de Hirokazu Koreeda. Japón, 2026. 126’.
18 de octubre de 2026. Cines Los Prados, Oviedo.
domingo, 18 de octubre de 2026
Kakeru
sábado, 26 de septiembre de 2026
De repente
de Ryûsuke Hamaguchi. Japón, 2026. 196’.
26 de septiembre de 2026. Teatro Principal, 74º Festival de San Sebastián (Sección Perlak). V.O.S.
lunes, 12 de enero de 2026
Familia de alquiler
de Hikari. Japón, 2025. 103’.
12 de enero de 2026. Cines Parqueastur, Corvera.
miércoles, 17 de septiembre de 2025
Antonio Gaudí
de Hiroshi Teshigahara. Japón, 1984. 72’.
17 de agosto de 2025. Cines Embajadores-Foncalada, Oviedo. V.O.S.
viernes, 22 de noviembre de 2024
River Returns
de Masakazu Kaneko. Japón, 2024. 108’.
22 de noviembre de 2024. Centro Municipal Integrado Pumarín. 62º Festival de Cine de Gijón (sección: Retueyos). V.O.S.
jueves, 23 de mayo de 2024
Ryūichi Sakamoto I Opus
de Neo Sora. Japón, 2023. 103’.
23 de mayo de 2024. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.
Philip Glass, Peter Greenaway, Alberto Iglesias, Ennio Morricone, Ryūichi Sakamoto... Seguramente, son los compositores de bandas sonoras que más recuerdo. Así que, aunque esta tarde en el Niemeyer también teníamos a Irene Vallejo, me resultaba imprescindible asistir a esta película íntima, contenida y emotiva que fue filmada sabiendo que serviría de homenaje postrero al compositor japonés. Ha sido hora y media larga de música nítida y precisa a cargo de un hombre que parecía sosegadamente feliz mientras la interpretaba. Al final, el piano sigue sonando cuando él ya se ha ido. Y nosotros lo recordamos escuchando su música en esta singular película.
domingo, 14 de abril de 2024
Las hermanas Munekata
de Yasujirō Ozu. Japón, 1950. 112’.
14 de abril de 2024. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.
Una historia de amor, desamor, fraternidad y sororidad. Pero también un retrato de los modos y costumbres en liza en el Japón de posguerra. Con su habitual sencillez y maestría Ozu compone las escenas con elegancia y cuida las transiciones con encuadres de espacios abiertos, urbanos o naturales. Hay mucho equilibrio y hondura en el compasivo retrato sobre las actitudes de las dos hermanas, algo que se hace explícito en los consejos de su padre, que bien pudiera ser un trasunto el propio Ozu y del cariño con que trata a sus personajes. Incluso el de Mimuro, ese marido violento y derrotado que deambula con tristeza silente sin encontrar su lugar. Por la fecha en que Ozu filma este retrato íntimo y sentimental de aquel Japón mutante, Las hermanas Munekata podría formar un díptico magnífico con Vivir, aquella joya sobre la vida, el tiempo y la burocracia que filmó Kurosawa dos años después.
martes, 9 de enero de 2024
El chico y la garza
de Hayao Miyazaki. Japón, 2023. 124’.
9 de enero de 2024. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.
La historia es pura fantasía de la que cuesta seguir los detalles. Pero las imágenes de esta animación portentosa son fascinantes. Especialmente las escenas de acción (que no son pocas) y la caracterización de unos seres tan extraños como esa garza que enseña los dientes o esa grey de sirvientas ancianas tan deliciosas. Por lo demás, llama la atención el contraste entre la belleza de los colores, texturas y detalles de los ambientes y la simplicidad, tan nipona, en los trazos de los personajes principales. El título de la película es muy poético y podría hacer creer que se trata de una fábula ideal para públicos infantiles. Sin embargo, la historia tiene una truculencia heroica que podría emparentarla, más bien, con relatos como la Iliada o El paraíso perdido de Milton.
jueves, 23 de noviembre de 2023
El mal no existe
de Ryûsuke Hamaguchi. Japón, 2023. 106’.
23 de noviembre de 2023. Teatro Jovellanos. 61º Festival de Cine de Gijón (sección: Crossroads). V.O.S.
El cine de Hamaguchi suele ser urbano e intimista y con alto voltaje emocional. Una suerte de Hong Sang-soo con la poesía de Kore-Eda y el espíritu de Rohmer. La relación entre la niña y su padre y la escena final con los ciervos es fiel al aliento poético de las magníficas películas que he visto de él (La ruleta de la fortuna y la fantasía, Happy hour y Drive my car). Pero en El mal no existe Hamaguchi se aleja de la ciudad y adopta una perspectiva gozosamente ambientalista con una historia que recuerda un poco a la de Tierra prometida de Gus Van Sant. Algo que se agradece en estos tiempos en que el Black Friday ubicuo, la alta velocidad inminente y el cuento del lobo feroz me hacen encontrar especialmente bellos y propicios los bosques japoneses.
sábado, 18 de noviembre de 2023
Perfect days
de Wim Wenders. Japón, 2023. 124’.
18 de noviembre de 2023. Cines Ocimax. 61º Festival de Cine de Gijón (sección: Crossroads). V.O.S.
Variaciones con repetición en la vida de un hombre bueno y feliz. Wim Wenders nos cautiva haciéndonos seguir las rutinas diarias de este japonés que apenas habla. Y da gusto contemplar la bondad y la entrega a sus afanes, el empeño por mirar y fotografiar cada día la belleza de los árboles y esa costumbre curiosa de no llevar reloj a diario y ponérselo cuando sustituye las rutinas laborales por las de los fines de semana. Así que con Perfect days Wim Wenders Perfect ha creado una verdadera joya del cine japonés. Poética hasta en los sueños, optimista sin estridencias y con una idea tan sutil como compartible: que la felicidad no está en huir del trabajo y las rutinas, sino en tener despierta y atenta la mirada.
miércoles, 4 de octubre de 2023
Monstruo
de Hirokazu Kore-Eda. Japón, 2023. 126’.
4 de octubre de 2023. Cines Los Prados, Oviedo.
Dos relatos sucesivos y contradictorios. Uno desde el punto de vista de una madre y otro desde el de un profesor. El tercero completa el puzle con las vivencias de los niños. Ellos son los que sufren, pero también los que aportan la mirada más poética y esperanzada. Como la del maestro Kore-Eda que con este Monstruo se acerca al acoso escolar y va más allá. Él nunca quiere distinguir en sus historias quiénes son los buenos y quiénes los malos. Si acaso encontrar a los que sufren y no saben por qué y a los que ni siquiera saben que causan dolor. Para él la maldad es colectiva e institucional. Como esas maledicencias y rumores que intoxican los dos primeros relatos. Como esa irrelevancia que según la directora tiene la verdad. Algo que explica los comportamientos irreflexivos de los (dis)funcionarios docentes. Los que salen en esta película y también los que entran cada mañana en muchas aulas y despachos. Ellos y los cachorros testosterónicos que dominan el cotarro en las aulas y en los patios conforman esa masa que acosa, silencia o sigue la corriente. Esos son los únicos a los que Kore-Eda critica en esta película que es pura poesía en la que todo cuadra y todo rima. Desde el incendio espectacular del comienzo hasta esa tormenta final que resulta tan catártica como aquella otra de Después de la tormenta. Fuego y agua. Peces y gatos moribundos. Un vagón abandonado que puede convertirse en un paraíso. Y al final ese epílogo luminoso para estos niños cuyo destino nos conmueve hasta la lágrima. Como los de Nadie sabe. Como la forma de contar las historias que solo Kore-Eda sabe.
viernes, 6 de enero de 2023
Vivir
de Akira Kurosawa. Japón, 1952. 143’.
6 de enero de 2023. Filmin. V.O.S.
Una joya en blanco y negro sobre la vida, el tiempo y la burocracia. Las escenas son realistas pero también tienen cierto aliento poético. Para lograrlo, Kurosawa cuida especialmente la composición de cada plano y la gestualidad de sus personajes. Lo hace con el protagonista de la película y con los que solo aparecen durante dos o tres segundos. Vivir plantea problemas existenciales sobre el paso del tiempo y la esencia de la vida, pero también es un alegato contundente contra la burocracia y la inercia de las organizaciones. La ambientación de las escenas en la oficina y en el velatorio son magníficas y la gestualidad en los diálogos corales y los medidos silencios contribuyen a que el guión sea perfecto. Viendo esta película, uno piensa en lo interesante que sería un ciclo en el que durante un mes pudiéramos repasar ordenadamente la filmografía de este gran director japonés. Una programación así podría ser paralela a la atención que merece el cine actual y permitiría que a lo largo del año se pudiera disfrutar de diez o doce retrospectivas inexcusables. Creo que para eso están las salas de cine de los centros culturales. En España hay muchos, pero me temo que ese uso que atiende, cultiva, educa y propicia la cinefilia ciudadana solo se da realmente en las salas de las filmotecas nacionales: la del cine Doré de Madrid o las del Raval en Barcelona. Me temo que de ese centralismo no son solo responsables los gestores culturales nacionales.
martes, 2 de agosto de 2022
Woman of the photographs
de Takeshi Kushida. Japón, 2020. 89’.
2 de agosto de 2022. Cines Van Dyck, Salamanca. V.O.S.
Tras el habitual desierto estival en las salas de cine asturianas (las públicas sin programación hasta el otoño y las privadas sin concesiones al cine menos dependiente) da gusto volver a los Van Dyck de Salamanca para ver películas como esta en la que un fotógrafo silente retoca imágenes de los rostros pero no toca a las personas y una mujer hermosa decide mantener abiertas sus heridas para que no cicatricen. Diálogos mínimos y presencia máxima de las imágenes y los sonidos. El encuentro entre una intimidad amorosa surrealista y el masoquismo de la exhibición virtual podría ser el tema de esta extraña película en la que la singularidad formal resulta quizá más importante que el contenido. Así que en su primera película Takeshi Kushida demuestra tener una mirada original e inquietante que por momentos recuerda a las de Buñuel o Lynch. Nada menos.
sábado, 12 de febrero de 2022
Drive my car
de Ryûsuke Hamaguchi. Japón, 2021. 179’.
12 de febrero de 2022. Cines Los Prados, Oviedo.
Poco antes de que ella muera, Yusuke Kafuku descubre que su mujer tiene relaciones con otro hombre. Los dos formaban una pareja perfecta pero ese punto ciego en su memoria condiciona el duelo por su pérdida. Kafuku es un actor y director prestigioso al que, un tiempo después, invitan a dirigir Tio Vania en Hiroshima. Entre los actores candidatos está el joven que se acostaba con ella y, sorprendentemente, decide asignarle el papel protagonista. A Kafuku le gusta repasar los textos mientras viaja en su querido Saab 900, así que pide que le busquen un alojamiento a una hora de distancia de la ciudad. El festival que le contrata le asigna una joven muy seria y eficaz para que conduzca su coche. Es Misaki, una chica que también sufre las consecuencias de una pérdida. Igual que Kafuku tenía cosas que reprochar a un ser querido y en cierto modo se culpa por su muerte. Así que Chèjov y el Saab harán que compartan muchas cosas.
Mi primer coche era rojo, he tenido dos Saab y el que tengo ahora se fabricó en Hiroshima. Así que, conmigo, los azares y simetrías del cine de Hamaguchi parecen extenderse más aca de la pantalla en esta película. Para más sintonía, sus historias son de estirpe rohmeriana y en esta, inspirada en un relato de Murakami, las referencias al teatro son esenciales. Por eso no es de extrañar que me cautive esa reflexión chejoviana sobre la vida que encuentra en el Saab un lugar más propicio que la mesa de ensayos. O que me encante el (relativo) fuera de campo de la memoria trágica de Hiroshima cuando Misaki lleva a Hafuku a ver la gran planta de residuos que será metáfora del proceso catártico que los dos emprenderán sobre sus vidas. También valoro que quien lo propicie sea esa joven conductora (al principio casi silente) que tiene tantos paralelismos con el personaje de Sonia, la sobrina de Vania que interpreta la actriz muda que al final de la obra protagonizará uno de los momentos más hermosos de la película. De modo que las tres horas de Drive my car no se me hacen largas. Sin embargo, debo decir que la historia me da más motivos para pensar que para sentirme conmovido. En esto no la encuentro mejor que esa joya triple de Hamaguchi titulada La ruleta de la fortuna y la fantasía. Quizá, haya sido por verla en versión doblada, por la sintonía preventiva con el Saab y el teatro o por los grandes elogios que está recibiendo. Lo cierto es que me hubiera gustado que Drive my car tuviera también esa emoción sosegada que tanto bien le ha hecho al cine japonés que sigue el magisterio de Ozú. Por ejemplo, la que caracteriza casi siempre a las películas de Kore-Eda.
domingo, 7 de noviembre de 2021
Happy Hour
de Ryûsuke Hamaguchi. Japón, 2015. 317’.
7 de noviembre de 2021. Filmin. V.O.S.
Cuatro
amigas de treinta y tantos hacen cosas juntas y planean hacer otras.
También comparten y juzgan los cambios en sus vidas. Como sus divorcios y
sus efectos emocionales.
Cinco horas de cine rohmeriano en versión japonesa. Aunque, a efectos de proyección (extraña palabra habiéndola visto en Filmin) la película se divida en tres partes, no se trata de una trilogía ni de una serie corta. Es una única historia que fluye sin interrupciones en la que se nos propone un acompañamiento continuo de la vida de esas mujeres. Hamaguchi ha querido dar tiempo al tiempo para que podamos asistir a un taller en el que se trabaja la relación con el cuerpo, a una lectura literaria con coloquio posterior, a conversaciones más o menos incidentales en trenes o autobuses y a diálogos de sobremesa en los que ninguna prisa atenaza. Es el tiempo de las relaciones reales mostradas sin estridencias. Una forma de hacer cine que no busca secuestrar al espectador con los cambios de ritmo propios de las series sino invitarlo a acompañar a estas cuatro mujeres cuando las cosas les van bien y cuando no. Son cinco horas de vida en femenino nipón. Una experiencia única de cine largo sobre las distancias cortas.
sábado, 6 de noviembre de 2021
La ruleta de la fortuna y la fantasía
de Ryûsuke Hamaguchi. Japón, 2021. 121’.
6 de noviembre de 2021. Cines Los Prados, Oviedo.
Magia (o algo menos reconfortante), Una puerta abierta de par en par y Una vez más son los títulos de los tres cuentos que nos ofrece Ryûsuke Hamaguchi en esta magnífica película. Son tres joyas con protagonistas femeninos de las que me cautiva su atmósfera delicadamente rohmeriana. Es fácil encontrar también parentesco con las películas de Hong Sang-soo pero donde en el coreano es tosco, confuso y desaliñado, Ryûsuke Hamaguchi resulta preciso, nítido y delicado. Cada uno de estos tres cuentos sentimentales es ya una película memorable, pero Hamaguchi consigue que entre ellos, más que por los personajes, haya puentes esenciales y sutilmente transitables como la referencia en la primera historia a la posibilidad de un sexo hecho solo con palabras y su ejemplificación en la segunda. O la catástrofe personal que se deriva de un error digital con que se cierra esta segunda historia y la alusión distópica a un mundo sin Internet con que se abre la tercera. No había visto hasta ahora ninguna película de Ryûsuke Hamaguchi pero me parece que ya puedo declararme devoto de su cine.
jueves, 26 de noviembre de 2020
Voices in the wind
de Nobuhiro Suwa. Japón,
2020. 139’.
26 de noviembre de 2020. 58º Festival de Cine de Gijón (sección: albar). Filmin. V.O.S.
La cabina tiene algo de pagoda en la que se desarrolla esa conmovedora escena final que, por si sola, justifica las más de dos horas y media de esta película que se pasan en un suspiro. De Nobuhiro Suwa había visto El león duerme esta noche, otra película muy singular que quiere ser como un juego de niños. La historia de Haru y la poética manera en que se nos muestra su periplo hacen de esta película una joya que merecería ser premiada en muchos festivales. Si no supiera quién la ha dirigido, diría que es heredera del mejor Ozú y que bien podría haber sido hecha por Kore-Eda. Nada menos.
martes, 21 de julio de 2020
First love
21 de julio de 2020. Cines Los Prados, Oviedo.
miércoles, 15 de julio de 2020
¡Que no pare la cámara!
15 de julio de 2020. Centro Cultural Valey, Piedras Blancas. V.O.S.
jueves, 2 de mayo de 2019
Cuentos de la luna pálida
2 de mayo de 2019. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

















