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domingo, 26 de marzo de 2017

Irmã Dulce

de Vicente Amorim. Brasil, 2014. 94.
26 de marzo de 2017. Centro Niemeyer, X edición de Novocine, Avilés. V.O.S.

La hermana Dulce es la Teresa de Calcuta de Salvador de Bahía. La vemos dedicando su vida al cuidado de los pobres. Desde que es una joven monja devota de San Antonio hasta que es tan querida por los brasileños que Juan Pablo II se verá obligado a saludarla.

Delicados encuadres y cuidada fotografía para una historia preciosista sobre la vida de una mujer bondadosa. Nada es en blanco y negro. Ni el relato (siempre a su favor) ni el cálido esteticismo con que se muestra la miseria de las gentes con las que trabaja esta monja singular. La actriz que la interpreta tiene una mirada que me recuerda mucho a la del papa Francisco. Así que, cuando la hermana Dulce enfatiza la última parte del mandato "amarás al prójimo como a ti mismo" para explicar en qué consiste realmente la compasión y la caridad, no puedo más que sintonizar con las intenciones y los afanes de esta mujer comprometida. Una heroína brasileña de la que no tenía noticia. Es lo que tiene la programación de Novocine. Que cada año nos descubre personajes de Brasil de los que sabíamos muy poco.

Um homem só

de Claudia Jouvin. Brasil, 2015. 94.
26 de marzo de 2017. Centro Niemeyer, X edición de Novocine, Avilés. V.O.S.

Arnaldo tiene una vida que no le gusta. Su relación con su mujer no va bien y quisiera dar un giro radical a todo. En el trabajo oye hablar de un doctor capaz de duplicar a las personas. Su copia se quedaría con su mujer y él podría buscar otra vida. Así encuentra la felicidad con una joven pelirroja que trabaja en un cementerio de animales.

Una nueva edición de Novocine en el Niemeyer. La obra de teatro del viernes en el Palacio Valdés y el concierto de Mayte Martín ayer en el Jovellanos han hecho que este año solo hayamos visto las películas del último día. Y, al menos con esta, no ha habido mucha suerte. La idea del hombre duplicado podría haber sido interesante, pero Claudia Jouvin no consigue que me crea ni me interese lo que le pasa a sus Arnaldos. Estoy seguro de que en el actual cine brasileño se podrían haber seleccionado películas mucho mejores que esta.

domingo, 3 de abril de 2016

Tim Maia

de Mauro Lima. Brasil, 2014. 140.
3 de abril de 2016. Centro Niemeyer, IX Edición de Novocine, Avilés. V.O.S.

La vida de Tim Maia. Desde su infancia en blanco y negro en Río de Janeiro hasta su muerte casi sobre un escenario. Tim Maia fue un cantante inmenso. Por su música, por su cuerpo y por su manera de vivir.

El año pasado Asif Kapadia llevó al cine otra vida musical también excesiva y truncada. La de Amy Winehouse. Aunque las dos películas tienen poco que ver (ficcionada esta, hecha con retales de grabaciones reales aquella), los personajes que las motivan tienen cierto parentesco. Bien dotados para la música, ninguno de ellos fue capaz de manejar bien su vida. En esta última película del Novocine de este año vemos salir desde la nada a este mulato que soñó con el cielo en Estados Unidos, que casi lo tocó en Londres y que lo alcanzó en su país. Una vida de ascensos y caídas en la que fue fiel a las drogas y coqueteó con las sectas. La de Tim Maia es una historia bien contada sobre ese tipo grande que llegó a ser alguien muy grande en el soul de Brasil.

Eduardo Coutinho, 7 de outubro

de Carlos Nader. Brasil, 2014. 72.
3 de abril de 2016. Centro Niemeyer, IX Edición de Novocine, Avilés. V.O.S.

Carlos Nader conversa con Eduardo Coutinho. Sobre el cine y sobre la vida. Y filma esa conversación a la manera del maestro. Dejándole hablar sobre el arte de dejar hablar ante una cámara.

Un magnífico metadocumental. Por lo que se dice y por lo que se muestra. El entrevistador que sabe crear ambientes para que fluyan las palabras expresa con pasión su forma de ver el cine y de ver a las personas. Sin prejuicios. A cuerpo limpio. Así se muestra Coutinho en esta entrevista sobre la manera en que consigue que hablen así los demás. Sus reflexiones se van ilustrando con imágenes de sus propios documentales algunas de cuyas secuencias, escogidas al azar, recuerda y comenta. Y uno piensa en la proximidad entre este gran cineasta brasileño y ese singular entrevistador andaluz sobre el que, justo hoy hace un mes, veíamos en esta misma sala la estupenda Mi querida España de Mercedes Moncada Rodríguez. Me refiero a Jesús Quintero, alguien que no sé si sabría decir tanto como Coutinho sobre ese arte, que ambos dominaban, de dar la palabra a los humildes. Al final uno sale encantado (otra vez) con este Novocine que este fin de semana nos está trayendo tanto bueno desde Brasil. Ojalá que haya pronto alguna oportunidad para ver una retrospectiva del cine de Coutinho.

sábado, 2 de abril de 2016

Casa grande

de Fellipe Barbosa. Brasil, 2014. 107.
2 de abril de 2016. Centro Niemeyer, IX Edición de Novocine, Avilés. V.O.S.

La casa grande es la de la familia de Jean, un adolescente que el próximo año irá a la universidad y está despertando ahora al amor. Él va a un colegio de élite solo para chicos. Lo propio de la gente bien de Río de Janeiro. Sin embargo, su padre se está arruinando y muchas cosas cambiarán para Jean y su familia. También su relación con Luiza, una chica humilde que estudia en un instituto público.

Un retrato de los contrastes de Río de Janeiro. Desde arriba. Desde esas élites que creen merecer lo que tienen sin darse cuenta de que en cualquier momento pueden perderlo. El retrato es familiar, generacional y social a la vez. Porque siendo (también) una película sobre adolescentes es mucho más que eso. El protagonista es ese muchacho en tiempos de mudanza que tiene nombre francés y no sabe bailar forró. Pero también lo es ese padre neoliberal encarnado por Marcello Novaes que interpreta magníficamente a un verdadero arquetipo de ese pater familias de la derecha americana que, con ligeras variantes, puede encontrarse en los barrios selectos de cualquier lugar del mundo. O esa familia paralela que interpretan esa criada joven y sexualmente alegre, esa cocinera negra con valores y ese chófer que es como un padre para Jean. Y también esa novia ideal, hija de mulata y japonés, que además de muy guapa y muy dulce, es lista, sabe bailar forró y cantarle las cuarenta al padre de Jean. Nada falta y nada sobra en Casa Grande, una magnífica película brasileña que debería haber llegado a nuestras carteleras comerciales pero que, como otras estupendas historias, solo podemos disfrutar gracias a una iniciativa excelente como es Novocine.

Getúlio

de João Jardim. Brasil, 2014. 101.
2 de abril de 2016. Centro Niemeyer, IX Edición de Novocine, Avilés. V.O.S.

En Agosto de 1954 Getúlio Vargas se suicida. Lo hace al no encontrar otra salida ante las acusaciones de ordenar el asesinato de un opositor. Él no estaba al tanto, pero la emboscada ha sido organizada por colaboradores suyos. Poco a poco va perdiendo apoyos y al final todos le exijen que deje el cargo. Getúlio no quiere pasar a la historia asumiendo esa responsabilidad. Así que antes de dispararse en el corazón deja una carta con el testamento político de quien fue cuatro veces presidente de Brasil.

Dictador, revolucionario, golpista, líder populista, presidente democrático. Todo eso fue Getúlio Vargas, quizá el presidente que, hasta la llegada de Lula, había dejado más huella en la historia de Brasil. João Jardim nos presenta los últimos diecinueve días de su vida. Los de un asedio político que relata con la brillantez y la tensión de un buen thriller. Es una película sobre el poder, sobre la forma en que lo vive quien está en una posición agónica y crepuscular. Por eso, aunque la de Getúlio es una historia que les dirá mucho a los brasileños, también es una película más que interesante para quien  ni siquiera conozca su nombre. Porque lo que cuenta, además de la intensa trama que lleva a un hombre a un callejón sin salida, es un elegante retrato sobre el ejercicio del poder desde el punto de vista de quien casi lo ha perdido.

viernes, 1 de abril de 2016

A despedida

de Marcelo Galvão. Brasil, 2014. 90.
1 de abril de 2016. Centro Niemeyer, IX Edición de Novocine, Avilés. V.O.S.

Una jornada particular. La de un hombre de más de noventa años que, a pesar sus dificultades para caminar, decide salir de casa y dedicar el día a lo más importante. Tomar un café, saldar una deuda, buscar a su nieto, abrazar a un amigo, hablar con un taxista... Y reencontrarse con su joven amante.

Una historia verdadera. Como la de David Lynch pero con un andador por las calles de Río. Marcelo Galvão nos ofrece esta historia singular sobre un anciano casi inmóvil que decide levantarse y dedicar un día a volver a vivir. La parsimonia es aquí inevitable. Y hasta elegante. Como debió serlo la vida de este Almirante que vemos reflejada en los gestos y afanes de esa jornada singular. Las imágenes y el sonido ya nos sorprenden en esa primera escena que muestra las dificultades para comenzar la mañana de alguien que está llegando al final de la vida. Pero conforme el día avanza el relato se va haciendo luminoso y vitalista. Hasta esa noche de amor perfecta con esa Morena por la que merece la pena seguir viviendo a cualquier edad. La cámara está atenta a los sonidos, a los gestos y a los detalles. Como a esos relojes que en muñecas, mesas y paredes van acompañando a este delicado personaje. El guión no puede ser más expresivo en los muchos momentos en que nadie habla. Y se vuelve hermosamente poético en esos diálogos (en la cafetería, con el taxista, con su amante...) que muestran la fuerza, la ironía y la lucidez de este anciano cautivador. A despedida es una película extraordinaria sobre una historia verdadera que merece todos los premios. Y que ya hace memorable esta edición del Novocine brasileño. Un certamen que está en su casa estando en el Niemeyer.

A estrada 47

de Vicente Ferraz. Brasil, 2013. 107’.
1 de abril de 2016. Centro Niemeyer, IX Edición de Novocine, Avilés. V.O.S.

Tras un ataque de pánico un grupo de soldados brasileños de una brigada de ingenieros deambula entre la nieve  en un lugar de Italia. Les acompañan un periodista brasileño, un desertor italiano y otro alemán. Para no ser tomados también ellos por desertores deciden asumir por su cuenta un objetivo heroico: limpiar de minas la carretera 47.

Oportunas y sentidas fueron las palabras del embajador de Brasil en la apertura de esta IX edición del Novocine que por tercera vez vuelve al Centro Niemeyer (estuvo el año pasado y también en aquel 2011 en que tantas cosas buenas pasaron aquí). Le acompañaba el director de la película que tras la proyección respondió a las preguntas de Carlos Cuadros en el encuentro con el público. A estrada 47 cuenta una historia sobre la participación de Brasil en la Segunda Guerra Mundial. Y lo hace con el relato dramático, heroico y emotivo de las peripecias de un grupo de soldados de entre los 25.000 brasileños que vinieron a Europa para unirse a los aliados. La película tiene las maneras clásicas de las historias bélicas, pero con un modo singular de entender el heroismo que renuncia a matar, que ensalza a los desertores y que entiende que los mejores soldados son los que arriesgan sus vidas desminando otras tierras. La carta al padre en la voz de uno de los soldados nos acompaña a lo largo de la película e interpreta, en clave casi pacifista, que el sinsentido de unos soldados perdidos en la nieve en una guerra ajena se pueda convertir en un gesto altruista del que se puede sentir orgulloso un país cálido y alegre como Brasil. Supongo que era a eso a lo que Vicente Ferraz se refería cuando señalaba que lo extraño no era que él hubiera hecho una película sobre la participación de su país en la Segunda Guerra Mundial, sino que nadie la hubiera hecho antes.

jueves, 26 de marzo de 2015

Cidade de deus 10 anos depois

de Cavi Borges y Luciano Vidigal. Brasil, 2013. 75.
26 de marzo de 2015. Centro Niemeyer, VIII Edición de Novocine, Avilés. V.O.S.

¿Puede una película cambiar la vida de alguien? La ciudad de dios pudo hacerlo con esas gentes de las favelas que interpretaban personajes de las favelas. Diez años después vemos cómo han cambiado (o no) sus vidas.

Vuelve al Niemeyer Novocine, la muestra de cine brasileño que ya estuvo aquí en 2011 y que en esta VIII edición traerá a Avilés seis películas brasileñas hasta el domingo. Cavi Borges se mostró sorprendido y satisfecho por poder exhibir su película en este lugar tan hermoso que nos regaló su compatriota. Unas impresionantes imágenes aéreas de las favelas de Río abren y cierran este retrato coral sobre lo que ha sido de algunos de los actores de aquella magnífica película. Diez años después los personajes de Meirelles están seguramente más desdibujados en mi memoria que en la de los brasileños (allí hubo después una serie titulada Ciudad de los hombres en la que participaron algunos de los actores de la película) y eso afecta a la forma en que se ve el documental y adquieren relevancia las diferencias entre lo que supuso Ciudad de dios para cada uno de ellos. En el agradable coloquio que siguió a la proyección se habló de las dos películas, de los actores y personajes, del cine, de Brasil y de las favelas. Y daba gusto escucharlo en ese delicioso portugués brasilero.