de Maryam Touzani, Marruecos 2025. 116’.
19 de mayo de 2026. Casa de la Cultura, Avilés.
María Ángeles sigue viviendo sola en Tánger, la ciudad en la que nació hace casi ochenta años. Su hija Clara es enfermera en Madrid y el sueldo no le llega para pagar la vivienda. Su idea es comprar una casa en las afueras para lo que piensa vender la de Tánger en la que vive su madre. Le propone que se vaya a vivir con ella a Madrid o que se traslade a un asilo. Sin embargo, María Ángeles quiere seguir viviendo en su casa de siempre.
La directora de El caftán azul ha conseguido hacer grata y tierna esta historia que puede parecer muy bonita o muy penosa según se ponga el foco en la protagonista o en su hija. Carmen Maura está esplendida en el papel de esa mujer que sabe hacer del tránsito de la madurez a la ancianidad un ejemplo de hedonismo bondadoso y de vínculo amoroso con su comunidad. Marta Etura está también impecable en el papel de esa hija superada que vive atrapada en ese agujero negro madrileño cuya antimateria es la especulación inmobiliaria. Calle Málaga es una historia sencilla, pero da bastante que pensar. Sobre todo, porque hace difícil compadecer a los propietarios de viviendas cuando la inquiocupa es una madre. Es decir, un ser humano cualquiera que solo quiere seguir viviendo en el lugar que supo llenar de geranios y de vida.
