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sábado, 7 de febrero de 2026

Tres adioses

de Isabel Coixet. España, 2025. 120’.
7 de febrero de 2026. Cines Ocimax, Gijón.

Marta es profesora de Educación Física y Antonio tiene un restaurante muy bien valorado. Al llegar a casa tras un acto social discuten. Es esa noche cuando él decide separarse de ella. Al principio Marta lo lleva mal y no le entra la comida. Pero el motivo no será ese. Descubrir que tiene un cáncer la hará vivir de otra manera.  
 
La emotividad de Mi vida sin mí se mantiene en Tres adioses. Las dos tienen cosas en común, pero son muy distintas. En aquella había desgarro y pena ante un futuro clausurado. Aquí domina la plenitud de tomar conciencia  de que el único tiempo que importa es el presente. La forma en que Isabel Coixet repara en el vuelo de los estorninos y retrata la vida en Roma al margen de la turistosis, ya hace muy grata esta película. También la manera en que perfila y consigue que interesen todos los personajes sin restar protagonismo a Marta, el verdadero centro de esta historia. Alba Rohrwacher compone un personaje delicadamente conmovedor en su manera de afrontar el drama. Todos los demás se hacen querer, pero ese profesor de filosofía que interpreta Francesco Carril es una maravilla. En lo formal, Tres adioses tiene también tres tonos magníficamente combinados: el cálido y naturalista que nos muestra la vida de Marta y sus gentes, el de los breves instantes recordados que son como cerrar los ojos y mirar al pasado y el de los fogonazos de intensidad infinita, llena de significados, cuando una noticia trastoca el presente y desbarata el futuro. Tras adioses contiene un drama luminoso, una tristeza balsámica y un canto a esa vida que está mientras pasa. 
 

sábado, 27 de junio de 2026

Nino

de Pauline Loquès. Francia, 2025. 97’.
27 de junio de 2026. Cines Embajadores-Foncalada, Oviedo.V.O.S.

En una consulta médica le informan inesperadamente a Nino de que tiene un cáncer de garganta. Es viernes y la quimioterapia debe empezar el lunes, pero antes debe congelar su esperma porque el tratamiento le dejará estéril. De vuelta a casa comprueba que no tiene llaves. El portero tampoco aparece, así que pasa el fin de semana de acá para allá aturdido por el giro inesperado que ha dado su vida.  
 
En la reseña de Viva, la película de Aina Clotet que vimos hace tres días, comentaba su relación con Tres adioses por la situación inesperada de sus protagonistas. Estos tres días de suspensión en la vida de Nino también tratan de eso, aunque esta magnífica primera película de Pauline Loquès tiene más que ver con esa obra maestra de Agnès Varda titulada Cleo de 5 a 7. Aquel personaje deambulaba por París mientras esperaba los resultados de unos análisis y las cartas del tarot le acababan de anunciar lo peor. Nino ya tiene el diagnóstico y su espera se alarga en ese fin de semana que también vive a la deriva. La interpretación de Théodore Pellerin es perfecta para transmitir el extrañamiento ensimismado de un personaje cuya actitud silente y sosegada refleja con más intensidad su angustia. Acompañamos a Nino y entendemos  la dificultad de sus encuentros con la madre, con el amigo, con la hermana o con esa antigua compañera del instituto con la que Pauline Loquès incluye una escena que recuerda a aquella tan especial de Paris, Texas. Tras un final perfecto, sobran y molestan esos segundos con la canción en inglés. Es un penoso rito que algunos directores parecen considerar de obligado cumplimiento para rematar sus películas. Pero ni siquiera esta coda innecesaria resta valor a Nino, una película extraordinaria y sencilla de una directora de la que ojalá podamos ver pronto nuevos trabajos.

miércoles, 24 de junio de 2026

Viva

de Aina Clotet. España, 2026. 112’.
24 de junio de 2026. Cines Embajadores-Foncalada, Oviedo.V.O.S.

Tras haber sido mastectomizada, a Nora le encuentran un punto sospechoso en el otro pecho. Tendrá que someterse a nuevas pruebas, pero de momento no quiere pensar en ello. Es un tiempo de sequía extrema y con su marido está rehabilitando una finca en la que han encontrado agua y podrían tener un pequeño huerto. Entonces aparece Max, un joven con el que Nora decide vivir intensamente el presente. 

Aunque el contexto y el trance son distintos, tienen algo en común los personajes de Marta, interpretado por Alba Rohrwacher en Tres adioses, y el de Nora, que aquí interpreta la propia Aina Clotet. La elegancia y la emotividad balsámica que le daba Isabel Coixet a su historia tiene poco que ver con el desaliño, el desparpajo, y la fuerza con que Aina Clotet dirige esta película. Pero Marta y Nora comparten la necesidad de vivir sin miedo ese tiempo de excepción en el que el sabor de un helado, una caricia o la textura del agua lo son todo cuando se toma conciencia de lo efímero y crucial que es cada instante. No sé si en el futuro Aina Clotet dará más que hablar por su trabajo como actriz o como directora, pero en Viva hace muy bien las dos cosas.