de Guillaume Ribot. Francia, 2025. 94’.
4 de febrero de 2026. Filmin. V.O.S.
Imágenes que Lanzmann no incluyó en Shoah y reflexiones extraídas de sus memorias son los materiales con los que Guillaume Ribot compone este documental que respeta el significado de aquella película monumental (en todos los sentidos de la palabra) y solo añade lo dicho por el propio Lanzmann sobre aquel proceso.
Ya han pasado cincuenta años del estreno de Shoah y más de cincuenta desde que Lanzmann empezó a trabajar en ella. Los testimonios recogidos en aquella magna obra estaban entonces más cerca de aquellos terribles hechos que el estreno de la película de nuestro presente. Todos los que hablan en ella ya habrán fallecido, de modo que se cumplen las palabras propio Lanzmann (también fallecido) sobre la función de su obra como documento crucial para mantener viva la memoria. En 2013 Lanzmann añadió un complemento necesario a Shoah con los testimonios de Benjamin Murmelstein en El último de los injustos. Ahora Guillaume Ribot añade otro también oportuno y especialmente respetuoso con la obra de Lanzmann.
