de Eva Victor. EE.UU., 2025. 103’.
28 de abril de 2026. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.
Agnes recibe dos veces la visita de una amiga muy querida. En la primera, Lydie le dice que está embarazada. En la segunda trae a la niña de pocos meses y a su mujer. En medio vemos momentos anteriores de la vida universitaria de las dos. Tiempos en los que Lydie fue violada por el profesor que dirigía su extraordinaria tesis doctoral.
Eva Victor escribe, dirige y protagoniza esta magnífica opera prima que es mucho más que un retrato sosegado de unas vidas femeninas en el mundo universitario y literario de la Costa Este de Estados Unidos. Sus tres partes, magníficamente trenzadas, muestran el contexto y las huellas de una agresión sexual de la que solo vemos desde lejos el plano fijo de una casa, los cambios de luz con las horas y la salida agitada de ella y la dudosa quietud de él. Toda una lección sobre cómo centrar el relato en los matices, en las vivencias, en la forma en que las palabras nombran, silencian o condenan unos sentimientos que no son maniqueos, sino sutiles, variables y en los que lo más importante es y cultivar la esperanza y alejarse del dolor. Y es que Eva Victor con esta película tan sencilla como bella esboza masculinidades desde la mayor lucidez ética y estética (ese director de la tesis que agrede, ese vecino amoroso, ese vendedor de bocadillos tan sanador) y también perfila la complicidad amistosa entre unas feminidades juguetonas e intermitentemente maternales que aportan bastante más que sororidad. Por lo demás, el guion de esta película es siempre impecable, pero tiene momentos que son verdaderas lecciones axiológicas (la clase sobre el libro de Nabokov, la cita con el médico, la entrevista con los cargos universitarios tras la violación o la escena en que Agnes es preseleccionada para un jurado y hace afirmaciones antológicas sobre las leyes y las penas). Así que Lo siento, cariño es una enorme joyita. No tendrá un gran eco comercial (aunque en la Casa de la Cultura de Avilés, como tantos martes, esta tarde ha tenido unos trescientos espectadores fascinados), pero nos revela a una guionista, directora e intérprete extraordinaria. Se llama Eva Victor y hasta en el nombre parece pertenecer a ese selecto club de cineastas independientes estadounidenses que podrían ser europeos.
