de Marianna Brennand Fortes. Brasil, 2024. 101’.
14 de mayo de 2026. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.
A orillas del Amazonas, cerca de la desembocadura, vive Tielle y su familia. Ella tiene trece años y está descubriendo muchas cosas. Por ejemplo, los motivos por los que su hermana mayor se fue lejos allí, la forma en que las chicas pueden ganar dinero yendo a las barcazas que pasan por la zona o por qué a su padre le gusta tanto estar a solas con ella.
Los abusos en la familia son el tema de la película, pero la directora, sin apenas mostrar nada, consigue hacernos intuir que ese padre que ejerce de buen hombre no lo es realmente con su hija. Aunque el tema es sórdido y doloroso, lo que vemos tiene la belleza exuberante propia de un entorno natural como ese. También porque la cámara está colocada de modo que lo capta todo con gran elegancia. En la capacidad de mostrarnos un paraíso y, a la vez, que algunas mujeres necesitan huir de él, Manas me ha recordado a Bulakna, la estupenda película de Leonor Noivo que ganó el premio de la sección Alquimias en la última Seminci.
