lunes, 22 de noviembre de 2021

Amor fati

de Cláudia Varejão. Portugal, 2020. 102’.
22 de noviembre de 2021. Filmin. 59º Festival de Cine de Gijón (sección: tierres en trance). V.O.S.

Ancianas, niños, músicos, perros, limpiadoras, algún cetrero, matrimonios, adolescentes, un caballo blanco, hermanos, madres y también hijos. Seres emparejados en escenas de sus vidas cotidianas. Personas que se quieren y que quieren estar juntas.

Una película sobre las afinidades generacionales y también intergeneracionales. Sobre las sintonías fraternas, estéticas, gestuales y también electivas. Hay muchas escenas emparejadas, a veces con humano y animal. Pero siempre mostrando una vida armoniosa en la que la aceptación de lo dado parece la actitud más adecuada para alcanzar la felicidad. Claudia Varejão sabe que tan importante como la belleza y pertinencia de las imagenes es también su cadencia. Por eso mide tan impecablemente los tiempos y le da tanta importancia a los silencios. Así que su Amor fati es una delicada y deliciosa sorpresa portuguesa.

Dirty feathers

de Carlos Alfonso Corral. México, 2021. 75’.
22 de noviembre de 2021. Cines Ocimax. 59º Festival de Cine de Gijón (sección: tierres en trance).

Indigentes en un centro de acogida de El Paso y aledaños. Estamos cerca de ellos pero eso no parece importunarlos. La mayoría son negros, algunos consumen drogas y muy pocos hablan español. 

Según parece, las tierras en trance también incluyen territorios gringos. En este caso los de unos entornos desangelados en los que personas a la deriva malviven en el lumpen. Pero mostrarlas en una película puede llegar a ser impúdico. Sobre todo si no hay más excusa que el mero encadenamiento de escenas sobre estos nadies estadounidenses a las que se añaden algunos subrayados musicales con pretensiones poéticas. Nada que ver con películas no menos ásperas pero con mucho más valor cinematográfico y exigencia ética como, por ejemplo, Sin techo de Xesc Cabot y Pep Garrido o Hector de Jake Gabin.

The First 54 Years. An Abbreviated Manual for Military Occupation

de Avi Mograbi. Israel, 2021. 110’.
22 de noviembre de 2021. Cines Ocimax. 59º Festival de Cine de Gijón (sección: albar). V.O.S.

Un manual abreviado para la ocupación militar. Mograbi lo va desgranando y como ilustración de sus explicaciones intercala decenas de testimonios de soldados y responsables israelíes arrepentidos tras haber participado en acciones vergonzantes en Cisjordania y en Gaza.

Hace siete años vimos otra película de Avi Mograbi sobre dos amigos, uno judío y otro palestino, que recordaban tiempos de convivencia razonable muy distintos a los que se vienen viviendo allí desde 1967. Se titulaba Once I entered a Garden y, aunque el tono era muy distinto, la intención era la misma: mostrar el sinsentido de una situación infame que no parece tener salida. En este nuevo documental Avi Mograbi ha querido ser más didáctico y mostrarnos con declaraciones impresionantes la obscenidad e impunidad de las acciones de Israel en  los territorios ocupados. Las iniciativas promovidas por la ONG Breaking the silence son el punto de partida de este documental y deberían servir de base para investigaciones desde instancias internacionales que actuaran duramente contra Israel. Sin embargo, es más probable que sea Mograbi o quienes hablan en esta película los que tengan problemas en su país.

domingo, 21 de noviembre de 2021

Medium

de Edgardo Cozarinsky. Argentina, 2020. 72’.
21 de noviembre de 2021. Escuela de Comercio. 59º Festival de Cine de Gijón (sección: tierres en trance). V.O.S.

Retrato de Margarita Fernández, una venerable pianista argentina. La vemos ya anciana tocando el piano, recordando momentos de su vida y dándonos verdaderas lecciones sobre la música y el arte.

Un documental sosegado y reflexivo, como el carácter de esta anciana lucidísima que sigue siendo devota de Brahms y de muchas otras cosas relacionadas con el arte. Da gusto escucharla reivindicando ese tierra de nadie entre la música y el teatro que el buen compositor puede conquistar si sabe convertirla en el arte de las gestualidades. O también cuando, a propósito de la música de Schubert y su capacidad para evocar imágenes del otoño, comenta que entre la música y la pintura hay una asimetría esencial porque la música genera imágenes, pero las imágenes no nos devuelven a la música. La factura de la película es sencilla y elegante. Como el carácter de esta mujer a la que da gusto escuchar cuando toca y cuando habla.

Zeros and ones

de Abel Ferrara. EE.UU., 2021. 85’.
21 de noviembre de 2021. Teatro Jovellanos. 59º Festival de Cine de Gijón (pase especial). V.O.S.

Una noche intensa en entornos vaticanos. Son tiempos pandémicos con terroristas que ponen bombas y militares en las calles. Ethan Hawke interpreta a los personajes de dos hermanos que están en los dos bandos. Lo que muestra la pantalla es muy confuso. Y aún más cuando lo que se ve es lo que aparece en otras pantallas.

Abel Ferrara vuelve a una Roma nocturna para llevarnos a una especie de pesadilla psicodélica con mafiosos rusos, atentados terroristas y otras muchas cosas raras. Si la muy luminosa Tommaso ya resultaba bastante extraña, aquí va más allá del surrealismo para llevar su cine a las vecindades con el arte abstracto. Pero hay que reconocer que las imágenes y la banda sonora tienen un magnetismo extraño. Como preámbulo, Ethan Hawke nos saludó en un video que él mismo grabó para presentarnos la película y mostrar su satisfacción por haber trabajado con Abel Ferrara. Al final de la película le veremos de nuevo en otro video que sirve de epílogo en el que comparte con nosotros su extrañeza y fascinación por lo que él ha protagonizado y nosotros acabamos de ver. Sin duda, la película gana mucho con sus videos.

Mass

de Fran Kranz. EE.UU, 2021. 110’.
21 de noviembre de 2021. Teatro Jovellanos. 59º Festival de Cine de Gijón (sección: esbilla). V.O.S.

Dos matrimonios maduros se reúnen en una sala de una iglesia. El encuentro es difícil pero está modesta y cuidadosamente organizado. Ellos son Richard y Linda, los padres del chico que atentó hace unos años en un instituto y mató a diez compañeros. Entre ellos al hijo de Jay y de Gail.

La película transcurre en el tiempo real de un encuentro que dura casi dos horas. Aunque no hay propiamente prólogo ni epílogo, la forma en que se enmarca esta reunión, con esa torpeza bondadosa de quienes no suelen organizar estas cosas, hace que se demore muy acertadamente el comienzo de un diálogo que parece imposible sin aceptar que el horror y el sufrimiento no tienen propietarios. Mass es cine extraordinario pero también podría ser teatro superlativo como también era, con menos dramatismo, A un Dios salvaje de Yasmina Reza/Roman Polanski. La tensión fluye, controlada o a borbotones, con el ritmo justo para que no perdamos ni un instante la atención a todo lo que estos padres huérfanos (falta una palabra para nombrar ese drama) van diciendo y a los diálogos sin palabras que forman sus expresiones. Reed Birney, Ann Dowd, Jason Isaacs y Martha Plimpton merecerían cuatro Oscar por esto. Pero también lo merece Franz Kranz por mostrarnos con tanta fuerza la importancia de encuentros como los que, a propósito de ETA, nos han presentado Maixabel en el cine y La mirada del otro en el teatro. Desde el plano inicial de la iglesia a la que llega un coche hasta la imagen final en la que, más allá de la alambrada que el padre miraba por el retrovisor al comienzo, se encienden unas luces que niegan la oscuridad a la noche, Mass es una joya trágica y catártica, un recital interpretativo y una lección de cine tan grande como el mejor teatro. Quizá por eso tras el fundido a negro el silencio del público del teatro Jovellanos siguió siendo absoluto y conmovedor porque nadie se atrevía a romperlo con los aplausos. 

El planeta

de Amalia Ulman. España, 2021. 82’.
21 de noviembre de 2021. Escuela de Comercio. 59º Festival de Cine de Gijón (sección: retueyos).

Leo y su madre viven las últimas semanas de una vida regalada. Sus costumbres son exquisitas y sus inercias también. Así que siguen llevando abrigos de pieles y viviendo más o menos felices en el piso que tendrán que dejar dentro de poco. Su situación no les impide comer fuera, comprar en El Corte Inglés y, sobre todo, mantener la intimidad de un afecto que convierte su dulce convivencia en un planeta singular en ese otro planeta peculiar llamado Gijón. 

Un blanco y negro exquisito, unos encuadres soberbios y una atención muy cuidada a un espacio urbano en el que los negocios se cierran y la gente que pasea es mayormente mayor. Ese es el contexto de esta historia sobre una madre y una hija en la que, más que la extravagancia de su forma de vida o el drama de su pobreza inminente, lo que se plantea es el contraste entre un mundo que agoniza y estas figuras aisladas que permanecen apaciblemente unidas en la debacle. Las estupendas imágenes finales con Scorsese, los reyes y esa madre que hace declaraciones a la televisión en la tarde de los premios provocaron las sonrisas y el aplauso del público. Pero, aunque esta estupenda película seguramente tendrá mucho éxito fuera (de hecho, ya lo está teniendo), no sé si será muy bien recibida por muchos gijoneses.

sábado, 20 de noviembre de 2021

As in heaven

de Tea Lindeburg. Dinamarca, 2021. 86’.
20 de noviembre de 2021. Cines Ocimax. 59º Festival de Cine de Gijón (sección: esbilla). V.O.S.

Lise es la hermana mayor de una familia rural danesa muy numerosa. Su madre, que está a punto de parir otra vez, ha decidido que ella vaya a estudiar a la ciudad. Desde la mañana de un día que tendrá una noche crucial hasta la del día siguiente seguimos a Lise en una jornada que cambiará radicalmente su vida. Y asistimos a una tragedia en la que la religiosidad de ese entorno hará que dejen el destino de su madre en las manos de Dios.

Tea Lindeburg ganó la Concha de Plata a la mejor dirección y Flora Ofelia Hofman Lindahl la de mejor intérprete en el festival de San Sebastián de este año. Por eso viene esta película al festival de Gijón en esa minisección que trae lo más selecto de la última edición de Zinemaldía (entre ellas Vortex, la estupenda película de Gáspar Noé que ganó en la sección Zabaltegui y que vimos en septiembre allí). Inspirada en Ordet, el clásico de Dreyer, As in the heaven es la primera película de su directora y está filmada en dieciseis milímetros con una cuidada ambientación en el entorno rural de esta familia nórdica. Los temores de las hermanas ante un parto que viene muy complicado están magníficamente mostrados en esas escenas nocturnas con atmósferas particularmente opresivas. También son muy destacables esos momentos oníricos de Lise que parecen anticipar lo que se avecina. Por lo demás, está claro que hay azares curiosos que juegan al papel de programadores involuntarios para algunos espectadores. En mi caso, las tres primeras películas que he elegido para comenzar esta edición del festival bien podrían componer un tríptico sobre los peligros que acechan a los que tienen niños.

Bienvenido a mi cabeza

de Andrés Goteira. España, 2021. 76’.
20 de noviembre de 2021. Escuela de Comercio. 59º Festival de Cine de Gijón (sección: tierres en trance)

Un película sobre la preparación de una película en la que el actor quiere investigar sobre la importancia de las manos en el cine de Nicolas Winding Refn. De hecho él y el director van a Bolonia para intentar hablar con él en un festival que allí se celebra. Ellos mismos hablarán de cine y de esta película en otro festival en Pontevedra. También hay un atraco a una joyería, un par de asesinatos relacionados con la entrega de pizzas y varias conversaciones sobre cine y sobre todo esto. 

Sospecho que el resumen me ha quedado confuso y desaliñado. En eso es muy fiel a la película. Y es que quizá sean demasiadas las intenciones metaficticias de Andrés Goteira (y/o de Igor Fernández) en esta película. Y no porque sean impertinentes o poco interesantes (en Los ilusos, Jonás Trueba demostró lo mucho bueno que se puede hacer con ellas) sino por lo tosco del resultado. Nada que ver con la precisión en la manera de filmar las impecables historias levemente encadenadas de Dhogs, la magnífica película con la que descubrimos a Andrés Goteira.

Ninjababy

de Yngvild Sve Flikke. Noruega, 2021. 103’.
20 de noviembre de 2021. Escuela de Comercio. 59º Festival de Cine de Gijón (sección: retueyos). V.O.S.

Rakel es una joven que vive al día y es feliz dibujando. Últimamente nota algunos cambios y descubre con sorpresa que está embarazada. Ella tiene claro que quiere abortar, pero ya no puede porque está de seis meses y medio. Que lo adopte su hermanastra o que se lo quede el Cristo de las pollas, como ella llama al imbécil con el que tuvo sexo sin preservativo, son al parecer las únicas opciones. Las semanas van pasando y también los diálogos con su pequeño Ninja, al que dibuja con mucha gracia.

La película comienza y termina con un homenaje a las historias dibujadas. De hecho, según nos dijo la directora en el coloquio que siguió a la proyección, la historia está inspirada en un cómic. Los dibujos también están muy presentes en el desarrollo del relato salpicando las imágenes de sentimientos ilustrados o expresando los puntos de vista que Rakel atribuye al pequeño Ninja que crece en su vientre. El tono es el de una comedia lúcida en la que la protagonista se expresa con una naturalidad que sorprende y se agradece. Por eso, aunque el tema tiene relación con los dilemas que planteaba Jason Reitman en Juno, el tono es distinto y tiene una frescura tierna que la hace muy agradable. Además tiene la virtud de propiciar a la salida conversaciones sobre los plazos para el aborto, las leyes de adopción y los derechos y las obligaciones de los padres biológicos. Eso sí, aunque no llega a los extremos de Almodóvar en Madres paralelas, parece reforzar la idea de que eso de tener niños es cosa complicada. Quizá por eso se ven tan pocos en las calles.

viernes, 19 de noviembre de 2021

C'mon C'mon. Siempre adelante

de Mike Mills. EE.UU., 2021. 108’.
19 de noviembre de 2021. Escuela de Comercio. 59º Festival de Cine de Gijón (sección: albar). V.O.S.

Johnny graba entrevistas con niños y jóvenes de distintas ciudades y les pregunta sobre el futuro y sobre cómo ven a los adultos. Desde la muerte de su madre no tiene relación con su hermana, pero el ingreso de su cuñado en un centro de reposo por problemas mentales hace que deba ocuparse de su sobrino durante una temporada. El niño viajará con él desde los Ángeles a Nueva York y luego irán a juntos a Nueva Orleans. Será una oportunidad para conocerse mejor y tejer nuevas complicidades.

Tras los de San Sebastián, Valladolid, Sevilla y Huelva, el Festival de Gijón también vuelve a la presencialidad completa en esta 59ª edición que se inaugura hoy con esta película. Y no podía comenzar mejor que con esta delicada y deliciosa historia de Mike Mills que protagoniza Joaquin Phoenix interpretando a un personaje que bien pudiera ser él mismo cuidando de un sobrino. Solo por la elegancia intimista de ese blanco y negro que tan bien le va a esas ciudades invernales y por el cuidado del sonido y la banda sonora en toda la película ya resulta muy grato contemplar esta historia que tiene la dosis exacta de ternura lúcida. Pero, además de magníficamente interpretada, la película de Mike Mills tiene un guión impecable que nos hace ver la falta que nos hace prestar atención a lo que dicen los niños. Al principio parece que Johnny va a convertirse en una nueva versión del tío voluntarioso pero superado y que la película será la enésima advertencia de lo complicado que es criar a los niños (ese era uno de los subtextos de la última de Almodóvar). Según un discurso bastante extendido entre muchos treintañeros, dada la altísima formación que requieren las funciones parentales, quizá sea más recomendable depositar los afectos en mascotas efímeras que en hijos perpetuos. Sin embargo,  Mike Mills no cae en esa tentación.  De hecho, la madre del chico atribuye el deterioro mental del padre a que dejó de vivir con ellos y decidió, precisamente, adoptar un perro (curioso verbo). De modo que, más que una advertencia, la película es una invitación a una convivencia natural y desprejuiciada entre adultos y menores intentando evitar el blablablá  propio de los primeros y aceptando el juego verbal y la escucha bidireccional como estrategias que nos permiten, no solo comprender más y cuidar mejor del otro (sea adulto o niño), sino tomar conciencia que nos hacemos humanos estando con los demás humanos. Tengan la edad que tengan.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Eternals

de Chloé Zhao. EE.UU., 2021. 156.
17 de noviembre de 2021. Cines Parqueastur, Corvera. 

Los eternos y los desviantes son seres cósmicos en lucha perpetua. En medio están los humanos, su historia y también el planeta Tierra. En él tendrá lugar el Surgimiento: la aparición de uno de los celestiales, la estirpe superior en la cosmogonía de Marvel.

En la sala seguramente unos habrán venido por parte de padre (Marvel) y otros hemos venido por parte de madre (Chloé Zhao). Con una mezcla tan rara es fácil que ambas familias quedemos defraudadas. Por mi parte, creo encontrar guiños autorrefenciales en la fotografía crepuscular y en esos paisajes geológicamente hipnóticos que me recuerdan a los territorios de Nomadland. También creo reconocer el cercado de los broncos de The rider en las escenas en que aparece la jefa de los eternos en Dakota del Sur. Y quiero pensar que los elementos más filosóficos del guión (como las alusiones a la técnica y al libre albedrío) o las elegantes referencias a culturas y civilizaciones pretéritas se deben a la lucidez de Chloé Zhao. Por lo demás, prefiero culpar al anglocentrismo de Marvel de que, tras el inicio mesopotámico, los cuatro escenarios actuales de la historia estén en Londres, Dakota del Sur, Chicago y Alaska (tampoco se me escapa que no hayan perdido ocasión para dejar mal a los españoles del siglo XVI en Tenochtitlán). En todo caso, me gustan esos artilugios dorados evanescentes que despliegan nuestros héroes y los bellos paisajes canarios del tramo final de la película en los que un megavolcán (curiosa coincidencia con la situación actual en La Palma) preludia ese Surgimiento que se acaba quedando en unos muñones emergentes que recuerdan un poco a la estatua de la Libertad en El planeta de los simios. Así que, aunque me temía lo peor, no he llevado nada mal estas dos horas y media sobre la metahistoria de la humanidad y los guardianes del universo. Parece que la saga continuará pero confío en que Chloé Zhao vuelva a ser la estupenda directora artesana que tan buenas películas había hecho hasta ahora. No sé quién hará la continuación de estos Eternals pero, visto este extraño maridaje, no me extrañaría que los de Marvel le propongan a Richard Linklater que dirija la próxima.

martes, 16 de noviembre de 2021

Nido de víboras

de Kim Yonghoon. Corea del Sur, 2020. 109.
16 de noviembre de 2021. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Un grupo de estafadores y asesinos tienen alguna relación con una bolsa llena de billetes que se encuentra en una taquilla el empleado de una sauna. Con ese dinero él podría resolver los problemas de su familia. Pero también lo buscan una serie de personajes siniestros que acaban matando (y muriendo) por él.  

Un puzle de suspense en el que hay mafiosos malísimos, mujeres fatales y también alguna gente honrada que podría salir malparada. Nido de víboras tiene la dosis típica de truculencia, sangre y violencia que caracteriza al cine coreano que no dirige Hong Sang-soo. Es ese tipo de cine que seguramente tiene en Parasitos su modelo canónico. Reconozco que la historia entretiene si uno aprecia el interés cinematográfico de los cuchillos de cocina en contextos no culinarios. Pero debo reconocer que a mi del cine coreano me gustan más las conversaciones intensas y las botellas verdes de soju. Al fin y al cabo la única violencia que provocan es la verbal.

viernes, 12 de noviembre de 2021

El perro que no calla

de Ana Katz. Argentina, 2021. 73’.
12 de noviembre de 2021. 47º Edición del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva (sección Sismos). Filmin.

Sebastián es un tipo algo pánfilo con un perro que le echa de menos. Sus gemidos deprimen a sus vecinos, así que por intentar resolverlo le acabarán echando de su trabajo. Luego encuentra otro empleo en la Pampa pero allí al que pierde es al perro. Finalmente surge una extraña pandemia que desmaya a los que respiran por encima de un metro veinte, así que la gente debe llevar cascos transparentes como los de los astronautas. Sebastián es pobre y tiene vivir a cuatro patas pero su mujer se empeña en que su hijo también lleve casco.

El Festival de Gijón  dedicó el año pasado una sección a Ana Katz en la pude ver cinco películas de ella. Todas me parecieron magníficas, así que no podía perderme esta última que ahora se presenta en el Festival de Huelva y que mantiene la virtud de esa orfebrería de la cotidianidad con la que Ana Katz es capaz de hipnotizarnos mostrando la gracia secreta de los detalles. Pero en El perro que no calla la forma en que esos elementos pequeños se articulan en el conjunto de la historia también provoca extrañeza, algo que no sucedía en el resto de sus películas. Quizá por eso ha apostado por un blanco y negro que le va bastante bien a una historia en la que las partes son hiperrealistas pero el todo resulta surrealista. ¿Será que Ana Katz ha visto las películas de Juan Cavestany? Sea como sea, su cine (y el de él) me encanta.

martes, 9 de noviembre de 2021

Annette

de Leos Carax. Francia, 2021. 140.
9 de noviembre de 2021. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Henry es un monologuista de mucho éxito al que llaman el mono de Dios. Ann es una soprano que canta en los mejores escenarios del mundo. Los dos se enamoran y tienen una niña. La llaman Annette y parece una muñeca. Articulada y de madera.

Leos Carax ha dejado París para hacer las Américas en este musical para el que ha emparejado a Marion Cotillard y a Adam Driver. Allí se ha llevado (y no desentona) el verde motero de la muy extravagante Holy Motors, pero aquí las extravagancias no son nada surrealistas. Más bien tienen ese carácter arquetípico y relativamente previsible que caracteriza a las óperas. Quizá por eso estas son las artes escénicas que menos me gustan y las películas musicales son el tipo de cine que menos me atrae. Reconozco que la película se ve (y se escucha) con agrado pero creo que entre el hermetismo de Holy Motors y el clasicismo de Annette hay muchísimos términos medios. De hecho, yo casi me quedo con el Leos Carax francés y no con el que aquí parece abducido por el glamur de la noche americana.

domingo, 7 de noviembre de 2021

Happy Hour

de Ryûsuke Hamaguchi. Japón, 2015. 317.
7 de noviembre de 2021. Filmin. V.O.S.

Cuatro amigas de treinta y tantos hacen cosas juntas y planean hacer otras. También comparten y juzgan los cambios en sus vidas. Como sus divorcios y sus efectos emocionales.

Cinco horas de cine rohmeriano en versión japonesa. Aunque, a efectos de proyección (extraña palabra habiéndola visto en Filmin) la película se divida en tres partes, no se trata de una trilogía ni de una serie corta. Es una única historia que fluye sin interrupciones en la que se nos propone un acompañamiento continuo de la vida de esas mujeres. Hamaguchi ha querido dar tiempo al tiempo para que podamos asistir a un taller en el que se trabaja la relación con el cuerpo, a una lectura literaria con coloquio posterior, a conversaciones más o menos incidentales en trenes o autobuses y a diálogos de sobremesa en los que ninguna prisa atenaza. Es el tiempo de las relaciones reales mostradas sin estridencias. Una forma de hacer cine que no busca secuestrar al espectador con los cambios de ritmo propios de las series sino invitarlo a acompañar a estas cuatro mujeres cuando las cosas les van bien y cuando no. Son cinco horas de vida en femenino nipón. Una experiencia única de cine largo sobre las distancias cortas.

sábado, 6 de noviembre de 2021

La ruleta de la fortuna y la fantasía

de Ryûsuke Hamaguchi. Japón, 2021. 121.
6 de noviembre de 2021. Cines Los Prados, Oviedo.

Una chica le cuenta en un taxi a una amiga el mágico encuentro que ha tenido con un joven que resultará ser el exnovio de esta. Por encargo de su amante, otra chica se anima a visitar a un antiguo profesor que acaba de publicar una novela con escenas muy eróticas. Y una tercera cree encontrarse fortuitamente con una compañera de estudios a la que no veía desde hace veinte años.

Magia (o algo menos reconfortante), Una puerta abierta de par en par y Una vez más son los títulos de los tres cuentos que nos ofrece Ryûsuke Hamaguchi en esta magnífica película. Son tres joyas con  protagonistas femeninos de las que me cautiva su atmósfera delicadamente rohmeriana. Es fácil encontrar también parentesco con las películas de Hong Sang-soo pero donde en el coreano es tosco, confuso y desaliñado, Ryûsuke Hamaguchi resulta preciso, nítido y delicado. Cada uno de estos tres cuentos sentimentales es ya una película memorable, pero Hamaguchi consigue que entre ellos, más que por los personajes, haya puentes esenciales y sutilmente transitables como la referencia en la primera historia a la posibilidad de un sexo hecho solo con palabras y su ejemplificación en la segunda. O la catástrofe personal que se deriva de un error digital con que se cierra esta segunda historia y la alusión distópica a un mundo sin Internet con que se abre la tercera. No había visto hasta ahora ninguna película de Ryûsuke Hamaguchi pero me parece que ya puedo declararme devoto de su cine.

domingo, 31 de octubre de 2021

Colmena

de Blerta Basholli. Kosovo, 2021. 83’.
31 de octubre de 2021. Teatro Carrión, 66º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial). V.O.S.

Como otras mujeres de su pequeño pueblo en Kosovo, Fahrije sigue esperando a su marido que desapareció en la guerra. O más bien a que encuentren su cadáver en alguna de las fosas comunes que las organizaciones internacionales siguen investigando. Ella vive con sus hijos y su suegro pero la situación económica de la familia es muy complicada. Sus colmenas no dan suficiente, así que anima a otras mujeres a preparar juntas unas conservas de pimientos que llaman ajvar y llevarlas a la ciudad para ponerlas a la venta en el supermercado. Ella se saca el carnet de conducir y consigue convencer a muchas de sus vecinas para que formen juntas una especie de cooperativa. Pero en el pueblo son muy machistas y piensan que al hacer eso están traicionando la memoria de sus maridos.

La película aborda los efectos de las guerras cuando las guerras acaban. Asistimos a los desgarros en la memoria de una familia, a los sentimientos de culpa que sienten quienes no la tienen y al heroísmo callado de unas mujeres que quieren salir adelante y, precisamente por ello, sufren el desprecio de los que han sobrevivido a la guerra. Blerta Basholli lo cuenta sin ningún subrayado, siguiendo siempre a esta madre coraje silenciosa, seria y esforzada que en medio del dolor se empeña en ayudar a otras mujeres para que juntas puedan sobrevivir a la barbarie. Con una presencia casi continua, la actriz Ylka Gashi ha hecho un trabajo excelente encarnando a un personaje al que el dolor limita las posibilidades expresivas a la máxima contención y a las mínimas palabras. El premio que le han dado a la mejor interpretación femenina es el motivo por el que la película se ha proyectado de nuevo hoy domingo. Sin embargo, y sin poner ningún pero al mérito de su trabajo, creo que el jurado, además de a la actriz, ha querido premiar también al personaje, quizá porque se trata de una historia basada en hechos reales. Terminamos con Colmena nuestra estancia (esta vez un poco más larga) en esta edición de la Seminci que, como siempre, nos ha hecho disfrutar de buen cine en los teatros y las salas de esta ciudad tan agradable. Volveremos.

Seis días corrientes

de Neus Ballús. España, 2021. 83’.
31 de octubre de 2021. Teatro Carrión, 66º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial). V.O.S.

Valero y Pep trabajan en Instalaciones Losilla, una pequeña empresa de fontanería y electricidad de las afueras de Barcelona. Pep es un buen profesional que está a punto de jubilarse, así que esta semana estará a prueba con ellos Mohamed, un marroquí callado y educado que no le gusta nada al tarugo de Valero.

Hace ocho años que vimos también en la Seminci La plaga, el primer largometraje de Neus Ballús. Aquella película, originalísima e inclasificable, era una joya que, a pesar de las diferencias, tiene mucho que ver Seis días corrientes. Sobre La plaga escribí que era una espléndida película sobre la convivencia entre las personas y sobre la dignidad con que afrontan estos tiempos. Hace dos años vimos El viaje de Marta, el segundo largometraje de Neus Ballús, y entre otras cosas escribí que era una delicia apta y grata para muchos públicos. Que este tercer largometraje haya merecido la Espiga de Plata y el Premio del Público y que, además de provocar muchas sonrisas durante la proyección, haya recibido al final un aplauso espontáneo y cerrado demuestra que debería tener una buena distribución y alcanzar el éxito que merece. Y es que esta nueva película Neus Ballús combina el calado y la ternura con que es capaz de retratar a nuestra gente con una gracia y un desparpajo hiperrealista que solo logra quien sabe hacer que la cámara parezca transparente en medio de oficios tan masculinos y entreverados como los de los fontaneros y los electricistas. Su habilidad para retratar sin juzgar a diferentes tipos humanos me recuerda a la del Guerín de En construcción pero, viendo esta hilarante película, pienso que si Neus Ballús fuera argentina también se llevaría muy bien con Mariano Cohn y Gastón  Duprat. Los tres saben llevar a la pantalla los lenguajes populares con un naturalismo tal que, al lado de ellos, Almodóvar parece el más artificioso de los guionistas.


La Mif

de Frédéric Baillif. Suiza, 2021. 110’.
31 de octubre de 2021. Teatro Carrión, 66º Semana Internacional de Cine de Valladolid (Sección oficial). V.O.S.

En una casa de acogida suiza viven varias chicas atendidas por algunos educadores. Antes también había chicos pero un incidente sexual entre una de ellas y un menor cambió las cosas. La directora es una mujer comprometida que acaba de reincorporarse a su trabajo  tras vivir un drama terrible en su familia.

Los centros de acogida suizos no deben ser de los peores. Así parece en esta película que, siendo muy distinta, tiene mucho que ver con Las vidas de Grace, aquella historia sobre adolescentes con vidas difíciles y una cuidadora que, como aquí la directora, también tenía una situación personal complicada. La Mif tiene aire de documental naturalista con estructura bien trabada en la que los nombres propios van jalonando la historia sin romper la continuidad del relato. Así que el premio a la mejor dirección, al mejor montaje y el premio especial del jurado parecen merecidos. Por suerte, hemos podido verla en la sesión matinal de este domingo en que termina el festival y se proyectan en el Teatro Carrión tres de las películas premiadas.