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viernes, 18 de septiembre de 2020

Uno para todos

 de David Ilundain. España, 2020. 94’.
 18 de septiembre de 2020. Cines Ocimax, Gijón.

Con el curso ya comenzado, un profesor interino tiene que hacerse cargo de un grupo de sexto de primaria en un pueblo aragonés. Él tiene dominio de las situaciones, buena mano y no se le escapa nada de lo que ocurre en el aula. Pero tendrá que lidiar con un problema complicado. Uno de los niños, que está siendo tratado de un cáncer, es recibido con tensión cuando regresa al aula. Es un chico hábil y listo pero, durante el curso pasado, varios compañeros sufrieron sus maldades. 

Prefiero mil veces a Merlí (el profe de filosofía de esa serie que tanto gustó a muchos alumnos) que al protagonista de La clase (la película de Laurent Cantet que tanto gustó a muchos profesores). Con el primero apetece ir al aula, aunque solo sea para ver qué pasa cada día. Con el segundo apetece cerrar los institutos, aunque ese de París sea más bien una caricatura. Por fortuna, David Ilundain toma el modelo del primero trasladando al final de la primaria el tipo de cuitas cotidianas de aquella serie. Así que los alumnos son aquí más jovencitos y el profesor también. Lo interpreta David Verdaguer que la da una pinta menos convencional que la del estupendo personaje de Francesc Orella en esa serie que desgraciadamente teníamos que ver en versión doblada. Y es precisamente el personaje del profe el que me resulta menos verosímil de esta película. Y no porque, como Merlí, tenga líos personales pero sepa llevar muy bien a los chicos, sino porque lo encuentro demasiado guapo y demasiado gestual y me parece que en lugar de un profesor real lo que veo es a un actor muy apto para películas sobre otros temas. Supongo que eso es más un inconveniente para mi que para muchos otros espectadores (incluidos los adolescentes), pero en todo caso me quedo con lo bien dirigidos que están los actores juveniles de esta historia y con el acierto de David Ilundain (que ya lo tuvo, y grande, cuando llevó al cine las declaraciones de Bárcenas ante el juez Ruz en B, la película basada en el texto teatral de Ruz-Bárcenas) al defender que lo importante en el aula no es esa tensa frontalidad entarimada y curricularizada que muestra tramposamente la dramática y pesimista película de Cantet, sino las relaciones humanas, con sus dificultades y sus posibilidades, que siempre (visibles o no) se dan cita en un aula. Por lo demás, aunque tiene su punto melodramático y moralizante, me parece bien que el desenlace de la película reivindique el perdón y la empatía. En todo caso, si se quiere realismo y sutileza en la presentación de dilemas propios de la profesión docente, recomiendo leer Apenas unos milímetros, el magnífico relato de Sara Mesa en su libro Mala letra. Además de literatura excelente contiene una historia nada complaciente que debería dar mucho que pensar a cualquiera que tenga interés en la educación.

lunes, 5 de octubre de 2015

B

de David Ilundain. España, 2015. 78’.
5 de octubre de 2015. Cines Ocimax, Gijón.

15 de julio de 2013. El juez Pablo Ruz interroga a Luis Bárcenas en la Audiencia Nacional. Le pregunta sobre la procedencia y el destino de las donaciones que gestionó como gerente y tesorero del Partido Popular. Donaciones ilegales para financiar al partido. Sobresueldos no declarados para sus presidentes, secretarios generales y altos cargos. Bárcenas entrega todas las cuentas y cuenta todo lo que sabe.

El resumen anterior está en mi blog de teatro. Lo escribí en diciembre del año pasado sobre Ruz-Bárcenas, la obra que motiva esta película y que, tras estrenarse en Madrid en el Teatro del Barrio, pasó por el off del Niemeyer antes de ir al Lliure de Barcelona. Lo que escribí allí sobre ese extraordinario documento teatral podría repetirlo ahora sobre su versión cinematográfica. Insisto, Pedro Casablanc está tan inmenso como interprete que realmente desaparece para que sea al propio Luis Barcenas a quien vemos ante un juez del que este país debería sentirse muy orgulloso. La película incluye a todos los presentes en aquel interrogatorio y, por tanto, también las respuestas de Barcenas al fiscal, a la acusación particular y a su abogado. Su confesión final sobre los motivos por los que cambió su declaración tiene un contrapunto impresionante en las imágenes que, a modo de epílogo, muestran la comparecencia parlamentaria de Rajoy, el presidente que recibía sobres con sobresueldos. Me siento orgulloso de que mi nombre esté en los títulos de crédito entre los cientos de personas que quisimos contribuir para que este proyecto fuera posible. Ojalá que viera esta película mucha gente. Recibirían una extraordinaria lección interpretativa de Pedro Casablanc. Y otra sobre las cosas que un país digno no debería tolerar a un partido político.