de Ugo Bienvenu. Francia, 2025. 82’.
26 de enero de 2026. Cines Parqueastur, Corvera.
Arco es un niño que vive en 2932 y quiere viajar al pasado para ver dinosaurios. Tiene diez años y hasta los doce no le dejan, pero él se pone la capa de su hermana y llega a 2075. Lo malo es que luego no consigue regresar a su tiempo. Así conoce a Iris y los dos se hacen muy buenos amigos.
Que en el futuro el mundo quizá podría tener arreglo, parece el mensaje principal de esta película que ha sido nominada para los Oscar como mejor largometraje de animación. Sin embargo, ni las imágenes, ni la historia, ni ese propósito son para tanto. Es verdad que los protagonistas tienen nombres tan bonitos como Iris y Arco (también en el original francés) y que los vuelos del niño dejan estelas muy lindas con los colores del arco iris. Pero resulta sideral (nunca mejor dicho) la distancia entre esta película y joyas de la animación como, por ejemplo, Robots Dreams. A la película de Pablo Berger le pasaba lo contrario: lo único que no tenía excelso era el título.
