Mostrando entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de septiembre de 2024

Ramón y Ramón

de Salvador del Solar. Perú, 2024. 100’.
27 de septiembre de 2024. Cines Principe, 72º Festival de San Sebastián (sección Horizontes Latinos).

Ramón vive solo en su apartamento de Lima. Son tiempos de confinamiento pandémico y su padre, que también se llamaba Ramón, acaba de morir de un infarto. Le han mandado una caja con sus ropas y una urna con sus cenizas. Ramón hace tiempo que no tenía contacto con él porque no aceptaba su homosexualidad. Ahora acaba de conocer a un español que ha llegado a su edificio y también siente que está varado en su vida. Así que los dos emprenderán viaje hacia Mito, el pueblo de la familia al que Ramón quiere llevar los restos de su padre.

Cuidada y elegante en los encuadres y en la definición de la historia. También le hace mucho bien la referencia a la huaconada, esa danza ancestral que se celebra en Mito con hombres que llevan máscaras que recuerdan a las de la compañía Kulunka de teatro. Sin embargo, el ritmo resulta un tanto moroso. Quizá con demasiada insistencia en la soledad del protagonista y en su gestualidad. Muchas veces menos es más. Aquí también.

domingo, 19 de marzo de 2023

Diógenes

de Leonardo Barbuy La Torre. Perú, 2023. 80’.
19 de marzo de 2023. Cine Albéniz.  26 Festival de Málaga (Sección oficial Zonazine). V.O.S.

Un padre y dos hijos en los Andes peruanos. Sin más contacto que con sus perros. Hasta que él muere y la mayor lleva a la aldea las tablas que él pintaba.

Diógenes se lleva la Biznaga de Plata a la mejor película iberoamericana de la sección ZonaZine. Y no es una película fácil: en blanco y negro, formato 4:3 y casi sin palabras. Es cine etnográfico con una fotografía cuidadísima y unos planos impecables con la cámara girando o moviéndose lentamente. Más que para las salas de cine parece una obra destinada a los museos de arte contemporáneo que están dispuestos a albergar imágenes sobre los nadies de la Tierra y las tierras aún intactas. En fuera de campo (o no) está también la violencia. Y las ceremonias funerarias en las que el fuego resulta catártico.

jueves, 2 de febrero de 2017

Chicas nuevas 24 horas

de Mabel Lozano. Argentina-Colombia-España-Paraguay-Perú, 2015. 70’.
2 de febrero de 2017. Centro Cultural Paraguayo Americano, Asunción.

De Paraguay, de Bolivia, de Perú y de Colombia. Vemos testimonios concretos en los que la ilusión de una vida mejor se convierte en la pesadilla de la esclavitud para unas chicas con historias similares a las de muchos miles de mujeres de esos países.

No había tenido la oportunidad de ver este documental en España y me lo encuentro precisamente en uno de los países en que ha sido filmado. Las escenas y testimonios son duros y pertinentes (mejores los de la política paraguaya o el activista peruano que los de la fiscal y los policias españoles). Sobre todo los que cuentan las propias chicas (especialmente la colombiana y la paraguaya). Sin embargo, sobra completamente esa historia intercalada de la ejecutiva que intenta vender a un público (y molestar al público) lo lucrativo y fácil que resulta el negocio de la trata de mujeres. Los subrayados excesivos y las ficciones impertinentes no aportan nada al retrato de un drama que casi se banaliza con  esa irónica bofetada al espectador. La película es militante, pero también obvia. Sobre este mismo tema resulta más interesante y perturbadora la mirada de Isabel de Ocampo en Evelyn, una película mucho mejor que esta.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Rosa Chumbe

de Jonatan Relayze. Perú, 2015. 75’.
23 de noviembre de 2016. Cines Centro, 54º Festival de Cine de Gijón (sección: rellumes).

Rosa Chumbe es policia de día y alcohólica de noche. También es ludópata, madre arisca y abuela irresponsable. Un ser patético que solo hallará redención cuando su santa tocaya haga un milagro que reparé el drama de la murte de su nieto.

Áspera, extrema, excesiva. Así es Rosa Chumbe. Una película sin apenas diálogos que, según dijo su director en el coloquio, pudo haber sido aún más cruda si las primeras versiones del guión hubieran llegado a la pantalla. Pero no es ni la acritud, ni los silencios, ni el drama excesivo su principal problema. Tampoco que oigamos los sonidos de las calles de Lima con la fuerza que hace tan reconocibles las de Manila en el cine de Brillante Mendoza. El problema es que la propuesta debería ser más verosímil o apostar más decididamente por lo mágico y lo surrealista (el tramo final de la película es lo mejor). También debería haber evitado esos planos de esteticismo incoherente (la mujer subiendo las escaleras..) o tan deliberadamente sucios que casi resultan manidos.