Mostrando entradas con la etiqueta Brook. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Brook. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de octubre de 2019

El funambulista

de Simon Brook. Francia, 2012. 83’.
16 de octubre de 2019. Fábrica de Armas de La Vega, Oviedo. V.O.S.

Vemos a Peter Brook dirigiendo unos ensayos. Sobre gran alfombra y con un alambre imaginario los actores s van convirtiendo por momentos en funambulistas. La intimidad de las indicaciones y las bromas, el cuidado con que se miman los gestos y los silencios, la atención compartida para preservar la sintonía y extremar la lucidez... De todo esto nos percatamos gracias a la cámara de Simon Brook. Sin importunar a su padre y sin que los actores reparen en ella.

En la presentación de la película Simon Brook citó a Heisenberg para explicar por qué su padre se negaba a permitir que nadie presenciara sus ensayos. Eso también le incluía a él. Así que convencerle para que por unos días le permitiera filmarlos dependía de que el ojo de su cámara no fuera visto por nadie. Y eso es una gran ventaja para nosotros ya que, como sucedía en el Marat-Sade que vimos el sábado, el sujeto espectador logra estar presente en este delicado sistema creativo sin alterar la posición ni la calidad del movimiento del objeto teatral observado. Así que El funambulista resulta una magnífica lección interpretativa que debería ser vista en todas las escuelas de teatro (y hasta en esas escuelas de público que a veces se echan tanto en falta). Por lo demás, la tarde ha sido sencillamente extraordinaria con el homenaje que los alumnos de las escuelas de arte dramático de toda España le brindaron a Peter Brook. Cordial, amable y emocionado el veterano maestro pudo presenciar en primera fila varias escenas que, tomando como hilo conductor los tipos de teatro que él distinguió en El espacio vacío, nos ofrecieron varias decedas de alumnos en una delicia escénica muy diversa y bien hilvanada. La última parte estuvo a cargo de los alumnos cordobeses y asturianos y, en su tramo final, llegó a ser conmovedora hasta la lágrima con todos frente a nosotros y una joven actriz caminando entre ellos mientras cantaba (casi musitaba) Agora non, esa añada asturiana que en belleza y emotividad me parece prima hermana  de El cant del ocells. Quién lo dude, que busque el cortometraje de Víctor Erice Alumbramiento y, tras disfrutar con los once minutos de esa joya, escuche esa música perfecta que, como el teatro de Peter Brook, parece tener acceso directo al corazón.

martes, 15 de octubre de 2019

Encuentros con hombres notables

de Peter Brook. Reino Unido, 1979. 108’.
15 de octubre de 2019. Fábrica de Armas de La Vega, Oviedo. V.O.S.

Los encuentros son los del joven Gurdjieff en lugares lejanos. Los tuvo con personas notables a las que hacía preguntas existenciales. Y también con los ritmos cautivadores de unas danzas y unas músicas bien lejanas.

El espacio vacío y metafísico puede estar también en Afganistán. Esto es lo que nos propone Brook en esta reivindicación de su maestro armenio a través de unas imágenes muy cautivadoras y escasamente subrayadas por palabras. La película sigue teniendo el magnetismo de su bella sencillez. Tan solo me descolocan un poco los rostros occidentales y las palabras en inglés en unos paisajes en los que debían ser debían ser muy poco frecuentes hace cuarenta años. Aunque quizá sea solo mi sensibilidad lingüística que me hace percibirlo. O lamentar que en el encuentro de esta tarde en el Palacio Valdés Antonio Gil decidiera hablar con Peter Brook todo el tiempo en inglés sin explicarnos el motivo. Una lástima, porque ayer estuvo magnífico en el estupendo acto que tuvimos ocasión de compartir con los alumnos de las escuelas de teatro.

sábado, 12 de octubre de 2019

Marat/Sade

de Peter Brook. Reino Unido, 1967. 116’.
12 de octubre de 2019. Fábrica de Armas de La Vega, Oviedo. V.O.S.

La persecución y asesinato de Jean-Paul Marat representada por el grupo teatral de la casa de salud mental de Charenton bajo la dirección del Marqués de Sade. Nada mejor que el título original del texto que Peter Weiss escribió en 1963 para resumir el contenido de esta película sobre la obra teatral que el propio Peter Brook estrenó en 1964.

Peter Brook quería ser director de cine más que de teatro. Pero una cosa le llevó a la otra, así que no es extraño que, tras su exitoso trabajo escénico sobre el texto de Weiss, tan explícita como elusiva,  decidiera llevarla al cine. Y al hacerlo debió enfrentarse al reto de decidir cuál sería en cada momento el lugar desde el que mirar una propuesta susceptible de tantas miradas. Por eso su cámara comparte el ritmo trepidante de una puesta en escena que convierte lo que sucede en ese asilo de Charenton en una experiencia sorprendente en la que la ambigüedad de esa cuarta pared, que aquí tiene forma de reja, hace que uno no acabe de tener claro dónde queda la ficción y dónde está la realidad. Visualmente poderosa e inmersiva hasta donde lo permite la pantalla, Marat/Sade nos hace pensar en la locura y en el teatro, en los juegos de espejos entre ambos y también en los que suscita un texto sobre unos hechos de finales del XVIII que parecen interpelar directamente al espectador sobre un presente tan problemático como el de siglo y medio después. Tras asistir al magnífico Why? ha sido más que oportuno este viaje al pasado (muy bien presentado por Etelvino Vázquez antes de la proyección) con este Marat/Sade (o Weiss/Brook) que tan importante ha sido para la historia del teatro. Y también para el diálogo entre este y el séptimo arte.

viernes, 11 de octubre de 2019

El señor de las moscas

de Peter Brook. Reino Unido, 1963. 91’.
11 de octubre de 2019. Fábrica de Armas de La Vega, Oviedo. V.O.S.

Unos niños ingleses quedan a su suerte en una isla tropical. Poco a poco se van buscando la vida. Y recreando un mundo de relaciones, normas y jerarquías que tendrán consecuencias terribles.

Volvemos a la Fábrica de Armas de la Vega (estos días La Fábrica en Premios) para disfrutar de las muchas actividades que se organizan aquí en la semana de los Premios Princesa de Asturias. La mayoría de las que hemos reservado tienen que ver con Peter Brook (por ejemplo, mañana veremos aquí su última obra de teatro: Why? y el martes lo tendremos en Avilés en un encuentro con el público en el Palacio Valdés). Con solo unas fotografías antiguas durante los títulos de crédito, Peter Brook contextualiza perfectamente lo que les ha pasado a estos niños. De hecho, la primera imagen de una escuela vetusta sirve de contrapunto radical al estado de naturaleza (y de barbarie) en el que se encontrarán a los niños esos marinos impolutos que desembarcan en la isla al final de la película. La decisión de usar el blanco y negro para negar la paradisíaca exuberancia tropical de la isla es muy acertada y ayuda a contemplar con inquietud ese infierno prístino en el que poco a poco se va convirtiendo el espacio, también moralmente insular, del que los niños se van apropiado casi al tiempo que se deshacen de cualquier prurito ético. Así que este gran hombre del teatro demuestra con la famosa novela de Golding que su vocación cinematográfica también estaba bien justificada. Tras la proyección fue un gustazo asistir al concierto Ruido Verde de John Falcone y su banda. Igual que ayer también estuvo magnífica la inauguración de esta semana de actividades con el Tríptiko audiovisual y musical a cargo de Rino Stefano Tagliafierro que, partiendo del Jardín de las Delicias de El Bosco, nos ofreció una experiencia casi hipnótica que se prolongó en las visitas a las exposiciones. Entre ellas, la magnífica y sencillisima propuesta Kyrie, que con solo un gran crucifijo de madera en el que se proyectan veinte cristos del Museo del Prado y una música oportunísima crea un ambiente que ya justifica acercarse hasta esta Fábrica de Armas que está pidiendo a gritos ser tratada como lo han sido otros espacios similares (Tabacaleras, Matadero...). La verdad es que con programaciones culturales como las que ofrece la Fundación estos días da gusto estar en Asturias en esta época del año.