sábado, 23 de abril de 2022

Arthur Rambo

de Laurent Cantet. Francia, 2021. 87.
23 de abril de 2022. Cines Los Prados, Oviedo. V.O.S.

Tras presentar su libro en un programa de televisión, Karim D. se dirige a la fiesta que ha organizado su editorial para celebrar la gran acogida que está teniendo. Pero la alegría durará poco porque en las redes se extiende como la pólvora la noticia de que Karim D. es también Arthur Rambo, el autor de numerosos mensajes racistas, machistas y homófobos. Él no puede negarlo. De hecho, era algo que hacía desde hace tiempo como humorada, desahogo o experimento antropológico. Sin embargo, esos mensajes son lo opuesto al contenido de un libro que estaba siendo muy bien recibido como denuncia progresista de la actitud francesa ante la inmigración. Que lo hubiera escrito el hijo de una argelina desde un barrio marginal lo hacía aún más valioso. Pero Arthur Rambo destruye en pocas horas toda la credibilidad de Karim D. Y eso hará mucho daño a quienes le ayudaron a publicar el libro, empezando por su madre. Y también a los que acogían como mucho agrado aquellos mensajes, empezando por su hermano.

Laurent Cantet retrata con precisión, no solo el ascenso y la caída en una sola jornada de un joven con talento, sino también los dos lados de la brecha que separa a los franceses muy franceses de los que no lo son tanto. Pero Arthur Rambo es, sobre todo,  una interesantísima disección de los efectos de esa compulsiva oralidad digital en presente continuo que puede ser tan dañina en unos tiempos en los que el futuro de las personas exige tener un pasado perfecto. La libertad de expresión, los efectos a largo plazo de las bromas del pasado o las radicales brechas sociales, culturales y generacionales que existen actualmente (no solo) en Francia, son también otros de los temas sobre los que Cantet da mucho que pensar en esta película. La conversación sobre ellos será con seguridad mucho más reflexiva y sincera si tiene lugar a la salida de un cine que si se cuartea en mensajes sincopados en las redes sociales. Y eso es cierto tanto en los avisperos tuiteros en los que la ira se contagia a la velocidad de las estafas piramidales como en los apacibles grupos guasaperos aparentemente confortables.

martes, 19 de abril de 2022

Chico mocoso

de Santiago López Jover y Marcus H. Rosenmüller. Austria, 2021. 84.
19 de abril de 2022. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Bub es un niño al que le gusta dibujar y está despertando al sexo y al amor. Son los años sesenta y en su pueblo austriaco los adultos son asfixiantemente reaccionarios y bastante racistas. Tanto que piensan atacar a unos gitanos que se han instalado en las afueras. Entre ellos hay una chica deliciosa de la que Bub se ha enamorado. Escuchar a esos rancios en el bar de su padre solo se le hace soportable refugiándose en esa isla de libertad que se respira en el otro bar que se ha abierto en el pueblo.    

Como otras veces, llegamos con el tiempo justo a la Casa de la Cultura porque venimos del curso de guion cinematográfico que organiza los martes alternos la Cátedra de Cine de Avilés. Hoy la sesión ha estado a cargo de Eligio R. Montero que ha dado una lección muy amena y verdaderamente magistral sobre el cine de animación. De modo que ver esta película no ha podido ser más oportuno. Las imágenes de Chico mocoso tienen texturas tan hiperrealistas en las pieles y en los objetos que solo la exageración de los rostros permite saber que contemplamos un artificio sintético. Quizá también pueda parecer exagerado el horrible talante de esos austriacos rurales y filonazis. Pero, viendo que en Castilla y León los paleorrancios ya se han hecho con consejerías como la de Cultura o que las nostalgias de los neorrancios tienen mucho predicamento en España, uno empieza a dudar de si esta fresca caricatura austriaca no será también una advertencia muy oportuna sobre un mal que parece tener metástasis en toda Europa.

martes, 12 de abril de 2022

Canallas

de Daniel Guzmán. España, 2022. 96.
12 de abril de 2022. Multicines Béjar.

Joaquín, Brujo y Luismi se vuelven a encontrar después de muchos años. Joaquín aparenta ser un gran empresario con negocios en medio mundo, pero en realidad sigue viviendo con su hija y su hermano en el pequeño piso de su madre. Como es insolvente no teme meterse en más líos, aunque los que emprende con Brujo y Luismi les pondrán en riesgo a todos. Por suerte, la anciana y su novio acabarán por sacarles las castañas del fuego. 
 
Volvemos a los Multicines Béjar para ver esta película desenfadada sobre tres adolescentes curantones sin oficio ni beneficio que siguen queriendo buscarse la vida sin dar un palo al agua. Se trata de personajes que parecen llevar al extremo las torpezas y bondades de Darío y Luismi, los adolescentes de A cambio de nada, la desfachatez tierna de Caralimpia, el mecánico jeta, y la divertida lucidez de Antonia, la anciana motorizada. En Canallas Daniel Guzman hace adultos a unos personajes bastante afines a aquellos chicos y los mete en berenjenales aún más locos. Así que la verosimilitud ha de quedar por momentos entre paréntesis, pero es las peripecias de este trío con aires de mortadelos no deberían exigir más espíritu crítico que el que se dedica a los grandes éxitos del cine gringo. A cambio ofrecen más entretenimiento, menos lugares comunes y un lenguaje de barrio que es imposible encontrar en ninguna película doblada.

lunes, 11 de abril de 2022

Llegaron de noche

de Imanol Uribe. España, 2022. 107.
11 de abril de 2022. Multicines Béjar.

El 16 de noviembre de 1989 Lucía vio a los militares que asesinaron a los jesuitas de la UCA. Ella trabajaba allí como limpiadora y, tras huir con su marido y su hijita de la violencia que asolaba su barrio, Ellacuría le ofreció refugio en la universidad. Tras aquella masacre los jesuitas la ayudaron a salir del país y le ofrecieron ir a España con su marido y su hija. Ella prefirió ir a Miami y allí el FBI los secuestró para que Lucía cambiara su declaración. Ella era la única testigo y su testimonio contrariaba la versión oficial que culpaba al FMLN de la muerte de los jesuitas.

En febrero de 2001 estuve una semana en San Salvador y pude conocer el lugar en el que fueron asesinados. El reciente terremoto, las huellas de aquella terrible guerra y el recuerdo imborrable de los telediarios que a principios y finales de los ochenta nos informaron de los asesinatos de Monseñor Romero y de Ellacuría y sus compañeros estuvieron presentes en aquella semana académica en un país que entonces empezada a superar los tiempos más terribles. Unos tiempos infernales a los que el demonio gringo también había condenado, en un momento u otro, a Nicaragua, Guatemala, Chile, Argentina, México o Colombia. Algo de eso es lo que se desvela en esta película que, sorprendentemente, está pasando desapercibida en los medios a pesar de que nos recuerda el asesinato de algunos compatriotas nuestros en El Salvador. De hecho, hace solo tres años que ha sido extraditado uno de los culpables. Quizá el pecado de Imanol Uribe sea que también denuncia a la administración canalla de Estados Unidos que secuestró a la mujer que se empeñaba en decir la verdad sobre aquella masacre. Así que más allá del excelente trabajo de Juana Acosta como protagonista, de los papeles tan afinados como siempre de actores como Karra Elejalde o Carmelo Gómez y del buen trenzado en dos tiempos del relato, lo importante de esta película es lo que muestra y lo que denuncia. Por eso es tan lamentable que en España no se haya hablado hasta ahora de Lucía. De lo que vio e intentó denunciar aquella mujer humilde y de los motivos por los que no ha podido volver a su país desde entonces. Pero ya sabemos que en nuestro país se cultivan con mucho éxito según qué silencios y se sustituye la frágil memoria histórica por la más chulesca concordia amnésica. Hoy mismo tenemos buena prueba de ello en lo ratificado por las derechas extremadas en las Cortes de Castilla y León.

sábado, 9 de abril de 2022

París, Distrito 13

de Jacques Audiard. Francia, 2021. 105.
9 de abril de 2022. Cines Van Dyck, Salamanca.

Un profesor interino lo deja para gestionar una agencia inmobiliaria. Una joven le alquila una habitación en la casa de su abuela que tiene Alzheimer y vive en una residencia. Una estudiante deja la carrera de derecho y empieza a trabajar en la inmobiliaria. Una chica tiene mucho éxito en su canal porno de contactos. El profesor interino es negro y tiene relaciones tórridas con la chica taiwanesa que le ha alquilado la habitación. Luego las tendrá más contenidas con la estudiante de derecho que trabaja en su inmobiliaria. Al final entre los cuatro formarán dos parejas que parecen bastante estables. Todos viven en París. En el Distrito 13.

Volvemos a los Cines Van Dyck de Salamanca que han renovado hace poco de manera primorosa sus salas más audaces. La programación es, como siempre, estupenda.  Así que podemos comprobar que el director de películas tan intensas como Un profeta, De óxido y hueso, Dheepan o Los hermanos Sisters se ha pasado a un blanco y negro bastante matizado para contarnos una historia de amores dubitativos entre jóvenes urbanos. Un género que últimamente está dando bastante juego (La peor persona del mundo). Sin llegar al delicioso naturalismo de las películas de Eric Rohmer o de Jonás Trueba, Jacques Audiard consigue que nos atrape el vagabundeo sexual y amoroso de estos cuatro jóvenes de los que interesa tanto lo que les pasa en esta historia como lo que intuimos de sus circunstancias. Sin duda, esta es la más tranquila de sus películas. Y al final quizá sea también la más optimista.

martes, 5 de abril de 2022

Un héroe

de Asghar Farhadi. Irán, 2021. 127.
5 de abril de 2022. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Rahim sale de cárcel con un permiso de dos días. Su novia ha encontrado un bolso con monedas de oro con las que podría pagar una parte de su deuda y conseguir la libertad si su acreedor retira la demanda. Pero él no quiere hacerlo. Entonces Rahim decide buscar a la mujer que perdió las monedas para devolvérselas. Ese gesto le convierte en un héroe cuando regresa a la cárcel. Pero el acreedor se siente molesto por la atención que le prestan los medios. Y las cosas se complican para Rahim.  

Vemos la película en el día en que las cosas se han complicado mucho para Farhadi. Un tribunal iraní acaba de fallar a favor de la alumna que le acusó de plagio por esta película que está inspirada en hechos reales. Por eso uno duda de la acusación y de los motivos de los jueces para dañar a uno de los pocos directores iraníes con reconocimiento internacional que se habían librado de la persecución en su país. Lo que es indudable es que Farhadi sigue siendo fiel a su estilo. A esa habilidad suya para mostrar la complejidad humana con historias aparentemente sencillas, para desvelar los intrincados matices entre el bien y el mal, para enseñar que nada es tan simple como parece y que hasta el conflicto más sencillo puede complicarse lo indecible para cualquier persona. Una de las cualidades del cine de Farhadi es la elevada temperatura ética que caracteriza a sus historias sin que eso le lleve a la repetición o al amaneramiento. Por eso es impensable que la calidad de Un héroe pueda atribuirse al plagio. Los dilemas a los que se enfrenta este recluso amoroso muestran que algunas decisiones pueden considerarse banales cuando se toman y resultar terribles después, que a algunos les encanta (por ejemplo, al disfuncionario municipal) convertirse en jueces de otras vidas o que los efectos de los rumores pueden ser descomunales en comunidades mediatizadas. Y por si la deliciosa densidad ética de la película fuera poco regalo para el espectador, Farhadi la adereza con esa relación entre el padre y el hijo que evoluciona de forma tan hermosa, con esa historia de amor tan bien resumida en el extraordinario plano final de la entrada/salida de la cárcel o con esas escaleras por las que, al comienzo de la película, nuestro héroe trepa a la tumba de Jerjes o por las que baja de su casa la mujer que le espera sin perder nunca la esperanza.

sábado, 2 de abril de 2022

La fabricona

de Alfonso Amador. España, 2022. 70.
2 de abril de 2022. Centro Niemeyer (auditorio), Avilés.

Imágenes y recuerdos de Ensidesa. Las imágenes son las de las instalaciones abandonadas que pronto serán demolidas. Los recuerdos son los de algunos avilesinos para los que Ensidesa lo fue todo. Hablan desde la torre del Centro Niemeyer. Desde lo mejor de un presente que, sin embargo, no parece encontrar motivos para conservar recuerdos del pasado en los territorios del futuro.

Asisto a la segunda proyección de un documental que, como Campaneros y Arijanos (dos películas estupendas de Isaac Bazán Escobar), ha despertado el interés de muchísimos avilesinos. Aunque la fabricona de mi familia no era Ensidesa sino Asturiana de Zinc, lo que esta película muestra es la historia de muchos de nosotros. La de tantos salmantinos, extremeños o andaluces  que vinieron a finales de los cincuenta o principios de los sesenta y nos nacieron aquí. Por eso veo este documental con auténtica veneración. Y por eso echo en falta un tono más reivindicativo en ese tramo final que nos anticipa la desaparición de esos descomunales vestigios industriales desvaneciéndolos en nuestro paisaje. Nunca fui de los avilesinos que consideraban que la carbonilla era un tributo justo del progreso. De hecho, cuando era niño, desde el balcón de la casa de mis tíos en un séptimo piso al lado del paso de Larrañaga o desde los ventanales del viejo ambulatario de Llano Ponte miraba entre fascinado y asqueado esa ría que debió ser maravillosa durante milenios pero que en solo dos décadas había sido destrozada por la industria paleotécnica. Ahora la ría es casi solo un canal pero la naturaleza sigue empeñada en resucitar su belleza en Zeluán o, aguas arriba del Niemeyer, en ese entorno delicioso a la vera de la vieja industria en el que los paseantes disfrutamos cotidianamente con la compañía de anátidas, cormoranes, somormujos, martines pescadores y estos días también de algún martinete. Por eso, aunque creo que, como siempre, José María Urbano tiene toda la razón al considerar en su artículo de hoy que la presentación de este documental es, en cierto modo, un esperanzador parteaguas de nuestra historia, también pienso que los espacios que ocupó el monstruo industrial están a punto de sufrir una nueva agresión si se destruyen las más emblemáticas de sus fabulosas reliquias. Por ejemplo, algunos de sus edificios y, por supuesto, esas chimeneas imponentes y inimitables que bien podrían ser los hitos vertebradores de unos espacios futuros que serán solo modernos no lugares si desdeñan la memoria del siglo XX.

martes, 29 de marzo de 2022

El triunfo

de Emmanuel Courcol. Francia, 2020. 105.
29 de marzo de 2022. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Etienne dirige un taller de teatro en una cárcel. Cansado de que solo les ofrezcan interpretar fábulas edificantes, se le ocurre que Esperando a Godot es la obra ideal para quienes no hacen otra cosa que esperar. El estreno será ante en un teatro de verdad y tras ese primer éxito harán una gira que terminará en el Odeón de Paris. 

Aunque el entorno es carcelario, la película de Emmanuel Courcol tiene más que ver con Campeones de Javier Fesser que con la también magnífica César debe morir de los hermanos Taviani. Y si hubiera que organizar un ciclo con cierta afinidad temática yo añadiría también Pirátas y libélulas de Isabel de Ocampo. El triunfo no es solo, unba película edificante, conmovedora y (hasta cierto punto) naturalista. También aporta una mirada sobre el teatro sumamente interesante al haber elegido precisamente Esperando a Godot en un montaje que parece tan atinado que casi apetece verlo en un teatro. Por lo demás, ese giro final, tan afortunado como aparentemente inverosímil, tiene la sorpresa de que se fue lo que realmente sucedió con los reclusos suecos en los que está basada esta historia. Y es que la realidad, además de inspiradora, puede permitirse el lujo de ser inverosímil.

domingo, 20 de marzo de 2022

La peor persona del mundo

de Joachim Trier. Noruega, 2021. 121.
20 de marzo de 2022. Cines Ocimax, Gijón. V.O.S.

Las decisiones y las dudas de Julie contadas en doce capítulos con prólogo y epílogo. La incertidumbre sobre su vida cerca de los treinta. Su relación con Aksel, un exitoso dibujante  de cómics que ya ha cumplido los cuarenta. Y también su inesperada complicidad con Eivind, su siguiente novio.

Tras los intensos dramas existenciales de El amor es más fuerte que las bombas y Thelma regresamos a Oslo para acompañar las dudas de Julie que resultan algo menos dramáticas que las de Anders en Oslo, 31 de agosto. La peor persona del mundo está contada en clave femenina (y creo que también feminista) para reivindicar el derecho a la incertidumbre, a tener muy claro que no es imprescindible tener las cosas claras y que se pueden tomar decisiones sin esperar a que lleguen las certezas. Momentos como ese instante matutito en que se para el mundo para que Julie lo disfrute o esos conmovedores diálogos finales con Aksel destilan esa emoción generacional que caracteriza el cine de Joachim Trier. Un cine delicado con querencias existenciales que no excluye momentos de realismo mágico que da gusto ver.

jueves, 17 de marzo de 2022

Malmkrog

de Cristi Puiu. Rumanía, 2020. 200.
17 de marzo de 2022. Filmin. V.O.S.

Varios aristócratas, militares y burgueses se reúnen en una lujosa mansión rumana. Son rusos pero todos hablan en francés. Fuera el paisaje está nevado y dentro se suceden con elegante cadencia conversaciones en las que discrepan educadamente sobre la necesidad de la guerra, la viabilidad de vencer al mal con el bien, la identidad de Rusia, el porvenir de Europa, la posibilidad de civilizar al mundo, los evangelios, la muerte o Dios. Asistimos con embeleso a unos diálogos intensos, parsimoniosos y corteses que recuerdan a los de Platón. De hecho, están inspirados en Los tres diálogos y el relato del Anticristo que publicó en 1900 el filósofo ruso Vladímir Soloviov.

Nada y mucho que ver con Sieranevada, la anterior película de Cristi Puiu. Aquella sucedía en un abarrotado piso urbano actual. Esta transcurre hace más de un siglo en una mansión en medio del campo con amplios salones en los que la luz entra por los dos lados. En aquella la cámara tenía que asomarse acogotada desde los pasillos. En esta hay espacio de sobra para regodearnos en la elegante sobriedad de los encuadres. En aquella había mucha gente menesterosa que no paraba de moverse y discutir ásperamente. En esta todos son nobles y discrepan con sosiego y educación. Pero precisamente esos contrastes hacen que las dos formen un díptico perfecto en el que comparten, además de un metraje larguísimo (más de tres horas cada una), cierto aislamiento en un entorno invernal fuera del cual pasan cosas feas. En Sieranevada acaba de ser el atentado de Charlie Hebdo y en Malmkrog se barruntan tormentas revolucionarias que incluyen algún relámpago, entre onírico y premonitorio. En ambas hay además interés por la actualidad mundana y tienen notable presencia los referentes religiosos y filosóficos. Indudablemente esto último va mucho más lejos en Malmkrog que parte de los textos de Soloviov convirtiéndolos en conversaciones sosegadas que cautivan por su sutileza y parsimonia. Aunque comprendo que resulten muy tediosas para quienes no entiendan que la escucha es lo más importante de los diálogos o encuentren trasnochado hablar sobre el bien y el mal, sobre dios y la muerte o sobre la agonía del cristianismo. Pero incluso estos deberán reconocer que los temas tratados por estas antiguas élites del Este tienen la mayor actualidad en estos días en que Rusia y la guerra han regresado a nuestras vidas recordándonos que en la historia abundan las recurrencias. Veo Malmkrog en un día en que El País encabezada su portada con las palabras "Guerra en Europa. Día 22"  y en una semana en la que he leído un libro titulado (engañosamente) Contra los nacionalismos que compila escritos de Marx  entre los que encuentro pequeñas joyas reveladoras como un texto sobre la historia de España escrito en 1854 y otro sobre Rusia de 1881. Leyendo esos textos y viendo esta película encuentro que no solo el pasado resucita en el presente (como tan lúcidamente advierte Pablo Batalla Cueto en su magnífico libro Los nuevos odres del nacionalismo español) sino que conviene tener presentes algunas reflexiones del pasado. Como las que nos trae esta fascinante película de Cristi Puiu. Conviene advertir, en todo caso, que no es apta para públicos apresurados.

miércoles, 16 de marzo de 2022

Tres

de Juanjo Giménez. España, 2021. 104.
16 de marzo de 2022. Filmin.

Una sonidista apasionada por su trabajo descubre que lo que ve y lo que oye empieza a estar desincronizado. Al principio la demora es de menos de un segundo, pero después será tan grande que llegará a escuchar lo que se ha dicho en lugares en los que ya no hay nadie.

Aunque bastante inverosímil, la idea es interesante y está bien desarrollada. Al menos desde la dimensión sonora de un relato que, durante la mayor parte del tiempo, seguimos desde el punto de vista (mejor dicho, de oído) de la protagonista. Marta Nieto interpreta con contención la forma en que esta mujer vive esa experiencia (retro)sonora. Con independencia de las tramas familiares y médicas, que me resultan menos interesantes, Tres tiene la virtud de poner en el centro aspectos técnicos como el sonido, cuya habitual transparencia los hace parecer secundarios en la creación cinematográfica. Y más allá de eso plantea la sugerente hipótesis de un mundo audiovisualmente asincrónico que resulta aún más sorprendente si estamos atentos al último sonido de la película. Y luego a su brillante último plano.

martes, 15 de marzo de 2022

Las horas del día

de Jaime Rosales. España, 2003. 103.
15 de marzo de 2022. Filmin.

Abel vive con su madre en las afueras de Barcelona. Tiene una tienda de ropa que no le va nada bien y una novia que está a punto de dejarle. Su talante es entre tranquilo y pánfilo. Excepto cuando le da por matar a alguien. Lo hace dos veces. De forma imprevista y sin ningún aspaviento.

En estos días aislados estoy viendo algunas películas de directores que me gustan mucho y que no había podido ver en su momento. Así que hoy le ha tocado el turno a la primera de Jaime Rosales que además está protagonizada por un actor tan estupendo como Àlex Brendemühl. Su personaje es de una normalidad exasperante. También le parece así a su novia que se está dando cuenta de que se les pasa el tiempo sin que su relación avance. Eso mismo es lo que él le dice a la empleada de la tienda con esa acritud tranquila que llega a ser insoportable en la escena en que le dice lo que no debe al amigo recién casado. Así que uno no sabe qué resulta más inquietante de este Abel malévolo, si su normalidad insípida o los momentos en que mata. Las horas del día inaugura, por tanto, ese hiperrealismo inquietante que estará presente en otras películas de Jaime Rosales, un director que también anticipa aquí ese cuidado por la forma de poner la cámara en interiores modestos que nos hace sentir que observamos desde un pasillo conversaciones en la cocina.

lunes, 14 de marzo de 2022

A propósito de Elly

de Asghar Farhadi. Irán, 2009. 119.
14 de marzo de 2022. Filmin. V.O.S.

Varios matrimonios amigos van a pasar unos días juntos con los niños a una casa alquilada al lado de la playa. Con ellos va Ahmad, un joven que acaba de volver de Alemania, y Elly, la maestra de uno de sus niños de Sepideh. Ella sabe que Elly está rompiendo con su pareja por eso la invita y, medio en broma medio en serio, trama con esos amigos la idea de que Ahmad y ella puedan conocerse. Elly es muy amable pero no está cómoda allí. De hecho, al día siguiente se quiere marchar pero Sepideh se lo impide. La situación cambia radicalmente cuando Elly desaparece justo después de que uno de los niños haya estado a punto de ahogarse en el mar.
 
Hace tiempo que tenía pendiente esta película de Farhadi. A falta de Un héroe, que llegará dentro de pocas semanas a la Casa de la Cultura, creo que de su filmografía solo me queda por ver Beautiful city, su segunda película. Como me esperaba, A propósito de Elly es tan magnífica como las demás. Como en Todos los saben el ambiente es familiar y gregario y al igual que en su película española también hay un giro inesperado tras una desaparición que transforma la alegría compartida en preocupación llena de dudas. Aunque el clima de esa costa iraní es frío y desangelado, A propósito de Elly tiene en su primera parte ese aliento rohmeriano que ha hecho tan magníficas y reconocibles muchas películas argentinas, españolas y hasta francesas en las que un grupo de amigos se reúnen con talante estival en una casa de campo. Pero luego se convierte en una historia existencial o en magnífico thriller ético lleno de sutilezas. Y en ese género que acabo de bautizar no tengo ninguna duda de que Farhadi es el maestro.

domingo, 13 de marzo de 2022

Lejano

de Nure Bilge Ceylan. Turquía, 2002. 110.
13 de marzo de 2022. Filmin. V.O.S.

Un fotógrafo que vive solo en Estambul tiene que acoger en su casa a un primo que acaba de llegar del pueblo buscando trabajo. Piensa enrolarse en un barco o trabajar en cualquier otra cosa pero no encuentra nada. El tiempo pasa y las costumbres solitarias del fotógrafo encajan mal con la creciente desidia del otro. Los dos están en cierto modo varados en sus vidas. El fotógrafo lamentando que la mujer con la vivió se vaya para siempre a Canadá y su primo acostumbrándose a vivir sin oficio ni beneficio. Ni tampoco expectativas.

Estambul y la masculinidad solitaria. De eso trata esta película en la que el invierno en Estambul no es solo un paisaje fascinante sino también el contexto perfecto para la temperatura emocional del relato. Lejano es anterior a las otras películas que he visto de Nure Bilge Ceylan pero preludia el magnífico estilo de la mayoría de ellas. En esta historia hay pocas palabras pero mucho contenido sobre la forma en que las crisis (la económica y la vital) afectan a los menesterosos de pueblo y a los urbanitas que están de vuelta de casi todo. Así que los dos tienen algo de arquetipos de unos tiempos de preludian tormentas. Las económicas que se barruntaban hace veinte años y las de la madurez existencial de estos hombres solitarios que conservan vínculos atávicos en los que ninguno de los dos parece creer realmente. De ese modo descubrirán hasta qué punto sus vidas están a la deriva. Flotando suavemente. Como los copos de nieve en el hermoso invierno de Estambul.

sábado, 12 de marzo de 2022

A través de los olivos

de Abbas Kiarostami. Irán, 1994. 103.
12 de marzo de 2022. Filmin. V.O.S.

Un director de Teherán busca intérpretes para su nueva película en la zona de Koker. Necesita un chico y una chica para hacer de recién casados. Van a filmar la escena de Y la vida continua en la que, mientras él se pone unos zapatos, le explica al director por qué se casaron inmediatamente después del terremoto. Pero el matrimonio es precisamente el problema para los dos jóvenes. Él quiere casarse con ella y no deja de decírselo pero ella no le habla.

Tercera joya de la trilogía de Koker. La singular escena (real o ficcionada) del joven que se pone unos zapatos en Y la vida continúa se convierte en central (otra vez entre la realidad y la ficción) en esta historia en la que no solo el cine está dentro del cine sino que el propio pueblo asolado por el terremoto contempla y protagoniza el complejo y naturalísimo entreveramiento en la gestación de las tres películas. A pesar de su apariencia modesta, A través de los olivos es una obra mayúscula. Lo es, por ejemplo, por la atenta dedicación a los gestos (los que revelan los sentimientos que el joven no puede ocultar y el director aprecia), por esa poética de los encuadres a la vez sobria y delicada (la ventanilla y el espejo del coche con los niños que van a la escuela, el balcón de los novios con geranios provisionales...) o por la recurrencia de unos caminos que se entrecruzan, bajan, suben y zigzaguean. De modo que Abbas Kiarostami se mantiene fiel a esa elegancia contenida y a ese respeto por lo que se muestra que hace tan próxima su manera de hacer cine a la de autores como Víctor Erice. Por lo demás, ese largo y bellísimo plano final abierto a un paisaje que parece enmarcar el futuro de esos jóvenes que vemos a lo lejos es el cierre más perfecto para una película (y una trilogía) que, casi tres décadas después, sigue siendo una sutil obra maestra.

martes, 8 de marzo de 2022

Flee

de Jonas Poher Rasmussen. Dinamarca, 2021. 90.
8 de marzo de 2022. Casa de la Cultura, Avilés. V.O.S.

Un refugiado afgano que vive en Dinamarca se tumba y nos cuenta su historia. La de la pérdida de su padre al comienzo de la guerra. La de la llegada con su madre y sus hermanos a un Moscú miserable. La de los intentos por llegar a Suecia para reunirse con su hermano y la forma en que acabó en Dinamarca teniendo que ocultar que su familia estaba viva. Por eso su relato, crudo y sincero, es también para él bastante catártico.

Una huida. Eso retrata esta película titulada en lengua ajena a los espectadores y a la historia. Hay algunas imágenes reales de archivo pero la mayor parte de lo que vemos está hecho con una animación muy sobria cuando el protagonista nos cuenta su periplo y con trazos expresionistas en blanco y negro cuando lo que evoca es aún más terrible. Escuchamos su voz mientras vemos las imágenes del sufrimiento de una familia afgana que era feliz en su tierra y tuvo que abandonarla. Y lo hacemos trece días después de comenzar la invasión rusa de Ucrania y cuando ya son más de millón y medio las personas que han tenido que dejar sus casas. Igual que Ser o no ser (la obra que vimos el viernes en el Palacio Valdés) la realidad se impone al relato que contemplamos. Pero, a diferencia de aquella ficción, a esta película le añade una capa más de verdad para que no olvidemos que el sufrimiento de los ucranios es el mismo que el de los millones de afganos, sirios, venezolanos, sudaneses y rohingyas que se han visto obligados a dejar sus hogares o que, como los palestinos, tienen que vivir desde hace décadas bajo la amenaza de las bombas. Rasmussen pone rostro y relato en primera persona (aunque sea de animación para proteger al protagonista) a un drama que han padecido y padecen millones de personas en el mundo. Por eso ACNUR, Cruz Roja, Unicef o Médicos sin Fronteras siguen siendo para ellos mucho más importantes que el Kremlin, la OTAN y todos los vendedores de armas y traficantes de dolor que siguen dominando el mundo.

sábado, 5 de marzo de 2022

Las ilusiones perdidas

de Xavier Giannoli. Francia, 2021. 150’.
5 de marzo de 2022. Cines Ocimax, Gijón.

"Para Lucien todo había empezado con la tinta, el papel y el amor por la belleza". "Dejaría de tener esperanza y comenzaría a vivir". Con estas palabras
se abre y se cierra esta historia sobre el ascenso y caída de Lucien de Rubempré, un joven poeta de Angulema que llega a París con el afán de ser artista y acaba convertido en traficante de ambiciones, traiciones y famas en el entramado de las redes sociales que se tejían en los palacios, los teatros y los periódicos de la Francia de la Restauración.
 
En su sección de El País, Manuel Rodríguez Rivero pone hoy por las nubes esta versión cinematográfica de la magnífica novela de Balzac. Y tiene toda la razón porque las dos horas y media que dura la película se hacen cortas mientras asistimos a este excepcional retrato del mundo actual que Balzac nos anticipó al describir el de su tiempo. El uso de una voz narrativa que comenta la historia suele ser denostada en el cine pero aquí resulta especialmente oportuna y, lejos de mermar la fuerza de las escenas, aumenta nuestra atención a lo que muestran las imágenes revelándose al final como un rico elemento literario. La ambientación, las excelentes interpretaciones y el ritmo de la historia ya harían de Las ilusiones perdidas una magnífica película. Pero Xavier Giannolila consigue hacerla imprescindible con un guion impecable que nos hace entender, sin ningún subrayado, la sorprendente actualidad de la novela de Balzac.

viernes, 25 de febrero de 2022

Competencia oficial

de Gastón Duprat y Mariano Cohn. España, 2021. 114.
25 de febrero de 2022. Cines Parqueastur, Corvera. 

Un importante empresario que acaba de cumplir ochenta años quiere pasar a la posteridad produciendo una película. Ha comprado los derechos de una novela sobre dos hermanos escrita por un premio Nobel y le encarga a una directora muy prestigiosa que haga con ella una película. Los protagonistas serán Félix Rivero, una estrella del cine comercial, e Iván Torres, un gran actor de teatro que solo busca la calidad. Asistimos a los ensayos de la película en los impresionantes espacios de la fundación que lleva el nombre del potentado.   

Los directores de El artistaTodo sobre el asado, El hombre de al lado y El ciudadano ilustre (Mi obra maestra solo la dirigió Duprat) han  decidido aplicar su lúcida ironía a la propia creación cinematográfica a través del triángulo de ombligos notables que forman una directora (Penélope Cruz) y dos actores muy distantes (Antonio Banderas y Óscar Martínez). El resultado debería ser original, así que el combate de egos del que trata esta historia se presenta a través de una serie de escenas sucesivas que resultan bastante autónomas y tienen una voluntad de estilo que parece parodiar, remedar o superar el propio encargo de la directora de la historia. Incluso la elección de los espacio minimalista del Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial en que se desarrolla esta película (y los ensayos de la otra) también parecen ser a la arquitectura un intento análogo en relación con las vanguardias. Por lo demás, la fuerza y la complementariedad interpretativa del trío protagonista (a los que se añade el buen hacer de José Luis Gómez e Irene Escolar) garantiza el magnetismo de una historia en la que la sorpresa y la elegancia formal no es menor que la ironía que caracteriza el buen cine de Gastón Duprat y Mariano Cohn.

domingo, 20 de febrero de 2022

Y la vida continúa

de Abbas Kiarostami. Irán, 1992. 95.
20 de febrero de 2022. Centro Niemeyer, Avilés. V.O.S.

A los pocos días del terremoto de  Manjil-Rudbar de 1990 el director de ¿Dónde está la casa de mi amigo? viaja con su hijo desde Teherán hasta Koker para saber qué ha sido de los niños que protagonizaron aquella película. Las carreteras están atascadas, las gentes duermen en tiendas de campaña y deambulan por las carreteras transportando sus pertenencias. 

Hace cinco semanas vimos ¿Dónde está la casa de mi amigo? (la trilogía de Kiarostami debería programarse más seguida) y ahora volvemos a aquella historia en esta película que toma el pulso a la vida desde el punto de vista de un padre y un hijo que, inmediatamente después de aquel terrible terremoto, viajan por carreteras secundarias para saber qué fue de aquellos niños. Y la vida continúa muestra la fortaleza con que los iraníes afrontaron aquella tragedia y su capacidad para recuperar la esperanza. Y nada mejor para ello que un viaje al encuentro del niño que en la película anterior también buscaba la casa del otro. Es cine que regresa al cine a través de las personas que dan vida a los personajes para saber qué ha sido ellas cuando la realidad supera en dramatismo a cualquier historia. El de Kiarostami es cine elegante y sobrio sobre la forma en que la vida recupera el pulso cuando tantos acaban de perderla. Y haciéndolo en tiempo real demostró ser un gran cineasta para el que la mirada poética es más instintiva que deliberada. Como una pulsión que sabe captar la belleza de la vida con solo empuñar una cámara.

sábado, 19 de febrero de 2022

La hija oscura

de Maggie Gyllenhaal. EE.UU., 2021. 121’.
19 de febrero de 2022. Cines Ocimax, Gijón. V.O.S.

Leda es una profesora de literatura comparada que vive en la costa Este de Estados Unidos y está pasando sus vacaciones en una playa griega. Allí contempla la belleza y la desazón de una joven madre que no siempre disfruta con la compañía de su hija. Eso le hace recordar la relación que ella tuvo con las suyas cuando eran pequeñas. Y lo que sentía cuando reclamaban su atención mientras intentaba escribir sobre literatura.
 
Dos historias magníficas en una sola. La vivida por esta mujer madura que pasa las vacaciones al lado de una playa y la evocada por sus recuerdos de una juventud asediada por la tensión entre los afanes académicos, los deseos afectivos y las exigencias del maternaje. Maggie Gyllenhaal demuestra en esta primera película que tiene mirada y sensibilidad. De hecho, consigue que entendamos fácilmente los sentimientos de esta mujer que unas veces empatiza con la otra madre y otras se muestra arisca y desconfiada. En eso quizá haya también una crítica velada a la forma en que muchos estadounidenses perciben a las gentes y los lugares que visitan: confortables cuando se adaptan a sus gustos e inquietantes cuando se muestran como son.