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sábado, 27 de enero de 2018

Amateurs

de Gabriela Pichler. Suecia, 2018. 102’.
27 de enero de 2018. Centro Niemeyer, Avilés, 47º Festival Internacional de Cine de Róterdam. V.O.S.

A un pueblo sueco le espera un futuro brillante si se confirma la instalación de un gran supermercado alemán. Aún no se ha decidido el emplazamiento porque esa localidad debe competir con otra del país. Así que el ayuntamiento encarga un video para promocionar las virtudes del lugar. Mientras tanto, unas jóvenes preparan otro en el que quieren reflejar el carácter de sus gentes.

El verdadero rostro de la Suecia multicultural. Tal podría ser el subtítulo de esta película de formato híbrido (hay imágenes más o menos ficcionadas y otras que podrían corresponder a las grabaciones de esos amateurs) y contenido simpático. Hay momentos desmañados, pero también situaciones muy interesantes como las que reflejan las formas de integración en Suecia de las distintas generaciones de inmigrantes o ese interesantísimo diálogo crítico entre los alumnos de un instituto y el director de documentales que quiere aleccionarles sobre la ética en su trabajo. Así que no ha estado nada mal esta segunda película de las que nos llegan desde el festival de Róterdam aquí en el Niemeyer. Antes de la proyección asistimos en directo a la presentación de la película allí y tras ella hay un animado coloquio con los protagonistas. Todo en inglés (lo dicho y lo escrito) y sin evidencia lingüística alguna (ni siquiera en los créditos ni en los carteles) de que Róterdam sea una ciudad holandesa y no esté en ese país que no quiere ser europeo.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Come, duerme, muere

de Gabriela Pichler. Suecia, 2012. 103’. 
27 de noviembre de 2013. Centro Cultural Valey, Piedras Blancas. V.O.S.

Raša pierde su empleo en la empresa de envasado de verduras en la que trabaja. Su padre es un emigrante montenegrino que no puede trabajar por sus dolores de espalda. A pesar de su tenacidad, a Raša no le es fácil encontrar un nuevo trabajo. 

En el norte también sufren la crisis. Sobre todo los más débiles, los de fuera, los que no tienen formación. De eso va una película que podría tener algo que ver con Los lunes al sol. Pero la cámara que sigue permanentemente a Raša tiene una frialdad nórdica bien distante de la emotividad con que León de Aranoa reivindicaba la dignidad de aquellos perdedores maduros.