lunes, 1 de junio de 2026

Corredora

de Laura García Alonso. España, 2026. 96’.
1 de junio de 2026. Cines Ocimax, Gijón.

Ochocientos es la distancia en la que compite Cris. Ella es una atleta de élite que vive intensamente sus entrenamientos. Hasta que un brote psicótico la aparta de todo eso. De la concentración absoluta del centro de alto rendimiento pasa a vivir con su hermana Natalia que, junto a su padre, se preocupa mucho por ella. Pero aunque quizá no debiera, lo que Cris quiere es volver a entrenar para sentirse bien.  

Pocas películas se habrán acercado a la cotidianidad del atletismo y a los problemas de la salud mental con tanto tino como esta. Laura García Alonso consigue algo aún más difícil, como es ofrecernos un retrato perfecto de ambos mundos sin que en su interacción ninguno resulte malparado. Al contrario. Corredora es una mirada hiperrealista a la vida de una joven que se asoma al abismo y siente que su estabilidad depende de no dejar de correr. Tanto para la protagonista como para la película, el sonido resulta crucial en esta historia. De hecho, Corredora recuerda un poco las atmósferas sonoras que creó Oliver Laxe para Sirât y eso aún hace más cautivador y balsámico un relato que nos hace sintonizar con el padre y con la hermana, pero que sobre todo nos acerca al mundo de una joven que sufre lo indecible y necesita que los demás entiendan su situación. Corredora nos hace pensar en otros casos parecidos en los que el distanciamiento o el rechazo es lo que han recibido unas personas especialmente necesitadas de simpatía, empatía y compasión. Se me ocurren algunos gremios a los que les haría mucho bien ver esta película.