viernes, 2 de octubre de 2026

Nuda propiedad

de Alberto Utrera. España, 2026. 99’.
2 de octubre de 2026. Cines Ocimax, Gijón.

Vera trabaja como cartera en Correos y Lucas es profesor en un colegio de pago. Frente al piso en el que viven de alquiler se vende otro grande y bien orientado por un precio que al parecer es bajísimo: 290.000 euros. Un "chollo" así solo se explica porque se vende como nuda propiedad. Así que no podrían disponer de él hasta que fallezca el propietario. Como lo ven desde su ventana, saben que es un hombre mayor que al parecer tiene un cáncer. Así que, ilusionados, se meten en una hipoteca. Pero la cosa no sale como ellos esperan y finalmente se desesperan.
 
El buen hacer de Alberto Utrera en Desmontando a Lucía nos hacía esperar lo mejor de esta historia que parecía afín a otros títulos españoles de ese género fronterizo que podríamos llamar comedias de calado. Me refiero a películas como Altas capacidades, Selfie, Escape, Los justos, Votemos, Emergency Exit, La cena, Puntos suspensivos o Polvo serán. Pero Nuda propiedad es más un thriller sentimental que lo que el título sugiere. Así que defrauda un poco en estos tiempos tristes en los que se maltrata el nombre de nuestros buitres (negros y leonados) al adjetivar con él a los fondos financieros de las alimañas. Nuda propiedad se estrena justo en el día en que la derecha tripartita nos ha helado el corazón en el Congreso votando para que continúe el obsceno espectáculo de los desahucios. Así que estaría bien que todo el mundo viera ahora Cerca de tu casa, aquella conmovedora película de Eduard Cortés protagonizada por Silvia Pérez Cruz. Hace ya diez años de su estreno, pero su contenido no puede ser más pertinente en estos tiempos en los que tantas casas no son nido para la vida de las personas sino cepos para el beneficio de los depredadores neoliberales.