Mostrando entradas con la etiqueta Vela Buendía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vela Buendía. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de junio de 2025

El baile del alquimista

de Arantxa Vela Buendía. España, 2024. 84’.
30 de junio de 2025. Casa de la Cultura, Avilés.

El montaje de Sheherezade en el Teatro Romano de Mérida es la ocasión para ver cómo trabaja María Pagés. Cómo interpreta, cómo dirige y cómo piensa. Y también cómo combina el rigor matemático de sus coreografías con la emoción con que las prepara. Lo hace así durante los ensayos y también mientras duerme. Nos lo cuentan con mucha complicidad El Arbi El Harti y ella misma.
 
Utopía. Ese era el espectáculo que María Pagés estrenó en octubre de 2011 en el Centro Niemeyer inspirado en el genial arquitecto brasileño. También en octubre, pero once años después, volvió al Niemeyer con Paraíso de los negros con motivo del Premio Princesa de Asturias que compartió con Carmen Linares. Y a las dos las vimos en Oviedo en ese mismo mes del año pasado en el animado coloquio que siguió a la proyección del documental Carmen y María. Dos caminos y una mirada. Así que ha sido un gusto tenerla de nuevo en Avilés, esta vez en la Casa de la Cultura, presentando este hermoso documental con motivo de su participación en la VII Escuela de Verano que organiza estos días la Academia de las Artes Escénicas de España. Contemplar El baile del alquimista después de hacer visto hace tres años De Sheherezade  en Mérida es reencontrarse con una artista total que dirigiendo el movimiento de los cuerpos consigue conmover el alma.

lunes, 6 de septiembre de 2021

Empuñando el alma: ensayando con Lluís Pasqual

de Arantxa Vela Buendía. España, 2020. 75’.
6 de septiembre de 2021. Casa de la Cultura, Avilés.

En enero de 2019 se estrenó en el Teatro Español El sueño de la vida, una obra de Federico García Lorca y Alberto Conejero. El segundo se atrevió a soñar cómo se podría completar la Comedia sin título con la confianza de que, dirigiendo el proyecto Lluís Pascual, el resultado seguiría siendo lorquiano. En esta película asistimos con él a la preparación de la obra. Desde la primera lectura conjunta hasta el día del estreno.

Hoy ha comenzado en el Palacio Valdés la III Escuela de Verano de la Academia de las Artes Escénicas de España y entre los regalos que estamos recibiendo quienes participamos en ella está la proyección de esta película para la que, además, hemos contado con la presencia del propio Lluís Pasqual. En el coloquio que siguió a la proyección Alfredo Sanzol agradeció su generosidad al permitir que se pueda ver su trabajo con los actores en una intimidad máxima, lo que convierte a esta película en un documento extraordinario sobre la dirección teatral, sobre el trabajo interpretativo y sobre la naturaleza única de ese crisol de artes que es el teatro. Además de mostrarnos sin importunar lo que se va haciendo en la sala de ensayos y en el escenario aún vacío, Arantxa Vela Buendía consigue que Lluís Pasqual comente mil cosas que son verdaderas lecciones magistrales sobre el teatro y sobre la vida expresadas con la mayor elegancia y sencillez (la misma que hace tan cautivadora la lectura de su libro De la mano de Federico). A Lluís Pasqual le debemos, entre otras muchas cosas, aquel inolvidable estreno azul de El Público en el María Guerrero de hace casi treinta y cinco años o la delicada dirección del conmovedor Romancero gitano que acaba de llevar de nuevo a los escenarios esa otra hermana de Federico llamada Nuria Espert. Así que verlo ahora en la intimidad de su trabajo como director después de haberlo sido todo en el mundo teatral europeo es un lujo ante el que solo cabe el agradecimiento que tan oportunamente expresaba Alfedo Sanzol. Por lo demás, Empuñando el alma está a años luz de El funambulista, la conocida película sobre el trabajo de Peter Brook con los actores. Y ello porque lo que hace Lluís Pasqual aquí no es formación sino construcción teatral y es a ese proceso al que se nos permite asistir durante esta hora y cuarto de cine memorable en torno a la delicada artesanía de la gestación escénica. Si en el cortometraje de Alex Peña pudimos sentir entre cajas la emoción de aquel inolvidable Incendios de Wajdi Muawad y Mario Gas, Arantxa Vela Buendía nos ofrece un documento cinematográfico de un valor extraordinario que será a partir de ahora un referente inexcusable en las escuelas de teatro y una oportunidad deliciosa para muchos públicos. Por suerte, la Academia de las Artes Escénicas de España ha tenido el acierto de hacerlo posible y de incluirlo en la programación de esta Escuela de Verano. Una  joya que no se deberían perder quienes no hayan podido aplaudir hoy a Lluís Pasqual en Avilés.