martes, 12 de mayo de 2026

Yo no moriré de amor

de Marta Matute. España, 2025. 94’.
12 de mayo de 2026. Cines Ocimax, Gijón.

Seis años en la vida de Claudia. Desde que a sus 18 años tiene que empezar a ocuparse de su madre que ya presenta síntomas de Alzheimer hasta que ella muere. Para ella es el tiempo de despertar a la vida y se le hace difícil asumir un drama familiar que también afecta a su padre y a su hermana mayor. Él se acaba de jubilar y ella trabaja fuera.

Marta Matute pone especial cuidado en que el naturalismo cotidiano de las situaciones sea extremo. Tanto en las imágenes de esos interiores familiares como en esas conversaciones que a veces se escuchan en fuera de campo. Frente al piso de esa familia se está levantando un edificio que opaca su horizonte. Una buena metáfora de lo que le pasa a Claudia en ese tiempo. Ella es el centro de la historia, también están muy bien planteadas la figura de ese padre que sufre, calla y lo asume todo o la de esa hermana amorosa a la que quizá la distancia le aumenta el dolor. Las interpretaciones son impecables. La de Júlia Mascort como esa joven irascible, la de Sonia Almarcha como esa madre que se les va, la de Tomás del Estal como ese padre que apenas habla y la de Laura Weissmahr como esa hermana mayor que está y no está en ese hogar. Yo no moriré de amor da mucho que pensar y hablar sobre la familia, la dependencia y los cuidados. Además es una historia bien contada con mirada femenina. Por el tema y el tono formaría un díptico perfecto con Jone, a veces, la magnífica película de Sara Fantova.