viernes, 23 de noviembre de 2018

Yara

de Abbas Fahdel. Líbano, 2018. 100’.
23 de noviembre de 2018. Teatro Jovellanos, 56º Festival de Cine de Gijón (sección oficial). V.O.S.

Yara vive con su abuela en el hermoso valle de Qadisha, en el norte del Líbano. Allí ya casi no queda nadie. Pronto tampoco estará Elías, el chico con el que ella pasea en los días verano.

Juvenil y estival. Así es esta hermosa película de Abbas Fahdel. En el coloquio el director iraquí destacó el contraste entre el sosiego con que ha puesto la cámara en este bello entorno libanés y la dureza de Homeland (Iraq año cero), su anterior película sobre el drama de la guerra. Yara es parsimoniosa y cuenta poco, así que exasperará a quien no disfrute con la contemplación de una vida rural a punto de extinguirse, con los sonidos del verano en un hermoso valle o con la belleza (casi rohmeriana) de los paseos de una pareja que corteja (otra palabra a punto de extinguirse). Más que a los valles asturianos, como algunos señalaron en el coloquio, ese bonito entorno me ha recordado a los rincones deshabitados que tanto me gustan en el norte de Cáceres y el sur de Salamanca: Las Batuecas, Riomalo o el bonito valle del Cuerpo de Hombre que tengo tan cerca todos los veranos. Así que la manera en que Abbas Fahdel mira el paisaje no solo me resulta muy grata sino también muy próxima. Su retrato es un testimonio sobre el fin de una época. Y también sobre la intemporalidad y belleza de un amor en verano.