domingo, 30 de agosto de 2026

La constelación del perro

de Ridley Scott. EE.UU., 2026. 118.
30 de agosto de 2026. Cines Parqueastur, Corvera.

Pocos han sobrevivido a la gran pandemia. Hig lo logra viviendo con un colega en un valle remoto del que a veces sale en su Cesna. Los dos forman un buen equipo que se turna para vigilar el lugar de la llegada de esos extraños a los que no dudan en abatir. Pero Hig no quiere que su futuro sea siempre así. Por eso intentará  encontrar otras personas con las que pueda convivir y colaborar. 
 
Comienza como Soy leyenda y la historia podría haber tenido la calidad de La carretera. Seguramente Ridley Scott pretende ser equilibrado defendiendo las dos almas de los gringos: la demócrata, que correspondería al protagonista, y la republicana, al estilo Clint Eastwood, que encarnaría su colega. Sin embargo, la neutralidad no es tal. De hecho, las cucarachas de las que nuestro héroe tiene que defenderse van a caballo y se perecen mucho a los indios de las películas clásicas o van tatuados y rapados y son clavaditos a las maras salvadoreñas. Y para rematarlo, al final la sociedad perfecta la encarnaría esa comunidad meronita que representaría a la USA prístina que eliminó a los indios y que ahora niega su pasado forastero considerando que los inmigrantes ni están ni se les espera.

jueves, 27 de agosto de 2026

El ser querido

de Rodrigo Sorogoyen. España, 2026. 135’.
27 de agosto de 2026. Cines Alkazar, Plasencia.

Después de mucho tiempo, Esteban Martínez vuelve de Nueva York para dirigir su nueva película en España. Es un director muy prestigioso desde Siroco, aquella película icónica que filmó con pasión en un momento turbulento de su vida. Desierto tendrá como escenario el Sáhara español en los años treinta y Esteban quiere que en ella tenga un papel protagonista su hija Emilia. No la ve desde que abandonó a su madre cuando ella era solo una niña. El reencuentro será difícil para los dos. Y también los días de filmación en Fuerteventura.  
 
Javier Bardem y Victoria Luengo no pueden estar mejor en este reto interpretativo con unos personajes que Sorogoyen ha querido y conseguido que sean mucho más que los protagonistas de una historia. Porque no vemos solo a un padre/director frente a una hija/actriz sino, sobre todo, la forma en que cada uno de ellos mira, contempla y juzga al otro. Las dos perspectivas son igual de relevantes y no hay más juicio sobre cada uno de ellos que el que nos aporta la mirada del otro. Ese es uno de los grandes méritos tanto del guion como de la dirección de esta película superlativa en la que ambas cosas son a la vez urdimbre y trama de este ensayo fílmico sobre cómo se trenza la vida y cómo se tejen las películas. A veces el azar nos ofrece coincidencias reveladoras. Nosotros vemos esta joya de Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña (quizá la más perfecta de su excelente cine) dos días después de haber visto, en la Feria de Teatro de Ciudad Rodrigo, Autorreverse, una propuesta teatral extraordinaria que también ocurría en el desierto y en la que un hombre y una mujer ahondaban sobre la posibilidad de que cada uno pudiera acceder a la mirada del otro. Igual que esta película, aquella obra ponía al público en la posición privilegiada de contemplar desde fuera lo que cada uno de ellos ve del otro desde dentro. El ser querido es una lección  de cine en la que se muestra también el bastidor y el taller en el que se esculpe el tiempo de cada historia. Por eso esta película, que merece ser mucho más valorada que esos sirocos que provocan tanto arrebato, me ha recordado la maestría con que Víctor Erice nos ofrecía en Cerrar los ojos un homenaje a la mirada, a la memoria y al cine. El ser querido es una película formalmente mayúscula que podrá ser analizada en conjunto y por partes en las escuelas de cine, pero también una historia soberbia que sin estridencias tiene la virtud de ofrecer mucho (las escenas de las dos comidas, las metáforas volcánicas en el desierto, los momentos en los balcones...), pero dejar también espacio al espectador para reflexionar sobre la forma en que el encuadre, el color, la textura, la luz o el formato juegan un papel crucial para sintonizar las miradas de quien dirige y quien contempla. Y, por si todo eso fuera poco, en El ser querido  también queda espacio para subtextos sobre los códigos generacionales, sobre la relación entre la película que se filma y la que vemos, y sobre las relaciones de poder y afecto entre los seres queridos y los odiados, mitificados u olvidados. Por eso El ser querido trata de un padre y una hija,  de un cineasta y una intérprete.

sábado, 15 de agosto de 2026

Días de agosto

de Chema de la Peña. España, 2026. 95’.
15 de agosto de 2026. Cines Van Dyck, Salamanca.

Juan y Gabriela van a pasar unos días de agosto en la casa que la familia de él tiene en Gran Canaria. La idea es estar allí los dos solos, pero inesperadamente aparece el padre de él con Mónica, la nueva novia con la que está tras divorciarse. Entre Mónica y él surge una relación tórrida que complicará esos días de agosto.  
 
La situación es poco creíble y deja a ese cuarteto en posiciones extrañas. Roberto Álamo hace lo que puede con el personaje del padre, pero la cosa no da mucho de sí. Ni como relato de una relación prohibida, ni como conflicto entre un padre y un hijo con final mejorable.

jueves, 13 de agosto de 2026

Rebuilding

de Max Walker-Silverman. EE.UU, 2025. 95’.
13 de agosto de 2026. Cines Van Dyck, Salamanca. V.O.S.

Dusty es un vaquero que ha perdido su granja y no sabe vivir de otra forma. De momento, ha tenido que instalarse en una de las casas rodantes que han facilitado a los que se han quedado sin nada tras el incendio que ha asolado la zona. Es un tiempo difícil en el que Dusty intenta recomponer su relación con su hija Callie-Rose y su exesposa Ruby. Con ellas y sus vecinos de campamento intentará sortear la desesperanza.
 
Rebuilding podría ser la hija menor de dos películas monumento. Me refiero a Nomadland, de Cloe Zao, y a Sueños de trenes, de Clint Bentley. Hay algo de las dos en esta historia pequeña en la que también hay un incendio, una familia amorosa, caravanas en medio de la nada y mucho respeto por los tiempos en que las personas sabían apreciar el valor del paisaje y la tierra. Entre la ternura y el ternurismo hay una estrecha frontera que Max Walker-Silverman consigue no traspasar. Y ese es uno de los méritos de esta historia sencilla, a la que va bien la gestualidad triste de Josh O’Connor y que se cierra con un final bastante oportuno. Y es que, en estos tiempos tórridos en los que no se acaba de tomar conciencia del valor de los paraísos perdidos, está bien que esta película nos recuerde que la esperanza consiste en seguir adelante sin caer en la desesperación.

sábado, 1 de agosto de 2026

El mensaje

de Iván Fund. Argentina, 2025. 91’.
1 de agosto de 2026. Cines Van Dyck, Salamanca. V.O.S.

Anika es una niña de nueve años que tiene el don de entender a los animales. Con Myriam y Roger viaja en una autocaravana en un ambiente muy familiar. No tienen rumbo fijo porque van atendiendo peticiones de personas que pagan para que la niña les haga de médium con sus mascotas. 
 
Parece muy merecido el premio especial del jurado que recibió esta película en el festival de Berlín. El mensaje es una joya, en un blanco y negro precioso, en la que todo lo formal es delicado y perfecto: los encuadres (también ese 3:4 tras la escena televisiva en el que parece que curioseamos por el interior de la caravana), los momentos musicales (esa trompeta melancólica de Mauro Morelos), las atmósferas intimistas y crepusculares (como en el cine de Carlos Reygadas o Lisandro Alonso). Pero lo que convierte en sublime esta película es la ternura, el hieratismo, la belleza y la sinceridad de las interpretaciones de Mara Bestelli, de Marcelo Subiotto (inolvidable en Puan) y, por supuesto, de esa niña cautivadora llamada Anika Bootz. El mensaje se mueve en el territorio de esa belleza imprecisa de los relatos en los que no sabemos todo ni falta que nos hace. No sabemos por qué la madre de la niña está en el hospital psiquiátrico, ni su relación con esta pareja que forma un triángulo maravilloso con Anika. Tampoco sabemos qué distancia tomar con ese don de la niña y con el uso que de él hacen Myriam y Roger. Pero todo eso da igual, porque lo que aquí importa es la fe, la esperanza y la caridad. La fe en que no hay engaño cuando no se produce daño. La esperanza de que les vaya bonito a estos tres seres benditamente nómadas. Y la caridad y cuidado con que la niña escucha a los animales y los tres, sin juzgar, ayudan a quienes necesitan vincularse mejor con sus queridas mascotas. El mensaje es, por tanto, una historia, casi religiosa, que apunta hacia un más allá que está bien acá. Al lado mismo de esa niña que cree en el Ratoncito Pérez y regala el mensaje curativo que recibe de un pajarito. O en el amor sosegado entre ese hombre de mirada embelesada y esa mujer de palabras lenitivas. 

15 pruebas de amor

de Alice Douard. Francia, 2025. 96’.
1 de agosto de 2026. Cines Van Dyck, Salamanca. V.O.S.

Céline y Nadia forman una pareja feliz que ahora están casadas porque quieren tener un bebé. Nadia es la que está embarazada y Céline debe solicitar la adopción cuando la niña nazca. Para que se la concedan tienen que presentar testimonios de amigos y familiares que avalen que formarán una buena familia.  
 
A los miedos propios de cualquier pareja primeriza se añaden las condiciones exigidas por la legislación francesa. Allí se reconoce el matrimonio entre personas del mismo sexo, pero se trata de modo diferente a la madre que no pare que al padre (que tampoco lo hace) en el matrimonio heterosexual. El tema da que pensar y Alice Douard consigue que no dejemos de hacerlo con unos diálogos frescos en los que, entre bromas y veras, se suscitan cuestiones de cierto calado ético y jurídico. 15 pruebas de amor es una historia amable que, siendo entretenida, consigue sortear los tópicos propios de las comedias francesas. De hecho, están muy bien trabadas la relación entre Céline y Nadia y las que tienen con sus familias y con los amigos que deberán valorar su relación. Entre los momentos conmovedores está la carta que le deja su madre a Céline y ese cierre perfecto en esa sala de partos en la que solo hay mujeres que reciben amorosamente a la pequeña Mathilde. Así que ha sido un gusto volver a disfrutar con la estupenda programación Filmo Verano en VOSE de los cines Van Dyck. Hoy haremos sesión doble porque a continuación veremos El mensaje, de Iván Fund.