de Theo Anthony. EE.UU., 2016. 84’.
22 de enero de 2026. Filmin. V.O.S.
Las ratas de Baltimore. Las de hoy y las del pasado. Las de la familia de los múridos y las de la especie de los humanos. Un retrato certero sobre la proliferación de la pobreza y el ostracismo de los pobres. Hay más de urbanismo que de zoología, de antropología que de etología y de análisis forense sobre el declive del imperio americano que de morbo en torno al raticidio.
Lo inquietante del documental está menos en las imágenes de los roedores que en los mapas que reconstruyen sus hábitats y en las conductas de los humanos que disfrutan cazándolas. Solo se salva del sadismo ese buen filósofo del comunitarismo que acude con su furgoneta a los patios del vecindario para poner límite a las poblaciones de ratas. Rat Film es también un magnífico retrato de los marcos ideológicos de las investigaciones y políticas públicas en torno al control de las ratas en ciudades como Baltimore. Y también un diagnóstico certero de los males que aquejan a la cultura norteamericana contemporánea y pretérita. Males más endémicos y sistémicos que el de la proliferación de las ratas.
