de Olivier Nakache y Eric Toledano. Francia, 2026. 116’.
3 de noviembre de 2026. Multicines Béjar.
Vincent es un adolescente de los ochenta que comparte habitación (y disputas) con su hermano mayor. Su padre se ha quedado en el paro y su madre está haciendo un curso de informática para prosperar en el trabajo. El primer amor, los gustos musicales y la herencia familiar, judía y musulmana, hacen que ese momento vital sea especialmente intenso para él.
Es una comedia francesa apta para todos los públicos, pero consigue sortear los riesgos de tal condición. Más alegre que sesuda, tiene la suficiente gracia y frescura para resultar agradable sin los resortes y tópicos habituales en el cine familiar. La vemos justo después de La Gradiva, que acaba de recibir la espiga de oro en Valladolid. Tiempos de ilusión es muy cariñosa y amable en el retrato de la juventud ochentera, aquel tiempo en que eran adolescentes los públicos franceses que sintonizan ahora con la visión problemática de la adolescencia actual. Es lo que pasa con la juventud. Es memorable y hasta heroica la propia, pero tiene mucho peligro y no hay quien entienda a la de ahora.
