jueves, 6 de mayo de 2021

Gran Avenida

de Moisés Sepúlveda. Chile, 2020. 80.
6 de mayo de 2021. D'A Film Festival Barcelona. Filmin.

Un hombre separado y algo pánfilo no consigue que su hija le haga caso. Las cosas se complican cuando su mujer le anuncia se irá con la niña a vivir a Antofagasta. Otro hombre bastante estresado no consigue convencer a su mujer de tener hijos, a ella le gustaría dejar Santiago y que se fueran a vivir en Brasil. Un encuentro casual entre las dos historias aumentará los desencuentros en cada matrimonio.

Dos historias sencillas muy bien contadas y perfectamente hilvanadas. Los grafitis de la avenida santiaguera aportan elegancia a algunos encuadres de una película sobria y muy bien filmada. Gran avenida centra nuestra mirada sobre unas masculinidades torpes a las que la falta de carácter o el exceso de celo hacen que la vida les resulte bastante ingrata. No  son victimas de nada, ni tampoco representan nada pero dan bastante pena. Ojalá que podamos ver otras películas de Moisés Sepúlveda. Está claro que es un director que tiene cosas interesantes que contar y que sabe hacerlo.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Sangre

de Juan Schnitman. Argentina, 2020. 102.
5 de mayo de 2021. D'A Film Festival Barcelona. Filmin.

Fernando es un marino que va y viene entre Rosario y Buenos Aires y tiene una amante en cada puerto. En Buenos Aires (en realidad en Tigre) está Gabriela, una española casada con la que tiene relaciones desde hace tiempo. Y en Rosario conoce a Melissa, una joven brasileña que se enamora de él. Las dos quedan embarazadas casi al mismo tiempo. Gabriela de su marido y Melissa de él.

Música de apariencia muy intensa para subrayar una historia, supuestamente tórrida y apasionada, que no tiene mucho interés. El director es el mismo de El incendio, Natalia Tena había protagonizado 10.000 kilómetros y Juan Barberini Fin de siglo. Con esas referencias, y siendo una película argentina, solo podía esperar lo mejor. Así que la sorpresa, para mal, no ha podido ser mayor.

lunes, 3 de mayo de 2021

Goobye, Dragon Inn

de Tsai Ming-Liang. Taiwán, 2003. 84.
3 de mayo de 2021. D'A Film Festival Barcelona. Filmin. V.O.S.

En una inmensa sala se proyecta una película clásica del cine épico chino. Hay poquísimos espectadores y permanecen siempre en su butaca. También recorremos los pasillos y escaleras al ritmo de una taquillera coja que trabaja allí. Es su último día porque esa será la última proyección.

Con una morosidad parecida a la de Deseando amar de Wong Kar-Wai vemos la agonía de un cine al que van cinéfilos y gentes que parecen intentar encuentros que nunca vemos culminar. Goodbye, Deragon Inn formaría un tríptico perfecto con la tiernísima y apta para todos los públicos Cinema Paradiso de Giuseppe Tornatore y con la abigarrada y a veces sórdida Servis de Brillante Mendoza. De las tres esta es la más exigente para el espectador y la que no soportarán quienes sean mínimamente impacientes. Los demás podrán disfrutar mucho con la elegancia cautivadora de esas situaciones de interpretación ambigua que son casi más performances que escenas de un relato. Así que ha sido muy oportuna esta programacíon inesperada como película sorpresa de esta película del director de la también provocadora El sabor de la sandía. Ojalá que Filmín complete pronto la oferta de obras de este director y también las de Brillante Mendoza con Servis y las demás películas suyas que no hemos visto aún en España.

domingo, 2 de mayo de 2021

Residue

de Merawi Gerima. EE.UU., 2020. 90.
2 de mayo de 2021. D'A Film Festival Barcelona. Filmin. V.O.S.

Un joven director de cine vuelve desde California a Washington D.C. para hacer una película. Quiere reencontrarse con los amigos de la calle en que nació. Allí están todavía sus padres y algunos colegas, pero el barrio está cambiando bastante porque los blancos están comprando muchas casas para vivir en esa zona.

La referencia a la gentrificación es clara, pero no es lo más interesante de esta película. De hecho, las tensiones entre los blancos que se están haciendo con el barrio y los negros que lo habitaban son bidireccionales y se advierten sentimientos que se tildarían de xenófobos si los lugareños fueran los ricos y los que llegan al barrio fueran los pobres. Pero lo mejor de Residue es el evocador diálogo del protagonista con los recuerdos de su infancia y la elegancia con que se nos va presentando una historia formalmente subyugante que cuenta con una fotografía y un montaje primorosos. Momentos como los del encuentro con el amigo en la cárcel/bosque muestran que Merawi Gerima entiende el cine desde una poética muy singular con la que saca el mejor partido a los paralelismos entre los recuerdos y las evocaciones. Después de la deplorable experiencia con las películas de ayer, la de hoy sí se corresponde con la calidad que recordaba de este festival barcelonés que tanto bueno nos ofreció en su edición anterior durante el confinamiento.

sábado, 1 de mayo de 2021

Simon chama

de Marta Sousa Ribeiro. Portugal, 2020. 84.
1 de mayo de 2021. D'A Film Festival Barcelona. Filmin. V.O.S.

Simon es un adolescente portugués de maneras gringas. Vive con su hermana pequeña y su madre en una casa en la que ven la tele en inglés. Parecen una familia pija portuguesa cuyo padre se va a vivir a Francia con una nueva novia y la guapísima madre está bastante superada.

Mala con avaricia. Los problemas y los gestos de los personajes son puro postureo que parece remedar las maneras del peor cine sobre familias estadounidenses. Uno está acostumbrado a que el cine portugués que nos llega sea muy interesante, así que viendo esta película, que parece renegar de ambos adjetivos, pienso que la excepción confirma la regla. Pero menuda excepción.

Anunciaron tormenta

de Javier Fernández Vázquez. España, 2020. 87.
1 de mayo de 2021. D'A Film Festival Barcelona. Filmin.

Ësáasi Eweera era el rey de la tribu de los Bubi en Guinea Ecuatorial y en 1904 pudo ser asesinado por la Guardia Civil. La confrontación entre los archivos de la administración española y los relatos orales de las comunidades locales nos acerca a la verdad de aquel suceso olvidado.

Se suceden planos con fotografías de la época que se van revelando desde un blanco rotundo y lecturas de informes oficiales sobre fondos radicalmente negros. En lo formal la película está muy cuidada pero su desarrollo es bastante moroso. Hay voluntad de ajustar cuentas con las culpas coloniales españolas en el África subsahariana pero el tema no da para mucho.

viernes, 30 de abril de 2021

Cineclub

de Mireia Schröder y Carles Gorres. España, 2020. 94.
30 de abril de 2021. D'A Film Festival Barcelona. Filmin. V.O.S.

Mireia Schröder y Carles Gorres presentarán su película el 21 de junio en un cineclub. Es su trabajo de fin de grado para el que cuentan con la ayuda de algunos amigos como Amat Vallmajor del Pozo que protagoniza la historia de la gestación de esta película y también otros colegas que colaboran con ellos en el proceso de preparación de todo, desde el cartel hasta la presentación de la película terminada en el cineclub. Tienen muy claro que no quieren hacer cine de autor sino una película que le guste a los jóvenes y también a sus abuelas (a Rosa María y María Rosa que contemplan sentadas y comentan todo el proceso). En la peli podría aparecer cualquiera. Hasta Quim Torra o Jonás Trueba que está aprendiendo a fumar en el D'A Barcelona.

Cine en construcción. Cine naturalista. Cine progresivo. Metacine. Cine lúdico. Cine proyectado. Cine evaluado. Cine comentado. Cine con texto. Cine en contexto. Cine con subtexto. Cine subtitulado. Cine universitario. Cine barcelonés. Cine gregario. Cine cooperativo. Cine barato. Cine valioso. Cine juguetón. Cine teleológico. Cine fresco. Cine cálido. Cine anecdótico. Cine planificado. Cine encontrado. Cine hermético. Cine hermenéutico. Cine abierto. Cine festivo. Cine festivalero. Festín cinéfago. Cine cinéfilo. Cineclub.

viernes, 23 de abril de 2021

La nube

de Just Philippot. Francia, 2020. 100.
23 de abril de 2021. Laboral Cinemateca, Gijón. V.O.S.

Virginie vive con su hijo pequeño y su hija adolescente en una granja. No sabemos qué fue del padre pero parece que antes tenían cabras. Ahora Virginie ha apostado por la cría de saltamontes porque considera que podrían ser la solución a los problemas alimentarios del futuro. De momento se los vende a otros granjeros que crían ocas. La hija de Virginie sufre el desprecio de otros jóvenes que se burlan de la extraña obsesión de su madre por los saltamontes. Las tensiones irán creciendo a la par que el número de invernaderos que Virginie va levantando en la granja.

Familias, obsesiones y miedo ante el futuro. Son temas que La nube comparte con Take Shelter, la magnífica película de Jeff Nichols. También hay cielos nublados, exteriores opresivos y una banda sonora que no asusta pero inquieta. La obsesión de esta mujer no es construir un refugio subterráneo sino levantar invernaderos y criar masivamente esos saltamontes de zumbido cuasieléctrico. Hay imágenes de insectos en primerísimos planos o formando nubes mucho más densas y menos aleatorias que las bandadas de estorninos. De hecho, La nube tiene cierto parentesco metafórico con Los pájaros de Hitchcock y hasta con los géneros vampíricos. Just Philippot ha sabido dosificar la creciente tensión de la historia hasta el tremendo final acuático y nocturno que cierra la relación triangular entre la madre, la hija y los insectos.

martes, 20 de abril de 2021

Minari

de Lee Isaac Chung. EE.UU., 2020. 115’.
20 de abril de 2021. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Un matrimonio coreano con dos hijos se instala en una zona rural de Arkansas. El padre dejará su trabajo como sexador de pollos si consigue hacer productivo el huerto que está preparando. La abuela viene desde Corea para ayudarlos y hacerse cargo de los niños, pero algunas cosas no salen tan bien como quisieran.

El niño con problemas cardiacos es delicioso y la relación con la abuela tiene mucha gracia. Por lo demás, es una película entrañable sobre una versión modesta del sueño americano que no llega a caer en el ternurismo almibarado, pero que tampoco va más allá de las modestas ambiciones del relato.

lunes, 19 de abril de 2021

Una joven prometedora

de Emerald Fennell. Reino Unido, 2020. 113.
19 de abril de 2021. Cines Parqueastur, Corvera.

Cassie hace de cebo justiciero para los machos salvajes de la noche. Es su forma de ajustar cuentas con la barbarie tras aquella violación colectiva que sufrió su amiga Nina cuando estudiaban en la facultad. El reencuentro con un compañero de entonces que parece distinto de los otros y la próxima boda de uno de aquellos canallas convertido en prestigioso doctor hacen que el último acto de su venganza tenga una planificación especial.

Veo la película justo en el día en que una manada de clubes macho liderados por un especulador inmobiliario se han declarado fundadores de la última sublimación galáctica del futbolismo. Lo comento porque el fútbol me parece un factor fundamental en la gregarización testosterónica que configura desde la infancia a una parte relevante de la masculinidad contemporánea. De hecho, en la línea de G.A. Miller, quizá podría explorarse la hipótesis de un mágico numero 11 ± 2 como tamaño usual de esas peligrosas bandas de machitos y machotes. Viene todo esto a cuento porque esta intensa película sobre una venganza en femenino singular trata precisamente de las manadas. De la manada bronca que está en el fuera de campo pretérito de esta historia y de la manada elitista que prepara esa boda burguesa que acabará teniendo un catártico final. Así que Una joven prometedora es una película muy atractiva e interesante por la estupenda interpretación de Carey Mulligan (sobre todo cuando no está en turno de noche) y por escenas tan bien planteadas como las de la cafetería, la de la cena con los padres, la de la lección a la rectora o la de la comida con la prometida. Así que la película de Emerald Fennell, además de provocadora es también edificante. No trata del fútbol pero sí de las manadas, por eso no he podido dejar de pensar en él.

domingo, 18 de abril de 2021

Cartas mojadas

de Paula Palacios. España, 2020. 81.
18 de abril de 2021. Centro Niemeyer, Avilés.

Migrantes en el Mediterráneo. Entre Turquía y Lesbos, en las cercanías de las costas libias y también en medio del mar. Los trabajos y los días de las gentes de Open Arms haciendo todo lo que pueden con los medios de que disponen. Y el contraste entre la esperanza de quienes vienen y la forma en que son tratados cuando llegan a nuestras ciudades.

Con un tema como ese y las facilidades que se han tenido (poder filmar a bordo del Open Arms y a bordo de una patrullera libia) la película debería ser rotunda, conmovedora y sumamente útil. Sin embargo, hay subrayados musicales innecesarios, una voz pretendidamente poética que nos habla desde el fondo del mar y un montaje que intercala de forma mejorable escenas en las calles de París con lo que está sucediendo en el barco. En todo caso, Cartas mojadas se une a la serie de películas necesarias que intentan levantar acta de esas tragedias que tanto nos conciernen en las ciudades asediadas en Siria, en las aguas del Mediterráneo (o del Atlántico) o en los campos de refugiados de Europa y sus aledaños.

Firework Wednesday

de Asghar Farhadi. Irán, 2006. 104’.
18 de abril de 2021. Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, Filmin. V.O.S.

Poco antes del nuevo año, en el Miércoles de Fuegos, Rouhi es contratada como limpiadora en casa de un matrimonio que está teniendo una gran crisis en la víspera de un viaje a Dubai. La mujer sospecha que él tiene una relación con una vecina que vive sola. Rouhi será testigo de la disputa durante ese día y, sin pretenderlo, también influirá en su resolución.

Filmin y el Festival Internacional de Cine de Las Palmas me han dado la oportunidad de ver esta película de Farhadi, una de las pocas que aún no conocía de él. Como era de esperar no me defrauda. Hay tensiones cotidianas, azares imprevistos, parejas con relaciones apasionadas en el presente, en el pasado o en un futuro deseable. Los personajes son muy intensos pero Farhadi los hace siempre tan naturales que uno siempre los comprende y empatiza con la mayoría de ellos. Si solo fuera guionista, Farhadi merecería un lugar de privilegio en la historia del cine. Pero además es un director extraordinario que saca siempre lo mejor de sus intérpretes y sabe trenzar las escenas con una fluidez cautivadora para el espectador. Sus universos, centrados habitualmente en lo doméstico y sus periferias, son radicalmente locales (ya sea en Teherán, en París o en un pueblo español) pero también completamente universales. Como el mejor teatro clásico. Como el mejor cine contemporáneo.

martes, 13 de abril de 2021

Josep

de Aurel. Francia, 2020. 81’.
13 de abril de 2021. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

En el invierno de 1939 fueron cientos de miles los españoles que cruzaron la frontera huyendo del fascismo. Pero Francia no los recibió como seres humanos necesitados de refugio, sino como piltrafas que debían ser recluidas en los campos de concentración en que se convirtieron las playas de Argèles y Saint Cyprien. Entre las alambradas y el mar los republicanos españoles sufrieron el maltrato de aquella Francia miserable que luego colaboraría con los nazis. Uno de ellos era Josep Bartolí, un dibujante que levantó testimonio gráfico de aquella infamia. La película recrea aquellos momentos terribles a través de la evocación de su amistad con un gendarme digno, con un francés excepcional.

Los dibujos son magníficos. Los del propio Josep y los que recrean aquellos sucesos terribles desde un presente en el que la memoria histórica es también legado generacional. Aurel ha decidido que su animación sea muy respetuosa con el dibujo. Tanto, que a veces la película se convierte en sucesiones de imágenes poderosas que impugnan el canon de los veinticuatro fotogramas por segundo. Los dibujos se ven maravillosamente acompañados por las voces de Sergi López para Josep y de una Silvia Pérez Cruz que, además de cantar maravillosamente, presta la suya a varios personajes, incluido el de Frida Kahlo. Con esta magnífica película Aurel rescata en cierto modo la dignidad de Francia al mostrar sin pudor algunos de sus episodios más vergonzosos. Toda una lección de ética y estética.

domingo, 11 de abril de 2021

La vida era eso

de David Martín de los Santos. España, 2020. 109.
11 de abril de 2021. Centro Niemeyer, Avilés.

María y Verónica son dos españolas que coinciden en la misma habitación de un hospital belga. María es una mujer madura y seria que lleva muchos años en el país. Verónica es una chica alegre que acaba de llegar para trabajar allí. Después de unos días María volverá a su casa pero para Verónica las cosas no acabarán bien. Buscando los orígenes de Verónica María emprende un viaje a Almería que significará mucho para ella.

David Martín de los Santos consigue darle la cadencia justa a esta historia sobre el extrañamiento y sobre la intimidad que puede surgir entre dos mujeres muy distintas en carácter y en edad. Petra Martínez borda un personaje ensimismado y a veces áspero en un registro que recuerda a los de sus magníficas intervenciones en las películas de Jaime Rosales (La soledad y Petra). Y Anna Castillo está tan deliciosamente natural en el papel de ese cielo de mujer llamado Verónica que, como requiere la historia, se la echará muchísimo de menos en la segunda parte de la película en Almería. Buen hacer en la dirección y buen hacer en los intérpretes (y no solo ellas) en esta nueva muestra de la gran calidad de cierto cine español.

viernes, 9 de abril de 2021

Otra ronda

de Thomas Vinterberg. Dinamarca, 2020. 116.
9 de abril de 2021. Cines Los Prados, Oviedo.

Cuatro amigos maduros viven con poca ilusión. Son profesores de instituto y no encuentran satisfacciones en su trabajo. Hasta que deciden investigar los beneficios de la hipótesis de que a partir de cierto nivel de alcohol durante el día las cosas van mucho mejor. Y, al menos al principio, parece que el ensayo funciona.

La película empieza y termina de forma luminosa y dionisíaca con decenas de adolescentes daneses celebrando la graduación al comienzo del verano. Es la edad propia de eso que antes se llamaba consumo experimental de las drogas. Y eso es justamente lo que deciden hacer estos profesores maduros dispuestos a comprobar si es cierto que un puntito alcohólico mejora la actitud ante la vida. Igual que con La caza, Thomas Vinterberg aborda un tema que genera debate con esta nueva película sobre la que no son fáciles las interpretaciones unívocas. En Otra ronda nos muestra la relación de los daneses con el alcohol en un registro ambiguo que a veces parece advertencia y otras invitación.  Además de lo sugerente del tema y de lo bien trabada de esta curiosa investigación sobre los estados etílicos, merecen ser destacadas las interpretaciones de los cuatro protagonistas, especialmente la de un Mads Mikkelsen que está magnífico en esta nueva película de su amigo Thomas Vinterberg.

lunes, 5 de abril de 2021

Generación Kibbutz

de Albert Abril. España, 2019. 52’.
5 de abril de 2021. Filmin. V.O.S.

En los años sesenta y setenta decenas o quizá cientos de jóvenes catalanes fueron a trabajar como voluntarios en los Kibbutz de Israel. Querían vivir en directo una experiencia de socialismo comunitario en unos tiempos en que aún estaba lejos la muerte de Franco y el catalanismo de izquierda buscaba lejos de aquí modelos  para hacer país.

Ayer terminé de leer Volver la vista atrás, el magnífico libro de Juan Gabriel Vásquez sobre Sergio Cabrera y su familia. El protagonista de esa novela biográfica es un colombiano que también vivió muy joven la inmersión en otra utopía socialista, en su caso en Pekín. Y son precisamente los recuerdos de aquellos jóvenes que ahora tienen edades de jubilados lo que hace interesante a este documental. Su contenido no es un retrato documentado de aquella extraña experiencia de socialismo disperso y autogestionario en el Israel anterior a la Guerra de los Seis Días, sino un repaso a los recuerdos de unos catalanes maduros que seguramente fueron a votar el 1 de octubre con la misma ilusión con que hace medio siglo se subieron a un barco buscando el paraíso socialista en Israel.

viernes, 2 de abril de 2021

Los traductores

de Régis Roinsard. Francia, 2019. 104.
2 de abril de 2021. Cines Parqueastur, Corvera.

Nueve traductores prepararán las versiones del último libro de la trilogía Dedalus, un superventas mundial escrito por un autor llamado Oscar Brach cuya verdadera identidad nadie conoce. Para garantizar que no habrá filtraciones y que la presentación del libro se podrá hacer simultáneamente en varios países, los traductores han firmado un contrato por el que trabajarán encerrados en un búnker sin ningún contacto con el exterior. Cada día reciben veinte páginas que deben traducir en una misma sala con grandes medidas de seguridad. Sin embargo, al poco de comenzar el editor recibe un mensaje comunicándole que ya están en internet las primeras páginas del libro y que muy pronto se liberarán las siguientes si no paga una gran cantidad de dinero. Convencido de que la filtración ha salido de uno de los traductores, intentará averiguar por todos los medios quien lo ha hecho. Y efectivamente ha salido de ellos, pero no de allí. Todos son buenos traductores pero alguno es algo más.

De Régis Roisard vi hace ocho años Populaire, el único largometraje que había filmado hasta ahora. La agilidad con que armó aquella bonita historia sobre una mecanógrafa prodigiosa me hacía suponer que Los traductores no me iba a defraudar. Y así ha sido. Es una película con mucha intriga y varias capas, no solo las del suspense por el descubrimiento del origen de la filtración y la identidad del autor de ese libro que es un bombazo comercial a la vez que alta literatura, aunque el editor no lo sepa.  También hay otros subtextos con interesantes reflexiones sobre la autoría y el mercado, sobre la traducción y el público y sobre la relación entre las lenguas. Y no solo entre el francés (la lengua de la película y del libro) y el inglés (la de ese traductor que será también el traidor más fiel). También hay, de pasada, una estupenda lección dirigida al espectador español que minusvalora y posterga su propia lengua a pesar de que la hablan más de quinientos millones de personas en el mundo. Y no lo digo yo. Se lo dice uno de sus compañeros al acomplejado traductor español que interpreta Eduardo Noriega.

jueves, 1 de abril de 2021

El evangelio según San Mateo

de Pier Paolo Pasolini. Italia, 1964. 137.
1 de abril de 2021. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

El evangelio según San Mateo. Y según Pasolini. La vida de Jesús desde Belén hasta la Resurrección. Con palabras a veces diáfanas y a veces crípticas. Y con gestos que siempre resultan magnéticos.

La película de Pasolini soporta muy bien el paso del tiempo. Por la forma de poner la cámara, por la atención a los rostros, por la ambientación tan cuidada y por el equilibrio entre una ficción casi poética y un naturalismo que hace también protagonistas a los figurantes. Son dos horas y cuarto que se hacen cortas en este repaso a la vida de Jesús especialmente oportuno en un Jueves Santo pandémico. Sin embargo, a pesar de que hoy no había la competencia de las procesiones, en el gran auditorio del Niemeyer apenas estábamos veinte personas esta tarde. Así que ni los creyentes ni los cinéfilos parecen tener mucho interés por la vida de Cristo ni por el cine de Pasolini. Me temo que sin la intercesión de Airbnb o de Netflix ni Dios es capaz de atraer a la gente.

miércoles, 31 de marzo de 2021

Libertad

de Enrique Urbizu. España, 2021. 138’.
31 de marzo de 2021. Cines Parqueastur, Corvera.

Tras diecisiete años de condena, la Llanera sale por fin de prisión con su hijo adolescente. Quiere que él tenga una vida pacífica pero será difícil que lo consiga dado el empeño que ponen por impedirlo los soldados del gobernador y bandoleros como el Lagartijo y el Aceituno. Así que asistiremos un periplo con caballos y tiros por territorios serranos.

Los acentos son meridionales pero las imágenes están filmadas más al norte. Y eso es lo mejor de la película: los paisajes y los gestos de unos intérpretes que hacen lo que pueden con un guión en el que las peripecias son tan confusas como las motivaciones. Quizá sea una manía mía pero no puedo soportar descuidos tan surrealistas como que en otoño un tipo pueda robar y comer huevos de un nido. Así que casi mejor no digo lo que pienso de que la historia nos la cuente un admirador de Nelson que estuvo en la batalla de Trafalgar y que ahora prepara un libro sobre los bandoleros españoles del que nos leerá pasajes (obviamente en inglés) al final de la película. Lo siento por Bebe, que hace todo lo que puede por salvar su personaje, pero casi me quedo con el recuerdo de Curro Jiménez.

martes, 30 de marzo de 2021

El profesor de persa

de Vadim Perelman. Rusia, 2020. 127’.
30 de marzo de 2021. Casa de la Cultura, Avilés.

Un francés se salva de morir fusilado por los nazis diciendo que él no es judío sino persa. El jefe de cocina del campo de concentración al que le llevan quiere aprender esa lengua, así que el prisionero conservará su vida mientras le enseñe palabras de una lengua que él tampoco conoce.

La historia se presenta como inspirada en hechos reales, aunque no se dice hasta qué punto. De hecho, parte de lo que se muestra no parece verosímil y muchas de las situaciones tienen más que ver con los clichés de los retratos cinematográficos del nazismo que con un relato original. En la escena final, el protagonista consigue facilitar los nombres de más de dos mil personas que pasaron por el campo porque los había memorizado para inventar palabras en sus clases de persa. Pero ni siquiera ese momento emotivo consigue compensar una película que se hace larga y, sobre todo, innecesaria.