martes, 20 de septiembre de 2022

Una historia de amor italiana

de Paolo Genovese. Italia, 2021. 122.
20 de septiembre de 2022. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Una dibujante y un profesor de física se encuentran bajo la lluvia y se enamoran. Él cambiará sus ideas sobre el tiempo y ella convertirá en superheroína sentimental a la protagonista de sus viñetas. 

Una historia de amor bonita con tiempos dislocados. Paolo Genovese ha decidido convertir en un modelo para armar esta colección de estampas de una pareja que consigue amarse indefinidamente en presente continuo. La sorpresa en el guion y el entreveramiento entre imágenes y dibujos se quedan bastante lejos de lo que lograba la estupenda película noruega Ninjababy. De cualquier forma, da gusto volver a una sala pública con programación en versión original tras la larga sequía cinematográfica del verano asturiano. Ni Radar en el Filarmónica de Oviedo, ni la Cinemateca de la Laboral en Gijón, ni tampoco el Niemeyer. Ha sido la Casa de la Cultura de Avilés la primera en volver a las buenas costumbres en Asturias. Que tomen nota el resto.

sábado, 17 de septiembre de 2022

La casa entre los cactus

de Carlota González-Adrio. España, 2022. 88.
17 de septiembre de 2022. Cines Los Prados, Oviedo.

En un lugar aislado de Canarias Emilio y Rosa tienen una vida idílica con sus cinco niñas. A la casa solo llega una maestra para atender a estas criaturas felices y desescolarizadas. Todo va bien hasta que llega un joven que, al principio parece estar de paso.

Ariadna Gil y Daniel Grao están perfectos en el papel de estos padres setenteros para los que la felicidad tiene como precio el recelo ante ese inquietante intruso que interpreta muy bien Ricardo Gómez.  Y Carlota González-Adrio dirige de maravilla a los tres y, sobre todo, a esas niñas deliciosas que viven en un entorno tan humano como salvaje. Ella consigue la mayor naturalidad de las gemelas más pequeñas y define muy bien los personajes de las mayores perfilando verosímilmente sus talantes e inquietudes. El cierre de la historia con la decisión de la más lúcida y sensible de ellas resulta impecable por su sutileza. Y por el equilibrio con que sintetiza la armonía siempre en peligro de esta familia perfecta e improbable.

martes, 13 de septiembre de 2022

Un nuevo mundo

de Stéphane Brizé. Francia, 2021. 96.
13 de septiembre de 2022. Filmin. V.O.S.

Philippe Lemesley es el director de una de las plantas que tiene en Francia una multinacional de electrodomésticos. Sus trabajadores están al límite pero la dirección de la compañía exige nuevos recortes de plantillas. Las tensiones en el trabajo han deteriorado su relación familiar y su mujer está tramitando el divorcio. A pesar de todo los dos siguen unidos ante la crisis psiquiátrica que está sufriendo su hijo.   

No hay mejor pareja en el cine francés que la que forman ese gran actor que es Vincent Lindon y ese magnífico director llamado Stéphane Brizé. Un nuevo mundo tiene mucho que ver con La ley del mercado, otra estupenda película de los dos. Aquí se nos muestra otra vez cómo funciona este nuevo mundo pero unos peldaños más arriba, en el lugar de un director industrial que quiere ser decente pero está sometido a presiones insoportables. La trama familiar es magnífica con escenas perfectas como el diálogo inicial con los abogados, las de los encuentros con el hijo o la de la venta de la casa. La parte profesional es prima hermana de las historias de Ken Loach o los Dardenne pero en versión, si cabe, más contenida. Entre las escenas de ese mundo odioso me quedo con la de la reunión telemática entre los directivos franceses y ese jefazo norteamericano que los trata con chulería. Es la única en la que se habla en inglés y me parece que eso es más que un guiño. Por lo demás, la escena final en que oímos la voz de Lemesley leyendo con dignidad su carta de renuncia mientras vemos una marioneta movida con ternura por ese adolescente pasmado es la mejor metáfora de este nuevo mundo en el que las vidas de las gentes dependen de los manejos financieros de unos canallas depredadores y desquiciados que son los que verdaderamente mueven los hilos en este nuevo mundo.

sábado, 10 de septiembre de 2022

El acusado

de Yvan Attal. Francia, 2021. 138.
10 de septiembre de 2022. Cines Los Prados, Oviedo.

Alexandre estudia en Stanford y vuelve por unos días a París. Es el hijo de Jean Farel, un famoso periodista de la televisión francesa, y de Claire, una intelectual feminista. Cenando en casa de su madre conoce a Mila, la hija del hombre con el que ella vive ahora. Tras la cena les animan a ir juntos a la fiesta en la que Alexandre ha quedado con sus amigos. Al día siguiente Mila lo denuncia por violación. Dos años y medio después será el juicio.

Nada que ver con Una razón brillante. El acusado es una película muchísimo más matizada y sutil sobre un tema que ha despertado ásperas disputas sobre en qué consiste el consentimiento y cómo definir la violación. Yvan Attal intenta entrar a fondo en ello intentando que todos los enfoques queden a la vista y huyendo de pretensiones edificantes o maniqueas. Sin duda, es algo difícil porque en asuntos como este la equidistancia tampoco es aceptable. Además de las estupendas interpretaciones, hay dos aciertos muy notables en la película: el interés de todo lo que se dice en el juicio y que Yvan Attal haya decidido no mostrar lo que sucedió en la caseta, verdadera caja negra de esta historia. Sin embargo, aunque viene a sostener que la clave está en la inconmensurabilidad de las percepciones, también es cierto que la de Alexandre es la que abre la película y también es el suyo el testimonio final en el juicio. De hecho, su personaje tiene tan bien ganada la posición en el juego social (y sexual) que casi nos identificamos con la centralidad de esa familia potentada en cuyos márgenes aparece borrosa la de esa chica que quisiera alejarse del integrismo moral de su madre. Así que, siendo El acusado una película matizadísima y muy recomendable, sería aún mejor para el espectador si formara un díptico con Jauría, la magnífica obra de teatro de Miguel del Arco sobre el juicio a aquellos verracos sevillanos. Aunque también hay otro detalle muy interesante que no se nos debería escapar de la película de Attal: en Francia una pena de cinco años no implica el ingreso en prisión. Aquí se entra a partir de dos años aunque no se tenga antecedentes penales porque desde hace unos años parece que aumentar las penas es la solución a casi todo. Así que siendo España uno de los países menos violentos de Europa es también en uno de los que tiene un mayor porcentaje de población reclusa. La ignorancia y el sadismo reaccionario de los herederos de la picota también tienen bien ganada la posición en nuestro país.

jueves, 8 de septiembre de 2022

Love of fire

de Sara Dosa. EE.UU., 2022. 93.
8 de septiembre de 2022. Cines Groucho, Santander.

Katia y Maurice Krafft fueron un matrimonio de vulcanólogos radicales. Compartí1an la pasión por acercarse más que nadie a la lava y tomar las mejores imágenes. Tanto que tras muchos años de filmar episodios eruptivos perdieron la vida en uno de ellos.

La mayoría de las imágenes las filmaron ellos. Y también son suyos muchos de los comentarios. Eso le da un valor especial a un documental que se acerca a los volcanes y a esta pareja de la que no queda claro si su pasión era científica o más bien mediática. La voz que va comentando lo que vemos tampoco parece querer dilucidarlo.

jueves, 25 de agosto de 2022

Nop

de Jordan Peele. EE.UU., 2022. 130.
25 de agosto de 2022. Cines Parqueastur, Corvera. V.O.S.

De repente caen cosas desde el cielo en el rancho californiano en que un hombre y su hijo entrenan caballos para el cine. Su tatarabuelo era aquel negro que montaba un caballo en las primeras imágenes en movimiento que se filmaron en América. Tras la muerte del padre, el hijo y su hermana se hacen cargo del rancho. E intentarán filmar al extraño ser que se oculta tras una nube inmóvil y que algunos días al atardecer se convierte en un depredador celeste.

Mucho mejor que Déjame salir. Con una trama interesante pero sin efectismos sádicos. Con referencias sutiles al mundo del cine, al comportamiento de los animales, a los númenes y a los seres celestes. Hay también miradas a los objetivos y al objetivo de las miradas. Sin ser compleja, la película es sugerente y, sin ser de terror, mantiene bien el suspense. No tiene pretensiones de arte y ensayo pero da bastante que pensar. Y eso ya es mucho en la cartelera asturiana de agosto.

lunes, 22 de agosto de 2022

Voy a pasármelo bien

de David Serrano. España, 2022. 108.
22 de agosto de 2022. Cines Parqueastur, Corvera. 

Octavo de EGB en Valladolid. A la clase de David acaba de llegar Layla y el flechazo es inmediato. Entre otras cosas porque a los dos les encantan las canciones de Hombres G. Los amigos de David intentan ayudarle para que la relación prospere. Igual que hacen ahora que han pasado treinta años y Layla se ha convertido en una famosa directora de cine mexicana que vuelve a Valladolid para un homenaje en la Seminci.

Una bonita historia de amor. A la música, al cine, a Valladolid y a la danza. Y a esa edad de intensidad infinita entre la infancia y la juventud. David Serrano consigue entreverar perfectamente los dos tiempos de esta película haciendo luminoso y musical el de los adolescentes y más nocturno, pero igualmente tierno, el del presente. Su don para la dirección de actores juveniles lo demostró sobradamente en Billy Elliot y se advierte en los magníficos momentos de baile que incluye la película. Pero además, el elenco de los niños está soberbio con ese lenguaje ochentero que tantas cosas evoca. Los registros de David Serrano son muy diversos como demuestra su capacidad para componer historias tan bonitas como esta o para dirigir proyectos de gran hondura como algunas de sus obras de teatro. Es lo que tiene ser brillante, tenaz y buena gente.

viernes, 19 de agosto de 2022

Tren bala

de David Leitch. EE.UU., 2022. 126.
19 de agosto de 2022. Cines Los Prados, Oviedo. V.O.S.

Una maleta, el hijo de un mafioso y cinco asesinos tremendos viajan en un mismo tren japonés. La coincidencia no es casual y sus encargos están sutilmente conectados con las decisiones de dos hombres maduros que tienen viejas cuentas pendientes.

Guerra fría mejor que Cold war. Y Tren bala mejor que Bullet train. Alex Grijelmo y yo somos así... Debo decir que me gustan las historias que trascurren en un solo espacio cerrado. Y si se trata de un tren aún mejor. Por eso, de partida, mi impresión es favorable. La violencia tiene aquí un aire juguetón que la distingue de las querencias sádicas del cine tarantiniano. Aunque el ritmo acelerado no es el que más me gusta, debo decir que me lo paso bien durante estas dos horas trepidantes con mestizajes culturales e impugnación consciente de las leyes de la física. Brad Pitt está muy bien y los soliloquios de su personaje tienen un puntito alleniano que me encanta. Así que, sin grandes pretensiones, da gusto ver este Tren bala. Y, sobre todo, volver a una sala de cine en estos tiempos de sequía en las carteleras asturianas.

martes, 2 de agosto de 2022

La traición de Huda

de Hany Abu-Assad. Palestina, 2021. 91.
2 de agosto de 2022. Cines Van Dyck, Salamanca. V.O.S.

Reem es una joven madre palestina con un marido muy celoso. De estas cosas habla con Huda en la peluquería. Tras tomar un café en el que ella le ha echado algo se queda inconsciente un rato. El tiempo justo para que Huda la lleve al cuarto de al lado y la fotografíe desnuda con un hombre. Con esas fotografías chantajea a algunas mujeres para que pasen información al servicio secreto israelí. De hecho, ella también es víctima de esas prácticas de infiltración entre los palestinos. A partir de entonces las dos viven momentos terribles. Reem no sabe qué hacer para que su identidad no se difunda y Huda es interrogada por la resistencia palestina que ha encontrado las fotos y quiere saber quiénes son esas mujeres que podrían estar colaborando con los israelíes.

Intensa y bien contada. Mostrando los dilemas a los que se enfrentan las mujeres palestinas entre el asedio perpetuo de Israel, el machismo familiar de su entorno y la crudeza militar de la resistencia palestina. En esto La traición de Huda me ha recordado a otra historia magnífica en la que la protagonista era una mujer israelí. Me refiero a Los informes sobre Sarah y Saleem  de Muayad Alayan. En las dos queda clara cuánta razón tenía James Joyce cuando, al final del Ulises, ponía en boca de Molly Bloom una reflexión obvia: que las mujeres nunca han hecho las guerras y que el militarismo es siempre testosterónico. En todo caso, saber que la violencia y el machismo no son monopolio israelí y que en el lado palestino también se tortura, no debe hacernos olvidar quiénes son los que impunemente ocupan esos territorios y quiénes sufren desde hace décadas el asedio.

Woman of the photographs

de Takeshi Kushida. Japón, 2020. 89.
2 de agosto de 2022. Cines Van Dyck, Salamanca. V.O.S.

Un fotógrafo que nunca habla retoca las fotos que le traen sus clientes. También le interesa fotografiar insectos y observar el comportamiento de su mantis religiosa. A esas aficiones se añade la extraña relación con una mujer que ha encontrado en un bosque. Ella era bailarina y tenía muchos seguidores en las redes sociales. Y volverá a tenerlos con las fotos de su cuerpo herido que le hace ese fotógrafo con el que ahora convive. 

Tras el habitual desierto estival en las salas de cine asturianas (las públicas sin programación hasta el otoño y las privadas sin concesiones al cine menos dependiente) da gusto volver a los Van Dyck de Salamanca para ver películas como esta en la que un fotógrafo silente retoca imágenes de los rostros pero no toca a las personas y una mujer hermosa decide mantener abiertas sus heridas para que no cicatricen. Diálogos mínimos y presencia máxima de las imágenes y los sonidos. El encuentro entre una intimidad amorosa surrealista y el masoquismo de la exhibición virtual podría ser el tema de esta extraña película en la que la singularidad formal resulta quizá más importante que el contenido. Así que en su primera película Takeshi Kushida demuestra tener una mirada original e inquietante que por momentos recuerda a las de Buñuel o Lynch. Nada menos.

sábado, 25 de junio de 2022

El leopardo de las nieves

de Marie Amiguet. Francia, 2021. 92.
25 de junio de 2022. Cines Los Prados, Oviedo.

En el Tíbet, a cinco mil metros de altura y a treinta grados bajo cero, dos hombres miran y esperan. Desde lugares recónditos contemplan y fotografían un paisaje prístino de belleza radical. También observan las variantes tibetanas de animales fascinantes como los lobos, los zorros, los osos o los yaks. Pero al que desean encontrar es a un ser tan mítico y esquivo como el leopardo de las nieves. Ellos son el fotógrafo Vincent Munier y el escritor Sylvain Tesson y tras esta experiencia han publicado sendos libros (El leopardo de las nieves o la promesa de lo invisible, -errata naturae- y El leopardo de las nieves -Taurus-). En ellos tratan sobre la mística de la espera. Igual que este documental.

Las imágenes son tan bellas que hacen memorable la contemplación de esta película en pantalla grande. Y no solo por el regalo del tramo final con las imágenes majestuosas del leopardo de las nieves. También por toda la vida que vemos en ese paisaje fascinante. Pero la película de Marie Amiguet es mucho más que un documental de naturaleza. La presencia de Sylvain Tesson hace que se convierta también en una reflexión existencial sobre la poética de la espera y la estética de la atencionalidad que dan sentido a la búsqueda de un lugar desde el que pasar horas escrutando el paisaje con un objetivo y esperando que aparezca lo inesperado. Viéndoles colocar sus trípodes Manfrotto y mirar por sus binoculares y telescopios Svarovski, pienso que yo también he sentido muchas veces esa emoción de la espera. La de los veranos viendo a las oropéndolas que vienen a comer en nuestra higuera o a los abejarucos que se posan  frente al balcón. O la de acechar en primavera los nidos de cigüeña negra y alimoche en el Salto del Gitano o a las águilas imperiales y búhos reales en la Portilla del Tiétar. Igual que Vincent Munier y Sylvain Tesson sé que la espera puede ser también emocionante aunque no tenga éxito. Como aquellas madrugadas de diciembre en que acechábamos a los lobos en la Sierra de la Culebra. Tristemente tardarán en poder verse de nuevo por allí. Y es que para poder ver hay que saber mirar y esperar. Y también saber defender y cuidar. Incluso también hay que saber votar. Porque la belleza del Tíbet también estaba en Zamora.

jueves, 23 de junio de 2022

La isla de Bergman

de Mia Hansen-Løve. Francia, 2021. 112.
23 de junio de 2022. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Un matrimonio cinéfilo va en verano a la isla de Fårö, al entorno en que vivió Ingmar Bergman. Él es un director de cine maduro y bastante seguro. Ella es guionista y tiene bastantes dudas. Los dos tienen una hija pequeña que estos días no los acompaña. La placidez de la estancia en un lugar como ese la viven de forma distinta. Él atendiendo peticiones locales como experto en Bergman y pendiente de llamadas relacionadas con su próxima película. Ella trabajando en un guion que no termina de cerrar. 

La isla de Bergman alberga dos películas y un subtexto. La primera es la de esa pareja de talante plácido y relativas complicidades que sabe disfrutar del comienzo de su estancia en ese lugar desconocido y deseado. La segunda es la de tres días de amor e infidelidad que en ese mismo lugar unen y separan a la pareja de la historia que ella está escribiendo. Y el subtexto es el cine y la vida de Bergman, cuyos paisajes son el escenario de ambas historias. El subtexto me parece sugerente y lo que le pasa al matrimonio me resulta interesante. Pero, aunque reconozco que la historia que ella prepara podría recordar a la de un Rohmer escandinavo, siento que esa segunda trama me saca de la primera y al final acaba por mermar el interés de las dos.

viernes, 17 de junio de 2022

Esculpir el tiempo y escribir con luz

 (Publicado en Cuadernos de Pedagogía el 15 de junio de 2022)

La oralidad, la escritura alfabética, la imprenta y la digitalización. Esos son, seguramente, los grandes hitos en la historia de la comunicación humana. Del primero al segundo quizá pasaron cien mil años, del segundo al tercero menos de tres mil, del tercero al cuarto cinco siglos y en la última etapa llevamos poco más de dos décadas. La aceleración reciente es tal que las generaciones actuales quizá han conocido más cambios que los habidos desde los tiempos en que los sapiens empezaron a usar con intención y sentido sus laringes.

La escuela es el invento más característico de la tercera etapa. Esa que Thomas Pettitt llamó el Paréntesis Gutenberg entre dos oralidades. Un paréntesis que en ella parece no cerrarse. Quizá porque a la escuela le cuesta mucho renunciar a las inercias del libro de texto y del texto libresco, las del examen curricular y el currículo examinable. Sin embargo, fuera de la escuela las cosas son distintas porque, aunque ahora se lee y se escribe más que nunca, cientos de millones de humanos lo hacen cada día en las mismas pantallas y pantallitas en las que miran, muestran, crean y recrean billones de imágenes.

Pero esto no es del todo nuevo.  Además de desconfiar de la escritura, Platón ya anticipó la posibilidad de un mundo en el que las sombras cautivaran las miradas. Y, para explicar el origen de esa fascinación por las imágenes, Plinio el Viejo imaginó que la pintura podría haber nacido cuando una joven enamorada quiso retener para siempre el perfil de la sombra de su amado. Así nos lo muestra magistralmente José Luis Guerín en La dama de Corinto, un documento metafílmico de notable aliento poético.
 

jueves, 16 de junio de 2022

Las cien y una noches

de Agnès Varda. Francia, 1995. 101.
16 de junio de 2022. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

El señor Cinema cumple cien años. Vive en una mansión cinematográfica en la que le visitan muchos amigos famosos. Gentes como Depardieu, Deneuve, Delon, Moreau, Lollobrigida, De Niro, Jane Birkin, Belmondo, Anouk Aimée, Martin Sheen, Harrison Ford, Léaud y muchos otros. También lo visita durante cien noches una joven que tiene un amigo que quiere hacer un corto.

Ayer veíamos en el teatro una obra sobre una sala de cine gijonesa que cerró hace tiempo. Y hoy vemos en esta sala avilesina una película de Agnès Varda en la que el centenario del cine es la excusa para un homenaje un tanto surrealista y menos melancólico. Lo curioso es que, tras más veinticinco, años resulta más conmovedor ver a Michael Piccoli haciendo del señor Cinema y a Mastroiani y a todos los demás vivos o con tantos años menos que recordar a Buñuel y otros clásicos a los que Varda y sus generosos amigos evocan con cariño en esta curiosa película.

martes, 14 de junio de 2022

Gran Libertad

de Sebastian Meise. Austria, 2021. 116.
14 de junio de 2022. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

1945, 1957 y 1969. Tres momentos en los que Hans y Viktor coincidieron en la misma cárcel. Hans entró una y otra vez por homosexual. Tras no haber matado a nadie durante la guerra, Viktor fue condenado por asesinar a un hombre cuando regresó a su casa. En 1945 Viktor no entendía a Hans. En 1969 Hans no entendía la libertad sin Viktor.

175 era el número que identificaba a los homosexuales en las cárceles alemanas. Y también el artículo del código penal que hasta 1994 tipificaba esas conductas como delictivas. En 1969 se eliminó uno de sus párrafos y seguramente por eso el protagonista de esta historia real pudo salir entonces de la cárcel. Así que, viendo esta estupenda película que cuenta muchas cosas sin necesidad de muchas palabras, uno se da cuenta de que la homofobia española no contrastaba mucho con la de otros países democratizados. Y en estas casi dos horas vuelvo a confirmar mi idea de que una sociedad no es del todo decente si acepta con naturalidad que haya personas en las cárceles. Me temo que no vamos hacia la utopía razonable de un mundo sin cárceles. Hace cuarenta años despenalizar era sinónimo de progresar y conquistar libertades. Sin embargo, hoy el aumento de las penas y de los tipos penales parecen nuevas conquistas sociales. Mal vamos.

domingo, 12 de junio de 2022

Todo ha ido bien

de François Ozon. Francia, 2021. 112.
12 de junio de 2022. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

André ha sufrido un ictus que le ha cambiado la vida y le ha hecho extremadamente dependiente. Tanto que no acepta esa situación y le pide a su hija Emmanuèle que le ayude a acabar con todo. Ella contactará con una asociación que se encarga de ello en Suiza. Pero no será fácil.

El tema ha motivado películas tan conmovedoras y magníficas como Amor de Michael Haneke o Quelques heures de printemps de Stéphane Brizé. Así que François Ozon no lo tenía fácil. Y menos queriendo contar una historia agil y hasta entretenida sin obviar que el tema tratado es muy serio. Así que Todo ha ido bien suscita reflexiones de calado sobre la regulación de la eutanasia pero lo hace sin dramatismos, poniéndonos en el lugar de una hija que tiene el encargo de satisfacer el último deseo de su padre.

sábado, 11 de junio de 2022

Jane por Charlotte

de Charlotte Gainsbourg. Francia, 2021. 90.
11 de junio de 2022. Filmin. V.O.S.

Encuentros y conversaciones entre una hija y una madre. La madre es una mujer mayor que vive en Francia. La hija la visita allí y va con ella a Nueva York. Las vemos en la intimidad de la casa, en el campo, preparando un  concierto o paseando por la playa. También está con ellas la nieta. La madre y la hija comparten recuerdos y parecen querer recuperar complicidades.

La hija es Charlotte y dirige la película. La madre es Jane y en cierto modo la protagoniza. Pero si las dos no fueran también Gainsbourg y Birkin quizá no la habríamos visto y hasta es posible que no hubiera sido filmada. Es verdad que esos apellidos hacen que estemos al tanto de algunas de las cosas de las que hablan. Pero el documental seguiría siendo interesante aunque no supiéramos nada de estas mujeres y asistiéramos solo al encuentro sencillo y sincero entre una hija que filma y una madre que es filmada. 

jueves, 9 de junio de 2022

Regreso a Reims

de Jean-Gabriel Périot. Francia, 2021. 83.
9 de junio de 2022. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

Una historia familiar de la clase obrera. Las imágenes son de archivo y diversas. Y sin correspondencia precisa con lo que cuenta una voz femenina que va repasando la vida de sus antepasados. Hasta llegar a 1981 en que la victoria de Miterrand hace que el relato deje lo familiar y se transforme en un repaso al declive de la izquierda francesa y una reivindicación de los chalecos amarillos.

Sin ser cautivador, el paralelismo elusivo entre las imágenes y el relato hace que la película sea al menos original en su primera parte. Pero el tramo final se convierte en un discurso tópico y bastante afín a esa moda reciente de criticar a la izquierda colocándose por encima de ella (algo así como en su superyo). Para hacer cine político y comprometido sobre el presente o el pasado reciente Jean-Gabriel Périot tendría mucho que aprender de películas españolas tan interesantes y bien hechas como El año del descubrimento de Luis Gómez Carrasco. Por ejemplo.

martes, 7 de junio de 2022

El despertar de Nora

de Leonie Krippendorff. Alemania, 2020. 94.
7 de junio de 2022. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Berlín. Verano de 2018. Un tiempo de transición para Nora. De la infancia tardía a la sensualidad adolescente. La que despierta en ella Romy. Una chica libre y liberadora que no juzga a las personas y sabe disfrutar con ellas. También con Nora. 

La vida de Adèle en versión alemana pero más temprana y menos tórrida. Seguimos a esa niña que primero solo observa y luego empieza a saber lo que quiere. Todo en un verano radicalmente juvenil. La historia es sencilla y está bien contada. Aunque tiene ese tono intencionado y temáticamente delimitado que la haría bastante adecuada para la sección Enfants Terribles o el festival LGTBI.

sábado, 4 de junio de 2022

Todo a la vez en todas partes

de Dan Kwan, Daniel Scheinert (Daniels). EE.UU., 2022. 139.
4 de junio de 2022. Cines Ocimax, Gijón.V.O.S.

Evelyn tiene una lavandería, un marido algo pánfilo y una hija lesbiana y un tanto arisca. También tiene una cita desagradable con una empleada de Hacienda. Es entonces cuando recibe señales de otras vidas. Las que podría haber vivido en otros universos alternativos. Para resolver sus problemas (y los del/los multiverso/s mismo/s) saltará de unas a otras practicando sus artes más inesperadas. Mayormente marciales.

La idea de los universos paralelos está dando mucho juego en estos tiempos de metaversos y multiversos. También en el cine. Un buen ejemplo de ello es esta película trepidante de géneros mestizos y montaje vertiginoso. El mensaje es amoroso, buenrollista y familiero, pero la mayor parte del metraje es una desenfrenada sucesión de escenas mínimas de intensidad y originalidad máxima. Así que resultan sorprendentes hasta los sosegados planos del universo desértico en el que la madre y la hija son piedras. Aunque hay que reconocer que a veces uno se siente agotado con tantos saltos inesperados entre esas vidas paralelas o bifurcadas.