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jueves, 6 de octubre de 2016

Berberian Sound Studio

de Peter Strickland. Reino Unido, 2012. 92’.
6 de octubre de 2016. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Un mezclador de sonido acude a un estudio italiano para trabajar en una película de terror. Es un inglés muy tímido y educado que sufre con las imagenes a las que tiene que poner sonido. Y con el trato de esos extraños cineastas italianos.

Tan opresiva y singular como The duke of Burgundy, la siguiente película de Peter Strickland sobre una relación sadomasoquista entre dos mujeres. La obsesión de aquellas amantes por las mariposas y las polillas era tan intensa como la de estas extrañas gentes del cine por el sonido analógico y artesanal. Berberian Sound Studio tiene también encuadres bellos y planos elegantes. Pero aunque por el tema despertará más pasiones cinéfilas que aquel masoquismo femenino tan singular, a mi me resulta igualmente tediosa. Y como dije sobre The duke of Burgundy me habría gustado mucho más si hubiera durado media hora menos.

domingo, 19 de junio de 2016

The duke of Burgundy

de Peter Strickland. Reino Unido, 2014. 104’.
19 de junio de 2016. Centro Niemeyer (auditorio), Festival de cine LGBTIQ, Avilés. V.O.S.

Cynthia y Evelyn comparten erudición en el campo de las mariposas y las polillas. Y una relación amorosa en la que la segunda disfruta sintiéndose sometida a la voluntad de la primera. Pero a Cynthia le cansa un poco ese juego de dominación.

La dialéctica del amo y el esclavo en versión lésbica. Contra la lógica hegeliana, aquí es la esclava la que no puede vivir sin la ama. La música, la fotografía, los rituales de corsetería y la elegancia de los encuadres (también los de mariposas y polillas) hacen atractivo asistir a este juego en el que quizá solo el gato sea masculino. Pero, revelada su lógica, el espectador acaba igual de cansado que la ama de los rituales que hacen feliz a la esclava. Con media hora menos la película sería mucho mejor.