los entrevistados no recuerdan haber tenido entonces sentimientos de culpa o compasión. Y estos son los arrepentidos. Los que se han dado cuenta de que su actitud era la misma que la de los nazis que llamaban piezas a los judíos que asesinaban. Nos cuentan cómo asistían a través de los móviles a la vida cotidiana de quienes estaban a punto de morir. Y cómo escuchaban después los gritos de los niños agonizantes.  
 
Si esto es un Estado. Lo dijo en una entrevista el propio Primo Levi refiriéndose al de Israel. Algunos de los que aquí se atreven a hablar dicen frases casi iguales a las que utilizaba Eichmann en el juicio de 1962. Lo que escuchamos es sobrecogedor y nos lleva a preguntarnos si puede haber poesía después de Gaza o si se pueden contar personas después de Naza. Yuval Abraham acierta al ocultar los rostros de estos hombres, ahora verdaderamente valientes, que  responden a sus preguntas. Y también acierta al ocultarnos los rostros de las personas que vemos llevando vidas plácidas en sus casas de Tel Aviv (unas vidas como las que mostraba Jonathan Glazer -uno de los productores de esta película- en La zona de interés). Los vemos como desde una ventana indiscreta que nos permite contemplar a Netanyahu en los noticiarios. Aparece en las inmensas pantallas de esos hogares cómplices de la destrucción inmisericorde de los de las familias palestinas a solo sesenta kilómetros. Hace dos días veíamos en El precio de la red cómo se diseñan los algoritmos que fanatizan a las personas y las convierten en zombis de la ultraderecha. Estaría bien que en la próxima campaña electoral pudiéramos ver durante ochenta minutos otros rostros en silencio. Los de los líderes de la derecha y la ultraderecha mientras ven este documental. Y también los rostros de sus madres mientras los miran a ellos. Porque, como cantaba Lluis Homar en Cerca de tu casa, un hombre que mata a otro hombre es un hijo que mata a otro hijo.

martes, 6 de octubre de 2026

El sueño americano

de Anthony Marciano. EE.UU., 2026. 122’.
6 de octubre de 2026. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Dos franceses apasionados por el baloncesto y con mucho ojo para descubrir futuras estrellas se asocian para formar una empresa con más ilusión que viabilidad. No saben inglés y no tienen dinero, pero sueñan que algunos de sus pupilos lleguen a jugar en la NBA. Son leales y buena gente, así que fracasan tanto y tan bien que al final acaban consiguiendo lo que pretenden. Y la suya es una historia real.
 
Más que ambición, esta curiosa pareja lo que tiene es pasión y tenacidad. No son ejemplo de nada para nadie, pero demuestran lo bien que viene cultivar la lealtad. Aunque son dos películas muy distintas, la de Anthony Marciano formaría un buen díptico con Air, de Ben Affleck. Lo mejor de El sueño americano no es seguramente su título, pero sí la sorpresa de encontrar una historia en la que las mujeres y los negros son los mejores. Y no solo en la cancha y el hogar.  

jueves, 1 de octubre de 2026

Noche de estreno

de John Cassavetes, EE.UU., 1977. 143’.
1 de octubre de 2026. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Una actriz prepara una obra en la que interpreta a una mujer que lleva muy mal el paso a la madurez. A la salida del teatro una joven que la adora se le acerca. Tras entrar en el coche la actriz presencia la trágica muerte de la chica. Eso y la forma en que siente con las circunstancias del personaje acabarán por desquiciarla. Hasta la noche del estreno en Nueva York.  
 
Estrenamos mes, estrenamos temporada cinematográfica en el Niemeyer y se estrena nuevo programador. Así que el título pudiera tener aquí otro sentido porque no abre ningún ciclo sobre Cassavetes. En cualquier caso, resulta interesante esta película que, hace casi medio siglo, reflexionaba sobre la persona y el personaje, sobre la escena y la vida, sobre la forma en que se acepta (o no) cambiar lugar cuando se acerca la edad tardía. Todo ello encarnado en una mujer que vive bajo la influencia de la edad, el alcohol, la tensión del trabajo escénico y la tragedia de la joven admiradora atropellada en la calle. El tiempo que ha pasado no hace decaer el interés de la historia, pero nos permite reparar en otras cosas. Por ejemplo, en la omnipresencia del tabaco y el alcohol o en los tiros largos de ese público neoyorquino y setentero que en el parte final de la película (y del estreno) se lo pasa estupendamente en el teatro. Como si estuviera viendo una obra de Arturo Fernández. 

martes, 29 de septiembre de 2026

Cosas que no olvidaré

de Alessandro Aronadio. Italia, 2025. 115’.
29 de septiembre de 2026. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

A Paolo le han diagnosticado un Alzheimer temprano. Sabe que perderá pronto la memoria y quiere dejar buenos recuerdos en su mujer y en su hijo. Así que los tres  intentan vivir ese tiempo de manera cálida y memorable. 
 
El tema es triste y ha motivado películas de aspereza variable: Yo no moriré de amor, Mientras seas tú, Libertad, Miel en la cabeza, Qué tal Pascual, Vortex, Still Alice, Arrugas, Bicicleta, cullera, poma, El hijo de la novia... Aquí lo que predomina es la alegría y la ternura. De hecho, es más una reivindicación de los afectos familiares en presente continuo que un retrato del dolor personal o vicario que atenaza a quienes sufren antes de tiempo el olvido que seremos. A partir de una historia verdadera, Alessandro Aronadio ha preferido hacer una película bonita, juguetona y entrañable. Y casi se agradece.

sábado, 26 de septiembre de 2026

Tender Loving Care

de Mike Leigh. Reino Unido, 2026. 107’.
26 de septiembre de 2026. Teatro Victoria Eugenia, 74º Festival de San Sebastián. (Concha de Oro). V.O.S.

Tras el fracaso de su relación con un hombre casado, Amy vuelve a compartir casa con su querida amiga Rosie. Las dos trabajan en servicios sociales y, aunque sus afanes les dan muchos sinsabores, tienen entre si una complicidad maravillosa. Los padres de Amy se van haciendo mayores y se preocupan por la felicidad de ella. Las cosas se harán más difíciles cuando él, un hombre bueno y cariñoso, empiece a tener confusiones preocupantes. 
 
Si la Concha de Oro ha sido por la trayectoria de Mike Leigh, es un premio justo. No sé si otras películas de la sección oficial también la habrían merecido, pero lo cierto es que con esta Concha de Oro también se reivindica la capacidad del cine para retratar la alegría, el cariño, la compasión y la ternura. Por tanto, sea o no la película testamentaria de Mike Leigh, Tender Loving Care forma un perfecto díptico emocional con De repente, la película de Ryûsuke Hamaguchi que hemos visto esta tarde. Así que la fortuna ha hecho que las películas que hemos visto estos días quizá hayan formado la mejor selección de los años que venimos acudiendo al festival de San Sebastián. Ninguna nos ha defraudado y todas podrían merecer algún premio en sus respectivas secciones. No puede terminar mejor, por tanto, este fin de semana donostiarra que es para nosotros como un epílogo feliz del verano.

De repente

de Ryûsuke Hamaguchi. Japón, 2026. 196’.
26 de septiembre de 2026. Teatro Principal, 74º Festival de San Sebastián (Sección Perlak). V.O.S.

Marie-Lou Fontaine dirige una residencia de ancianos en París y se enfrenta a las inercias institucionales intentando llevar adelante una filosofía del cuidado llamada Humanitud. Consiste en cuatro reglas básicas: captar y mantener la mirada desde cerca, tocar a la persona mientras se le habla y se le escucha y, por último, fomentar que recupere la verticalidad y vuelva a caminar. Un feliz azar le hace conocer a Mari Morisaki, una directora de teatro japonesa que está representando en París una obra sobre la antipsiquiatría. Marie-Lou se formó como antropóloga y Mari estudió filosofía. Las dos sintonizan plenamente en un momento muy distinto de sus vidas. Y es que Mari tiene un cáncer terminal y le queda poco tiempo de vida.   
 
Tras Happy Hour, La ruleta de la fortuna y la fantasía, Drive My Car y El mal no existe, Hamaguchi nos ofrece una nueva joya, aún más sincera y comprometida. El cuidado, el teatro, la antropología y la filosofía me resultan muy próximos, así que valoro especialmente el riesgo que Hamaguchi asume al apostar por la ternura, la compasión y la crítica de ese mundo dislocado que, en un artículo reciente, he llamado postnormativo. Una francesa que habla japonés y una japonesa que habla francés, en una película que intercambia sin problema las dos lenguas, hacen que llame más la atención la escena de la pizarra en la que Mari escribe en  inglés su lúcida critica del capitalismo contemporáneo. Quizá porque Hamaguchi quiere hacer diáfana esa crítica al público global, quizá porque no quiere primar la cultura de ninguna de esas amigas o quizá, simplemente, porque el inglés es precisamente la lengua de eso que Mari denuncia. Reparar en ello mientras esas mujeres (en tantos sentidos desveladas) fundamentan y reflexionan sobre sus prácticas comprometidas, permite que su compromiso no inspire solo empatía sino también sintonía con mucho de lo que dicen y piensan. De repente es un verdadero regalo para las profesiones del cuidado, un detector de querencias (dis)funcionariales y un estímulo para ponerse manos a la obra. Para sostener la mirada, para entrar en contacto con tacto, para volver a hablar y también a caminar.    

Josephine

de Beth de Araújo. EE.UU., 2026. 120’.
26 de septiembre de 2026. Teatro Victoria Eugenia, 74º Festival de San Sebastián (Sección Perlak). V.O.S.

Una  niña de ocho años sale una mañana temprano con su padre para entrenar en un parque de San Francisco. En un momento en que está sola, contempla tras un árbol cómo un joven viola a una chica. Su padre llama a la policía y ayuda a los agentes a buscarlo. La niña no entiende lo que ha pasado. Tampoco las discrepancias entre sus padres sobre la forma de protegerla. Ni el papel que ella tendrá en el juicio.    
 
Beth de Araújo logra mantenernos todo el tiempo en el punto de vista de la niña. Desde los primeros segundos, con esa cámara subjetiva tan retadora, ella es siempre la protagonista. Se trata de un relato sobre la violencia sexual, pero también es una reflexión sobre el mal, sobre la inocencia y sobre las formas de afrontar el miedo en la cultura norteamericana contemporánea. El azar ha colocado a esa niña frente a algo que no puede manejar, por eso la presencia hierática y fantasmal del agresor en el entorno de la niña es una forma perfecta de retratar la tormenta emocional a la que ha de enfrentarse sin que le sirvan de ayuda los consejos y las presiones de los adultos. La escena del comienzo en el coche de policía y de la parte final en el juicio muestran también la rigidez y aspereza institucional en situaciones como esa. Por lo demás, Josephine despertará interesantes debates sobre las responsabilidades parentales,  sobre lo que se debe ocultar o no a los niños, sobre la cultura de la violación y sobre las causas y consecuencias del miedo. No tiene mucho que ver, pero por la contención, la hondura de los temas y los bretes dilemáticos en que nos coloca, el trabajo de Beth de Araújo en Josephine me ha recordado al de Fran Kranz en Mass. Nada menos.

Le corset

de Louis Clichy. Francia, 2026. 90’.
26 de septiembre de 2026. Teatro Principal, 74º Festival de San Sebastián (Sección Perlak). V.O.S.

A los 11 años la vida de Christophe cambia radicalmente por el corsé metálico que tiene que llevar de día y de noche para que su columna no se tuerza. Son dos años en los que no podrá ayudar en la granja de su familia, pero empezará a tocar el órgano de la iglesia y conocerá a una chica estupenda. 
 
Louis Clichy ha creado una película de animación fascinante. El trazo, el color, la luz y esas escenas sísmicas y poéticas en las que Chirtophe lo altera todo con sus enfados o su música celestial, hacen de Le corset una delicia. Pero también lo es por el relato entrañable que contiene sobre la iniciación vital y musical de un niño que no es ajeno a las cuitas socioeconómicas de las periferias agrícolas francesas. 

martes, 22 de septiembre de 2026

Última ronda en Venecia

de Francesco Sossai. Italia, 2025. 98’.
22 de septiembre de 2026. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Dos maduros inmaduros tendrían que recoger a un tercero para rescatar un tesoro enterrado cerca de Venecia. Pero la cosa se lía y, en busca de la última copa, acaban incorporando en su periplo aleatorio a un estudiante de arquitectura que está en deriva amorosa. 
 
La historia, el tono y los personajes hacen pensar que si Kaurismäki fuera italiano se llamaría Francesco Sossai. No tenemos del todo claro que unía a esos dos singulares nocheros que acogen con afecto al muchacho. Tampoco lo que buscaban en ese lugar en el que ya no hay nada que desenterrar. Sin embargo, da gusto acompañarlos por esas llanuras del norte de Italia en las que es tan interesante la parada en la mansión del conde como la visita al cementerio en el que reposa un arquitecto japonés. Va a ser que nos gusta mucho en cine de Kaurismäki. Y que Francesco Sossai es un discípulo aventajado e inspirado que ni copia ni parodia al maestro.

viernes, 11 de septiembre de 2026

Bad Apples

de Jonatan Etzler. Reino Unido, 2025. 99’.
11 de septiembre de 2026. Cines Ocimax, Gijón. V.O.S.

Maria es una profesora de primaria que tiene en su grupo a Danny, un niño extremadamente disruptivo que la saca de quicio cada día. También tiene a Pauline, la némesis sabihonda y repipi de esa manzana podrida. Unas cosas llevan a otras y Maria acaba encerrando en el sótano de su casa a Danny. La comunidad educativa lo descubre y toma las riendas del caso. Aunque en un sentido inesperado. 
 
En esta semana en que comienza el curso, en que PISA nos pisa y en que la IA parece estar a punto de salirse de la lámpara de tanto frotarla, se estrena esta película que nada tiene que ver con las típicas jeremiadas sobre las penurias docentes. De hecho, Bad Apples está tan lejos de los poemas pedagógicos o de las tragedias escolares como lo está Delicattesen del cine culinario. Aunque, por el tono y algunos detalles, se podrían encontrar afinidades entre las dos películas. Bad Apples no tiene truculencias gore, pero el mundo feliz de su solución final y el lóbrego centro de la historia sí que apuntan hacia el más siniestro de los dilemas éticos. El de la crítica al utilitarismo de Bentham en el cuento del niño encerrado bajo la ciudad feliz.