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domingo, 20 de noviembre de 2022

Sintiéndolo mucho

de Fernando León de Aranoa. España, 2022. 120.
20 de noviembre de 2022. Cines Ocimax, Gijón.

Trece años con Joaquín Sabina. Charlando en su casa o acompañándolo a los conciertos. Conociendo de cerca quién es el tipo del bombín justo antes de que se lo ponga y salga al escenario.

Fernando León de Aranoa era el mejor para hacerlo. Para acompañar sin importunar, para ordenar unas imágenes y unas canciones que susurraba embelesada la chica que tenía al lado esta tarde. Todo es sinceridad y frescura en este retrato cercano del poeta de la voz rota al que seguimos de Úbeda a Buenos Aires. De la estación de Linares a Ciudad de México. De las Ventas al Teatro Salamanca... Así que este retrato de ida y vuelta en varios tiempos se hace delicioso con independencia de lo sabinesco que uno sea. Sorprende, pero se entiende, ese miedo torero que presenciamos en los previos a los conciertos. Pero la película se vuelve impresionante en aquella tarde en que Sabina fue a ver a su admirado José Tomás en la corrida de Aguascalientes en que sufrió aquella gravísima cogida. Él actuaba esa misma noche en la otra plaza de la ciudad y esas imágenes imprevistas expresan mejor que nada el sentimiento que a él y a tantos les inspira el toreo. Tras ellas, las de la caída en Madrid en el concierto con Serrat y esa hermosa canción con Leiva que da título a la película hacen que su final sea perfecto.

sábado, 16 de octubre de 2021

El buen patrón

de Fernando León de Aranoa. España, 2021. 120.
16 de octubre de 2021. Cines Parqueastur, Corvera.

Básculas Blanco es una gran familia. Así lo cree Javier Blanco, el propietario de una fábrica de la que se siente el paterfamilias. Pero la cosa se complica en solo una semana. Un jefe de producción con problemas sentimentales, un empleado despedido que se atrinchera frente a la entrada y una becaria recién llegada a la que el patrón tratará como suele, harán que se desequilibre esta familia empresarial en la que no hay huelgas ni sindicatos.

La historia comienza un lunes, quizá también como homenaje a aquella memorable historia en la que Fernando León de Aranoa se consagró regalando a Javier Bardem el personaje de Santa. Aquel parado carismático tiene ahora su contrapunto en el empresario Blanco y por dos interpretaciones así Bardem tendría bien merecidos tres Goyas y cuatro Oscars. Y, si tanto gustó aquella historia gore sobre parásitos coreanos, no debería ser discutible que a León de Aranoa tendrían que darle por lo menos otro Oscar. El guión es perfecto, con escenas continuamente excelentes y con momentos (como el de la cena con la becaria en la casa del patrón) que deberían pasar al olimpo de los diálogos bien trabados. Pero el equilibrio de la película no está solo en lo perfecto, sutil, cautivador y agridulce de una historia que durante dos horas nos cuenta una semana y que se cierra con un plano final prodigioso que lo dice todo con nada. El equilibrio está también en el trabajo de Javier Bardem creando a ese patrón inconmensurable y en el del resto de un elenco prodigioso que está claro que no está en el otro plato de la balanza del cartel porque de ser así estaría tan equilibrada como las que vende Javier Blanco. Igual que consiguieron con Santa, Fernando León de Aranoa y Javier Bardem logran que nos sintamos de parte de este patrón que tampoco es bueno ni malo, porque es fácil empatizar con alguien cuyas fortalezas son evidentes y sus debilidades transparentes. Así que, reciba el Oscar o no, es un gustazo ir al cine y encontrarse con una película tan deliciosa que tiene maneras singulares y merecimientos de sobra para convertirse en clásico.

jueves, 15 de marzo de 2018

Loving Pablo

de Fernando León de Aranoa. España, 2017. 123.
15 de marzo de 2018. Cines Parqueastur, Corvera.

La vida de Pablo Escobar contada por su amante. Desde sus comienzos como redentor social hasta aquella guerra abierta que tanto hizo sufrir a la gente de Colombia.

Lamentable. Un director español que alguna vez tuvo estilo propio se adapta a las maneras del cine americano más convencional para contar bastante mal una historia resabida. Hay arritmias temporales en el relato. No se entiende qué ve ella en él ni por qué unas veces su voz es esencial para que sigamos la historia y otras esa voz y ese personaje parecen desaparecidos. Hasta aquí el comentario de lo que simplemente sería una mala película. Pero que la haga en inglés un director español con actores españoles sobre gentes de Colombia permitiendo que aquí la veamos doblada (eso sí, con título y créditos en inglés) con las peores maneras de las voces estandarizados del cine americano es un desprecio mayúsculo a los españoles, a los colombianos y a esa lengua que compartimos y que, en mi opinión, tiene en ese querido país algunos de sus acentos más bellos. Así que salgo del cine enfadado con todos. Con Fernando León de Aranoa, con Javier Bardem y con Penélope Cruz por haber colaborado en algo así. Solo hay algo peor que ver a hispanos haciendo de hispanos a la manera del peor cine gringo: suponer que ese producto también será apto para nosotros.

lunes, 6 de junio de 2016

Política, manual de instrucciones

de Fernando León de Aranoa. España, 2016. 115’.
6 de junio de 2016. Cines Los Prados, Oviedo.

Retrato interior de Podemos. Desde el congreso constituyente de Vistalegre hasta las (primeras) elecciones generales. Asistimos desde muy cerca a los actos públicos, a las reuniones internas y a las reflexiones ante la cámara de los líderes de un partido dispuesto a asaltar el cielo con las alas del 15M.

Quizá llegue a ser un documento político de relevancia histórica. Pero no a la manera de los informes de Portabella. La cámara de León de Aranoa se pone al servicio de una causa que no tiene miedo a los medios, que no oculta lo que hace y que expresa (al menos para el público de esta película) lo que piensa sobre la identidad, los propósitos y las estrategias de una fuerza política con nombre de verbo en primera persona de plural. Somos y Ganemos. Así se llaman las candidaturas municipales con las que los movimientos surgidos tras el 15M llegaron al ayuntamiento de mi ciudad. Somos tiene en él más presencia que Ganemos. En esta película es al revés. La voluntad de poder hace que ante nuestros ojos se vaya reconfigurando la identidad de Podemos en esos quince meses que nos muestra esta apasionante película que por momentos me recuerda a Birdman de Iñárritu. Y no solo por esa magnífica batería que acompaña y puntúa las imágenes. También porque acompañamos entre bambalinas y durante un tiempo tasado a un actor singular que también aspira a volar. En Podemos los gestos son muy importantes. Y en esta película los vemos en cada plano. Pero también las palabras, las estrategias y las reflexiones metapolíticas (y da gusto escuchar las de Errejón y Monedero). Así que son casi dos horas fascinantes que uno quisiera que continuaran retratando lo que ha sucedido en los últimos meses. ¿Lo habrá filmado León de Aranoa? ¿Cuánto hay de Somos y cuanto de Ganemos en las jugadas que Pablo Iglesias y su gente han librado desde diciembre? ¿Nos llevarán al cielo o, como dice José Luis García Martín, acabarán  apuntalando a la derecha? ¿Harán útil la representación que logren o la usarán solo para fomentar el cainismo que les caracteriza por aquí? Me temo que habrá que esperar a que pase un tiempo para saberlo. Quizá como Portabella, León de Aranoa se anime más adelante a mostrárnoslo. Y ojalá lo haga tan bien como lo ha hecho ahora.

domingo, 30 de agosto de 2015

Un día perfecto

de Fernando León de Aranoa. España, 2015. 106.
30 de agosto de 2015. Cines Parqueastur, Corvera.

Con la guerra de los Balcanes a punto de terminar, alguien ha tirado un cadáver a un pozo con la intención de contaminarlo. Un grupo de cooperantes busca una cuerda para intentar sacarlo. Será un día intenso en el que conoceremos el carácter de cada uno. Y también algunos de los desastres de aquella guerra. 

Un pozo, una cuerda y una pelota. Solo con eso y con la poderosa presencia de Benicio del Toro y Tim Robbins (también la de Olga Kurylenko y Mélanie Hierry) Fernando León de Aranoa consigue armar una buena historia que muestra mucho más de lo que cuenta. Un día perfecto es un día cualquiera para este grupo de extranjeros que viven la solidaridad internacional como algo cotidiano. La truculencia con que muchas películas se han acercado al horror de las guerras se sustituye aquí por una ironía que hace compatible la sonrisa con la emoción. Un delicado equilibrio que Fernando León de Aranoa logra mantener con un guión bien escrito en el que cada pequeña historia (la del niño, la de las vacas minadas, la del contraste entre las vidas de los cuatro, la de las burocracias de las fuerzas de la ONU...) va componiendo un grato y eficaz alegato antibelicista. Por lo demás, ese pozo en el que se pudre un muerto que ningún extranjero parece capaz de sacar es toda una metáfora de aquella guerra tras la que tiene que llover mucho para que salgan a la superficie y se puedan superar los horrores del pasado.