Mostrando entradas con la etiqueta Muntean. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Muntean. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de noviembre de 2021

Întregalde

de Radu Muntean. Rumanía, 2021. 104’.
24 de noviembre de 2021. Filmin. 59º Festival de Cine de Gijón (sección: albar). V.O.S.

Varios amigos conducen por las montañas grandes todoterrenos para llevar bolsas llenas de alimentos a las personas que viven en esa zona. Es invierno y los caminos están embarrados y muy pronto estarán nevados. En una zona particularmente aislada encuentran a un anciano que les pide ayuda para llegar a un aserradero donde tiene que encontrarse con alguien. Pero el aserradero está tan abandonado como la memoria del hombre. Ese desvío hará que el coche quede atrapado al borde del camino y los tres cooperantes tengan que pasar la noche con el anciano demente. Las temperaturas son extremas y la situación se hace bastante dura. Sobre todo porque todo lo que hacen queriendo solucionar las cosas las acaba empeorando.  

La forma en que se muestra esa noche en las montañas me ha recordado mucho algunas de las películas de Nuri Bilge Ceylan. Nada menos. Pero Radu Muntean no es para mi un descubrimiento. Hace tres años vi en este mismo festival Alice T., otra magnífica película sobre las distancias que hay entre lo que queremos hacer y lo que debemos o podemos hacer.  Allí la protagonista era una joven malísima, aquí es en cierto modo ese anciano perdidísimo. Aquella era radicalmente contemporánea y urbana. Esta muestra el contraste entre la vida de los urbanitas solidarios y la de las personas que viven en contextos rurales que parecen intemporales. Ojalá pudieran verse aquí más películas de Radu Muntean, otro cineasta rumano que tiene muchas cosas que contar y sabe hacerlo muy bien.

sábado, 24 de noviembre de 2018

Alice T.

de Radu Muntean. Rumanía, 2018. 105’.
24 de noviembre de 2018. Cines Ocimax, 56º Festival de Cine de Gijón, (sección: rellumes). V.O.S.

Alice es una adolescente insoportable. Sobre todo para su madre que primero tiene que asumir su embarazo, luego su decisión de no abortar y finalmente tiene que descubrir que lo ha hecho sin decirle nada.

Andra Guti está impresionante en el personaje de esta muchacha pelirroja de coherencia nula e impulsividad máxima. En la presentación de la película nos pidió que no juzgáramos a su personaje, pero hay que reconocer que se hace difícil, De hecho, la chica no solo le ha declarado la guerra a su madre sino que también acaba siendo una petarda en el delicioso ambiente playero al que le invita su padre. Así que el descubrimiento de esta estupenda actriz juvenil y el buen pulso narrativo de Radu Muntean nos confirman otra vez la excelente salud del cine rumano.